Los tres niveles del horóscopo

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1.1.26

La fusión Capricornio - Cancer

Este articulo es presentado en formato entrevista



El camino de Capricornio para

integrar a Cancer

Astrológicamente hablando, la expresión espiritual de la personalidad esta escrita en la relación que el signo solar mantiene con su signo opuesto, a mayor integración de ambos mejor será su expresión.

Del cómo se ha de realizar dicha integración depende del Alma reflejada en los significados del Signo Ascendente y su Regente Esotérico.

Ahora bien, no solo depende de los significados del signo Ascendente y su regente esotérico, sino también de un segundo signo llamado “el signo intermediario”.

En palabras del Maestro Tibetano los significados de este signo “marcan el período intermedio de relación, antes de la culminación, entre el signo solar y su opuesto o complementario”.

En el artículo de hoy centraremos nuestra atención en el signo solar de Capricornio, su complementario en Cáncer e intermediario en Escorpio.

Pero David, antes de hablar de la relación Capricornio Escorpio que hoy nos corresponde, ¿nos podrías comentar algo sobre el símbolo que expresa a Capricornio?

13.6.23

Cancer < LEO ... Capricornio (Neptuno - Sol))




Cancer < Leo … Capricornio


Cáncer es el signo a través del cual la almas vienen a la manifestación, a través de él el Alma dice: “construyo una casa iluminada y en ella moro”, es pues a través de la energías¹  y significados de este signo que se manifiesta la luz del Alma …, el niño en el cuerpo, el alma en la forma, la vida en la materia. 

Como sabemos la luna, la madre de todas las formas, es la regente ortodoxa de este signo y por tanto ella es la casa (la forma física) que acoge al alma en su reencarnación. 

Recordemos que para la Astrologia Esoterica la Luna refleja la triada inferior manifestada, es decir el cuerpo mental, el cuerpo emocional y el cuerpo físico o etérico vital, las tres fuerzas básicas en las que reencarna el Ser. Por tanto en la Madre Luna se reflejan todos los patrones kármicos (buenos o malos) que heredamos al nacer, los únicos patrones a través de los cuales el propósito del alma se puede manifestar y evolucionar.

23.6.13

Regente esoterico de CANCER




CANCER

En los tres signos de agua podemos observar el recorrido simbólico de la manifestación. Cáncer es el principio, el poder activo del nacimiento de un río; Escorpión es el curso de este río, donde el poder activo del primer impulso experimenta los “altibajos” del camino y Piscis es el final, donde el río se apacigua mezclándose con la grandeza del océano o la totalidad.

Cáncer es “la primera agua creadora” a través de la cual las Almas vienen a la manifestación con una forma física bien definida. La unión de Aries (mente-idea), Tauro (deseo-sustancia) y Géminis (cuerpo etérico-comunicación), nos lleva necesariamente a Cáncer: los tres condensados en un cuerpo o forma fisica densa.

6.7.12

Cancer, la morada del alma



Cancer, la morada del Alma

El mantra espiritual de Cancer es: 

“yo construyo una casa iluminada y en ella habito”

Una casa es un abrigo, un punto de apoyo en el mundo y una base de operaciones. Para estar em medio del mundo material, el alma (el puro ser o pura consciencia) tambien precisa de una casa o habitación, un soporte material. Por eso el alma construye para si tres instrumentos: un vehiculo mental (nuestra mente), un vehículo emocional (que acostumbramos a llamar corazón) y un vehiculo físico (nuestro cuerpo). Estos tres constituyen nuestra personalidad, que es verdaderamente la morada del alma.

En este proceso de dotar una forma mental, una forma emocional y una forma física, siempre existe limitación. La conciencia esta limitada por la forma. En si misma, el alma es pura potencia y plenitud de posibilidades. Pero al habitar una mente, un corazón y un cuerpo, apenas algunas capacidades del alma consiguen manifestarse. Por otro lado, la forma permite que el alma participe de la vida colectiva del mundo, se manifieste en alguna medida y exprese por lo menos alguna de sus cualidades. Manifestación y limitación andan juntas; sin limitación no hay manifestación. Esto es algo que todos debemos saber. Cuando no se abre le mano y se decide hacer algo, acabamos no haciendo nada. La clave es saber hacer alguna cosa.

Mas allá de esta limitación inevitable, a menudo es aun mas limitada por nuestra excesiva identificación con la propia personalidad. Creemos que somos la mente las emociones y el cuerpo; no sabemos que somos la conciencia interna que habita estos tres vehículos. El alma tiene transcendencia y poder transformador, mas cuando no estamos en sintonía con nuestra esencia, no acabamos cristalizando y no restringimos a ciertos modos de pensar, sentir y hacer. En tanto que expresemos siempre las mismas cualidades, dejamos de expresar muchas otras posibilidades.

Conocerse a uno mismo como alma es estar abierto a la auto-transformación y a la expresión cada vez mayor de las propias potencialidades. Cuando sabemos que somos conciencia interna, plena de posibilidades, comprendemos que podemos y debemos perfeccionar nuestra mente, corazón y cuerpo, para que sean mejores vehículos para el alma, expresando mas y mas sus cualidades. Este auto mejoramiento acontece a través del propio pensar, sentir y actuar, porqué cada uno de nuestros actos contribuye a la reconstrucción constante de nuestra personalidad.

Todo acto de pensamiento, por ejemplo, contribuye para reconstruir nuestra mente, reforzando una o otra cualidad, dependiendo de lo que fue pensado. A través de la reflexión de las cualidades del alma (como amor, sabiduría, buena voluntad, alegría, paz …) podemos impregnar mas y mas a nuestra mente con tales cualidades, hasta que con el tiempo, se vuelvan nuestro modo normal y espontaneo de expresión mental.

Nuestra personalidad es aquello que hacemos en el aquí y el ahora, y podemos tornarla en aquello que escojamos. Basta orientar nuestro pensar, sentir y actuar en la dirección escogida, y la transformación inevitablemente con el tiempo. Podemos desarrollar cualquier actividad o habilidad y aprender cualquier cosa. Todo lo que es posible está dentro de nosotros como simiente, Y cada dia es una preciosa oportunidad para hacer florecer el potencial de nuestra alma, revelando toda su belleza luz y amor.



Ricardo Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br


2.7.12

PLENILUNIO DE CANCER




                        



Plenilunio de Cancer (2012)

La proximidad del plenilunio bajo las energías de la constelación de Cáncer, evoca en la memoria de cada uno de nosotros como parte de la humanidad, infinidad de sentimientos y de vivencias subjetivas, que se reavivan con fuerza ante un Signo a través de cuya puerta entramos a la vida de la forma física, buscando y anhelando desde entonces fundirnos con la luz.

Cercano a ese plenilunio una nueva respiración de nuestro Universo en el Solsticio que refuerza en su esencia esa relación con la Luz….

Construyo una Casa iluminada y en ella habito

En estos momentos tan especiales en los cuales las energías cósmicas ofrecen con más fuerza su ayuda, nuestra Aura puede revestirse con esa Luz a través del servicio desinteresado, del profundo silencio interior, del agradecimiento por todo lo que nos ha sido dado y que nos ha permitido obtener herramientas para la propia evolución así como poder cooperar en nuestra medida a la de los demás.

Observamos y vivimos fuertes trastornos prácticamente en todo el Planeta y todas esas convulsiones, nos indican que se están produciendo expansiones de conciencia demandadas por nuestra Alma, para que las Aguas de Cáncer no queden estancadas por las rutinas, la comodidad o lo que puede ser peor, la indiferencia.

En este Signo comenzó la influencia de la Jerarquía y tras miles de años la conciencia de masa propia de Cáncer, ha evolucionado y la luminosidad que procede de la conciencia grupal, está enfrentando injusticias a través de voces insospechadas como la de un gran ser que bajo la aparente inofensividad de una monja benedictina de Montserrat, Teresa Forcades, expone serenamente argumentos que despiertan conciencias.

Bajo esa “Casa Iluminada” y desde todos los puntos del Planeta, los hermanos mayores de la humanidad, los iniciados, trabajan intensa y calladamente para llevarnos hasta la dignidad que confiere el Signo de Leo y que culmina con el sentido de servicio y entrega de Virgo.

Es inevitable vivir o “ser vividos” si nuestra atención no está expectante, por las energías de esas Grandes Fuentes de Vida que son los Planetas y las Constelaciones.

Nuestro Sistema Solar conforma nuestro auténtico “Hogar Iluminado” y desde sus lejanos principios, su inmenso amor hacia la humanidad no ha dejado de fluir.

Desde Shamballa y en esos albores mencionados, a través de una potente conjunción entre Júpiter, Venus y la Tierra, se hizo posible por medio de ese triangulo equilátero perfecto, que los Señores de la Llama y su cohorte de entidades venusianas, humanas y devicas, colaboraran en nuestra evolución.
Siempre que busquemos luz en la Sabiduría Antigua, nos encontraremos con la presencia y la ayuda de los astros.

En esa puerta de entrada de la forma a la vida que es el Signo de Cáncer, la Luna nos lleva con su Cuarto Rayo hacia la superación de limitaciones emocionales que aprisionan al Alma, trabajando para obtener correctas relaciones.

También a través de este Signo nos hacemos conscientes del gran tesoro que representa la mente a través del Tercer Rayo y de la potencia de síntesis y ritual del Séptimo Rayo, que con fuerza imparable, nos une en grupos cada vez más amplios en meditaciones que sutilizan los éteres del Planeta.

Neptuno fuerte en este Signo y desde dos puntos diferentes, nos lleva hasta la profunda devoción y nos conecta con la nota vibracional del Alma, convirtiéndonos en instrumentos de la divinidad.

Son momentos profundos y también confusos o caóticos, debidos en gran parte a la transición de Piscis a Acuario, la cual será lenta, pero que nos permite ya ver fuertes luces, nuevos ideales y sentimientos de unidad, que debilitarán toda sombra en el Sendero que deseamos recorrer con profunda devoción y entrega.

Con amor, desde el Montseny, en este luminoso Plenilunio de Cáncer 2012.


Joanna


28.6.10

Cáncer, la encarnación de la intuición


Por Martín Dieser



Pensar en el aporte que el signo de Cáncer hace a la humanidad, en el lugar que ocupa en nuestra conciencia, inmediatamente nos conduce a una palabra: construcción, muy afín por cierto al lema esotérico de este signo, que es:

“construyo una casa iluminada y moro en ella”

Conviene sin embargo no tomar superficialmente al término, y más bien reflexionar acerca de qué se entiende por construcción. Desde la perspectiva corriente, nos indica una actividad de “hacer”, sea física, emocional (“manejar” emociones) o mental (lo mismo con los pensamientos). Pero aquí la teoría esotérica nos recuerda que el plano mental, donde nosotros intentamos afianzarnos, es apenas el subplano gaseoso del plano físico cósmico, y por lo tanto no es un principio, como recurrentemente dice El Tibetano. Eso significa que la verdadera actividad y el impulso más puro no emana de nuestro plano mental (el gaseoso cósmico), sino de los subplanos etéricos cósmicos, de cual el búdico es el primero.

Y nos recuerda asimismo que el alma es una gran constructora, pero que a diferencia de la personalidad “construye sin tocar”; la actividad, la intención y el esfuerzo del yo es necesario, pero el alma inspira, no hace; ésta es una gran clave para la creación espiritual, y una palabra afín que suele ayudar a mantener a raya la personalidad es “naturalidad” en la acción que se quiere resulte espiritual.

Hablar entonces de construcción desde una perspectiva más profunda nos lleva directamente al plano búdico, al reino de la intuición y la razón pura, del cual el plano mental es un reflejo condicionado. Es allí donde se generan las causas que oportunamente movilizarán a constructores de los planos inferiores y, desde un punto de vista oculto, los esfuerzos realizados en estos niveles son parte de la Gran Ilusión, y si bien son válidos hasta tanto se comience a vivir en la intuición, oportunamente se develarán como insuficientes, oscuros y aprisionantes. Es interesante ver que Cáncer rige también la construcción en los tres planos inferiores, y la Luna es su regente; también suele hacerse referencia al mal empleo de las energías cancerianas, que terminan atrapando al yo en la oscuridad de su propio karma.

Al mismo tiempo, la evolución lleva a que esos niveles de conciencia se revelen como una prisión para el ser, que ahí toma conciencia de su situación e intenta acercarse más a lo que ahora percibe como la verdadera luz. Se aprecia aquí otro triángulo: Cáncer (prisión) – Leo (conciencia) – Capricornio (luz, salida) que tiene un rol definido en esta fase del progreso interno, esté o no visible en la carta natal.





Sentada la idea de que Cáncer puede también interpretarse desde el plano búdico, será bueno profundizar en la medida de lo posible. Poco se conoce en verdad de este nivel de conciencia: la literatura esotérica nos habla profusamente del movimiento en el plano mental, el estudio, la iluminación, la concentración, etc., todo tipo de miradas desde esta perspectiva. Al contrario, casi no se conocen las leyes del plano búdico, cómo se entra en contacto con él, cómo se lo domina, cómo se puede prestar servicio desde allí. Más aún: en la percepción de quienes lo han experimentado se habla de la intuición como algo amorfo y demasiado elevado como para distinguirlo de otra cosa, como si no tuviera un sentido en sí misma, y como si no estuviera sometida a una Ley superior, sino que fuese una especie de fin.

Como base teórica para comprender más prácticamente lo expuesto, es importante que consciente e inteligentemente nos conozcamos como la Mónada (Espíritu), como partes de la Vida Solar, en contacto con la materia de los seis mundos que constituyen los seis subplanos del plano físico cósmico (monádico, átmico, búdico, mental, astral y físico) a través de distintos vehículos. El contacto más fuerte es con los planos mental inferior o concreto, astral y físico, los cuales deben ser dominados por el uso de la voluntad, el amor y la luz, para revelar la realidad velada tras estos estados de conciencia. En la actualidad, la humanidad en su conjunto tiene por delante conocer y dominar el plano mental, y solamente en la medida en que las Eras pasen ocurrirá lo mismo con el búdico, al cual sólo es posible acceder a través de la mente iluminada, y que hoy, comparativamente hablando, es la meta de unos pocos.

Cáncer rige lo que El Tibetano denomina “las aguas” y no es casual que represente a este elemento. La conciencia masiva, que lógicamente tiene aplicación directa en ese estado indiferenciado que es la conciencia instintiva, también tiene una dimensión intuitiva. En efecto, si se invita al corazón a acompañar a la mente y luego se afina la atención, se apreciará que la percepción sintética no tiene un límite definido, como sucede con la mental, sino que resulta más bien difusa y omniabarcante, a la vez que profundamente clara. La energía que llega se vierte a través de Neptuno, que así demuestra por qué rige esotéricamente al signo.

A la vez, si aún la sensibilidad permite “dar una vuelta alrededor”, se notará que existe algún grado de abstracción o de dominio sobre ese plano, y ese estado posiblemente tenga que ver con la frase del Tibetano de “el Espíritu sobre las aguas”. Allí comienza la construcción subjetiva de Cáncer, desde el centro del corazón, paseando la conciencia a través del plano etérico cósmico, lo cual pone al ser en contacto con distintos tipos de energía, porque el plano etérico es siempre el plano de la energía, de los rayos enfocados a través de las estrellas, las constelaciones, los signos y sus planetas regentes, que según la afinidad con el rayo del propio ser se van a expresar a través de los distintos chakras, humanos y planetarios según la evolución.

Lo interesante es que en ese proceso de búsqueda el estado de la conciencia no es personal o individual, sino sutilmente grupal, porque es claro que se entra en contacto con energías que están más allá del yo, y para ello, aunque sea inconscientemente, es necesario conectarse con otros que no son el yo, pero que tienen una afinidad vibratoria que permite una invocación de energía como la que se alcanza. No por nada en Los Rayos y las Iniciaciones se habla del progreso grupal y se dan reglas muy profundas conectadas con el plano búdico.

Y siguiendo con la idea del contacto con energías elevadas, se puede ver que se trata de un estado creativo, de un Idealismo creativo, y ello explica por qué el 6º rayo de Devoción (expresada por Marte) e Idealismo se manifiesta a través de Neptuno. E incluso en un determinado momento cesa ese divino idealismo, y se “encuentran los límites de la creación”, que no es sino la Voluntad de los Seres que dan vida a las energías con las que se entró en contacto. Eso hace que conscientemente se obedezca Su intención, una Ley interna más elevada que las que conocemos, y ello “cierra” la creación y precipita la forma al plano mental, produciendo la encarnación.

Surge de lo anterior que la encarnación es un proceso grupal, nunca individual, porque siempre es el resultado de la Intención de una Vida Divina, a la que el ocultismo divide en estrellas, un sistema solar, un planeta, un reino de la naturaleza y demás, cada uno cualificado por un rayo determinado, que le da un “color” especial a la manifestación, y en términos concretos un matiz a la forma mental que se quiera expresar en el mundo. Dicho en otras palabras, el Plan (y sus analogías superiores) es el que produce la encarnación, y el resultado del contacto del alma con ese Plan es el que la precipita al mundo, junto a la oleada de energía que se ha liberado al planeta en ese momento.

De ahí que las interpretaciones individuales sobre el tema de las vidas pasadas tenga poca claridad, porque opera en los tres planos inferiores, el físico, el astral y el mental, y en gran medida se halla supedita a lo que ocurra a nivel grupal, donde sí algún día podrá encontrarse la verdadera clave y no sólo retazos de la verdad.

El período presidido por Cáncer es, por lo tanto, un momento propicio para aprovechar la conexión interna alcanzada gracias a Géminis, elevarse al reino de la intuición y ser parte silenciosa del verdadero proceso de creación, del cual lo acontecido en los planos físico, astral y mental no es sino un reflejo, así como el subplano etérico es el principio y los subplanos sólido, líquido y gaseoso se hallan bajo su regencia.

Es también un buen período para vivenciar la masividad especial del plano búdico, abrir el ser a nuevas energías, un plano que es grupal e indistinto en forma muy diferente a lo que ocurre en el plano astral, que no por nada es su analogía inferior y tiene aguas mucho más densas (y oscuras) que el primero. Y en todo caso se impone aquí tener en mente el triángulo Cáncer – Leo – Capricornio señalado, y hacer primar la conciencia y la luz, la humildad y la razón, antes que el espejismo.

Por último, destaquemos que la influencia de Cáncer y el servicio bastante desconocido que se realiza a través del plano búdico también tienen que ver con la construcción de una morada iluminada, aquella esplendente forma mental donde podrá habitar segura y evolutivamente la humanidad durante la Era de Acuario y durante otros ciclos tan misteriosos que por ahora sólo podemos imaginar.

21.6.10

Cáncer: Construir con Luz

Por Ricardo Georgini

 

De todos los signos del Zodíaco, Cáncer o el Cangrejo es el que está más asociado a lo material y lo concreto. Y nuestra experiencia en el mundo material siempre involucra la construcción y la utilización de formas. ¿Qué formas hemos construido y cómo las estamos empleando? ¿Qué formas queremos construir y cómo queremos utilizarlas? Cuestiones como estas, de un modo u otro, son traídas a nuestra atención en el mes de Cáncer, que este año va del 21 de junio al 22 de julio.

La primera forma que construimos para manifestarnos en este mundo es nuestro propio cuerpo. El mismo es construido a lo largo de la vida y reconstruido diariamente, a través de nuestros hábitos de alimentación, de respiración, de higiene, de sueño y de ejercicio físico. Y construido también de acuerdo a nuestros hábitos emocionales y mentales, que influencian la constitución del cuerpo más de lo que generalmente suponemos. Es importante atender a todos esos factores, pues el cuerpo es, necesariamente, nuestro primer y principal instrumento en el mundo; todas nuestras experiencias materiales se realizan a través de él.

La segunda forma que construimos es la casa. Es nuestro puerto seguro en medio del mundo, y nuestro lugar de refugio, recogimiento y restauración. Otra forma fundamental es la familia, sea la biológica o aquella que escogemos a lo largo de la vida. Ella es nuestro primer núcleo de relaciones humanas, de apoyo mutuo, acogimiento e incentivo.

Cuerpo, casa, familia – a partir de estas formas básicas, todas las demás son construidas: grupos, instituciones, Estados. Y así construimos colectivamente aquella gran forma que llamamos sociedad. Pero si, por un lado, la sociedad es un producto de los individuos y las familias, por el otro es en el seno de la sociedad donde ellos nacen y crecen, amparados por toda la estructura y las facilidades que la sociedad provee. Cuerpo, casa, familia y sociedad – tales las formas básicas que tornan posible, segura y fructífera toda la existencia humana en este mundo.

La influencia de Cáncer contribuye para que nos mantengamos siempre debidamente anclados al cuerpo y para que jamás nos apartemos del mundo, da la sociedad y de la vida humana común. Nos impulsa a no cambiar las experiencias concretas y mundanas, sino más bien utilizarlas apropiadamente, para que finalmente alcancemos un estado de conciencia capaz de incluir lo interno y lo externo, el espíritu y la materia, el ideal posible y la realidad actual. Así, el estímulo de Cáncer nos ayuda a no hacer de la espiritualidad una vía de escape sino un verdadero camino de realización integral.

Cáncer nos alienta a que manifestemos en la vida humana diaria todas nuestras visiones, ideas y sueños elevados. Y la herramienta más poderosa de que disponemos para construir en nuestras vidas aquello que queremos es la imaginación. Es en la imaginación donde comienzan todas las construcciones. Imaginar es construir con energía mental y emocional, y las formas así construidas subjetivamente siempre terminan concretizándose. A través de la imaginación, con enfoque y claridad, podemos reconstruir enteramente nuestras vidas y volverlas la expresión de todas nuestras aspiraciones superiores.

La vida en el mundo material puede ser una experiencia de limitación, oscuridad y aislamiento, pero también puede ser una experiencia de libertad, luminosidad y compartir. Las formas que vamos construyendo pueden terminar convirtiendo nuestra vida en una prisión que nos confine y separe de los demás. O podemos construir formas que, finalmente, conviertan nuestra vida en una estación de luz, en la que todo lo que tenemos sea libremente compartido con los demás. En el mes de Cáncer, somos llevados a reflexionar sobre esta cuestión: ¿Qué tipo de vida estamos construyendo?

5.11.09

Cáncer

CANCER 

Se afirma que Cáncer, el Cangrejo (o el Escarabajo en una analogía superior), es un signo de influencia masiva y de conciencia instintiva. Veamos en lo posible el por qué de esta afirmación, para lo cual analizaremos el rol de los rayos que se expresan mediante el signo y los regentes planetarios que manifiestan tales rayos.

Ante todo debemos recordar las dos notas claves del signo: la exotérica, cuando reina la personalidad, es: “que el aislamiento sea la regla, y sin embargo la multitud exista”. Por su parte, cuando el ser ya ha revertido la Rueda de la Vida, el lema es;

 “construyo una casa iluminada y moro en ella”.

Los rayos que distribuye Cáncer son el Tercero de Actividad Inteligente y el Séptimo de Ceremonial y Magia. Los regentes son Neptuno como jerárquico y esotérico, y la Luna como exotérico.

Dicho esto, tengamos en cuenta que los Rayos implicados aportan aferramiento al plano físico o a lo más tangible de cada plano. Asimismo, podemos ver una combinación de ausencia de rayos pares y de planetas afines al factor mente (Mercurio, Venus, el Sol) en el interior del signo. Como consecuencia, las energías cancerianas por una parte aferran la conciencia a un plano, y por otro impiden la afirmación del yo o la diferenciación permanente con el no-yo (“la multitud existe, aunque rija el aparente aislamiento”). Se trataría, por ello, de la convivencia con la forma en sus más variadas vibraciones.

¿Es esa identificación instintiva negativa? Eso dependerá de cada estado de conciencia, porque las energías de Cáncer producen un efecto de “masividad” en distintos niveles, ya que esto siempre es necesario en determinados estadios de la evolución; a su vez si no es para un ser en particular lo será para otros que lo necesiten.

Cuando la energía se expresa a través de la Luna, lo masivo se experimenta como sumersión en la forma, como conciencia encarnada y por eso “muerta” a la Luz de la Vida. Tierra y agua rigen por igual, y el océano es el de la forma, aunque el ser no se da cabal cuenta de ello.

Cuando nace Cristo en el corazón y la Luna comienza a regir esotéricamente desde Virgo, se descubre que la influencia de Neptuno en Cáncer ha sumido a la conciencia en un nuevo estado de percepción. Esta vez ya se ha pasado por la experiencia exotérica de Leo y existe entonces una identidad claramente definida y aparentemente aislada de los demás, pero el desarrollo de la conciencia conduce a percibir que se es consciente en ciertos niveles e inconsciente en otros más elevados. Esa diferenciación vino gracias a la dualidad de Géminis, el signo anterior a Cáncer, y pudo apreciarse conscientemente en Leo.

En ese caso, el aferramiento o si se quiere la construcción de un vehículo apto se realiza en el plano búdico, y para ello Neptuno ha aportado su influencia disolvente, dando los primeros pasos para la sintetización del tiempo cuando la conciencia comienza a “empaparse” con el silencio.

Neptuno es el Dios de las Aguas, y cumple con su función si consideramos que aquí trabaja primero veladamente con la Luna, volcando a la Vida en el mar de la conciencia de la forma y especialmente el plano astral. Posteriormente el nuevo mar será el plano búdico, y se experimentará allí otra vez la vaga y aún ligera percepción de estar sumergido en algo por aprehender.

Tal conciencia acabará (en lo que hace a la evolución humana) cuando el poder jerárquico de Neptuno lleve a la sumersión en el océano del sistema solar. En tal nivel la evolución recomenzará, una vez que la Luna haya proporcionado desde Acuario una forma adecuada a la conciencia grupal ya generada (la Luna es regente jerárquico de ese signo).

¿Cuáles son los límites de la conciencia instintiva? Se dice en el esoterismo que la identificación con una forma, no importa cuán elevada sea, debe terminar en algún momento. Es allí cuando el signo opuesto, Capricornio, opera como complemento: Capricornio cierra o delimita el “círculo no se pasa” de lo vivido y hace “nacer” a un nuevo estado de conciencia, “cerrando la puerta donde se halla el mal”. Cáncer es la preparación para ello, la encarnación, la experiencia que nos permite abarcar en nuestra conciencia, de manera inconsciente, la esencia de un plano y hasta de un reino. Por supuesto que en algún momento existirá conciencia, pero eso parece ser más función de otros signos (que rigen simultáneamente la evolución). Con Cáncer se produce la vivencia de lo individual en lo masivo, y a su vez el aferramiento a lo masivo, que instintivamente se percibe como propio, lo que aportará materiales más luminosos para una creciente expresión del yo interno.

En conclusión, Cáncer es la puerta de entrada a la evolución en algún tipo de forma, y es por eso que durante su regencia tenemos la oportunidad de realizar interacciones inteligentes, de ser el océano de la conciencia más amplia para los demás (como otros lo son para nosotros) para edificar inconscientemente un hogar interno más luminoso que el presente y a la vez colaborar en la construcción de ese luminoso Hogar que finalmente albergará a la conciencia humana durante la Era de Acuario.

Martin Dieser

logos.astrologiaesoterica@gmail.com