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Los tres niveles del horóscopo

7.1.16

Las iniciaciones (y la astrologia)





El Camino

En todo camino existen diferentes etapas a recorrer, etapas que se nutren de la experiencia que trae consigo el recorrido; etapas donde el desapego de lo “viejo” es esencial para avanzar hacia lo “nuevo”; etapas donde el pasado y el futuro que se divisa son la inspiración para vivir el momento, el aquí y el ahora, el espacio no tiempo donde la conciencia se reconoce a si misma como lo que es, sin pensar en lo que fue ni en lo que será.
Como podemos observar la esencia del camino es avanzar a través de la dualidad entre un pasado ya vivido y un futuro por determinar, y como ya sabemos toda dualidad supone un conflicto con su consiguiente lucha, solución y su posterior tiempo de silencio o descanso para poder reanudar una mas positiva actividad.

En el proceso evolutivo del “hombre” existen dos caminos principales, el camino que “va” y el que “vuelve” y el final del primero es el principio del segundo.

El primer camino es el camino de aquella conciencia que “va” con el impulso generado por el deseo de adquirir experiencia material de la vida y con ello obtener un mayor amor propio o conciencia personal. En este camino el Alma esta totalmente identificada con los procesos materiales y por tanto es un Alma inconsciente de su naturaleza espiritual. Aquí la dualidad-conflicto se manifiestan a través de la relación que mantienen el deseo personal con el aspecto materia. La finalidad del camino es armonizar los deseos personales con las formas materiales creando así una personalidad integrada.

El segundo camino es el que “vuelve” y se inicia una vez ya se han adquirido y saciado los deseos del primero y por tanto, tras aparecer el lógico desinterés o descontento por las viejas metas ya alcanzadas, el Alma “se vuelve sobre si misma” para prestar atención a sus propias necesidades. En este momento el Alma inicia el camino de retorno a su origen, camino que implica el constante desapego de la materia y la cada vez mayor identificación con los “mundos sutiles” y sus significados espirituales. Esta actitud irremediablemente genera una dolorosa consciencia de dualidad entre la conciencia vinculada con las viejas y poderosas fuerzas personales y la conciencia vinculada con las nuevas tendencias mas propias del Alma. Aquí la dualidad se hace poderosamente presente, y el conflicto generado obliga al Alma a armonizar las cristalizadas o viejas tendencias personales con las nuevos valores-energías pertenecientes a Ella. La paulatina fusión en la conciencia de estas dos tendencias permite la unión del Alma y la Forma: la manifestación a través de los tres mundos (fisico-emotivo-mental) de la experiencia humana de un Alma consciente

En el primer camino se adquiere experiencia para enriquecer a la Personalidad en el segundo se utiliza a la personalidad enriquecida para el bien de un Todo mayor que solo el Alma conoce.

primeramente deseamos llenar el cofre de oro para mas tarde poder vaciarlo gracias al desprendimiento o deseo de compartir”







Las iniciaciones

En el camino de retorno los estados de conciencia que permiten iniciar un nuevo impulso una vez se ha armonizado o trascendido el conflicto, (esotéricamente hablando), se llaman iniciaciones.

Ha de quedar claro que la iniciación solo se puede lograr en la conciencia del Alma relacionada con los significados que se amagan tras las formas externas, y no en la conciencia personal relacionada con el aspecto material de estas apariencias externas, aunque también hay que tener muy en cuenta que, es precisamente este aspecto externo (objetivo) el encargado  de generar la fricción o experiencia vital que permite obtener la revelación interna (subjetiva).

Entender intelectualmente el sentido del conflicto y su posterior solución por si solo no implica haber logrado  la iniciación. La iniciación solo puede ser realizada a través de la fricción que se crea entre los polos opuestos, (conciencia personal versus conciencia del alma), la tensión creadora capaz de sintetizar o hacer sencillo lo que en principio parecía difícil o complejo.







Las 3 primeras iniciaciones y sus correspondencias astrologicas

A continuación vamos a exponer las 4 primeras etapas que se recorren en el sendero de retorno o sendero del Alma, cada una con su específica problemática y correspondiente solución o iniciación:



1 Etapa - el Probacionista

Este primera etapa es llamada así porque de alguna manera los primero pasos en el camino que “vuelve” son como pruebas que miden la sinceridad del principiante, ya que lógicamente en esta etapa es muy fácil volver la vista atrás para repetir actitudes relacionadas con el camino que “va”.

Aquí las constantes pruebas deben ser entendidas como la oportunidad para demostrar la honesta intención de avanzar, aquella honestidad que huye de toda justificación o “enemigo externo” para así poder reconocer-se a si misma como el “amigo interno”, el lugar donde reside la visión del como adentrarse mejor en el camino.

Astrologicamente hablando, en este periodo los conflictos básicos lunares o personales, muy relacionados con el Karma o las dificultades creadas por Saturno, deben ser correctamente razonados por la mente mercurial inspirada por el Alma.

*Esta interacción básica entre  Saturno-Dificultad + Mercurio-Razón Pura = Oportunidad  esta implícita, junto con la participación de otros planetas,  en todas las siguientes etapas que a continuación vamos a exponer:



2 Etapa - Primera Iniciación

En esta segunda etapa, una vez se ha afianzado la sinceridad del probacionista, surge en la conciencia del alma la necesidad de crear un carácter mas adecuado a sus propósitos. Para ello el alma utilizará su poder interno con intención moldear un cuerpo físico purificado mas cercano al sencillo e inofensivo carácter que el Alma desea expresar. Esta actitud moldeadora-constructiva está muy relacionado con el significado esotérico de Virgo, y la Cruz Mutable.

En este periodo del camino no es fácil para la mente interiorizar y asimilar los nuevos patrones constructores de este nuevo carácter porque lógicamente las costumbres o patrones del viejo todavía ejercen mucho poder.

Este es el gran conflicto que se genera al transmutar el instinto en intelecto. Es necesidad del Alma razonar y practicar el des-apasionamiento de los deseos a menudo egoístas de la personalidad siempre tan vinculados, (en el caso de la raza humana), con los instintos o fuerzas mas básicas de la naturaleza.

Instinto+Deseo Egoísta= Conflicto.
Conflicto+Razón Desapasionada= Intelecto


La actitud  mental basada en un correcto discernimiento es esencial  para que de forma natural las fuerzas mas instintivo-animales del chakra sacro de trasladen hacia el chakra garganta a través del cual se manifiestan la fuerzas creativas mas humano-espirituales.

Astrológicamente esta etapa está reflejada en la relación Luna – Vulcano, donde primeramente Plutón esta muy activo transformando o destruyendo todo sentimiento o esquema mental caduco para así dar paso a la voluntad re-constructora (Vulcano) del Alma, reflejada en el cuerpo físico (Luna), y razonada por “el hijo de la mente” (Mercurio).




3 Etapa: Segunda Iniciación.

Aquí la conciencia de alma tiene la necesidad de poner en su justo lugar el poderoso aspecto deseo y su fuerte componente emocional adquiridos en el primer camino; no se trata tanto de construir un noble carácter, como de “rellenarlo” de amor sensible e incluyente. Pero, para adquirir un carácter lleno de emoción espiritual se hace necesario saber convivir, gestionar y armonizar los fuertes deseos y sentimientos  heredados del pasado. El conflicto de esta etapa esta muy relacionado con el significado esoterico de Escorpión y la Cruz Fija.


Este es el gran conflicto que permite  acometer la ardua tarea de transmutar el intelecto en intuición. Es “el pensar con el corazón”.

Intelecto+Sensibilidad=Intuición


En esta etapa la actitud mental basada en la aceptación es esencial para trasladar el poder emocional (personal) auto-centrado o excluyente del plexo solar hacia el amor mas incluyente o comprensivo del alma que reside en el chakra corazón. Con esta actitud se logra descentralizar a la emoción, “dejar-se de mirar el ombligo”,  para así poder abrazar aquellos valores relacionados con el Todo Mayor o Amor Incluyente.


Mediante la aceptación el aspecto astral de la personalidad se pone en linea con el propósito divino del Alma que mora internamente, lo cual no es una débil y negativa sumisión ni una penosa o afable aceptación de la así denominada voluntad de dios, sino la positiva y dinámica actitud o posición en el campo de batalla de la vida. Esta actitud reconoce, correctamente como hizo Arjuna, las exigencias de los dos ejércitos (el del Señor y el de la Personalidad) y mientras acepta la realidad del hecho, el discípulo permanece firme y lucha lo mejor que puede para obtener el privilegio de la comprensión y la actitud correcta”


                                                                                  Alice Bailey: Psicología Esoterica II



Astrologicamente este estado de conciencia está reflejado en la relación Luna – Neptuno, es decir, en la capacidad de acoger en nuestro cuerpo emotivo inferior o lunar personal los nuevos poderes psíquicos superiores del Alma que nos llegan a través de Neptuno.

Júpiter (expansión - corazón), Venus (amor inteligente - laringe), en esta etapa están muy activos para así comprender, distribuir o descentralizar el gran poder que ejerce Neptuno sobre el aspecto psíquico o astral (tanto inferior como superior) vinculado con el plexo solar. Es lógico pensar que Neptuno deberá ostentar un rol muy destacado en el horóscopo (por regencia y posición) de la conciencia que esté transitando dicha etapa.



El Rol de la Aspiración en las 3 primeras etapas

En las tres primeras etapas es muy importante entender y aplicar el significado de la palabra aspiración, como aquella cualidad que utiliza la fuerza del deseo terrenal para sentirse mas cerca del amor celestial. En verdad son los grandes valores o ideales espirituales los creadores de los estados de conciencia que permiten "hinchar el pecho para mirar (aspirar) al infinito"


 

4 Etapa: Terecera Iniciación

En esta etapa el Alma empieza a intuir el propósito espiritual o plan divino y por tanto es considerada la primera etapa donde el Alma tiene contacto directo con el Espiritu.

Aquí el Alma descubre que para aplicar el plan divino en la tierra se hace necesaria la ayuda del aspecto voluntad, aspecto que solo puede nacer y expresar-se desde el aspecto mental. En este caso la necesidad del Alma es influenciar a la mente para darle flexibilidad o capacidad de abstracción y a la misma vez dirección o disciplina. En este estado en verdad la conciencia es el Amor (alma) Inteligente (mente) capaz de concretar en el mundo físico el Saber Divino (espiritu). El conflicto de este periodo esta muy relacionado con el significado esoterico de Capricornio y la Cruz Cardinal.

Este es el gran conflicto que se genera al intentar manifestar en el mundo fisico un proposito espiritual. Someter (por parte del alma) la libre naturaleza de la mente, tan condicionada desde “tiempos lejanos” por los deseos personales, a las estrictas condiciones que supone asumir un propósito espiritual no es tarea fácil.

Intuición+Voluntad= Expresión objetiva del Plan. “El Amor del Señor caminando por la Tierra”.


En esta etapa la actitud mental basada en una mente receptiva (silenciosa) es esencial para captar el Plan Divino y con ello  despertar el chakra base (voluntad material) y ponerlo en relación, a través de la columna vertebral-cerebro, con el chakra coronario donde reside la voluntad espiritual.

Astrologicamente esto está reflejado en la relación Luna – Urano, donde la inteligencia de la materia inscrita en la luna ha de aprender a ser receptiva a la inteligencia cósmica o superior de Urano. “El Padre se expresa a través de la Madre”.

El conflicto aquí está entre la Luna (velando a Urano), y la fuerzas rebeldes de la personalidad focalizadas en Marte. En esta etapa el poder espiritual que ejerce Urano, a través de la Luna, definitivamente pone las capacidades activas (Marte) de la personalidad bajo las ordenes del Alma. La gran herramienta del Alma para expresar Su Propósito en la Tierra es el aspecto activo-practico de la Personalidad.








Conclusión

Hasta aquí las 4 primeras etapas y sus consiguientes 3 iniciaciones, basadas en las enseñanzas de Alice Bailey y el Maestro Tibetano, que hay que recorrer (a través de las diferentes vidas) en el Sendero de Retorno. Estos estados de conciencia  o etapas durante una determinada vida se pueden entremezclar o superponer en la conciencia presente, debido a que esta conciencia necesita revivir, recopilar y afianzar lo ya adquirido en otras vidas para así poder afrontar, en la vida presente y en su momento adecuado, la determinante etapa que por ley evolutiva tiene el derecho a recorrer. No podemos subir al segundo escalón sin antes (re)conocer el primero.


Por otro lado hemos de entender que el camino que se ha de recorrer está y estará regido por 1 de las 7 cualidades o energías principales rectoras, también llamados 7 Rayos. El Alma durante todo su recorrido (de muchas vidas) siempre pertenece al mismo Rayo.

Dicho de forma muy simplificada es importante entender que los rayos impares 1-3-5-7 trabajan con el aspecto voluntad-dinamismo e inteligencia relacionados con la mente; y que los rayos pares 2-4-6 con el aspecto intuición-comprensión y sentimiento relacionados con la emoción. Evidentemente esto no quiere decir que los rayos pares carezcan de poder mental o los rayos impares de sensibilidad emocional, sino que mas bien habla de sus cualidades principales rectoras.

Para recorrer el camino también hay que tener muy en cuenta El Signo Ascendente al que pertenece el Alma en una determinada vida. El ascendente da una matiz o tendencia muy importante para que la conciencia se acerque mas y mejor a los propósitos del Alma y por tanto a las cualidades de Su rayo regente. En otro articulo intentaremos desarrollar mas extensamente estos 3 últimos párrafos.


Se hace necesario indicar que por las características de este blog y sus lectores pensamos que la gran mayoría de nosotros nos situamos entre las etapas 1 o 2 y quizás alguno de nosotros este acercándose a la etapa 3, y casi seguro que ninguno por no decir ninguno en la etapa 4. Hemos de pensar que importantes caminantes como Alice Bailey o Vicente Anglada, (Almas de 2 Rayo muy apreciados desde este blog), en su ultima reencarnación y desde una fuerte posición en la 3 etapa afianzaron la 4 etapa o Tercera Iniciación y se aproximaron a la 5 etapa (no analizada en este articulo), de ahí la necesidad de ser cautos o humildes a la hora de  meditar sobre el lugar que ocupamos en el sendero. Tanto la tercera como la cuarta etapa  deben ser consideradas, evolutivamente hablando, etapas altamente avanzadas.

Y para finalizar nos gustaría remarcar que el transitar entre la 1 y 2 iniciación (tercera etapa) es con mucho el periodo que mas se tarda (bastantes vidas) en recorrer, porque lograr afianzar la emoción en la conciencia del Alma y lejos de los deseos y sentimientos mas personales no es tarea fácil, debido al gran poder que ejerce el cuerpo astral, también llamado cuerpo de sensibilidad o deseos, en la actual humanidad.




DEL INSTINTO AL INTELECTO, DEL INTELECTO A LA SINTESIS O INTUICIÓN, Y DE LA DIVINA INTUICIÓN A SU MATERIALIZACIÓN ESPIRITUAL, ASI QUEDAN RESUMIDAS LAS 3 PRIMERAS INICIACIONES.




David C.M. ( logos.astrologiaesoterica@gmail.com )