Cancer: conciéncia intuitiva
En el Monte Cerineu, vivía una cierva con los cuernos de oro y los cascos de plata. Diana, una diosa cazadora, afirmava que la cierva era suya. Ella cuidaba al animal hasta entonces, y ella le era util. Pero la hermosa cierva también pertenecía al dios-sol Apolo, y Hércules debía llevarla para el templo de dios. Hércules pasó un año entero de un lugar al otro persiguiendo a la cierva, pues ella era muy esquiva, y Diana aún intervenía sutilmente cada vez que él estaba próximo a capturarla. Finalmente, cuando la cierva cansada por la interminable fuga, descansava en los margenes de un lago tranquilo, Hércules se aproximó suavemente y lanzó una flecha que hirió su talón. Así el consiguió capturarla, la colocó sobre sus hombros, junto a su corazón, y la condujo al templo.
La cierva es un animal de constitución delicada; con los cascos de plata y los cuernos de oro del mito, ella representa la conciéncia. La cierva era muy esquiva, y es muy dificil de entender o explicar lo que exactamente es la conciéncia. Pero tal vez baste con decir que la conciéncia es la gran dádiva (don) del ser humano y es aquello que hace de el lo que el es. Ella te permite conocer, aprender, discernir, reflexionar, comprender, escoger. Y es un tremendo desafío hacer todo eso verdaderamente, conscientemente, y no de manera mecánica y superficial.
Diana y Apolo representan dos facetas de la conciéncia. Ellos son hermanos gemelos. Diana era associada a la luna, y la diosa cazadora representa la conciéncia intelectual, siempre en busca de algo. Apolo era el dios-sol, y representa la conciéncia intuitiva, que produce claridad o iluminación. Portanto, llevar la cierva para el templo de Apolo significa cultivar la conciéncia intuitiva, o sea, crear condiciones y oportunidades para que la intución comience a despertar.
Es importante no confundir la intuición con el presentimiento o prevision. La intuición es simplemente la capacidad de la conciéncia de reconocer una verdad. El intelecto apenas analiza si un pensamiento es coherente o no; la intución es la que puede indicar si este pensamiento expresa o no una verdad. Es por el reconocimiento intuitivo, por ejemplo, que una persona aprende los principios éticos y valores universales. Naturalmente, intelecto y intuición deben ir de la mano. La intuición revela las ideas superiores, y es trabajo del intelecto interpretarlas y explicarlas correctamente.
Y ¿como podemos cultivar la conciéncia intuitiva? El mito sugiere: Es preciso mucha perseverancia, pues el proceso es lento (el trabajo llevo un año entero); tenemos que estar atentos a las “artimañas y retrueques” del intelecto (Diana interfería a Hércules); debe haber estabilidad emocional ( un lago tranquilo); y debemos ayudar al proceso usando la flecha del pensamiento claro y certero.
A medida que la conciéncia intuitiva se desarrolla, podemos aprender a reconocer lo que es aprendizaje espiritual genuino y lo que no lo es; podemos aprender a apoyarnos en principios y valores espirituales; podemos descubrir el mundo de las ideas universales como nuestro verdadero faro y puerto seguro; podemos descubrir a la humanidad toda como nuestra familia espiritual, y encontrar en cada ser humano a un auténtico hermano.
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada