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Los tres niveles del horóscopo

18.8.13

Regente esoterico de Virgo







Virgo

Virgo hace referencia a la pureza de la Materia, y a la capacidad de esta para responder al impacto del Amor de Dios sobre Ella. La Virgen (madre-materia) es esencialmente receptiva y su respuesta siempre depende de la conciencia que la habita. El cuerpo nunca nos dará la espalda, sino mas bien somos nosotros los que lo descuidamos. Es necesario el cuidado del cuerpo porque en su generosa receptividad está el trampolín para la correcta actitud, el purificado carácter que mas tarde será la base para la expresión del Amor incluyente o principio Crístico.

Como en el caso de un brillante o piedra preciosa, para que el Alma pueda expresarse en plenitud necesita de un largo y lento proceso de adaptación, en el cual la Madre-Materia es su custodio y a la misma vez sustancia que alimenta el camino.




Mercurio
“el hijo de la mente”
Mercurio es el rector de la mente concreta y abstracta. Virgo (la madre) protege y nutre el crecimiento de dicha mente y, a través del tiempo, Mercurio (el mensajero de los dioses) aprende a relacionar su habitáculo material con los mensajes divinos, dirigiendo así a la madre-materia hacia la expresión del Amor Puro. Esto es ser inteligente: saber armonizar la realidad material con la espiritual.

Virgo a través de una conciencia “egoísta” suele traer fracasos que llevan a la introversión, ya que este signo de tierra no es impositivo y extrovertido como su signo anterior (Leo), sino mas bien introvertido y con tendencia a re-analizar en exceso los propios o ajenos errores que dicha conciencia cree que impiden el triunfo. El exceso es un síntoma de egoísmo y es precisamente en el “fracaso” que se vuelve introvertido donde reside la oportunidad (para la conciencia preparada) de lograr la transmutación. El análisis honesto y la aceptación que ello implica con el consiguiente silencio mental, es la antesala de la verdadera creatividad.

La introversión  en Virgo es una tendencia natural, su polarización o atención de la conciencia está puesto en los profundos y silenciosos procesos fisicos (tierra) internos,  donde la formas basicas (lunares) de determinada vida deben ser puestas en armonia con la nueva conciencia del Alma que surje en contraposición  con las viejas   fuerzas de la  conciencia personal.

Cuando la energía de Virgo es utilizada por una conciencia “generosa”, Mercurio ofrece poder discriminador e intuitivo para que la Materia pueda ser bien construida. La palabra clave en Virgo evolucionado es CONTRUIR, y para ello Mercurio es nutrido por la materia pero a la misma vez, él, es su rector. La receptiva sustancia, el material básico para construir, está simbolizada por el regente esotérico de Virgo: la Luna.




La Luna

   “la voluntad de Dios para la manifestación en la forma”


La Luna, a través de Virgo, es el aspecto madre de la divinidad que nutre y protege al Cristo o Amor interno, relacionando con ello conciencia y forma. Esta relación construye lo que llamamos centros de auto-conciencia (Leo – luz propia), primer paso para entrar en el proceso que mas tarde expresará el servicio altruista (Acuario) y sacrificio amoroso (Piscis) de un Hijo de Dios.

En Virgo la Luna es el “femenino” receptáculo donde la relación espíritu - materia es desarrollada bajo las leyes ("cuidados") de la Madre.

Cuando el sujeto de Virgo (ascendente) es capaz de reconocer en su conciencia la reacción que produce el impacto de la exigencias del Alma en sus cuerpos lunares, (físico – emocional - mental inferior) y, con este reconocimiento, en la calma y oscura profundidad de las sensaciones (Tierra), logra relacionar, a través de la Mente superior Mercurial, la vida de la personalidad con la intención del Alma, estará construyendo (moldeando) una nueva forma (Luna) de expresión mas en consonancia con la voluntad de Dios

Es evidente que esta actitud interna, esta basada en una dualidad, donde la materia forma debe acostumbrarse al nuevo poder constructor representado por “la energía del Alma” en detrimento de su vieja amiga: “la fuerza de la personalidad”. 

El Don de Virgo fue expresado por Jesús cuando a los 12 años se alejo de la protección de María para ir al templo a compartir con los Sabios: “debo ocuparme de los asuntos de mi padre”. Jesús mostró aquí una inflexión dando prioridad al desarrollo de su Cristo interno frente a las obligaciones de la personalidad, simbolizadas por las hasta entonces naturales exigencias de la Madre.





La frase para el Alma:


Yo soy la madre y el niño, Yo, Dios, Yo, materia soy”


En esta palabras podemos observar un creativo juego de palabras que mezclan la divinidad con la materia, sin olvidar al Yo, el principio Alma que une gracias a su capacidad de empatía los diversos conceptos: Materia madre - niño Dios, ….. Yo los comprendo a los dos, y me identificación con ellos me permite el proceso de unión  para ser Yo.

Este Yo es Mercurio, el hijo de la mente, la luz del Alma, el hilo conductor capaz de reconocer y mezclar la divinidad entre la Materia y Dios.








Los signos de la Luna


En astrología la Luna está especialmente “fuerte” en cuatro signos:

  • En Tauro ella muestra el poder de las “sensuales” formas externas generadoras de deseo.
  • En Cáncer ella muestra el poder de la emoción velada por el cuerpo físico ( somos un 70% de agua)
  • En Virgo la Madre Luna es la inercia protectora de la Sustancia - Materia, ofreciendo el calor interno para el largo proceso de “construir” un niño-Dios.
  • En Acuario la forma Lunar muestra su esplendor en la expresión de un servicio fraternal e incluyente. Acuario es la liberación externa del trabajo interno de Virgo.



Neptuno, Jupiter y Venus pierden poder en este signo, debido a que en la profundidad y oscuridad de la materia, cueva o pesebre (Virgo) estos planetas no pueden brillar. Solo Mercurio (el hijo de la mente) es capaz de mostrar su exaltación, rigiendo a través de la razón pura (intuición) a la Materia Madre (Luna). Mas tarde cuando la sabiduría interna logra cierto nivel de expresión externa, gracias al cuidado y purificación de la formas, estos tres planetas antes nombrados, podrán expresar su justo poder.





Los Rayos a través de Virgo:

El II Rayo de amor -sabiduría, (Júpiter), en una conciencia evolucionada puede ser muy bien expresado a través de Virgo, debido a la capacidad de dicha conciencia de lograr que la materia, la parte mas burda y profunda de la manifestación, responda al impacto del Amor externo. Aquí el II Rayo a través de Virgo centrado en Jupiter (expansión) nos demuestra que Dios reside en todo partes. 

El IV Rayo de belleza a través del conflicto está presente en la relación Luna (mente inferior) y Mercurio (mente superior) ofreciendo a través de ello circunstancias y dificultades para lograr la armonía.

El I Rayo de voluntad también está presente, a través de Vulcano velado por la Luna, pero en su forma constructora positiva. La persistencia, resistencia y poder para redimir o transmutar a la materia son cualidades de primer rayo.

El VI Rayo de devoción también debe ser tenido en cuenta, ya que muy a menudo cuando hablamos de Virgo la Luna también vela a Neptuno, dando a entender del poder que tienen las emociones, y su correcta dirección hacia un ideal, en las importantes primeras etapas de crecimiento interno.

El IV y VI rayos están mas presentes en las primeras etapas de crecimiento, así como el II en las ultimas. La persistencia y el poder del I Rayo es una constante en toda ellas.


David C.M.  ( logos.astrologiaesoterica@gmail.com )