Los tres niveles del horóscopo

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10.3.23

Tauro < Sagitario ... Escorpio (Venus - Vulcano)



Tauro y su relación con Sagitario

Si miramos al cielo y dirigimos nuestra mirada a la constelación de Tauro pronto nos daremos cuenta que en su trasfondo están las Pléyades, “las 7 hermanas”, también llamadas las “7 palomas”, un cumulo de estrellas que la mitología relaciona con el principio femenino y su sagrado vinculo con la materia. Por tanto, por su relación directa, Tauro tiene una estrecha relación con la expresión de este principio en nuestro sistema solar. 

Tauro es la luz que manifiesta la belleza a través de las formas. Podemos decir que en este signo está “la luz que ilumina”el aspecto femenino que a través de la inteligente “diosa Venus”se concreta en nuestra Tierra como Belleza. Y es aquí donde surge el deseo de toro, porque cuando “algo”es bello ese “algo”es deseado. Dicho al revés, desear “algo”es hacerlo bello.

9.12.15

NOVILUNIO EN EL SIGNO DE SAGITARIO

 





 


NOVILUNIO EN EL SIGNO DE SAGITARIO

Vamos a vivir de nuevo ese especial período de Luna Nueva. Un tiempo en el que las energías desde el firmamento se precipitan en nuestro interior y para ello es necesario que ese interior esté en calma, en silencio algo que tiene una relación directa con Sagitario Signo que sigue fluyendo en estos días en los que nuestra humanidad vibra con distintas emociones y sentimientos al ser parte indivisible de lo que en el planeta sucede.

Si conseguimos esa serenidad, nuestro propio anhelo contacta con los miles de seres que saben de la importancia de estos aspectos lunares tan ligados a nuestra humanidad. Reafirmar o comenzar los proyectos e inquietudes que son parte de nuestra vida y servicio. Llenarnos al máximo de respeto y de lo que se puede denominar devoción intelectual, es decir observando la agitación y las emociones desbordadas en los diversos campos que afectan a la humanidad, dirigir nuestro profundo sentimiento de confianza y de fe, para que la comprensión se transforme en luz.

El Fuego de Sagitario nos llega con toda la profunda transmutación y muerte ya sea de esquemas o a través de sucesos que emana Escorpio. Sagitario siendo un Fuego maduro es expansivo y apasionado, ligado a distintas formas de creer y de sentir y esa expansión llega por igual al amor y al fanatismo.

2.12.13

Regente esotérico de SAGITARIO






Sagitario

En Escorpión el ser humano aprende a través de la auto – observación el significado del apego y el desapego. La concentración de la mente aplicada al conflicto. Intensidad emocional.

En Sagitario este conflicto queda lejano, y gracias a esto el sagitariano se siente libre, y con el poder del pensamiento libre “cabalga” en pos de su gran verdad. La libertad de la mente aplicada a un objetivo. Poder creativo dirigido.

En el símbolo de este signo se nos muestra una caballo hombre con un arco que apunta con su flecha. Los poderes básicos de la naturaleza (caballo) están unidos con el poder del pensamiento (hombre) y su capacidad de intención creativa (arco), inspirados por la intuición o objetivo (flecha dirigida). La aspiración valiente del todo hacia la “visión”.

El optimismo siempre se esconde detrás de aquel que tiene el objetivo claro. No hay dudas ni temores y si una fuerte intención de utilizar y orientar todas la fuerzas implicadas en pos de los “deseado - pensado”.

28.11.11

Sagitario: veo, alcanzo esa meta y luego veo otra


Por Joanna García



Saludos Cordiales!!

Tanto independientemente, como humanidad en si, estamos viviendo un proceso acelerado que mantiene en sentido de alerta nuestra atención.

En el Equinoccio de Aries, desde ese Cero de Aries, en el cual las energías de lucha que siempre manifiesta en su primer estadio Marte, como Regente Exotérico y Mercurio como Regente Esotérico a través de la marcada acción de Armonía y Conflicto, se iniciaron un ciclo de reacciones cuyo resultado es casi vertiginoso si observamos los movimientos de la Primavera africana, el movimiento de despertar de los jóvenes de todo el mundo en su sentido de indignación ante todo cuanto de obsoleto y castrador les presenta el futuro, así como la caída de líderes que parecían intocables.

¡¡Son realmente nuevas Metas que se abren ante millones de seres!!

Representa un despertar de la masa dormida y una búsqueda de la propia identidad. Ese proceso es totalmente necesario, para que se puedan formar los siguientes desarrollos que llevarán a un despertar distinto, esta vez hacia la evolución interior.

Escorpio ha motivado, ha encendido con más energía aún, lo iniciado en Aries. Escorpio siempre mata para renacer y en un Signo tan profundo donde Urano, el libertador de toda opresión se exalta, se exige por parte de la humanidad un cambio de los valores que forman parte del eje de Tauro-Escorpio.

¡¡Economía, política, educación...todas las columnas que contribuyen a ese nacimiento de una nueva consciencia están siendo cuestionadas !!

Todos esos procesos han aligerado posiblemente más de lo creemos nuestro equipaje en cuanto a todo lo que no nos es necesario y, en el caso de que no lo comprendamos así, Plutón desde la fortaleza de Capricornio tomará la determinación, tanto a nivel mundial como individual,  preparándonos para recibir el mensaje y la energía de unos de los Signos más bellos y libres del Zodíaco;  Sagitario.

Júpiter, su Regente Exotérico se encuentra en Tauro, incidiendo en la protección de los valores, en todo el amplio sentido que dichos valores representan.

Presiona con su fuerza a uno de los estamentos que rige; a la Banca, a la nueva forma de tratar y comprender una de las energías más poderosas del mundo; el dinero.

Sin duda alguna, dentro del caos que en ese aspecto estamos viviendo, se encuentran discípulos con un nuevo magnetismo y una nueva forma de entender ese tremendo poder.

Existe un Plan sobre la Tierra. No olvidemos no obstante, que el tiempo dentro de ese Plan, no es todo lo rápido que como seres humanos quisiéramos. 

Dos son los importantes significados que se mueven y aunque en diferente dimensión, ofrecen una misma oportunidad y responsabilidad, cuando hablamos de Sagitario, ya que toda la Cruz Mutable se mueve y en este caso, Géminis en especial por su poder en la palabra.

La importancia y la calidad de la palabra, del lenguaje que empleamos al hablar y especialmente, al pensar, ya que es esa la forma en que íntimamente permitimos que el alma se comunique con nosotros. Si continuamente expresamos nuestro desprecio hacia los políticos, hacia quienes cometen estafas que prácticamente duelen, hacia quienes manipulan, desafortunadamente estamos dando una fuerza indescriptible a ese negativo poder o forma de actuar. 

No quiere decir que no tengamos opinión, pero intentando hacerlos desde esa difícil, pero necesaria “indiferencia”.

El don de la mente es uno de los mayores regalos que tan sólo posee el reino Humano, siendo también una de sus mayores responsabilidades. 

Puede parecer infantil, pero si por cada vez que emitimos nuestra disconformidad, otras dos, enviásemos luz y ayuda para que la claridad y la luz pudiesen llegar a los centros en donde se toman decisiones que nos afectan, para que esa fuerza de nuestro pensamiento actúe sobre las mente de quienes dirigen, ¿no sería posible que todo ello tuviese efecto?

Desde los Trabajos de Hércules, se otorga una tremenda importancia al insoportable ruido con los que determinados pájaros atormentaban hasta la locura a la gente del poblado. Ese mismo tormento es el que el pensamiento incontrolado, las dudas, críticas,  temores y emociones, se emiten desde la personalidad y alejan a nuestro auténtico Ser.

La intensidad de los tiempos que estamos viviendo, se incrementan con las mencionadas energías recibidas de Escorpio y que recoge Sagitario, para revitalizar el imparable despertar de la Humanidad.

6º - Marte emanando su Sexto Rayo como Regente Jerárquico en Sagitario,                 

      puede lograr la devoción y el idealismo equilibrado. 

5º – Rayo. Mente controlada en proyectos válidos para la totalidad.

4º -Rayo. Necesidad, fuerza proporcionada por el fuego para conseguir las tan necesarias

      correctas relaciones.

2º-  Rayo. Regente exotérico de Júpiter emanando Amor-Sabiduría.

3º-  Rayo. Regente Esotérico. La Tierra y el reto de una mente cada vez más    

     discernitiva.

Son realmente tiempos, vivencias y energías para que todos como Humanidad adelantemos, seamos ayudados y consigamos ayudar. Son momentos de unirnos en plegaria, en sentimiento íntimo y compartido de amor y de altruismo. Júpiter representa todo el trasfondo humanístico y filosófico que hemos conseguido ciclo tras ciclo, expresándose  a través de la necesidad de la comunicación con otros seres. Cualquier persona que comprenda la importancia de la comunicación, siente alegría cuando llega el mes de Sagitario.

Con mayor o menor tino, estamos todos en el camino de la búsqueda espiritual y es este un mes para no desaprovechar un solo día.

Cada una de las Doces Casas tienen un especial interés en nuestra vida, todas ellas son partes esenciales de nuestro interior y de nuestras vivencias exteriores, son Mansiones del Alma,  pero quizás la Casa Nueve puede mostrarnos, la amplia avenida por donde discurren los mensajes del Alma.

Sagitario es en especialmente la Casa del Alma; en ella encontramos nuestros deseos de autenticidad, de alegría de vivir tanto lo cotidiano, como lo que consideremos como especial. 

Ese es uno de los motivos  de que este mes sea tan especial. En todos nosotros está vibrante una Casa Nueve bajo el Signo que sea, pero con la energía subyacente de Sagitario. En el tema de todos, está situado Júpiter y desde la Casa en donde emite su fuerte energía, está hablando de Casa Nueve y de Sagitario.

¿Podemos en el silencio total del alma, visualizar esos tres aspectos que hay en Sagitario?.

-Centauro… dualidad adherida y fusionada

-Arquero…  no adherida.

-El Arco y la Flecha… Liberación y centralización

La belleza entre el Centauro y el Caballo Blanco, indica que este último se ha convertido en un vehículo sabio, obediente y receptivo al Alma. Ya no debe hacer  como el Centauro volver de nuevo hacia atrás para recoger y comprender las flechas emitidas al aire con entusiasmo pero sin la necesaria madurez. Cuantos y cuan hermosos significados tiene el visualizar la imagen de un fulgurante Caballo Blanco. El sentimiento de pureza y luz acompaña esa visión, motivado por diferentes significados. La lenta evolución del ser humano en la búsqueda y anhelo de esas dos cualidades mencionadas, pueden ser intuidas en las vivencias como Centauro, posteriormente como Arquero y en la comprensión de la divina energía de Sagitario, como Arco y Flecha.

El Fuego de Sagitario y el Aire de Géminis, son un amable gesto para una mayor oportunidad de comunicación en todos los ámbitos de nuestra vida.

Lecturas, libros, editoriales, proyectos para plasmar en un libro, las inquietudes que el Alma emite… todo ello cobra un mayor poder en este mes.

Las Lunas en Sagitario, aún no siendo el Fuego, su Elemento idóneo, suelen tener una gran profundidad, un fuerte amor por la enseñanza y facilidad para traspasar lo que se siente en el interior.

Shamballa, La Jerarquía, Los Maestros y Su bendita actividad puede llegar más que en otros momentos a quienes transitan o desean hacerlo, por el Sendero.



Desde el corazón.
Joana

16.12.10

Sagitario, la búsqueda del Propósito

 
Por Martín Dieser



SAGITARIO

Durante todo el período regido por este gran signo, pero especialmente hacia el plenilunio, es importante reflexionar sobre las cualidades internas desplegadas en Sagitario, lo cual nos permitirá afinar nuestra conciencia a su vibración y aprovechar mejor la oportunidad energética que nos ofrece.

En la actualidad es un signo clave para la humanidad; las Guerras Mundiales fueron símbolo de la realidad en Escorpio, y si bien no es descartable un nuevo conflicto global, tal signo ha cumplido su rol porque en gran medida ya existe conciencia acerca de los problemas mundiales, sean la guerra, el cambio climático, la crisis financiera, la libertad de expresión, etc. Se sabe en líneas generales qué debería hacerse y eso es resultado de Escorpio; la elección es siempre interna, así como el efectivo accionar en pos de lo percibido.

Como ningún otro, Sagitario es el signo de los viajes, de las búsquedas; es el tipo de energía que mueve hacia lo percibido fuera, y por eso se complementa con Géminis, que es precisamente el que da origen a esa dualidad. Siempre que Sagitario está activo en una carta natal, existe una meta previamente captada en el corazón del ser, sea la satisfacción del deseo en niveles mundanos (simbolizado por el Centauro) o la aspiración hacia objetivos amplios y espirituales (el arquero sobre el caballo blanco).

Esto es más acentuado cuando Sagitario ocupa el Ascendente, ya que el Sol refiere más a lo ya adquirido; en todo caso, ínsita en la forma hay una meta superior y este signo lleva primero a emprender el viaje, para luego caminar hasta el gran objetivo, que espiritualmente es la expansión de conciencia para la cual nos estamos preparando según nuestra evolución. Ser sensible a las energías sagitarianas es ser sensible a un objetivo, objetivo espiritual en este caso.

Vinculado al tema de los rayos, puede pensarse que cuando el 1º o 6º Rayos se encuentran activos en Sagitario, la tarea posiblemente sea buscar un nuevo objetivo, en tanto que tendría más que ver con su desarrollo en los casos restantes, denotando acaso un trabajo ya emprendido en encarnaciones previas.

En todo caso, se afirma que el signo del Arquero rige al Sendero del Discipulado, y es interesante considerar por qué. Ante todo, discípulo es aquel que ha consagrado su vida a lo espiritual (entendiendo al término en sentido amplio), a la verdad interna de su corazón. No se trata de una condición que pueda ser dicha superficialmente, sino de un compromiso hacia lo superior, meta que al principio no es claramente discernida, pero que conforme se cumplen los requisitos prescriptos por la conciencia va emergiendo como un silencioso e invisible faro que siempre guía por el camino correcto.

Como se decía antes, se trata de una analogía superior de la dualidad generada en Géminis, y lleva dentro de sí al alma queriéndose exteriorizar en el mundo y demostrar en el plano físico la Verdad de su Presencia. Este énfasis puede ser la causa de que así como Júpiter rige al signo exotéricamente (en los planos físico, emocional y mental), permitiendo manifestar amor a la materia mezclado con amor espiritual, es la Tierra su regente esotérico (a nivel del alma), indicando que para el alma ese ascenso enfocado de la personalidad es un descenso para ella.

Una vez que se entra en contacto con el Yo Superior, la batalla simbolizada por Escorpio está ganada y se entra bajo la influencia de Sagitario; el desafío es ahora seguir adelante, “lanzar las flechas y recoger lo cazado”; generar pensamientos y emociones y consumirlos en el vacío de la comprensión amorosa; cada acto de comprensión es una pequeña llegada a la meta, cuyo ascenso final se produce bajo Capricornio. Gradual, pero lúcidamente, se va haciendo (como personalidad) el esfuerzo de abrirse camino hacia esa luz, y la conciencia se va infundiendo de mayor claridad.

Eventualmente, Sagitario sirve ya no a la personalidad que despierta a la vida espiritual, o al discipulado consciente que se dirige hacia la meta, sino al discípulo activo que debe descender de la Cruz Fija para ascender a la Cardinal, o dicho en otras palabras, dejar de ser el alma y empezar a buscar el contacto con la mónada.

Esto tiene una analogía en la conciencia, que podría describirse de la siguiente manera: la luz plena conduce a una suave mutación en la naturaleza mental; el proceso del pensar continúa, pero gradualmente empieza a quedar bajo el umbral de la conciencia; antes que pensar, se sabe, lo cual acorta notablemente el tiempo de muchos procesos emocionales y mentales, subsumiendo todo en un estado de comprensivo equilibrio que lentamente se va revelando como silenciosa pero angustiosamente insuficiente, no pleno. Es evidente que allí las “flechas” de Sagitario ya no cumplen su función primigenia, pero en un sentido misterioso puede rastrearse aquí la función del signo y así usar sus energías inteligentemente.

Es que la búsqueda espiritual no cesa: lejos de la meta, se empieza a percibir esa luz como insuficiente, se la reconoce como comprensiva y vinculante, pero a la vez con sutiles límites en su poder, que no es total; se conoce parte del Plan (la que kármicamente corresponda) pero se anhela ser Uno con el Propósito que le da impulso y del cual el Plan es formulación. Dicho de otro modo, Shamballa pasa a ser la meta.

Empero, es una búsqueda peculiar, no en la dualidad sino en la unidad; es la búsqueda “desde una unidad menor a una unidad mayor”, de un todo menor a un todo mayor, con el cual existe resonancia en la vibración y así una vía directa para el descenso de la Vida; es reducir el Todo a un punto a través de la atracción comprensiva. Por eso, podría decirse que en este nivel todas las flechas se reducen a una, la flecha de la identificación, y todos los caminos a uno, el camino del corazón, que es la gran puerta de entrada a Shamballa.

¿Cuál es la gran meta (interna, no materializable) a la que nos dirigimos en nuestra vida? ¿Cuán fiel y decididamente estamos hollando el Sendero? El período regido por Sagitario resulta especialmente propicio para clarificar estas cuestiones, para dar paso tras paso en pos de esa meta a la que anhelamos llegar, y acabar descubriendo que siempre hemos sido la Vida misma que se buscaba a sí misma.

Martin Dieser

1.12.10

Sagitario

Por Joanna García


Saludos cordiales !!
Después de unas muy cargadas energías vividas durante los días de Escorpión, la presión transmutadora nos ha llevado a un viaje a veces forzoso, hacia nuestro interior. La búsqueda de nuevas verdades y la muerte simbólica de procesos mentales y emocionales, se hizo inevitable.
Todos esos procesos han aligerado posiblemente más de lo creemos nuestro equipaje, preparándonos para recibir el mensaje y la energía de unos de los Signos más bellos y libres del Zodíaco; Sagitario.
Júpiter vuelve a encontrarse en un terreno en el que se siente sereno, renovado después de la "movida” interior de Escorpio y ahora, se puede observar si algo en nuestro interior es detonado desde  Sagitario y su Signo complementario, Géminis.
Dos son los importantes significados que se mueven y aunque en diferente dimensión, ofrecen una misma oportunidad y responsabilidad.
La importancia y la calidad de la palabra, del lenguaje que empleamos al hablar y especialmente, al pensar, ya que es esa la forma en que íntimamente permitimos que el alma se comunique con nosotros.
El don de la mente es uno de los mayores regalos que tan sólo posee el reino Humano, siendo también una de sus mayores responsabilidades.
Desde los Trabajos de Hércules, se otorga una tremenda importancia al insoportable ruido con los que determinados pájaros atormentaban hasta la locura a la gente del poblado.
Ese mismo tormento es el que el pensamiento incontrolado, las dudas, críticas,  temores y emociones, se emiten desde la personalidad y alejan a nuestro auténtico Ser.
Júpiter representa todo el trasfondo humanístico y filosófico que hemos conseguido ciclo tras ciclo, expresándose  a través de la necesidad de la comunicación con otros seres.
La séptima Casa desde Sagitario es siempre Géminis, por lo cual nuestro centro laríngeo está más preparado que en otros momentos del año para la palabra, bendito don que nos diferencia de cualquier otro reino de la naturaleza.
Cualquier persona que comprenda la importancia de la comunicación, siente alegría cuando llega el mes de Sagitario.
Parvathi Kumar dice "Sagitario es el mejor día de todo el Año Solar para la iniciación".
Con mayor o menor tino, estamos todos en el camino de la búsqueda espiritual y es este un mes para no desaprovechar un solo día, “Júpiter está en su hogar".
Cada una de las Doces Casas tienen un especial interés en nuestra vida, todas ellas son partes esenciales de nuestro interior y de nuestras vivencias exteriores, pero quizás la Casa Nueve puede mostrarnos, la amplia avenida por donde discurren los mensajes del Alma.
Es la Casa del Alma; en ella encontramos nuestros deseos de autenticidad, de alegría de vivir tanto lo cotidiano, como lo que consideremos como especial.
Ese es uno de los motivos de que este mes sea tan especial. En todos nosotros está vibrante una Casa Nueve bajo el Signo que sea, pero con la energía subyacente de Sagitario. En el tema de todos, está situado Júpiter y desde la Casa en donde emite su fuerte energía, está hablando de Casa Nueve y de Sagitario.
Es un momento magnífico para observar si ese Planeta sobre cuya energía “Dios se apoya”, tal como dice el Maestro Tibetano, presenta por nacimiento algún conflicto. Meditando en él, intuiremos como equilibrarlo. Los tránsitos que desde el Firmamento afectan a los componentes mencionados, nos ayudan a lo que desde hace eones decidimos: alcanzar la perfección.
El Fuego de Sagitario y el Aire de Géminis, son un amable gesto para una mayor oportunidad de comunicación en todos los ámbitos de nuestra vida.
Lecturas, libros, editoriales, proyectos para plasmar en un libro, las inquietudes que el Alma emite…todo ello cobra un mayor poder en este mes.
Las Lunas en Sagitario, aún no siendo su Elemento idóneo, suelen tener una gran profundidad, un fuerte amor por la enseñanza y facilidad para traspasar lo que se siente en el interior.
Un abrazo cordial en este bello mes que comienza.
Desde el corazón,
Joana

22.11.10

Sagitario: vivir del propósito

Por Ricardo Georgini



El signo de Sagitario confiere 

sentido de propósito y dirección en la vida. 

Estimula el idealismo, el pensamiento reflexivo profundo, la visión global y la intuición. En el mes de Sagitario (este año entre el 22 de noviembre y el 21 de diciembre), somos animados a reflexionar sobre cuál es el propósito de la vida, cuál es nuestro propósito de vida y cuánto estamos viviendo por él.

La vida humana puede tener un sentido mayor, y de cierto modo, siempre lo tiene, aunque no lo percibamos. Pero muchas veces, la vida del ser humano es como una caminata sin rumbo. La persona vive sin saber adónde llegará, o hasta sin importarle. Simplemente sigue viviendo, procurando garantizar su subsistencia, respetando las convenciones sociales y buscando placer, de una u otra forma. Las circunstancias y los acontecimientos acaban determinando para dónde irá una persona o en qué se transformará su vida. Otras veces, incluso tenemos algún objetivo en la vida y hacemos esfuerzos en su dirección, pero nos dejamos distraer con otras cosas y dejamos pasar el tiempo, permaneciendo inertes. La influencia de Sagitario nos ayuda a mantener la visión de nuestra meta final, y ayuda también a ver cuál es el paso inmediato para un día llegar a ella, y ayuda incluso a dar este paso ahora.

Esto es posible porque Sagitario estimula poderosamente la mente humana. Ella nos permite establecer prioridades, y distinguir lo que es realmente necesario y lo que es indispensable, y distinguir también lo que podemos transformar y lo que debemos simplemente aceptar. Nos permite elaborar planes y conducirnos hacia su realización con flexibilidad, haciendo las necesarias adaptaciones. Nos permite organizar nuestro tiempo, organizar nuestro dinero, y todos los demás recursos a nuestra disposición.

Generalmente, la causa de nuestros fracasos es la distracción de nuestra atención y la dispersión de nuestras fuerzas. Sagitario promueve la capacidad de enfocarse. Cuando conseguimos seguir adelante en nuestro camino sin detenernos por las preocupaciones, incertidumbres y ansiedades; cuando conseguimos liberarnos de tantas pequeñas distracciones y mantener el enfoque, sin desvíos, en la meta; cuando conseguimos concentrar nuestras fuerzas, habilidades y recursos y aplicarlos a nuestro objetivo – entonces, podemos realizar casi cualquier cosa y alcanzar incluso lo que parecía imposible.

La mente humana puede dirigir su mirada hacia abajo o hacia lo alto. Al volverse hacia abajo, ve el cuerpo, con sus necesidades, instintos y apetitos; ve las relaciones sociales y las circunstancias del mundo. Un objetivo de vida que surja sólo de esta visión será, naturalmente, materialista y egoísta. Esto es ambición. Pero al orientarse hacia lo alto, la mente puede vislumbrar las ideas eternas y universales. Un objetivo de vida basado en esta visión será, naturalmente, espiritual y altruista. Esto es idealismo. Una vida sin cualquier ambición es una vida aparentemente sin sentido, pero una vida movida sólo por ambición es aún una vida con un sentido pobre y superficial. Una vida de idealismo incluye todo aquello que hace a una vida rica y plena. Entonces, vivir deja de ser sólo subsistir y reproducir las tradiciones heredadas; se vuelve una experiencia creativa y cultural.

La energía de Sagitario estimula especialmente las facultades superiores de la mente, que nos posibilitan buscar el bien, la verdad y la belleza; nos posibilitan producir cultura, filosofía, arte, religión, ciencia; nos posibilitan comprender el sentido mayor de la vida y vivir para manifestar este propósito mayor. 

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

9.12.09

Sagitario


Sagitario 

Sagitario cumple una función que nos resulta muy familiar a quienes vivimos la vida del discípulo; la misma está oculta en la palabra clave del signo que es reorientación. A través de Sagitario es que encontramos el rumbo, la meta hacia la cual apuntan nuestros esfuerzos, primero mundanos y luego espirituales; esto es muy importante porque esa certeza de estar en el camino correcto nos permite viajar y oportunamente llegar allí sin pérdida de tiempo ni de oportunidades de servicio.

A fin de conocer mejor la función del signo, nos parece ilustrativo mirar brevemente a los otros reinos de la naturaleza. Como ya hemos señalado anteriormente, los signos zodiacales influencian no sólo a la humanidad sino a toda la evolución planetaria.

En ese sentido podría decirse que Sagitario es la causa subjetiva de una serie de fenómenos usuales en el reino vegetal y el animal: en el primer caso, cabría afirmar que es la energía sagitariana la que impulsa al girasol a torcer su orientación y buscar la presencia del Sol, a fin de obtener su sustento astral y pránico. En el segundo caso, Sagitario bien puede ser el fundamento esotérico del olfato, que como sabemos es el sentido por excelencia en el tercer reino.

Por supuesto que en el cuarto reino la función es distinta en potencia y en forma, pero la nota clave de la orientación permanece.

Sabemos por la literatura esotérica que la característica distintiva de la humanidad es la existencia de la mente, y fruto de ella es la generación de la dualidad, la cual primero debe presentirse, luego acentuarse para finalmente sintetizarse gracias a una paulatina identificación con la Supermente. En este proceso juegan un rol Sagitario y también Géminis, el signo opuesto y complementario de aquél. En esa línea, Géminis es el momento de la separación y Sagitario el de la búsqueda del camino para la unión; comienza a operar cuando se siente la necesidad de ir “a otra parte” para lograr la realización, es decir tras pasar por las duras pruebas de Escorpio se reafirma el compromiso de esforzarse a fin de alcanzar una verdad interior.

En la astrología exotérica, Sagitario rige la religión y los viajes al extranjero. Esto puede interpretarse como la expresión material de la misma verdad; la energía del signo parte de una dualidad, dirigiéndose hacia fuera y (espiritualmente) “hacia arriba”, es la consecuencia de la dualidad de Géminis. Esta función se relaciona con los rayos que distribuye el signo, el Cuarto, Quinto y Sexto, todos rayos de aspecto que trabajan más con la expresión en los tres mundos que con la identificación divina, con lo que las metas espirituales son exteriores a la conciencia presente.

Tal función no es de por sí negativa, más bien la llamaríamos indispensable para la salida y el encaminamiento hacia una meta superior. Cuando la persona recién emite destellos de espiritualidad, el regente que emplea para desarrollar el Propósito del signo es Júpiter, que con su 2º rayo garantiza la atracción de todo lo necesario para satisfacer los deseos, que son la gran meta en esta etapa.

Cuando la persona comienza a transitar por el Sendero espiritual los signos de la Cruz Mutable previos conducen a Sagitario y le permiten actuar en todo su poder: así, el desarrollo de la potencia de Venus (la mente, regente esotérico de Géminis) y la conciencia de que la forma vela al alma (la Luna en Virgo) hacen emerger en la persona la necesidad de seguir una vida espiritual y llegar a ser lo que presiente que puede ser.

Ese momento de búsqueda está regido esotéricamente por Sagitario, y el regente en ese nivel es la Tierra, planeta de 3º rayo. Esto es apropiado, ya que generalmente comienza aquí ese período de búsqueda ansiosa, de experimentar distintas enseñanzas, pareciendo todas atractivas y de valor, queriendo sentir y conocer todo lo divino al mismo tiempo, así como “hacer algo” en la Tierra por quienes aún caminan en la oscuridad de los tres mundos.

Esta regencia puede durar muchos ciclos de vida, como lo vemos a diario, y eso indica que por más que no figure en la carta natal Sagitario estará activo esotéricamente en una etapa definida como la de la búsqueda espiritual.

Pero aún existe otra función en lo que a la humanidad concierne, que se enlaza con el 6º Rayo distribuido a nivel jerárquico por Marte. Como sugeríamos antes, el 6º Rayo se encuentra activo en todos los niveles y es uno de los impulsores a la búsqueda de algo más allá de la conciencia, sea externo o interno en la forma.

Cuando el 6º se expresa a través de Marte, la energía de Sagitario rige esa etapa subjetiva en que la persona consagra absolutamente toda su conciencia, que es todo lo que realmente tiene, al servicio planetario. Ya no se trata de la búsqueda de un Sendero, sino de la unión de todas las partes del Ser al silencio, a la realidad supraconsciente que fundamenta toda búsqueda; se trataría así de fundir la vibración de los vehículos con la de ese estado de conciencia, de “apuntar” hacia esa meta.

Este viaje es muy breve y termina en el plano búdico, que es el plano de la intuición; las flechas son mentales y el arco debe ser dejado en la puerta del reino de la razón pura; la llegada a esta puerta indica que se está (al menos en ese fugaz momento) bajo las energías de Capricornio, que como sabemos rige la “puerta de salida” de la evolución, la máxima culminación humana, así como su opuesto y complementario Cáncer rige la puerta de entrada.

Otra faceta de esto tiene que ver con la manera en que nos aproximamos al alma: es sabido que siempre utilizamos uno de nuestros vehículos para la recepción de la guía interna, y en las etapas iniciales de “oír y tomar conciencia” la información primero es recibida y luego conceptualizada, es decir que vamos detrás de la voz interior. Ahora bien, Sagitario nos da la oportunidad de corregir la meta, con lo cual tal vez haya una línea de menor resistencia para estudiar acerca esos procesos de desarrollo espiritual que van desde el oír la voz del alma a “mirar hacia arriba y no hacia abajo”, y así directamente fundir nuestra conciencia con su fuente dimanante. Es otra manera de entender la metáfora de apuntar la flecha y correr tras ella, en este caso a una velocidad divina.

Es así como Sagitario puede regir con especial énfasis en caso de estar presente en la carta exotérica como Ascendente, Sol o Luna principalmente, pero además preside una etapa muy particular del desarrollo de la conciencia como la de orientación o reorientación, que todos vivimos a diario en distintos niveles y duración, y que tiene incluso analogía con el traspaso de las energías de los centros inferiores a los superiores.

Se trata en suma de un buen período para examinar cuál es la meta que tenemos en nuestra vida, hacia dónde estamos yendo en nuestra vida espiritual y cuán coherentes somos con ese compromiso interno.

Es asimismo un período propicio para ajustar la meditación, que se nutre de un propósito bien definido y que en caso contrario hace a la mente dispersa y poco irradiativa, ya que las energías de este signo nos pueden ayudar a mejorar con menos esfuerzo todo lo atinente al enfoque, emocional y mental.

Por último repasemos las notas claves del signo: exotéricamente es “Busca el alimento”, y hace referencia a la necesidad expresada por el signo de conseguir un complemento que solucione la dualidad conocida en Géminis, si bien en esta etapa suele expresarse en niveles materiales. Sí es más clara la nota esotérica: “Veo una meta. Alcanzo esa meta, y luego veo otra”, dado que refleja la búsqueda interior y la vivencia de la iluminación que produce la llegada, que en última instancia no es otra cosa que la meta para la cual todos nos estamos preparando, la iniciación.

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