Los tres niveles del horóscopo

29.12.10

Asimilando energías

Por Joanna García

¿Somos realmente capaces de asimilar todo cuanto fluye desde el Universo?
Estamos todavía viviendo e intentando incorporar a nuestra capacidad humana una importante lunación, una intensa –quizás la más importante- respiración de nuestro amado universo, el Solsticio de Invierno,  unido a un eclipse lunar ¿Cómo reaccionamos ante todo ello?
Lo hacemos y no hay duda de ello, a través de nuestras experiencias astrológicas. ¡¡ Cuánto podríamos adelantar en nuestro camino conociéndolas !!
 Mí más fuerte énfasis está aparentemente en Tauro; los cambios no suelen ser lo que más desea este Signo, pero mi Luna en Sagitario sacude siempre en el momento oportuno el deseo de estabilidad obligando a la intensa búsqueda de las flechas lanzadas en otros ciclos para encontrar respuestas más allá de lo conocido.
Mi mente, tesoro inapreciable concedido solamente al ser humano tras inimaginables esfuerzos a través de la lucha entre otras especies que anhelaban al igual que el ser semianimal al que pertenecíamos, está situado en Géminis casi fundido con mi Ascendente, formulando constantemente preguntas e inquietudes.
Tierra….Fuego….Aire… ¿por qué Elementos determinados nos hacen actuar de una forma u otra en este ciclo? ¿Cuál es la razón de todo ello? ¿Por qué no indagamos más profundamente en ese código?
Vivimos un momento mágico. Al mismo tiempo que nos alejamos de Sagitario a través de esta Magnífica Luna, nos adentramos en el impactante silencio de todo cuanto significa Capricornio.
¿Cómo olvidar el efecto vivido y aceptado en mi interior cuando leyendo al Maestro Tibetano, medité en las palabras “Dios dibuja su firma en el rostro de Capricornio”?
Posiblemente hasta ese momento –hace ya muchos años- no había comprendido el arquetipo de energía de ese Signo. Es el discípulo. Ya ha llegado. Depende de su grandeza permanecer en esa cima que tanto esfuerzo ha  exigido, o dejarse inundar por el amor en su más puro estado y volver al valle junto a los hermanos que no consiguen encontrar el camino.
Los tiempos se precipitan y el Firmamento parece considerar que la mayor parte de la humanidad está ya capacitada para comprender el profundo mensaje que esos Dioses que son los Planetas, comunican.
Nos acercamos al punto máximo de oscuridad y también al momento de conseguir el principio de la luz anhelada.
Siempre que levantemos un tema natal a las 24 horas del día 24 de Diciembre, observaremos que el Sol está en Capricornio y el Ascendente en la Constelación de Virgo, La Virgen. Tan solo hay que meditar en el misterio para ir de lo cercano a lo cósmico.
Desde tiempos inmemoriales, se ha asociado estas coordenadas a los Grandes Seres de Luz que han ayudado profundamente al avance de nuestra humanidad.
L U Z… ese es el Mantram de Capricornio. Sumergirnos en la luz inmensa del nacimiento de Cristo en la cueva de nuestro corazón.
Cada minuto ganado a la oscuridad temporal, significa un avance en nuestro camino espiritual y hemos de observar desde esa bella serena expectación o desde la observación profunda, qué circunstancias, qué personas, qué oportunidades presenta ante nosotros la vida, considerando la semilla plantada en el corazón, confiando en que el Universo moverá sus hilos de acuerdo a ese anhelo.
Parece que desde las energías cósmicas, los grandes Dioses del Cambio, no permiten que nada quede  oculto a la mirada de nadie.
Activos como nunca Plutón, Urano, Júpiter arrastran hasta la  temida luz los más oscuros secretos de las potencias que dominan los senderos de política, religión, comunicación etc.
Grandes son los cambios y grandes son las oportunidades y quizás, solamente quizás, sean menores las fuerzas que pueden crear espejismos a la masa, ya que esa masa tiene, afortunadamente cada vez un mayor discernimiento.
Voluntad, Luz, Discernimiento, Amor… todo ello puede tomar su lugar de poder en nuestras vidas.
Que así sea.
Desde el corazón, siempre,
Joanna

24.12.10

Capricornio: la iniciación de la humanidad


Por Ricardo Georgini
 

Capricornio es un signo de realización. Su energía estimula el triunfo del espíritu humano por sobre todas las condiciones limitantes y circunstancias adversas. Promueve el pleno florecimiento de todo el potencial humano, prevalenciendo sobre todo lo que pudiese asfixiarlo o aprisionarlo. Del 21 de diciembre de este año al 19 de enero de 2011, las energías capricornianas estarán especialmente activas, invitándonos a renovar nuestros esfuerzos para manifestar nuestras más elevadas posibilidades.
Este décimo signo del Zodíaco representa la apoteosis de lo humano. Capricornio demuestra la capacidad humana de abrir camino, hacer su destino, aprovechar las oportunidades, superar las dificultades, transformarse, recrearse y persistir en dirección de su objetivo. Es un signo de extremos, y produce lo mejor o lo peor del ser humano. Las cualidades capricornianas pueden expresarse como mentalidad estrictamente materialista, egoísmo exacerbado y fervorosa ambición por el éxito mundano; o bien como sabiduría, abnegación y consagración a la evolución espiritua.
La realización es posible en Capricornio debido al gran don de este signo: la disciplina. Es lo que marca la diferencia y propicia la conquista, material o espiritual. Implica un sentido de prioridades, empleo de método y técnica apropiados, empeño constante, economía del tiempo y los recursos, renuncia y capacidad de sacrificar lo menor en favor de lo mayor. Muy a menudo, nuestros propósitos mayores se pierden, eclipsados por asuntos menores o trivialidades. La disciplina nos permite colocar cada cosa en su debido lugar y proporción, de modo que lo menor no compita con lo mayor, pero sea, verdaderamente, un paso en su dirección.
Cuando una disciplina es aplicada al desarrollo espiritual, conduce finalmente a lo que es llamado iniciación. Una iniciación es una gran expansión de conciencia, que marca un paso significativo en el Sendero Espiritual. Cada iniciación produce un mayor grado de integración externa, con la humanidad, y el individuo se coloca más y más al servicio de la comunidad. Cada iniciación es una entrada en un nuevo ciclo de experiencia, desarrollo y servicio.
El proceso de iniciación implica un período de crisis. Ocurre cuando un individuo llega a un punto, en su desarrollo, en el que llega a agotar todos sus recursos disponibles, habiendo sacado el máximo provecho de ellos. Sólo entonces necesita más, sólo entonces merece más. En ese punto, el individuo se enfrenta conscientemente con problemas que, de momento, no tiene cómo resolver; da lo mejor de sí, hace todo lo que está a su alcance, y sin embargo, no es suficiente. Tal condición de impasse y crisis es justamente el suelo propicio para que germine el poder latente en el individuo. Una crisis invoca al espíritu humano y extrae de él nuevas capacidades, antes dormidas. Este despertar del poder interno es la iniciación.
Actualmente, toda la humanidad está pasando por un proceso global de iniciación. La crisis mundial generalizada (social, política, económica, religiosa y científica) indica que estamos listos para un extraordinario paso adelante. Muchos de los problemas que enfrenta la humanidad están más allá de su capacidad actual de solución, y por ello mismo, estamos haciendo despertar su potencial más profundo. La iniciación de la humanidad es inminente, y producirá una mayor integración interna – entre sus diversos pueblos – y externa – con otras formas de vida en el planeta. Cuando menos lo pensemos, la humanidad nos sorprenderá con un desarrollo de sabiduría y amor que muchos de nosotros ni siquiera imaginábamos.
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

16.12.10

Sagitario, la búsqueda del Propósito

 
Por Martín Dieser


Durante todo el período regido por este gran signo, pero especialmente hacia el plenilunio, es importante reflexionar sobre las cualidades internas desplegadas en Sagitario, lo cual nos permitirá afinar nuestra conciencia a su vibración y aprovechar mejor la oportunidad energética que nos ofrece.
En la actualidad es un signo clave para la humanidad; las Guerras Mundiales fueron símbolo de la realidad en Escorpio, y si bien no es descartable un nuevo conflicto global, tal signo ha cumplido su rol porque en gran medida ya existe conciencia acerca de los problemas mundiales, sean la guerra, el cambio climático, la crisis financiera, la libertad de expresión, etc. Se sabe en líneas generales qué debería hacerse y eso es resultado de Escorpio; la elección es siempre interna, así como el efectivo accionar en pos de lo percibido.
Como ningún otro, Sagitario es el signo de los viajes, de las búsquedas; es el tipo de energía que mueve hacia lo percibido fuera, y por eso se complementa con Géminis, que es precisamente el que da origen a esa dualidad. Siempre que Sagitario está activo en una carta natal, existe una meta previamente captada en el corazón del ser, sea la satisfacción del deseo en niveles mundanos (simbolizado por el Centauro) o la aspiración hacia objetivos amplios y espirituales (el arquero sobre el caballo blanco).
Esto es más acentuado cuando Sagitario ocupa el Ascendente, ya que el Sol refiere más a lo ya adquirido; en todo caso, ínsita en la forma hay una meta superior y este signo lleva primero a emprender el viaje, para luego caminar hasta el gran objetivo, que espiritualmente es la expansión de conciencia para la cual nos estamos preparando según nuestra evolución. Ser sensible a las energías sagitarianas es ser sensible a un objetivo, objetivo espiritual en este caso.
Vinculado al tema de los rayos, puede pensarse que cuando el 1º o 6º Rayos se encuentran activos en Sagitario, la tarea posiblemente sea buscar un nuevo objetivo, en tanto que tendría más que ver con su desarrollo en los casos restantes, denotando acaso un trabajo ya emprendido en encarnaciones previas.
En todo caso, se afirma que el signo del Arquero rige al Sendero del Discipulado, y es interesante considerar por qué. Ante todo, discípulo es aquel que ha consagrado su vida a lo espiritual (entendiendo al término en sentido amplio), a la verdad interna de su corazón. No se trata de una condición que pueda ser dicha superficialmente, sino de un compromiso hacia lo superior, meta que al principio no es claramente discernida, pero que conforme se cumplen los requisitos prescriptos por la conciencia va emergiendo como un silencioso e invisible faro que siempre guía por el camino correcto.
Como se decía antes, se trata de una analogía superior de la dualidad generada en Géminis, y lleva dentro de sí al alma queriéndose exteriorizar en el mundo y demostrar en el plano físico la Verdad de su Presencia. Este énfasis puede ser la causa de que así como Júpiter rige al signo exotéricamente (en los planos físico, emocional y mental), permitiendo manifestar amor a la materia mezclado con amor espiritual, es la Tierra su regente esotérico (a nivel del alma), indicando que para el alma ese ascenso enfocado de la personalidad es un descenso para ella.
Una vez que se entra en contacto con el Yo Superior, la batalla simbolizada por Escorpio está ganada y se entra bajo la influencia de Sagitario; el desafío es ahora seguir adelante, “lanzar las flechas y recoger lo cazado”; generar pensamientos y emociones y consumirlos en el vacío de la comprensión amorosa; cada acto de comprensión es una pequeña llegada a la meta, cuyo ascenso final se produce bajo Capricornio. Gradual, pero lúcidamente, se va haciendo (como personalidad) el esfuerzo de abrirse camino hacia esa luz, y la conciencia se va infundiendo de mayor claridad.
Eventualmente, Sagitario sirve ya no a la personalidad que despierta a la vida espiritual, o al discipulado consciente que se dirige hacia la meta, sino al discípulo activo que debe descender de la Cruz Fija para ascender a la Cardinal, o dicho en otras palabras, dejar de ser el alma y empezar a buscar el contacto con la mónada.
Esto tiene una analogía en la conciencia, que podría describirse de la siguiente manera: la luz plena conduce a una suave mutación en la naturaleza mental; el proceso del pensar continúa, pero gradualmente empieza a quedar bajo el umbral de la conciencia; antes que pensar, se sabe, lo cual acorta notablemente el tiempo de muchos procesos emocionales y mentales, subsumiendo todo en un estado de comprensivo equilibrio que lentamente se va revelando como silenciosa pero angustiosamente insuficiente, no pleno. Es evidente que allí las “flechas” de Sagitario ya no cumplen su función primigenia, pero en un sentido misterioso puede rastrearse aquí la función del signo y así usar sus energías inteligentemente.
Es que la búsqueda espiritual no cesa: lejos de la meta, se empieza a percibir esa luz como insuficiente, se la reconoce como comprensiva y vinculante, pero a la vez con sutiles límites en su poder, que no es total; se conoce parte del Plan (la que kármicamente corresponda) pero se anhela ser Uno con el Propósito que le da impulso y del cual el Plan es formulación. Dicho de otro modo, Shamballa pasa a ser la meta.
Empero, es una búsqueda peculiar, no en la dualidad sino en la unidad; es la búsqueda “desde una unidad menor a una unidad mayor”, de un todo menor a un todo mayor, con el cual existe resonancia en la vibración y así una vía directa para el descenso de la Vida; es reducir el Todo a un punto a través de la atracción comprensiva. Por eso, podría decirse que en este nivel todas las flechas se reducen a una, la flecha de la identificación, y todos los caminos a uno, el camino del corazón, que es la gran puerta de entrada a Shamballa.
¿Cuál es la gran meta (interna, no materializable) a la que nos dirigimos en nuestra vida? ¿Cuán fiel y decididamente estamos hollando el Sendero? El período regido por Sagitario resulta especialmente propicio para clarificar estas cuestiones, para dar paso tras paso en pos de esa meta a la que anhelamos llegar, y acabar descubriendo que siempre hemos sido la Vida misma que se buscaba a sí misma.

7.12.10

Cruces y Cualidades


Por Joanna García
CRUZ  MUTABLE
La perfección hacia la que el ser humano presiente que debe ir, es un camino lento, en el cual el tiempo no cuenta, tan solo el espacio toma la dirección.
La Sabiduría Antigua dice que durante innumerables v idas, la experiencia humana transcurre en los Signos que conforman la CRUZ  MUTABLE, a través de los Signos de Géminis – Sagitario  -  Virgo y  Piscis.
Bajo su mensaje, somos influenciables a todo cuanto nos llega de nuestro entorno. Se vive la intensa curiosidad por todas las cosas, conocimientos, estudios, relaciones, comunicación, todo ello componente de Géminis que lleva con el tiempo a la profundidad casi mesiánica de Sagitario, ampliando todo lo emprendido en su Signo complementario y formando con todo ello la base de ideales, de misticismo y sentido de religión.
Bajo Virgo, el deseo de perfección se lleva a través del silencio, con un cierto sentido de reserva, desarrollando un deseo de servir, de ayudar, obteniendo evolución interior a través de todo ello, llevando todo ello a la fusión de la personalidad y la entrega de la propia esencia para un bien mayor en el Signo de Piscis.
El problema puede ser el exceso de influenciabilidad a las opiniones de los demás, pero el deseo de saber y de amar está enfatizado en esta Cruz.
CRUZ   FIJA
Lo aprendido bajo los anteriores ciclos, han consolidado nuestras seguridades, teniendo ideas formadas, opiniones y seguridades que pueden llevar a la terquedad total bajo las experiencias de la Cruz  Fija.
Estas experiencias pueden ser difíciles de asumir.
En Astrología Esotérica se denomina a esta Cruz La Crucifixión del discípulo o la muerte de la personalidad. Todas nuestras seguridades son puestas a prueba una y otra vez, aprendiendo especialmente de la gran escuela que representan las relaciones. También los deseos, los apegos y todo lo que contribuye a darnos un sentido de identidad pasa por períodos de transformación y transmutación.
El Eje de Tauro – Escorpio, en cuyas experiencias se haya involucrada toda la humanidad, producen la comprensión de la limitación de los apegos, los temores que de ellos emanan, llevando finalmente a la comprensión de que la única pertenencia auténtica es la propia persona, el ser interior.
La entrega al amor por el amor en sí, es la liberación de Tauro cuando comprende la belleza de Venus, su Regente.
La pasión y el drama intenso de Escorpio, produce infinidad de muertes interiores, de profundas búsquedas que acaban llevando a la serenidad del auténtico arquetipo de Tauro. Entonces Venus y Marte se comprenden, y equilibran.
“La Misericordia y la verdad se encontraron; la Justicia y la Paz pudieron abrazarse”. (Salmo 85). Algo muy deseable en la época que nos toca vivir.
El sentido de identidad se llena de nobleza e ideales bajo el Signo de Leo. La búsqueda de lo que nos hace brillar, el encuentro con nuestra creatividad, las obras, los hijos, todo ello, una vez conseguido se desplaza hasta  Acuario, con el pleno y maravilloso sentido de la impersonalidad que ni siquiera en muchos casos, necesita proyectarse en los hijos, pudiendo fácilmente adoptar y cuidar a otras vidas, aún teniendo hijos biológicos. El sentido de líder, de importancia de grupo amplía la identidad de Leo.
CRUZ CARDINAL
Cuando llegamos a encarnar bajo esta exigente Cruz, nos hemos comprometido a tomar bajo nuestros hombros, el peso de la responsabilidad, el poder de decisión y de dirigir en las asuntos de las sociedad.
En Cáncer, el sentido de patria, hogar, raíces, nutrición en todos los sentidos, llevará a la persona a la entrega de sus energías al compromiso que interiormente siente hacia esos estados o personas que dependan de su responsabilidad.
Esto lo proyectará en Capricornio en un compromiso con el entorno socio profesional, en su papel en la sociedad. Se ha estado preparando para ello durante eones, a través de las otras Cruces, para poder merecer el axioma espiritual de que “Dios escribe su sello en la faz de Capricornio”.
Las Leyes serán el marco en el que se moverá e intentará hacer cumplir a los demás. Grandes legisladores y jueces, están bajo este Signo en la Cruz Cardinal.
El Yo Soy de Aries capta la fuerza primigenia de los arquetipos creadores. Las semillas innovadoras crecen con fuerza bajo esta energía de Fuego creador y la identidad es el logro deseado a lo cual puede anteponer todo lo demás.
En Libra, toda esa fuerza que roza el egoísmo se vierte en la fusión y entrega de todo lo adquirido en lo que conforma el mundo de “sus otros”. Respeto a la pareja, a cualquier equipo con el que colabore y un sentido total de comprensión hacia las Leyes emanadas desde Capricornio. También bajo este Signo, abogados y personas relacionadas con la Ley tienen su particular entorno.
El Alma tiene que haber adquirido su mayordomía, su debida evolución.
Lógicamente todo lo expresado anteriormente, indica la energía primordial de cada Cruz. Dependerá de cómo se han vivido las experiencias, que lo aprendido en la Cruz Mutable, se convierta en terquedad insoportable en la Fija y en despotismo o sentido dictatorial en la Cardinal.
Desde el corazón,
Joanna

1.12.10

Sagitario

Por Joanna García


Saludos cordiales !!
Después de unas muy cargadas energías vividas durante los días de Escorpión, la presión transmutadora nos ha llevado a un viaje a veces forzoso, hacia nuestro interior. La búsqueda de nuevas verdades y la muerte simbólica de procesos mentales y emocionales, se hizo inevitable.
Todos esos procesos han aligerado posiblemente más de lo creemos nuestro equipaje, preparándonos para recibir el mensaje y la energía de unos de los Signos más bellos y libres del Zodíaco; Sagitario.
Júpiter vuelve a encontrarse en un terreno en el que se siente sereno, renovado después de la "movida” interior de Escorpio y ahora, se puede observar si algo en nuestro interior es detonado desde  Sagitario y su Signo complementario, Géminis.
Dos son los importantes significados que se mueven y aunque en diferente dimensión, ofrecen una misma oportunidad y responsabilidad.
La importancia y la calidad de la palabra, del lenguaje que empleamos al hablar y especialmente, al pensar, ya que es esa la forma en que íntimamente permitimos que el alma se comunique con nosotros.
El don de la mente es uno de los mayores regalos que tan sólo posee el reino Humano, siendo también una de sus mayores responsabilidades.
Desde los Trabajos de Hércules, se otorga una tremenda importancia al insoportable ruido con los que determinados pájaros atormentaban hasta la locura a la gente del poblado.
Ese mismo tormento es el que el pensamiento incontrolado, las dudas, críticas,  temores y emociones, se emiten desde la personalidad y alejan a nuestro auténtico Ser.
Júpiter representa todo el trasfondo humanístico y filosófico que hemos conseguido ciclo tras ciclo, expresándose  a través de la necesidad de la comunicación con otros seres.
La séptima Casa desde Sagitario es siempre Géminis, por lo cual nuestro centro laríngeo está más preparado que en otros momentos del año para la palabra, bendito don que nos diferencia de cualquier otro reino de la naturaleza.
Cualquier persona que comprenda la importancia de la comunicación, siente alegría cuando llega el mes de Sagitario.
Parvathi Kumar dice "Sagitario es el mejor día de todo el Año Solar para la iniciación".
Con mayor o menor tino, estamos todos en el camino de la búsqueda espiritual y es este un mes para no desaprovechar un solo día, “Júpiter está en su hogar".
Cada una de las Doces Casas tienen un especial interés en nuestra vida, todas ellas son partes esenciales de nuestro interior y de nuestras vivencias exteriores, pero quizás la Casa Nueve puede mostrarnos, la amplia avenida por donde discurren los mensajes del Alma.
Es la Casa del Alma; en ella encontramos nuestros deseos de autenticidad, de alegría de vivir tanto lo cotidiano, como lo que consideremos como especial.
Ese es uno de los motivos de que este mes sea tan especial. En todos nosotros está vibrante una Casa Nueve bajo el Signo que sea, pero con la energía subyacente de Sagitario. En el tema de todos, está situado Júpiter y desde la Casa en donde emite su fuerte energía, está hablando de Casa Nueve y de Sagitario.
Es un momento magnífico para observar si ese Planeta sobre cuya energía “Dios se apoya”, tal como dice el Maestro Tibetano, presenta por nacimiento algún conflicto. Meditando en él, intuiremos como equilibrarlo. Los tránsitos que desde el Firmamento afectan a los componentes mencionados, nos ayudan a lo que desde hace eones decidimos: alcanzar la perfección.
El Fuego de Sagitario y el Aire de Géminis, son un amable gesto para una mayor oportunidad de comunicación en todos los ámbitos de nuestra vida.
Lecturas, libros, editoriales, proyectos para plasmar en un libro, las inquietudes que el Alma emite…todo ello cobra un mayor poder en este mes.
Las Lunas en Sagitario, aún no siendo su Elemento idóneo, suelen tener una gran profundidad, un fuerte amor por la enseñanza y facilidad para traspasar lo que se siente en el interior.
Un abrazo cordial en este bello mes que comienza.
Desde el corazón,
Joana

22.11.10

Sagitario: vivir del propósito

Por Ricardo Georgini
El signo de Sagitario confiere sentido de propósito y dirección en la vida. Estimula el idealismo, el pensamiento reflexivo profundo, la visión global y la intuición. En el mes de Sagitario (este año entre el 22 de noviembre y el 21 de diciembre), somos animados a reflexionar sobre cuál es el propósito de la vida, cuál es nuestro propósito de vida y cuánto estamos viviendo por él.

La vida humana puede tener un sentido mayor, y de cierto modo, siempre lo tiene, aunque no lo percibamos. Pero muchas veces, la vida del ser humano es como una caminata sin rumbo. La persona vive sin saber adónde llegará, o hasta sin importarle. Simplemente sigue viviendo, procurando garantizar su subsistencia, respetando las convenciones sociales y buscando placer, de una u otra forma. Las circunstancias y los acontecimientos acaban determinando para dónde irá una persona o en qué se transformará su vida. Otras veces, incluso tenemos algún objetivo en la vida y hacemos esfuerzos en su dirección, pero nos dejamos distraer con otras cosas y dejamos pasar el tiempo, permaneciendo inertes. La influencia de Sagitario nos ayuda a mantener la visión de nuestra meta final, y ayuda también a ver cuál es el paso inmediato para un día llegar a ella, y ayuda incluso a dar este paso ahora.

Esto es posible porque Sagitario estimula poderosamente la mente humana. Ella nos permite establecer prioridades, y distinguir lo que es realmente necesario y lo que es indispensable, y distinguir también lo que podemos transformar y lo que debemos simplemente aceptar. Nos permite elaborar planes y conducirnos hacia su realización con flexibilidad, haciendo las necesarias adaptaciones. Nos permite organizar nuestro tiempo, organizar nuestro dinero, y todos los demás recursos a nuestra disposición.
Generalmente, la causa de nuestros fracasos es la distracción de nuestra atención y la dispersión de nuestras fuerzas. Sagitario promueve la capacidad de enfocarse. Cuando conseguimos seguir adelante en nuestro camino sin detenernos por las preocupaciones, incertidumbres y ansiedades; cuando conseguimos liberarnos de tantas pequeñas distracciones y mantener el enfoque, sin desvíos, en la meta; cuando conseguimos concentrar nuestras fuerzas, habilidades y recursos y aplicarlos a nuestro objetivo – entonces, podemos realizar casi cualquier cosa y alcanzar incluso lo que parecía imposible.
La mente humana puede dirigir su mirada hacia abajo o hacia lo alto. Al volverse hacia abajo, ve el cuerpo, con sus necesidades, instintos y apetitos; ve las relaciones sociales y las circunstancias del mundo. Un objetivo de vida que surja sólo de esta visión será, naturalmente, materialista y egoísta. Esto es ambición. Pero al orientarse hacia lo alto, la mente puede vislumbrar las ideas eternas y universales. Un objetivo de vida basado en esta visión será, naturalmente, espiritual y altruista. Esto es idealismo. Una vida sin cualquier ambición es una vida aparentemente sin sentido, pero una vida movida sólo por ambición es aún una vida con un sentido pobre y superficial. Una vida de idealismo incluye todo aquello que hace a una vida rica y plena. Entonces, vivir deja de ser sólo subsistir y reproducir las tradiciones heredadas; se vuelve una experiencia creativa y cultural.
La energía de Sagitario estimula especialmente las facultades superiores de la mente, que nos posibilitan buscar el bien, la verdad y la belleza; nos posibilitan producir cultura, filosofía, arte, religión, ciencia; nos posibilitan comprender el sentido mayor de la vida y vivir para manifestar este propósito mayor. 
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

18.11.10

Escorpio y la Cruz Fija


Por Joanna García


La Astrología no actúa nunca en forma unilateral. Cada uno de sus componentes cuando toma relevancia en el Firmamento, activa otros puntos que  se relacionan con su energía.
Por ello cuando hablamos de la Cruz Fija, no podemos fijarnos solamente en el Signo de Escorpio, ya que Tauro, Leo y Acuario responden a su mensaje.
El efecto que desea producir esta Cruz es Luz y Liberación.
- En Tauro la Luz es por la aspiración y el  conocimiento.
- En Leo por la Luz del Alma.
- En  Escorpio es la Luz de la Liberación.
- En Acuario es la Luz del Mundo.
Los cuatro Señores de Signo,  hablan de Luz, pero fácilmente intuimos que el conflicto, la lucha, el perder a través de renuncias y aceptaciones y ganar esa Luz, provienen del Eje Tauro - Escorpio en cuya lucha se encuentra involucrada la Humanidad entera.
En Escorpio, la personalidad es totalmente humillada, lucha durante vidas con el alma, hasta su muerte total y posterior renacimiento para intentar que esas cicatrices marcadas en los diversos yoes dejados a través de tantos caminos, permitan llegar por fin a la mente razonadora  que libera del temor, odio, separatividad, fanatismo, crueldad, esclavitud al sexo y al poder y a tantas otras  barreras, permitiendo que esa personalidad que nos dirige con mano despótica deje ya de ser lo que consideramos como nuestra identidad, comprendiendo entonces que todo ello es una prisión sutil vivida en ese intenso Signo, desde el cual aprendemos las que posiblemente sean, las lecciones más difíciles de asimilar.
De las mismas se saldrá sin duda, como peligrosos manipuladores que con sus estrategias llevarán a quienes les interesen, hacia donde sus instintos decidan, o como guerreros de Luz, capacitados para trabajar a favor de la Humanidad.
Nada en Escorpio es superficial, ni para bien ni para mal.
Las mismas energías de Rayo lo indican, ya que con fuerza continua se es trabajado por el Cuarto Rayo y entonces, la difícil escuela de las relaciones humanas, es como un yunque que trabaja sin cesar, a quienes tienen a este Señor de Rayo en su equipo astrológico.
Tampoco las energías de Sexto Rayo son claramente comprensibles. Fluyen a través de Marte y no es éste todavía, un planeta sagrado, por lo cual fácilmente, tal como lo hemos observado históricamente, puede llevar a la fanatización absoluta de una idea religiosa, unida a la crueldad absoluta.
Sin embargo, también estas energías dan forma al mártir que entregará su vida por los demás, o por no renunciar a sus creencias. Será capaz de dirigir batallas sin importarle la victoria o la derrota, sino tan solo por comprender que hay que defender lo que considera justo.
Se ha hecho parte suya el axioma de “Guerrero soy y de la batalla surjo Triunfador”.
Marte se sitúa en una octava inferior a Plutón, regente también de Marte liberando y destruyendo con su Primer Rayo cualquier forma que obstaculice el camino del Alma que ya ha despertado. Marte es pues una expresión más densa de una energía más elevada.
Plutón se relaciona con el Alma y en ella hay dos caminos o deseos arquetípicos, uno impulsa a separarse de la Fuente, a actuar y el otro a retornar al origen. Vivimos así la dualidad que nos mantiene en la búsqueda. 
Siendo Marte la octava inferior de Plutón, está pues conectado con nuestro consciente, con la personalidad, desde la cual actuaremos en forma instintiva, de acuerdo a los deseos que se originan a partir del Alma. Marte es el impulso que nos lleva a actuar, a desear, a conseguir, a movernos hacia delante. Esos deseos están motivados tanto por acciones pasadas como por las que nos motivan en el actual ciclo.
Desde Plutón nos llegarán deseos inconscientes. Una forma de estudiar o comprender nuestro karma de ciclos pasados, es observar si en nuestros temas natales hay aspectos entre Marte y Plutón, estudiando desde que  Casa y Signo actúan, así como el diálogo o aspectos que mantienen.
Marte personalizará nuestros deseos a través de esa Casa, deseos que son originados desde el Alma para la evolución y que tienen relación con Plutón. Por lo tanto, nos hablarán de la personalidad y del Alma.
Hay una vieja forma de entender esto. Si observamos el mar, podemos sentirnos totalmente realizados y plenos siendo una ola y nadie nos va a convencer de que hay nada más que esa magnífica ola que nos hace sentir el aire y la vida, pero en nosotros la fuerza paciente del Alma nos hará intuir que hay algo más y que sin dejar de ser ola, podemos convertirnos en Mar y Plutón nos lleva con su fuerte trabajo a ampliar nuestra consciencia aceptando que esa ola que tanto nos ha hecho sentir ser “alguien”, retorna al Origen, al Mar, al Todo.
Estamos viviendo todos tiempos de aceleración, de transformación y de aceptación y son sin duda las energías de Escorpio, las profundas aguas llenas de respuestas a las eternas preguntas de quienes anhelamos formar parte auténtica del nuevo parto de la Tierra, de todo ese nacimiento imparable de nuevas actitudes.
La atención ha de estar centrada más que nunca, en las pruebas emocionales, en las experiencias familiares o profesionales, ya que son el camino más fácil para desestabilizar el trabajo efectuado en nuestro equilibrio, en el deseo de mantenernos dentro de la luz.
Desde el corazón,
Joanna.

6.11.10

Escorpio: plantarse y luchar

Por Martín Dieser
La reflexión acerca del significado interno, sujetivo del signo de Escorpio puede verse iluminada si tenemos en cuenta el rol de los dos signos previos, que según la clave psicológica que hemos venido utilizando, ocuparían en el desarrollo de la conciencia un “momento” sutilmente previo.
En Virgo, el ser imbuido en la materia toma contacto con el alma, la luz interna que lo atrae magnéticamente e impulsa a la discriminación en busca de lo esencial, actividad típica del signo. Por su parte Libra estabiliza lo indagado y abre las puertas para la reversión del movimiento evolutivo, otorgando silencio y una base oculta, “sustancia”, “aire”, a todo esfuerzo ulterior.
En Escorpio todo eso es puesto a prueba; es la energía que hace conocer el “infierno”, la que pone a la luz del día todo lo obstaculizante y obliga a tomar una decisión, que no puede ser sino luchar y demostrar que el alma prevalece. Se lucha para afirmar la conciencia, lo que se percibe como superior, y en ese proceso el alma se revela crecientemente en el plano físico.
Este ensanchamiento del hilo de conciencia en el plano físico es de gran utilidad en la vida interna, porque el triunfo está enlazado no a la lucha, sino a la cercanía al alma. A través del esfuerzo en los tres mundos lo único que se logra es generar un vacío dinámico, una invocación para que el alma se haga presente e inunde con su Presencia el campo de batalla de la conciencia, trayendo por su misma elevación la cesación del conflicto.
En todo esto juega un rol activo Marte, que es el regente esotérico del signo; como ya hemos dicho antes, la actual colocación de Plutón (planeta del 1 Rayo de Voluntad o Poder) como regente convencional puede responder a que el común de la humanidad ya es sensible a un grado de Voluntad Divina, algo nunca antes experimentado. Gracias a Plutón se barre con todo lo indeseable; es un planeta de muerte y destrucción, agente de la necesidad por parte del ser superior de logra una más plena expresión a nivel mental, emocional y físico.
Marte es un planeta del 6º Rayo de Devoción e Idealismo y está muy vinculado al plano emocional; por ser “no sagrado” su efecto se hace sentir en la materia y no en la conciencia. De tal manera, Marte enardece la naturaleza inferior, la pone bien a mano del ser, que podrá rehuir la batalla (siempre es una decisión propia), pero jamás la conciencia de lo que debe ser doblegado. Esto habla de una interesante oportunidad para el progreso interno y una mayor irradiación externa. Pero, ¿estamos dispuestos a pagar el precio, a luchar?
Eso nos lleva a la relación con Tauro, el opuesto complementario. Este signo está regido internamente por Vulcano, otro planeta de 1º Rayo, pero al ser sagrado su efecto tiene que ver con la extensión de la voluntad desde la Mónada hacia lo menos elevado del alma, desde donde se puede tomar contacto. No sólo con deseo se triunfa, sino también con Voluntad, y la voluntad demanda ante todo comprensión, apertura y visión, elementos brindados por Tauro.
Curiosamente, Escorpio se vincula con ello a través de las sucesivas “derrotas”; la superación rara vez es lineal, está signada por ciclos y frecuentes caídas, que obligan a empezar de nuevo, valiéndonos de la humildad aprendida en Virgo. Valgan aquí dos citas: en primer lugar, Vicente Beltrán Anglada solía decir que “el iniciado es un guerrero cubierto de cicatrices”, lo cual nos habla claramente del paso ineludible por el estado de conciencia de Escorpio, donde el alma misma nos coloca en una situación exigente a fin de que evoquemos lo más elevado y nos probemos a nosotros mismos la Inevitabilidad del triunfo del Plan.
Y por otro lado tenemos la frase de Napoleón Bonaparte, quien tenía a Escorpio como Ascendente (marcando el camino de su alma), y dijo: “lo importante no es vencer, sino nunca darse por vencido”. Esa conexión interna que garantiza la inmortalidad, el dinamismo, la perenne presencia del alma, la Vida misma, es la que mediante Escorpio se vierte a la conciencia diurna, dotando al discípulo de una muy importante herramienta para el avance espiritual. El recuerdo de la experiencia en Escorpio, o la vivencia directa si está en el Sol o el Ascendente, es el que potente o quedamente permite “inclinar la balanza” en momentos críticos con plena confianza en el éxito, con una autoridad muy peculiar que mana de la experiencia propia.
Es necesario lanzarse a la batalla con todas las armas que se tienen, toda la aspiración y toda la voluntad, sin olvidar que la clave está en el triunfo no de la personalidad sino del alma, que se revela a sí misma a través del amor y la comprensión subyacentes a todo esfuerzo.
De alguna manera podría decirse que todo lo que hagamos en un nivel no será sino un medio para despejar el campo y abrir un vórtice que permita la rauda irrupción del alma, poniendo súbitamente fin a la actividad en los tres mundos a través de la unión. Esto tiene una dimensión teórica pero fundamentalmente una práctica y psicológica: superar de la “lucha” nacida de la separatividad, la conciencia fragmentada, y ganarse el cielo por derecho propio, acercándose al centro mismo de sabiduría que amorosamente nuclea al tiempo en el presente.
Se trata de una reunión con lo más elevado de nosotros mismos, vía el esfuerzo en la materia; por eso el Tibetano dice que Marte rige los cinco sentidos; si se recuerda que es regente del signo, se comprenderá cómo a través de la actividad en los planos mundanos se irá llevando a su límite esa identificación, para luego tomar conciencia de que lo que se creía correcto es un obstáculo para una percepción más directa, y barrer con el 1º Rayo proveniente de Plutón y Vulcano. Allí se produce una transformación, proceso que, como se sabe en la astrología convencional, está regido por Escorpio.
En suma, es un signo que nos enseña no tanto a luchar sino a estar absolutamente dispuestos a hacerlo; es la verdadera Jihad islámica, la lucha interna contra lo inferior dentro de uno mismo. Estar dispuestos a pagar el precio, a renunciar a lo conocido, es el gran desafío que nos propone este período, y la recompensa por “surgir victorioso de la batalla” (tal el lema esotérico) es el sincero despliegue de una mayor energía de realización en todos las dimensiones de la conciencia, desde la más grosera a la más elevada.

23.10.10

Escorpio: el triunfo inevitable

Por Ricardo Georgini


Escorpio es un signo de desafíos y pruebas, de conflictos y luchas, y por encima de todo, de triunfo. La energía de Escorpio asegura y promueve la victoria del bien – dentro de cada ser humano. Tales energías estarán intensamente activas del 23 de octubre al 21 de noviembre de este año, animándonos a enfrentar las luchas y pruebas necesarias para que el bien triunfe en y a través de nosotros.
Uno de los principales dones de Escorpio es coraje. La palabra “coraje” deriva de “corazón”, y corazón significa centro. Generalmente, asociamos corazón con sentimientos, emociones, pasiones, sueños, aspiraciones; y efectivamente, lo más común es centrar todas nuestras vidas en eso. Pero el verdadero y más profundo centro de nuestro ser es otro. Está más allá de todas nuestras experiencias físicas, emocionales y mentales. Tiene que ver con valores y principios, o sea, con el amor, la sabiduría, la verdad, la belleza, la justicia, la alegría, etc. Tener coraje es ser capaz de permanecer en el propio centro para enfrentar los desafíos y las luchas de la vida; es apoyarse en valores y principios.
Acostumbramos dar un sentido excesivamente personal a los enfrentamientos de la vida. Vemos sólo las personalidades, y no aquello que ellas representan. Pensamos en términos de conflicto entre personas, entre grupos, clases sociales, naciones. Pero podríamos percibir que, por detrás de ese todo, hay simplemente un enfrentamiento de ideas, de valores y principios. Así, podríamos mantener los conflictos libres de toda la carga de nuestros afectos y aversiones, nuestras pasiones, ambiciones, miedos, ira, que sólo distorsionan y desvían nuestra atención de lo que realmente está en juego.
Todo conflicto es, en verdad, una oportunidad de interacción, de aprendizaje mutuo, transformación y búsqueda de un bien mayor. No se trata de competir, que unos venzan y otros pierdan. Se trata de que los valores y principios más amplios prevalezcan. Cuando esto sucede, todos ganan, incluso aquellos que representaban los valores y principios menores.
La victoria del bien siempre está garantizada, desde que se traba la verdadera batalla. Ello ocurre dentro de cada ser humano. La cuestión es permanecer en nuestro propio centro, identificados con el bien mayor, y no con los efímeros e ilusorios beneficios o perjuicios personales.
Escorpio nos invita a poner a prueba nuestras teorías, creencias e ideas. Nos incentiva a confrontar todo eso con la realidad y aprender de esa experiencia. Habitualmente, suponemos que ya sabemos qué es el bien mayor, que ya conocemos y vivimos de acuerdo a los valores y principios más elevados. Pero, ciertamente, aún tenemos mucho que aprender y aún podemos ampliar mucho nuestra visión. La experiencia nos conducirá a esto, pero serán precisos mucho coraje y humildad para abandonar aquello que no resulte útil.
Toda la humanidad es actualmente un gran campo de experimentaciones. Las ideologías están siendo puestas a prueba, las creencias (religiosas y científicas) están siendo puestas a prueba. Antiguas tradiciones, nuevos descubrimientos, teorías, experiencias, hábitos – todo está interactuando y transformándose mutuamente. Sólo podemos esperar un resultado: un ser humano y un mundo mejores. Ello vendrá inevitablemente, pero puede ser pronto o en un futuro distante, dependiendo de la medida de nuestro coraje.
Todo enfrentamiento siempre conduce al triunfo del bien. Si el bien no triunfó, entonces la batalla aún no ha terminado. Coraje !
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

8.10.10

Libra, la belleza de un signo

Por Joanna García



El sentido de la Luz es una constante cuando el Alma ha podido despertar a su reflejo que es la personalidad.
Desde ese momento el trabajar en ella y por ella se convierte en un fluir cada vez más necesario.
Posiblemente no nos apercibamos –lo hacen más los que nos rodean- de cómo nuestros hábitos van cambiando, prescindiendo cada vez más de costumbres y de necesidades. Se va produciendo en nosotros un nuevo sentido de valores y este proceso no dejará de evolucionar, por lo menos hasta que nuestra Luz sea ya tan potente que la misma sea observada por los señores de la Faz Oscura, y presenten ante una vida determinada, el espejismo disfrazado de oportunidad que más pueda contactar con nuestros ideales.
Durante las energías emanadas desde esta Constelación de Libra, se hace más patente que nunca el regalo de los Señores de la Llama a la humanidad; El Principio Mental.
A través de Libra como Signo, fluye el Tercer Rayo y su Regente Exotérico Venus, nos conecta con el Quinto Rayo. La Mente ofrece durante cada mes de Libra una oportunidad especial. Equilibrar –palabra siempre clave del Signo- la mente inferior y la superior.
El Tercer Rayo nos hace conscientes de lo que significa Inteligencia Activa, nos lleva a ser selectivos. Es el Rayo del buscador, del filósofo y activa nuestro potencial hacia la subjetividad, al mismo tiempo que lo concreto se vuelve más sutil. El Quinto Rayo hace vibrar nuestra Mente Superior.
Posiblemente bajo la influencia de Libra y en un determinado ciclo de vida, aparece la visión del Sendero y el proyecto hacia el cual nos sentimos afines. Para ello nuestro sistema de valores debe ser cada vez más revisado y trabajado. El Maestro Tibetano, lo define como “el estrecho sendero del filo de la navaja caminando entre dos fuerzas”.
Libra patrocina el derecho, las leyes, destaca las diferencias entre el bien y el mal, entre la noche y el día, entre Oriente y Occidente, cuyas diferencias tan solo se equilibrarán a través de una nueva visión de lo que consideramos Ley.
Su relación con la belleza y la diplomacia, algo totalmente venusino, hace nacer bajo su influjo a personas capaces de mediar entre conflictos.

Podemos intuir cuan necesarias serán las vidas que nacerán bajo la influencia de Urano,  Regente Esotérico de Libra, durante los siete años que aproximadamente estará en Aries, estando especialmente protegido este proceso por el paso de Júpiter en ese mismo Signo.
Surgirán reformadores pioneros en los campos que más precisa la humanidad. Defensores uranianos de los derechos humanos. Cambios de paradigmas sociales. Puede ser muy importante a nivel mundial todo cuanto suceda en estos años.
Urano emplea aproximadamente ochenta años en su tránsito en el firmamento hasta volver al punto de partida,  y en 1761 podemos constatar por primera vez la influencia  sobre nuestra humanidad de esta mezcla de energías, ya que al igual que en 2010, Urano se encontraba en Aries, compartiendo durante un año su camino junto a Júpiter.
En esa época comienza el declive del imperio español al perder en su batalla naval contra Inglaterra su poderío, dando paso al principio de la influencia anglosajona. Un mundo acabo y otro comienza.
En 1845 se encuentran de nuevo Urano y Júpiter en los primeros grados de Aries y el parlamento británico promulga una famosa ley que significará un paso decisivo para la liberación de la esclavitud. Podemos imaginar el cambio intenso de paradigma en una sociedad estancada en sus derechos sobre otros seres humanos. El impacto en las relaciones económicas y sociales fue muy profundo.
Es curioso reflexionar sobre la posibilidad de que mediante esa ley conocida como la “Ley Aberdeen” y su deseo de abolición de la esclavitud, hoy sea un hombre de raza negra quien dirige Estados Unidos.
En 1927, el siguiente punto en que se encuentran en Aries las mismas energías, por primera vez se consigue hacer un vuelo sin escalas sobre el Atlántico, acercando continentes y países. Al mismo tiempo la revuelta del ejército chino dio paso al Ejercito Rojo, el cual transformó la historia de ese país. Mussolini abre las puertas al fascismo mientras Stalin, expulsa a León Trotsky y se convierte en líder total del PC y de la URSS.
Mientras escribo esto, escucho que el Premio Nobel de la Paz (espero haberlo entendido bien), ha sido entregado a un desidente chino por su lucha para conseguir derechos democráticos. Puede ser el punto de partida de un nuevo cambio en un país que no respeta los derechos humanos. Urano sigue actuando allí donde se hace necesaria su fuerza. Es uno de los Tres grandes Dioses del Cambio, junto con Neptuno y Plutón.
Puede verse históricamente, cómo las energías descristalizadoras y liberadoras de Urano unidas a las energías arianas y al sentido de compromiso social de Júpiter hacen finalizar unas formas de vida y dan paso a otras.
Observemos también, la belleza y armonía con la que juegan las energías de los planetas cuando Libra brilla en el firmamento.
Saturno con su sentido de ley y orden, se exalta en Libra. Vive con mayor fluidez su mensaje de responsabilidad al mezclarlo con la ética y diplomacia de Venus. La Ley con corazón o unida al amor que es lo mismo.
El Sol “cae” en este Signo. Diluye la fortaleza agresiva del Yo de Aries, para entregar su brillo a esos “otros” que es también uno de los significados de Libra.
Urano entrega su inteligencia y luz al sentido de la grupalidad para que ésta, sea una forma de vivir y finalmente Marte, el Planeta del coraje, de la compulsividad, del sentido de defensa, está débil en Libra, como respetando la esfera de relaciones que el Signo representa y al mismo tiempo, preparándose para recoger toda su fuerza y utilizarla en el siguiente Signo de Escorpio.
En 2010 comienza una nueva andadura de estas energías. Urano en Aries, acompañado durante un año por Júpiter. Estamos viendo caer estructuras profesionales, económicas, religiosas….todo se está tambaleando para poder dejar entrar en aire fresco y fuerte de esta unión.
¿Qué pasará en estos tiempos de oportunidad en nuestras vidas?
Como principio, hacernos responsables de todo cuanto en ellas sucede. No podemos ya proyectar sobre personas ni circunstancias de la vida, cuanto nos acontece. Estar lo más centrados posible en el corazón, en la paz y el silencio tal como nos aconseja Master Kumar, para así poder escuchar, poder sentir, la intuición de Urano en nuestras mentes.
Identificarnos  constantemente con lo que creemos que es nuestro proyecto de vida o servicio. Como dice el Maestro Tibetano…“actuar como si…”. Como si realmente fuéramos discípulos aceptados, vivir en esa confianza y en ese compromiso.
Que toda la bendita energía de un Signo especial, compenetre nuestros pensamientos con su sentido de belleza y armonía.
Desde el corazón,
Joanna

3.10.10

Libra, la entrada al equilibrio

Por Martín Dieser


La primera idea que viene a la mente cuando pensamos en Libra es equilibrio. En una etapa definida del Sendero, ese equilibrio concierne a la estabilización del yo en la esfera mental, a fin de no fluctuar tanto emocionalmente y ser capaz de tomar una decisión correcta. Es interesante apuntar que una decisión, como bien ha dicho antes Ricardo Georgini en nuestro blog, procede de la libertad, y ésta del contacto interno.
Ese contacto interno es cultivado durante el período regido por Virgo, y se revela como estabilidad durante Libra, como resultado de un proceso subjetivo muy emparentado con el silencio. Es que el silencio es el padre de esa luz que garantiza la libertad, y Libra tiene mucho que ver con su construcción y con la transmisión de la luz.
El silencio denota inactividad, un intervalo de transición e incluso de pasividad, desde la perspectiva del yo inferior. Pero visto desde otro ángulo, el silencio es la base viviente que demuestra con su presencia la existencia de un proceso interno latente, que necesita de la estabilidad para desplegarse.
El silencio puede ser entendido como un efecto, un estado de supremo equilibrio, de dinámico recogimiento y de apercibimiento de lo que se encuentra más allá de la mente. De allí que Libra sea un signo frecuentemente asociado al plano búdico o intuitivo; su energía lleva a las puertas del plano etérico cósmico, desde donde se filtran fragmentos de la Vida Una y se conoce la unidad fundante de lo manifestado.
A nivel jerárquico, Libra se halla regido por Saturno, el planeta del karma, que además está en exaltación allí, reforzando su poder. El Sol en cambio está en caída. Aquí tenemos algunas reflexiones interesantes para hacer: ante todo, podemos considerar al karma que nos rige como la atracción de la Tierra hacia las vidas que forman nuestros distintos cuerpos, cuya “caída” nos arrastra (fruto de nuestra identificación con el Sol, el yo) y genera sufrimiento.
Si examinamos lo anterior a nivel conciencia, veremos que el equilibrio dinámico dimanante del corazón se “corta” cuando emerge la mente, lo cual nos sumerge en planos inferiores de percepción; se pierde la unidad intrínseca hasta que eventualmente se la encuentra nuevamente, y esa búsqueda de la entrada a la corriente de vida se vuelve un desafío permanente en una etapa del Sendero.
En cambio, la conciencia fragmentada es por naturaleza separatista y genera esa percepción e interacción con “lo otro” tan propia del signo y de su influencia general. Saturno opera como el gran cristalizador que castiga nuestro poco contacto interno. Una forma de buscar la unión perdida es, en los tres mundos, el sexo, y es por ello que en la Astrología Esotérica Libra rige a aquél y no Escorpio, que es su versión astral y un reflejo de la caída anterior. La búsqueda del equilibrio en la materia intenta compensar lo que no sucede tan intensamente desde el plano interno.
Visto desde otro ángulo, puede reflexionarse más sobre el proceso de caída, y entenderlo no sólo como la aplicación de la “gravedad” o atracción terrestre, sino como la ausencia de energía solar, base oculta de todo karma humano. El sufrimiento nos vuelve a poner en equilibrio y a transmitir esa luz que iluminará nuestro camino futuro; de ahí también que el progreso sea aparente en la materia, ya que se avanza para luego retroceder, pero en cambio hay una gran ampliación de la expresión espiritual. La clave pasaría a estar, entonces, no en la lucha sino en “apurar la copa” y situarse dentro de ese punto dinámico de equilibrio solar, donde por derecho propio se supera la atracción terrestre y oportunamente la doblega con la pura fuerza del espíritu.
Es por eso mismo que la victoria a conseguirse sobre la personalidad en Escorpio está precondicionada por lo que se haga bajo Libra, por el grado de compromiso interno que se haya desarrollado y las porciones de silencio que hayamos conquistado con el corazón. Esa misma condición explica por qué el éxito del trabajo del alma y del servicio del yo depende del accionar subjetivo y no del objetivo, el cual es su efecto.
Explorando algo más esa dimensión del ser, es interesante observar que sólo se alcanza el equilibrio cuando nos abrimos a él, pese a las consecuencias, con esa virginidad conocida en Virgo, la frescura dimanante de la mente ante el vacío eléctricamente imbuido. Ese estado de incertidumbre equipara nuestra percepción material con la dinámica del espíritu, y en ese punto medio permanecemos por un fugaz instante hasta volver a sufrir la “ley”.
El período regido por Libra es propicio entonces para el cultivo del equilibrio interior, algo que desde la personalidad puede ser visto como pasividad, y sólo en un sentido sutil puede ser aprovechado activamente. Una etapa para ir saliendo de las profundidades de la materia y establecer un punto de tensión en el espacio desde donde puedan desplegarse en todo su poder las energías del alma con un mínimo desgaste de fuerzas. Asimismo dar cumplimiento a los procesos kármicos en curso, acaso ya conociendo su final como generadores de equilibrio.
Ese luminoso punto de tensión oportunamente se va agotando y revelando como insuficiente. Ése es el momento para aquel que, habiendo subido por méritos propios a la cima de la forma y “extendido su mirada ante el vasto espacio”, surge de entre medio del equilibrio y se llama a silencio, desdeña la luz y se descubre como el Uno. Para eso Libra también ofrece un camino muy interesante durante este mes para quien quiera (y pueda) recorrerlo.
Es importante recordar que el lema corriente del signo es “hágase la elección”, pero que como discípulos debemos ya haber elegido si aceleraremos la evolución y el karma, con lo que queda simplemente seguir “el camino que va entre las dos líneas de fuerza” y afianzar la conciencia en ese plano donde estemos llamados a consolidar el equilibrio. Seamos el ejemplo para que la humanidad pueda en este período dar un paso más hacia ese punto central.

22.9.10

Libra: escoger el bien


Por Ricardo Georgini


El signo de Libra, la Balanza, está relacionado con el equilibrio y con la elección. Es solamente en medio de condiciones equilibradas que cualquier elección es realmente posible. En el períoodo del 23 de septiembre al 22 de octubre de este año, las energías de Libra estarán ampliamente disponibles, estimulándonos a un mayor equilibrio y a ejercer más plenamente nuestra capacidad de escoger.
La elección presupone la libertad. Una elección hecha sin libertad ya no es una elección. ¿Pero cuán libres somos, dentro de nosotros mismos, para escoger? Naturalmente, debe existir también libertad externa, en nuestro ambiente, para poder manifestar nuestras elecciones. Sin embargo es principalmente la ausencia de libertad interna, psicológica, la que nos impide escoger. Normalmente, estamos condicionados internamente por una serie de apegos, creencias, hábitos, deseos, etc. Lo que pensaremos sobre cierto asunto, lo que haremos en una cierta situación, cómo viviremos nuestra vida – todo eso, aunque no nos demos cuenta, está grandemente determinado por nuestros condicionamientos internas, y deja poco espacio para una elección real.
Muchas veces, al experimentar un sentimiento o deseo, tendemos a identificarnos excesivamente con él. Esto significa que, en un extremo, hacemos como si aquel sentimiento fuese todo lo que somos, como si fuésemos sólo él y nada más. De tal manera quedamos limitados a apenas aquello, en una condición de desequilibrio. Pero el flujo natural de la vida siempre nos trae otros estímulos y demandas, y nos invita a abrirnos a otras posibilidades. La energía de Libra contribuye para esta alternancia y variabilidad, ya que promueve un equilibrio. Así, la mente y el corazón son refrescados, y los pensamientos y sentimientos se tornan más moderados y amenos. Y ya no estamos más atados a cierto sentimiento o deseo, pero podemos, sí, elegir.
Con frecuencia, también nos identificados en exceso con nuestras opiniones y nuestro propio lado en cualquier cuestión. Libra nos incentiva a abrirnos para el otro lado e intentar colocarnos en el lugar del otro para ver su perspectiva. Así, podemos descubrir que las opiniones divergentes son muchas veces complementarias, y cada una tiene algo con qué contribuir. Esta actitud equilibrada nos permite ampliar nuestro conocimiento y comprensión; sólo entonces podemos, verdaderamente, realizar una elección.
También tendemos a identificarnos excesivamente con nuestra propia persona, familia, grupo o nación, considerándonos completamente separados e independientes de los demás. Y dedicamos nuestra vida a atender estrictamente los intereses personales y los de los nuestros. Libra nos enseña que no existe el bien individual, particular. Éste es un mal disfrazado, una ilusión. Todos los seres están inexorablemente interconectados, y algo sólo será, de verdad, bueno para cualquier hombre, si también es bueno para todos. El bien es necesariamente algo compartido, y es siempre bien común. 
La influencia de Libra nos conduce a la moderación y el equilibrio en los sentimientos y pensamientos, para que no nos quedemos atadosa nada y podamos ampliar cada vez más nuestro conocimiento, de modo de realizar elecciones cada vez más conscientes. Y cuando un ser humano es verdaderamente consciente, sabe que es uno con los demás, y naturalmente escoge vivir por el bien común.
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

1.9.10

Virgo, la divina humildad

Por Martín Dieser
 

El período regido por las energías de Virgo tiene mucho que ver con la vida tal como la conocemos diariamente, porque este signo pertenece a la Cruz Mutable, ese conjunto de fuerzas que se expresan fundamentalmente a través del centro creador planetario, la humanidad. Virgo es un signo terrestre, de actividad en la materia, y nos viene a recordar el estrecho lazo que existe entre la conciencia y el soporte sobre que ella se asienta y desenvuelve a medida que se avanza en el Sendero.
Es que en Virgo el alma y la materia se dan un abrazo de amor creativo; detrás de ese simbolismo están los rayos implicados, que son el 2º de Amor – Sabiduría, símbolo del alma comprensiva, y el 6º de Devoción e Idealismo, que (siendo un rayo de atributo) viene a representar la aspiración de la materia a ser como el alma, la receptividad a lo divino y la esperanza de gloria. Todo esto se da en la materia misma, que gracias a la energía de Virgo florece y revela la divinidad interior; es por eso que el 3º rayo de Actividad Inteligente es también expresión del signo, porque el amor del alma y la devoción de la materia producen una actividad que es la revelación creciente de la luz: el proceso evolutivo.
Tal como solemos decir, cada uno de los signos del Zodíaco forma parte de nuestro ser, son energías que atraviesan nuestra conciencia en tanto formamos parte de la Vida Una, que las utiliza para desarrollar el Plan inteligente, y nosotros en nuestra pequeña escala las usamos también para honrar el compromiso asumido con nuestra alma como discípulos. Eso quiere decir que en alguna dimensión de nuestro presente se hará sentir la energía de Virgo, eso puede ser más objetivo si el Sol o el Ascendente se hallan en Virgo, pero en otro caso resultar más subjetivo e igualmente potente, o incluso pertenecer al aura de naciones o continentes de los que seamos parte.
Virgo es como ningún otro el signo de la ceguera, pero esto tiene un matiz en el caso de las personas espirituales: a través de su influencia se experimenta el sumergimiento en la materia, pero como el signo previo es Leo, el de la autoconciencia, la experiencia de Virgo no es totalmente ciega; el ser ha sido atraído hacia lo inferior pero guarda el recuerdo de la luz vista en Leo y allí reside la esperanza de gloria. Es gracias a esa luz que aún sin conocer plenamente la meta del alma se sabe casi instintivamente lo que se debe hacer: se trabaja, se separa, se purifica y se experimenta, hasta que la forma esté preparada para revelar un poco más de la luz del ser interior.
Al comienzo esa actividad no es para nada fácil; el esfuerzo ocasiona “choques” con la materia mental hasta que somos capaces de equilibrarnos en el alma y dejar penetrar la luz. Mercurio, como regente exotérico del signo, distribuye la energía necesaria para atravesar dicho proceso y alcanzar tal culminación. Pero el trabajo continúa.
Dado que la Luna es el regente esotérico, toda labor de construcción se ve favorecida, y tenemos así un buen período para comenzar a construir el antakarana o mejorar sus bases según el caso.
En toda dimensión de la vida somos plenamente conscientes a un nivel y ciegos en otro; Virgo actúa en esta última, elevando la vibración de lo inferior para que pueda revelar lo superior. Por eso Virgo es un signo muy importante para evitar el espejismo y la ilusión; ambos fenómenos son esotéricamente el efecto de una materia demasiado burda para la energía del alma, que “fricciona” y produce nubes de distorsión tanto emocionales como mentales.
La realidad espiritual requiere invariablemente períodos en los que se “mire hacia arriba”, pero el contacto sólo es posible y duradero (y esto en muchos grados distintos de profundidad) cuando hemos purificado debidamente nuestros vehículos de respuesta, lo cual requiere inevitablemente enfocarnos en los tres mundos, en asuntos que no parecen tan elevados pero suponen nuestro compromiso inmediato para seguir adelante. Es por eso que el Maestro Tibetano afirma que “Virgo involucra el servicio de lo inmediatamente presente”, porque no es sino comenzando con sencillez y dedicación con lo que tenemos más cerca de nuestra conciencia que vamos acrecentando la expresión de la luz interior.
Virgo, siendo un signo terrestre, ancla la conciencia en el deber presente, en el karma que hay que cumplir y los aspectos sobre los que hay que trabajar antes de buscar cualquier elevación. No es un período de avances espectaculares sino de fino y silencioso trabajo interior, de perfeccionamiento del instrumento para ser así un mejor intérprete de la Voz del Silencio que emana del Ser Superior. La purificación de los cuerpos mental, emocional y físico entran en ese trabajo, siendo en este período una línea de menor resistencia.
Una vez que el ser consciente se sumergió en la materia, en los contornos de su conciencia, allí donde se une al no yo dormido, es que se entiende mejor otro de los dones que es más fácil cultivar durante este signo, y es la humildad. La humildad se basa en la comprensión del lugar que se ocupa en el espacio, en la debida proporción, en el respeto por toda forma viviente como expresión de Dios. La humildad mana del corazón que le hace lugar al presente.
El trabajo bajo Virgo requiere una gran humildad, y así una viva compasión, porque lo inferior está siempre presente en nuestra vida, sea como defectos, otras personas de menor evolución espiritual, circunstancias criticables, responsabilidad por mascotas, etc. A menudo la frialdad del corazón nos hace pasar por alto nuestra responsabilidad para con lo inferior, cuando en realidad la comprensión más profunda de lo que nos rodea es la llave para conocernos cada vez más como el Uno. 
Amar desapegadamente todo lo que pasa por la conciencia, buscando la comprensión y no la imposición, la cooperación y no el conflicto, son la clave para la elevación del mundo, e incidentalmente de nosotros mismos, y para eso Virgo nos provee su energía, atándonos a la materia hasta que nuestro corazón es capaz de trascender la separatividad de la forma y podemos afirmar conscientemente el lema esotérico del signo, que refleja la meta espiritual a alcanzar y reza: “Soy la Madre y el Niño. Yo, Dios, soy la Materia”.
Virgo nos ofrece entonces la oportunidad de acercarnos humildemente y con amor al presente, de consagrarnos al servicio del no yo y de conocer la oscuridad de la materia, para abrazarla y en esa fusión revelar la luz que todos portamos en nuestro interior y es la expresión de la conciencia Una.

23.8.10

Luna Llena en Virgo


Por Joanna García
Realmente esta Lunación es importante y como la lógica indica, es coherente con los tiempos intensos que están sucediendo en el planeta y en la consciencia de la humanidad.
El Ascendente en el signo de Acuario, incide con fuerza en la apertura y el equilibrio de los derechos humanos, en el “sentir y vibrar” con el sentido grupal, con la ampliación de la consciencia.
Plutón al igual que Neptuno y Urano actúan a nivel de reforma y despertar de esa consciencia, por tanto el aspecto mencionado se une a todos los movimientos que en diversos niveles está causando Plutón en Capricornio. Estructuras financieras, políticas, religiosas….todas ellas están siendo sacudidas por una de las fuerzas más profundas y subterráneas de nuestro Sistema Solar. Es algo  que estamos viendo en el día a día, en diarios, noticias y TV.
Plutón aparentemente no es un Planeta sagrado y sin embargo su trabajo está directamente relacionado con la evolución del Alma, ya que al afectar a esa consciencia grupal, por efecto vibracional inevitablemente cada ser humano se ve afectado, reacciona y decide.
Por tanto toda acción individual debería ser mínima aún cuando es posible, que personas que tengan varios planetas en Capricornio o en Cáncer si se vean afectados por la retirada o desaparición de efectos o afectos a los que están tan aferrados, que dificultan su evolución.
Observemos los aspectos de Plutón.
Cuadratura a Urano   =      Rebeldía ante lo que limita los derechos humanos. Entrega de energías para conseguir la paz y la apertura de una nueva cultura.
Cuadratura a Saturno =    Energía dedica a una Ley justa y al derribo de todo lo que coarta y usa el Poder como herramienta para debilitar y abusar de los más débiles. El sentido de justicia de Saturno unido a Plutón.
Ambos son denominados los Señores del Karma y su energía coincide y ayuda a los aspectos que fluyen ahora en el Firmamento.
Cuadratura a Júpiter  =     Forzosa revisión de otro tipo de Ley. La Ley que protege, que pone al descubierto todo lo que está impidiendo el sentido de justicia que está por encima de la humana. Desarraigo y caída de todo lo que impide que fluya en la relación del desarrollo del Alma, como la imposición de religiones dogmáticas que atentan a través del temor o la crueldad a la humanada. Júpiter actúa cuando Saturno indica que la problemática ya ha sido comprendida.
Plutón forma un aspecto armonioso con la Luna y un magnífico Trígono con el Sol. Esto último es muy importante, ya que podemos hacer una comparación sencilla. Los aspectos negativos entre Planetas son como una bofetada entre hermanos, se acaba disculpando y el efecto pasa. Un aspecto conflictivo con el Sol, es atacar al Padre. Por lo tanto ese aspecto es de gran ayuda.
Sería conveniente que individualmente, comprendiésemos a qué nos estamos aferrando. Pueden ser relaciones agónicas, empleos que nos hacen sentir humillados pero a los que cedemos por temor a lo que será el futuro, apego a una posición determinada etc.
La Casa en la cual se sitúa la lunación, nos orienta para observar con la mayor sencillez posible cuál de esas situaciones u otras nos afectan.
Plutón no es delicado, no es su misión. Él arranca tan sólo lo que no nos es necesario, pero el problema que solemos tener, es cómo nos aferramos a afectos y situaciones que creemos que son nuestra propiedad o que forman parte de nuestro personal sentido de identidad.
Virgo y Piscis tocan un eje intensamente importante esté en donde esté en nuestro tema natal. Es nuestra capacidad de discernimiento, de vocación, el cuidado del templo que significa nuestro cuerpo, la capacidad mental de servir y de proteger y Piscis es la fusión total de todo lo que nos pertenece entregándolo a los demás. Perder para ganarlo todo. Continuar en una octava superior lo que Virgo, representa entre otras muchas cosas.
Que nuestro sentido de grupalidad y la pequeña cuota que cada uno tenemos como servicio, se alimente e ilumine con la Luz de este Plenilunio.
Desde el corazón.
Joanna

Virgo: la humanidad está encinta

Por Ricardo Georgini
El signo de Virgo representa el desenvolvimiento de la conciencia espiritual a través de la experiencia material. Simbólicamente, el espíritu es el padre universal y la materia, la madre universal. En su relación mutua nace el hijo, que es la conciencia. Éste es el sublime mensaje de Virgo: la conciencia, la sabiduría y el amor están en gestación en el útero de la materia, del espacio y del tiempo. 
Espíritu y materia son como los dos lados de la misma moneda: son opuestos, pero no oponentes. En verdad, uno no puede existir sin el otro. Las características de ambos es que son polos recíprocos: ella es concreta, él abstracto; ella es restringida, él ilimitado; ella es efímera, él eterno. Mas no se repelen ni compiten entre sí. Por el contrario, se atraen, se completan y se precisan uno al otro.
Existe un proceso evolutivo que se desarrolla en nuestro universo, y en él espíritu y materia tienen cada uno un rol que desempeñar. El espíritu es causa de toda vida y conciencia; la materia proporciona el campo donde tal vida y conciencia pueden surgir y desenvolverse. La materia es la vela y el espíritu es la llama; la luz resultante es la conciencia.
La materia es la mentora de la conciencia. Durante la gestación, la madre oculta al hijo en su vientre, protegiendo y nutriéndolo. Del mismo modo, la materia encubre la conciencia espiritual en sus formas, proporcionándole aquello que necesita para su gradual crecimiento. Así, lenta pero incesablemente, la conciencia se va expandiendo y tornándose cada vez más amplia e inclusiva, más amorosa y sabia. Es a través de la existencia material que se desenvuelve la conciencia espiritual. Es a través del contacto con el alma que florece el amor. Es a través de las experiencias que es forjada la sabiduría. Mientras tanto, en los estadios iniciales de la gestación, la conciencia permanece latente y sólo se ve la forma material. El amor y la sabiduría aún no se han demostrado, y a su ausencia la llamamos miedo, egoísmo, separatividad e ignorancia.
La influencia de Virgo nos estimula a estar atentos al lado espiritual de todas las cosas, todos los acontecimientos y todas las personas. Todo ser tiene en sí una esencia espiritual, potencialmente amorosa y sabia. Cuando comprendemos esto, podemos ir más allá del desagrado superficial por las imperfecciones del otro y cooperar con su esencia espiritual. Podemos nutrir, con nuestra actitud, esta esencia inmanente, ayudándolo a volverse todo lo que puede llegar a ser.
Todo acontecimiento, individual o colectivo, también tiene un sentido espiritual, una lección a ser aprendida, y es parte de un propósito mayor. Al observar la actual situación mundial, podrá parecer que la humanidad está enferma. En realidad, la humanidad está encinta, más las evidencias de ese embarazo pueden ser confundidas con síntomas de alguna enfermedad. Vivimos tiempos de gran tumulto mundial, porque estamos pasando por transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales mucho más profundas. A través de todo eso se está gestando una nueva conciencia, una nueva cultura y civilización: más responsable, justa, igualitaria y fraterna.
Del 23 de agosto al 22 de septiembre de este año, las energías virginianas estarán abundantemente disponibles para proteger, nutrir y fortalecer toda forma de conciencia espiritual. Es un mes oportuno percibir el amor y la sabiduría que se encuentran por detrás de todas las cosas, y así colaborar para que ellas finalmente puedan venir a la luz.

21.8.10

Alma - Personalidad


Por David Castro M.
En los textos esotéricos y también en poemas de clara tendencia mística, se puede leer que la obligación (anhelo para los místicos) de todo buen discípulo es lograr la integración entre el Alma y la Personalidad.
La personalidad es una fuerza que consta de tres fuerzas menores, la llamada tríada inferior: físico, emocional – sensorio y mente inferior,  todas ellas si están unidas hacen un personalidad, fuerte, con un cuerpo emocional y mental que se expresa con fuerza en el plano físico. 
Es evidente que en el mundo, no todas las personalidades son así, ya que hay muchas de ellas que adolecen de la “debilidad” o el “exceso” de alguna de estas tres fuerzas. Por ejemplo se puede dar el caso de una personalidad emocional y sensiblemente muy fuerte pero de una mente débil y que por tanto muchas veces malinterpretará sus capacidades de “sentir”, llegando incluso a padecer en su cuerpo físico el erróneo resultado de su “mal pensar”. Esta persona estará totalmente supeditada a su fuerte cuerpo emocional y deberá a aprender y llevar a la práctica el significado de las palabras discriminación y discernimiento, logrando con su aprendizaje un mayor nivel de concentración emocional positiva y bien dirigida, y por tanto una expresión física mas armónica.
¿Pero qué papel juega el Alma en estos procesos de integración de la tríada inferior en un todo llamado Personalidad?
En los libros de Alice Bailey, se nos dice a menudo, que el Alma es el hijo o aspecto Amor de la divinidad. Esto es así porque al Alma la sitúan entre la Personalidad y el Espíritu, también llamado Voluntad de Dios, mostrando con su capacidad flexible y amorosa la unión entre el Espíritu y la Materia.
También se nos dice que un Alma empieza a relacionarse con la personalidad, cuando está en el camino de retorno, es decir como en la parábola del hijo pródigo, cuando el hijo decide volver al padre, es cuando existe la posibilidad de tal relación, antes sólo existe la necesidad de saciar nuestra tríada inferior o vivir intensamente lo material; algo por otra parte correcto (según el grado de evolución) ya que todos los cuerpos deben ser vividos y desarrollados en su plenitud.
Pero cuando una personalidad empieza a flaquear, y ya no siente atracción por ciertos aspectos de la vida sino más bien está saciada, aborrecida, triste o impotente, es entonces cuando el Alma puede jugar su papel. Por tanto es en este estado “crítico” donde el Alma encuentra su oportunidad de vincularse al mundo físico a través de su “herramienta”, la personalidad, y a través de ella ejercer su trabajo: expresar el Espíritu o el Plan de Dios para con la Humanidad.
El Alma entonces da muestras de alivio a través de su poderosa energía: Amor incondicional, y procura hacer contacto con las fuerzas inferiores según sea la cualidad de éstas. Es decir si el “hijo pródigo” en cuestión tiene un cuerpo emocional fuerte procurará hacer contacto a través del Corazón, convirtiendo a la personalidad en una fuerza mística. Si, en cambió su cuerpo mas sano es el mental procurará hacer contacto a través de la Mente Abstracta, convirtiendo al afectado en un buen Esotérico.
Todos estos procesos son necesarios  para la evolución de cualquier Alma, y así en muchas vidas se dará preponderancia a la emoción-Corazón y en otras a la mente – Voluntad, pero es la culminación  y fusión de ambos lo que lleva  al Alma a ser un perfecto Maestro de Sabiduría.
Qué es la Sabiduría sino la unión de la Voluntad y el Amor, mente y corazón.
Por tanto observémonos, y adquiramos conocimiento a través de nuestra parte de la personalidad más poderosa pero sin olvidar nunca la parte más débil, ya que seguramente ella es la piedra angular de nuestra correcta expresión en el plano físico.
Dejar al Alma hacer su trabajo es algo que nos vincula con la palabra aceptación, a partir de ahí observar qué cualidad de rayo (recomiendo leer las páginas 137-142 de Psicología Esotérica II de Alice Bailey – el Tibetano y el artículo de Martín Dieser “Siete pensamientos simiente sobre los Siete Rayos...” publicado en abril) nos domina y cual es su orientación, transformando con esta actitud el Karma en Oportunidad.
Un abrazo

15.8.10

Despidiendo a Leo

Por Joanna García
Por diversos motivos esa intensidad forma parte de todas las vidas que decidimos colaborar naciendo con un nuevo ciclo de vida, en el último siglo.
Hechos importante suceden y éstos, no pueden ser comprendidos si la mirada no se eleva, si el ser interior no acepta como algo tan real como el respirar, que existe un Plan. Ya de por si, en la última parte de todo siglo, al igual que si la vida hiciese un balance, suceden acontecimientos bruscos y  dolorosos; se consiguen descubrimientos o somos receptivos a nuevas verdades. Todo ello, conforma una etapa de crisis, de tensión, que lleva al despertar del ser humano, y consigue que ese estado, se traspase genéticamente como herencia necesaria, a las almas que posteriormente toman forma física a través nuestro.
En este pasado siglo y en forma lenta,  la Energía de Piscis ha terminado como Era, aún cuando seguirán naciendo almas con un fuerte sentido de ese Signo. Al mismo tiempo y en la forma de un Zodíaco mayor cuya duración es de 25.000 años también en el signo de Piscis concluye, dejando una intensa impregnación que llevó en su última fase al fanatismo y distorsión del principio Amor y Servicio que son las connotaciones de dicho Signo.
La entrada de la Era de Acuario con un arquetipo tan aparentemente diferente, tensiona más las energías que estamos recibiendo y precisamente viviendo el Signo de Leo nos podemos aproximar un poco más a la comprensión de todo ello.
Cáncer consiguió que la conciencia masiva, creara el necesario sentido de protección; esa conciencia de masa da paso en Leo al principio de la determinación del pequeño yo, de su personalidad, para ser consciente después de una totalidad mayor, al mismo tiempo que lo sigue siendo  de si mismo.
Con la mayor elevación posible, intentemos comprender la importancia que el arquetipo de Leo tiene por su sentido de purificación, transmutación, comunicación y propio dominio. Los nativos de Leo o con Ascendente en dicho Signo, poseen la oportunidad de fomentar en bien de todos, el espíritu de universalidad y de intercambio y quienes no tengamos en nuestro equipo esas energías, podemos trabajar profundamente en ellas, ya que la importancia intrínseca, más allá del signo en particular, es que la Era de Acuario forma en el Universo, “en el cual vivimos, respiramos y tenemos nuestro ser”  una oposición con Leo.
Es más necesario que nunca, para poder vivir con serenidad los acontecimientos que se sucederán en nuestro mundo, comprender e integrar ambos conceptos, el Yo seguro de si mismo con sentido total de Amor que ayuda y contribuye a que el sector de humanidad que está en su entorno, adquiera esa seguridad, ya que así vamos a respetar el todo y no tendremos que hundir o humillar a otros, porque no necesitamos actuar  de esa manera para sentirnos fuertes, llevándolo después a la integración del sentido de Universalidad de Acuario.
El Fuego Solar a través de Leo ayuda intensamente según el nivel conseguido por cada uno de nosotros, ya sea a alejar los espejismos e ilusiones mundanas que nos distraen del propósito o a los obstáculos en el luchar de la vida diaria que se convierten en experiencias que nos desaniman. De todo ello se encarga el Morador del Umbral siempre alimentado por los múltiples temores que como humanidad sentimos.
Leo  -  Acuario  forma ahora un eje que no fue nunca tan importante. Fuego = Espiritualidad.  Aire = Comunicación. Creatividad, espiritualidad y comunicación, son los grandes dones que tenemos, que han sido puestos a nuestro alcance. Cada cual sabemos cómo llevar a cabo ese propósito Acuariano.
Esta semana tuve el regalo de acudir a la exposición de Carme Solé, precisamente del Signo de Leo y vi una forma impresionante de comunicar y de alertar; miradas infinitas llenas de preguntas, no de reproches; dignidad en miradas de niños carentes de casi todo. Diminutos aviones en grupos colocados sobre el techo te hacen ser conscientes de las causas. Objetos que se relacionan con la educación o la nota tierna de una figura de oso que acuna entre sus brazos a un infante, sugiriendo la esperanza. Esta es por ejemplo, una combinación de la universalidad del Signo de Leo, unido al sentimiento intenso de servicio y amor de Virgo en el Ascendente.
El sol, el agua, alimentos ligeros, todo ello hace una labor magnífica en nuestro átomo astral ligado al signo de Leo y motiva la voluntad. Ese proceso, nos lleva hacia Virgo con unos procesos mentales llenos de intuición y devoción.
Desde el corazón,
Joanna