La Astrologia Esoterica

Los tres niveles del horóscopo

29.4.14

WESAK






                                             Festival de Wesak
 
“Como arriba es abajo, como abajo es arriba” reza el axioma oculto, y el Festival de Tauro no es la excepción. Cuando hablamos de Wesak estamos refiriéndonos a un evento de fundamental importancia en la vida de la humanidad y en sobre todo del planeta, porque hacemos referencia al contacto entre tres reinos: Shamballa, el centro donde la Voluntad de Dios es conocida; la Jerarquía espiritual, el reino de las almas; y la raza humana. Si recordamos que la humanidad es la gran responsable de iluminarse para abrir las puertas de la energía espiritual a los reinos animal, vegetal y mineral, comprenderemos que se trata de un momento de unión con amplios efectos espirituales para la evolución interna planetaria.

Pero la vivencia no se acaba allí: Wesak no es un evento abstracto o meramente intelectual, ni sólo un relato interesante lleno de fórmulas complejas; es también una realidad de la conciencia, una fusión entre la mente y el corazón. Veamos algunas analogías que nos pueden iluminar al respecto, siempre considerándolas desde lo grupal y con énfasis en lo subjetivo.

Sabemos por la literatura religiosa y esotérica que, en Wesak, la Jerarquía de Maestros en pleno y Sus colaboradores llevan a cabo un gran acto de invocación de energía espiritual, culminando con la llegada del Buda y una bendición traída desde los planos superiores. La humanidad está representada por los discípulos, y cada persona que lleva una vida espiritual es llamada a ocupar su lugar. Se trata de un gran acto de invocación, a través del cual la Jerarquía facilita el contacto con la energía superior del Buda y produce una síntesis durante un breve instante, resultando en una iluminación cuyos efectos internos se extienden durante largo tiempo.

Existe una clave psicológica para interpretar lo anterior, esto es como el contacto entre la mente (humanidad), el alma (la Jerarquía) y la Mónada o fuego espiritual (el Buda), y su analogía no es sino un sencillo acto de meditación enfocado en el corazón al servicio de las metas del yo superior, con el valle y la montaña indicando los distintos estados del ser.

Tenemos así un elemento mental, la humanidad, que prepara la forma para la afluencia de la energía sutil traída por el Buda (representando a Shamballa). La actividad mental, meta de la actual quinta raza, se refleja por los diseños geométricos creados antes del contacto, los cuales constituyen un lenguaje simbólico profundamente cargado de significado.

La iluminación es ante todo un efecto mental, un estado de realización que surge de la unión entre la formalidad del intelecto y la intrepidez del corazón. En cierto sentido es buscada conscientemente, pero de poco sirven la lucha, el esfuerzo y el intelecto si no son acompañados por el amor de servir a la Vida Una, y allí vemos la necesidad de que la Jerarquía asista a la humanidad en ese contacto.

Asimismo, cada pequeño átomo de la mente preparada para el contacto con la luz está simbolizado por los discípulos e iniciados que participan del ritual. Como suele ocurrir, no toda la mente es utilizada en la meditación, y no toda la humanidad puede participar del Festival sino sólo quienes se encuentran preparados para ello.

El otro componente es naturalmente el corazón y, como decíamos antes, no es posible ascender más allá de un determinado estado de la conciencia si no se lo involucra en la reflexión. El amor, la horizontalidad, la fraternidad, el principio del compartir son las claves del proceso, porque expanden la mente y la conectan en toda su integridad, ampliando así la capacidad de servicio, y como gracia la iluminación. Analogía de ello es la presidencia por la Jerarquía del ritual de fusión realizado por los hombres, simbolizando al alma que guía a la personalidad hacia lo superior, y proveyendo a través del Cristo la palabra de poder que en el momento cúlmine de la invocación convoca al Buda.

Estamos entonces ante un gran acto de magia organizada planetaria, como gustaba de decir Vicente Beltrán Anglada, con una importancia fundamental para los siete reinos (o cuerpos individuales) porque involucra a la mente humana consciente, el gran medio de contacto entre lo superior y lo inferior en este período. La realización cíclica (una vez por año) nos sugiere que se trata de un acto de reflexión sintética, que reúne lo mejor de un pensamiento meditado y lo ofrenda amorosamente ante el Buda para que éste lo inunde de luz.

Como se ve, es la analogía a gran escala de la formación de un pensamiento, la meditación centrada en el corazón y la revelación de la luz.Se dice que el Buda es invocado gracias a la atracción magnética creada por el ritual, y eso nos habla de la imposibilidad de actuar si no existe previamente una conciencia grupal, la cual marcará la medida de la bendición. Nuevamente preparación, invocación, equilibrio y evocación, más la iluminación resultante.

Seamos parte entonces de esos ciclos espirituales de los que Wesak es hoy su máxima expresión, esos momentos en los que la humanidad como un todo es llamada a la reflexión y la vida interna. Que el silencio del contacto nos refresque en nuestra esencia, el fuego, y en la cercanía de la unión comprendamos el significado de la fraternidad y el destino común de todo lo viviente, claves de la Era de Acuario que estamos compartiendo.



Por:   Martin Dieser

8.4.14

Aceptacion (Jupiter-Venus-Neptuno)










Introdución

En los textos espirituales se utiliza mucho la palabra aceptación, como aquel paso previo antes de poder ahondar con mayor efectividad en la auto-conciencia y su posterior reflejo en las experiencias de la vida.

En este articulo vamos a procurar pofundizar sobre dicho concepto, intentando relacionar sus aspectos mas psicológicos con sus diferentes expresiones astrologicas.




Jupiter – Venus -Neptuno

Estos tres planetas, sagrados, presiden en un horoscopo todo lo relacionado con la calidad-cualidad de nuestras emociones. Ellos son los encargados de darles “color” a nuestra emoción, ellos la sensibilizan e idealizan (Neptuno), la hacen generosa y incluyente (Jupiter), y la armonizan generando belleza (Venus).

Los aspectos mas basicos de nuestra personalidad, (Luna – Marte), son nutridos y motivados por ellos tres, condicionando y enriqueciendo así, a traves de las muchas vidas, nuestra sensibilidad, deseos, aspiraciones y valores.

Las cualidad sagrada de estos 3 planetas es la que ofrece profundidad a la emocion lunar, y al agresivo deseo marcial, conviertiendo a estas 2 fuerzas mas basicas en algo cada vez mas “noble” (mas receptivo y menos agresivo).


  • Jupiter (Rayo II) : muestra la expansión del Amor, su cumplimiento por generosidad y comprensión incluyente.
  • Venus (Rayo V): está en el centro, relacionando con su Luz mental las dualidades, y expresando con su sabiduria la belleza en la forma.
  • Neptuno (Rayo VI): es la base, el plexo solar donde se genera el poder motivador. La imaginación creadora que genera el sentimiento idealizado, antesala de la acción.




ACEPTACIÓN

Aceptación es una palabra relacionada con el aspecto emocional de la existencia. Aceptar algo implica comprender desde el corazón, pero esto es muy facil de decir y muy dificil de aplicar.

La palabra aceptación esconde tras ella algun tipo de frustración que, necesariamente nos aboca a aprender una nueva actitud mental, comprensiva y silenciosa, que sea capaz de pacificar nuestro convulso mundo emocional, atrapado en el deseo insatisfecho o excesivo.

Como sabemos, en la carta natal la principal dificultad generadora de frustración, viene escrita por Saturno, que nos muestra el tipo de patron mental-emotivo que se inmiscuye, una y otra vez, en el logro de lo deseado, como un impedimento.

Ahora bien, todo y que sabemos que la aceptación es una comprensión-empatica hacia nuestras dificultades y, que dicha comprensión nos debe conducir al silencio antes que a la acción, tambien sabemos que el nivel de dicha comprensión, dependerá mucho del tipo de conciencia que experimenta la dificultad.









Tipos de conciencia

Con animo de profundizar en el analisis de dicho concepto, enfocaremos nuestra reflexión en dos tipos conciencia muy diferentes, sin olvidar por eso, que entre los dos extremos hay muchos matizes.

  • Conciencia de Alma: “el Hijo prodigo retorna al Padre”.  
    El Ser incluyente – desapegado ejerce su dominio sobre los cuerpos instintivos. Manda el deseo de ejercer servicio altruista.

  • Conciencia de Personalidad: “el Hijo prodigo se aleja del Padre”. 
    El Ser egoista – centralizado condiciona a la conciencia. 
    Manda el deseo de la adquisición de experiencias materiales.


Fijemonos que los dos hijos son el mismo, pero uno esta polarizado en “tener (poseer) para el si”, y el otro, en “tener (ofrecer) para el Tu”. Se podria decir, en honor a los “dos hijos en Uno”, que para poder decir “yo soy tu”, primero hay que saber decir “yo soy”.


El Alma necesita a la Personalidad para expresar el amor incluyente, y la Personalidad necesita al Alma para purificar su poder activo.



......

el hijo que retorna”

Para la conciencia de Alma, el impedimento, es entendido como la "piedra angular", (oportunidad), que permite polarizar nuestra mente hacia las responsabilidades que nos genera nuestra sensibilidad o percepción del entorno.

La aceptación, en esta conciencia, es vivenciada como el silencio interior que acoge la comprensión de las necesidades mas inmediatas de nuestro medio ambiente. El aquí y el ahora, nos permite no pensar en el que será.

La responsabilidades hacia familares, amigos, necesitados, grupos espiritual ..., se vuelven, gracias al silencio logrado, vitalmente dinámicas, y esta actitud, todo y constatar las dificultades, permite a la auto-conciencia identificarse con un deseo mas descentralizado e incluyente.

El deseo generador de frustración, pasa a un segundo plano, por no decir casi al olvido, y su posterior cumplimiento o incumplimiento no dependerá tanto de la lucha por conseguirlo, como de su derecho divino a ser manifestado. Este derecho divino, como se podria pensar, no tiene tanto a ver con la Ley del Karma, sino con el devenir de una comprensión profundamente honesta del significado de la frase de Jesus el Cristo: “primero realizad a Dios y lo demás se os dará por añadidura”

Todo deseo no realizado siempre esconde un desequilibrio,  un excesivo apego hacia las fuerzas "viejas", consideras ya caducas, frente al poder que ejercen las  "mas nuevas". Esta relacion, genera muchos desajustes vividos en el reflejo de una personalidad desequilibrida. Lo "nuevo" demanda mayor atención y flexivilidad por parte de lo "viejo" y, en la medida en que el orden es establecido, asi puede ser vivida la dificultad como una oportunidad.
 
El impedimento es la posibilidad de integrar las "nuevas" energias que, demandan mas predominio de la mente inteligente frente al exceso de deseos materiales, o/i mas empatia amorosa frente al exceso de emoción centralizada,  o/i mas actividad incluyente frente al exceso de acción idividualista. Lo "viejo" ya no es tan valido y es menester reflexionar  antes de actuar. 


La autoconmiseración, (sentido de propia culpa, complejo de inferioridad), en este tipo de conciencia, es un “peligro” que debe ser evitado, aplicando, con constancia, una actitud dinamico positiva hacia el entorno. La conciencia en constante atención, sabe que en la curación del hermano esta la propia curación.



......

el hijo que se aleja”

Para la conciencia de Personalidad el impedimento es vivido como una derrota, que permite, gracias al amor propio, reconducir las fuerzas hacia una personalidad cada vez mas centralizada.

La aceptación, en este caso, es entendida como el descanso o retirada para poder recargar pilas y volver a intentar lograr lo deseado mas tarde. La actitud, aquí, nos muestra una gran rebeldia inconsciente, pero por otro lado, esta inconsciencia es entendida como un derecho, una libertad necesaria, que ofrece el poder de seguir intentandolo.

En esta actitud repetitiva-compulsiva, el patron mental saturnino se inmiscuye una y otra vez, frustrando la acción, y generando, en la conciencia personal, la sensación de que la dificultad esta retando su amor-propio. Hay que ser valiente y no desfallecer, se dice a si misma este tipo de conciencia, mientras continua su lucha, motivada por su necesidad de adquirir poder de auto-expresión. Esta tozudez, por otra parte tan natural en ella, es la que le ofrecerá tarde o temprano la experiencia necesitada.

Hemos de pensar, por eso, que todo triunfo de un acto personal, experimentado en el momento y entorno adecuado, tiene todo el derecho a ser manifestado.

El rencor y la resignación, en este tipo de conciencia mas personal, es el “peligro”. Para evitar lo, la personalidad debe esforzar-se por encontrar su verdad: el noble deseo que permite obtener sus experiencias creadoras, y no fijar-se tanto, en enemigos imaginarios que impiden la realización, o, en prestar atención, (bajar los brazos), al miedo a la repetición del fracaso.











Cuando la mayor ejerce su poder incluyendo a la menor.

Visto desde un punto de vista mas elevado, la Conciencia del Alma, incluye a la conciencia personal, ya que, en sus reflexiones, el Alma no es separatista, teniendo en cuenta, para sus actividades, tanto las necesidades del entorno como las suyas mas propias, incluidas las personales.

El Alma sabe que la personalidad debe ser respetada, el Alma, necesita para su expresión una personalidad equibrada e integrada, y por tanto, en la medida en que las necesidades de esta dejan de ser excesivamente egoistas, el Alma las incluye es sus planes de expresión.


Desde al Alma, y tambien en cierta medida desde la personalidad, la aceptación es elevar los poderes del plexo solar al corazon, a traves de la correcta actitud mental.

Hay que recordar que en el plexo solar, es donde reside el cerebro animal, y su poder reactivo-defensivo. Aquí, es donde el poder de Venus se deja notar, ofreciendo con su luminosa mente, (la mente luminosa es la mente condicionada por el Alma - el analisis incluyente), un plexo solar mas neptuniano y menos marcial, mas sensible y menos agresivo, donde los deseos mas emotivo-agresivos se convierten en poderosas devociones e ideales a seguir que paulatinamente iran llamando a la puerta del corazón-Jupiter, para expresar desde allí, la generosidad innata, expansiva e incluyente, de toda Alma desapegada de los deseos mas egoistas de su personalidad.


En Neptuno – Venus - Jupiter se esconde la energía capaz de matizar la emoción, ofreciendole un nuevo hogar, donde serán acogidas todas las tristezas y llevadas a la Luz de la Comprensión Empatica. El lugar donde el sentimiento es la expresión de la intuición.





Finalizamos con unas palabras de Alice Bailey, que como siempre sintetizan muy adecuadamente la problematica expuesta:

“… han de amar a sus semejantes, pero no como la persona de sexto rayo**, con devoción separatista, sino como la de segundo rayo con una apreciación cabal de la humanidad, un co­razón comprensivo, más una mente analítica, que ama firmemente a pesar del error constatado, con una clara percepción del "haber y el debe" de un individuo o de una raza ..”
                                                                                                “Espejismo (Glamour)” Pag: 172



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**la cualidad del 6Rayo, en si misma no es negativa, lo que ocurre es que muy a menudo el exceso de identificación con las emociones o devociones mas personalistas, genera actitudes muy alejadas de la verdadera luz de este rayo. El 6R bien entendido es la luz del ideal sensible, la luz del valor divino que nos hace avanzar, el crecimiento del arbol que busca la luz solar. 
 


David C.M. ( logos.astrologiaesoterica@gamil.com )