Los tres niveles del horóscopo

16.4.16

Los tres niveles del horóscopo







La Dualidad


En el “mundo” podemos reconocer claramente dos poderes:
Dios en el Corazón   -versus-   Dios en el Universo
El Corazón es el “mundo” interior, aquello que nos es propio, el “si mismo”.
El Universo es el “mundo” exterior,  las energías, revelaciones  e impulsos que nos llegan.

Ahora bien, si atendemos a esta poderosa dualidad podemos  pensar que no dependemos únicamente de aquello que intrínsecamente hemos reconocido como propio, nuestro “sí mismo”, sino que también dependemos del como percibimos, nos identificamos y gestionamos  aquellas energías que nos llegan del exterior, y que, (y en esta afirmación está la clave), la claridad de esta percepción depende en gran medida del nivel evolutivo de la conciencia que percibe.

El nivel evolutivo de la conciencia se mide por la capacidad que esta tiene para potenciar actitudes altruistas en detrimento de las más egoístas. La “bondad” de una  impersonalidad, desapegada, flexible y  descentralizada  en detrimento de “aquello” más apegado, inflexible, cristalizado o personal.



Los Tres Niveles del Horóscopo

Astrológicamente hablando este proceso psicológico tiene su reflejo en el horóscopo como:
Las  12 constelaciones   como las energías o nuevas realidades que  llegan del universo, y con las que a mayor impersonalidad y desapego  mejor percepción  de las mismas.

El  significado del signo ascendente con su regente esotérico, y  en  menor medida, la del signo solar y su regente exotérico, como aquel tipo de  comprensión que  permite la adquisición de mayor impersonalidad y desapego.
La cualidad del signo ascendente es el aspecto mediador, aquel tipo de significado que, en determinada vida, la Conciencia o Alma necesita reconocer para su correcta evolución.

Los planetas y su posición por casas y aspectos (sextil, cuadratura, etc.) como la fuerza que mantiene sujeta a la conciencia en la materia, sujeción, apego o dificultad que en si mismo amaga la oportunidad. Toda dificultad o crisis, en una conciencia evolucionada,  es creadora de la “divina necesidad”.
Podemos entender por “divina necesidad” como aquellas fuerzas básicas que, una vez han sido reajustadas y redirigidas por la conciencia a través de los principios y valores más espirituales, son el combustible capaz de mantener la constante “visión” o aspiración motivadora en el camino espiritual.


Ni afuera ni adentro está la unión,  sino más bien en la interrelación consciente que permite la disminución del aspecto material  gracias al reconocimiento del aspecto espiritual.

David C.M. (logos.astrologiaesoterica@gmail.com)