La Astrologia Esoterica

Los tres niveles del horóscopo

23.5.13

El regente esoterico de GÉMENIS

                                  

                   


Astrologia esotérica

En cada signo nos es mostrado un tipo de energia determinada y a través de sus planetas regentes la conciencia del Hombre debe manejar y dirigir dicho “poder” para experimentar y evolucionar.

La conciencia en una determinada vida puede estar polarizada en las emociones o tal vez en la mente, o quizas en una personalidad mas integrada donde la mente y las emociones expresan cierta unidad. En estos casos el signo solar y su regente exoterico son los “dueños” de la carta, acompañados siempre de las caracteristicas lunares, ya que estas ofrecen la forma expresiva para la conciencia solar, la luna es un reflejo del sol.

Pero, cuando las experiencias mundanas no dan plenitud al Corazón de un ser humano, este vuelve la mirada a su interior e intenta recorrer el camino hacia su original principio o realidad vital.

Cuando este paso es dado, debemos pensar que el signo del Ascendente nos muestra la cualidad energética que nos ajudará a recorrer dicho camino. Aqui la constelación solar pasa a ser un reflejo del signo ascendente.





Géminis

Géminis es el signo de la inter-relacion de dualidades y en este sentido es la energía Crística por excelencia, ya que el Alma o principio Crístico, con su cualidad de Amor y Sabiduria, muestra, en todos los niveles de la creación, como deben ser relacionadas y fusionadas la dualidad Materia y Espiritu.

Este principio, llamado también II Rayo, se relaciona con el Espiritu a través del Amor y con la Materia a través de la Sabiduria.

En el patrón psicológico de un ser humano, la energía geminiana bien dirigida ajuda a relacionar y unir las dualidades, (egoismo-generosidad, sentimiento-pensamiento, Personalidad-Espiritu ...), a través de la fluidez mental ofrecida por Mercurio – Venus unidos al poder del II Rayo que el signo transmite.

Si hablamos de un ser humano no muy evolucionado esta fluidez esta regida por Mercurio, “la estrella del conflicto”, que le ofrece a dicha conciencia: fluidez mental, relación, versatilidad, vitalidad, e intuicion en su ir y venir entre las distintas dualidades.

La energia de Geminis aqui nos es mostrada, y no quiero ser negativo, como una personalidad, comunicativa, valiente, ingenua, apasionada, traviesa, interesada, parlanchina, dinámica, creativa, conflictiva, inconstante, simpatica... a menudo precipitada y sin intención constructora pero siempre vital. Todas ellas son cualidades del IV Rayo cuando son expresadas a través de una conciencia mas o menos egoista.

(Venus)
Cuando en dicha conciencia aparece la necesidad de mirar hacia el interior y recorrer el camino de retorno, entonces, la energía de Geminis puede ser utilizada a través de su regente esoterico: Venus. Aquí Geminis debe estar en el ascendente y la posición de Venus en el horóscopo debe ser muy tenida en cuenta.

En este camino de retorno Venus utiliza la energía de Géminis para mostrar todas las capacidades fluidas y comunicativas de Mercurio, (no olvidemos que la conciencia mayor incluye la menor), pero a mas a mas, ofrece la posibilidad de analizar, unir y concretar.

Venus, a través de Géminis y gracias al inestimable trabajo de Mercurio, es capaz de comprender las causas subyacentes en la circunstancias a través del analisis de las dualidades implicadas, y sin perder fluidez comunicativa permite obtener una agilidad mental mas estable, dirigida y funcional. Aquí el Rayo II de Amor-Sabiduría trabaja conjuntamente con la Luz del conocimiento concreto del Rayo V.





Frase para el Alma:

Para el hombre común la frase clave seria : “que la inestabilidad realice su trabajo”; pero para el hombre evolucionado es:

Reconozco mi otro yo, y en la decadencia de ese otro yo, resplandezco y crezco.”


Curiosamente si os fijais se trata de reconocer al yo inferior, el problema siempre está en reconocer nuestro yo egoista (“la culpa siempre es del otro”), por otra parte es un problema logico, ya que el yo inferior no se ve a si mismo como un problema pues su ligazón “karmico” con la materia no le permite tener una visión imparcial. La parte “oscura” debe ser reconocida como tal para que pueda ejercer su función como creadora de oportunidad. Crecer es reconocer-nos en la experiencia vivida, (dolorosa o placentera), y a través de esta percepción lograr desapegada autoconciencia.
Los “dos hermanos” se necesitan e interactuan para adquirir experiencia y así aceptar y reconocer la jerarquia que existe entre ellos.


Arjuna, (la personalidad) en plena crisis, reconoce su sincero y confiado amor hacia Krisna (el Alma), y Este como respuesta espontanea le muestra Sus sabios consejos. Como dice el dicho no existe el buen Guru sino el buen alumno. La decadencia de la personalidad no implica su total destrución, sino mas bien su perfecionamento para una mayor capacidad de servicio. La personalidad hace preguntas, el Alma ilumina las respuestas.






Los Tres regentes de Geminis nos muestran el camino a traves de este gran signo:
Mercurio, el mensajero de los Dioses, ofrece la vitalidad y curiosidad intuitiva, relacionando todo tipo de dualidades con su versatil mente abstracta; Venus, el regente esoterico, es capaz de analizar y comprender dicha vitalidad Mercurial y darle así mayor estabilidad a la interación, cuando esto ocurre, aparece el regente Jerarquico, la Tierra, el “campo” o “la materia forma” donde dicha fluidez mental amorosa debe ser experimentada como servicio practico.




Sagitario - Geminis

La astrologia es la ciencia de la relaciones, y la primera de las relaciones que ella nos ofrece es la que cada signo tiene con su opuesto, convirtiendo a los 12 en 6 o los 6 en 12.

Cuando las fuerzas duales de los hermanos cósmicos (Géminis) se convierten en la energía del Uno, el cual cabalga hacia la luz (Sagitario), entonces la cuarta se transforma en la quinta. La humanidad, el vínculo, se convierte en la Jerarquía dadora de todo bien. Entonces se regocijan los Hijos de Dios.”

Antiguo comentario” (publicado en AE de Alice Bailey)



 David C.M.