Los tres niveles del horóscopo

22.3.18

Las casas 8 y 9




Significados y analogías de las casas 8 y 9
Para la astrología esotérica el poder más espiritual no está tanto en las fuerzas (hechos objetivos) reflejadas en las 12 casas sino en los significados (cualidades y dones peculiares) reflejados en los 12 signos. Aun así es muy importante considerar, sobre todo si contiene planetas, el poder exotérico de una casa y por analogía también su rol más esotérico.
En última instancia tras las “ilusorias” apariencias (físico-emotivo-mentales) de la personalidad siempre se amaga la energía rectora del Alma (Conciencia).





La casa 8.  “la muerte”

Como sabemos para la astrología tradicional la casa 8 es la casa de “la muerte”, el fin de la vida física u objetiva,  y subjetivamente hablando podemos entender a la muerte como el fin de la personalidad egoísta, aquellas actitudes obstructoras que no permiten la fluidez o inspiración espiritual que deben ser reveladas en casa 9.

Recordad que en la rueda zodiacal  los 12 signos o las 12 casas de un horóscopo tiene un significado continuo, como un caminar, y el significado de un signo o casa siempre conlleva la esencia para el desarrollo y la expresión del signo o casa siguiente.

Es por tanto la casa 8, esotéricamente hablando, el lugar donde “las fuerzas ocultas” crean el desapego, pero no aquel desapego (incorrecto) que, debido a traumas y tristezas de la juventud, elude el contacto físico/emotivo por la responsabilidad dolorosa, presión o  irritabilidad que le comporta el vínculo con los más allegados y su entorno; como tampoco es aquella errónea actitud mística que, debido al excesivo poder hipnotizador (espejismo) de la visión o  ideal espiritual anhelado, crea una separación entre el cuerpo físico y el emotivo/mental, generando con ello un cuerpo astral de sensibilidad desapegado e impasible de las demandas humanas y los asuntos naturales;  como tampoco es aquella egoísta actitud mental que, “fría” ambiciosa y separatista es capaz de inhibir, por considerarlo poco útil para sus fines, el importantísimo aspecto amoroso o empático propio de una vida sensible y comprensiva;  no son estos mal llamados desapegos a los que hace referencia la casa 8, sino que, la inercias ocultas y sagradas de esta casa llaman, desde lo más profundo del Alma, a aquel desapego producto de “la divina necesidad” de allanar el camino, de “barrer los obstáculos”.

La casa 8 es la necesidad de abandonar los “ruidos” personales, por auto centrados y absorbentes, como la premisa básica para alcanzar la sencillez, y su posterior síntesis y libertad dirigida reflejada en la casa 9.

Exotéricamente también se nos dice que la casa 8 es el lugar donde se manifiestan las herencias, “aquello” que alguien recibe tras la muerte de otro ser; esotéricamente hablando recibir algo que en principio no parece ser nuestro es descubrir en uno mismo, (a través del correcto desapego), aquella energía “oculta”, (que no parece ser nuestra), regeneradora y positiva que por herencia evolutiva se demuestra como propia.

En este casa están pues las leyes ocultas que, a través de las “misteriosas”, (por incontrolables y desconocidas), inercias de la vida y de la muerte se relacionan en el campo (cuerpo físico) de experiencia los tres aspectos de la personalidad, el poder mental, el emocional y el cuerpo vital (etérico), con la intención superior de sublimar la materia o personalidad para unificarla con el espíritu.

Exotéricamente, en relación al cuerpo físico, a esta casa le pertenecen los órganos de evacuación, el desprenderse de la sustancia innecesaria, es por tanto la casa del desapego, el desprenderse de todo lo que ata para así sentirse más ligero, purificado. Renovación que en casa 9 se expresará como alegría espiritual activa.







Plutón, el regente de la casa 8
Plutón también es conocido por ser “el dios del inframundo”, “el regente del hades”, “el secuestrador de la niña virgen”, “el perforador de corazones”, “el despiadado y sus caballos negros”, “el dios invisible”, “la riqueza de la oscuridad”, “las fuerzas ocultas”,  Plutón …, “los nombres de los planetas no son resultado de una selección arbitraria, sino que los planetas se denominan por sí mismos”. El Tibetano.

Plutón, por ser un planeta no sagrado, no se hace notar tanto en la conciencia o Alma como en la tres mundos de la personalidad: mental, emotivo, físico. Es la reflexión posterior a sus efectos la que permite comprender o aceptar a Plutón desde la conciencia.

Como nos dice el Maestro Tibetano a través de Alice Bailey:

Plutón rige la muerte o cesación de viejas ideas o emociones, y su influencia, por lo tanto, es principalmente cerebral (física), y en esto tenemos la clave de su tardío descubrimiento. La humanidad está en víspera de ser mental. Sus efectos se sienten primero en el cuerpo mental”.   T.M.B. Capítulo 10, 230  (recordad que el cerebro es el reflejo físico de la mente en el sistema nervioso)

“Plutón, rige la casa 8 de las principales separaciones y de la muerte. “La flecha de Dios perfora el corazón y tiene lugar la muerte”. A este respecto debe recordarse que la muerte es producida definitivamente por el alma. El alma lanza la flecha de la muerte. (La flecha que apunta hacia arriba es el símbolo astrológico de Plutón)”.  A.E. Los planetas sagrados y los no sagrados. 379

En la Doctrina Secreta de Hellena Blavatsky se nos dice:

“Plutón es una deidad con los atributos de la serpiente. Es sanador, dador de salud espiritual y física e iluminador”.   D. S. III, 41

Leyendo estos párrafos tan reveladores podemos bien deducir que  Plutón, y en gran medida muchos de los significados de casa 8 y Escorpión, amagan las fuerzas re-generadoras, la transformación, la purificación creadora de vida.

Él es la energía oculta que utiliza todas las fuerzas negativas o egoístas de la personalidad como el contra-poder (piedra angular) que permite expresar en el mundo objetivo la bondad subjetiva e innata del Alma. La expresión egoísta personal en contacto con el Alma es expresión purificada, y como es lógico pensar dicha energía no puede ser liberadora y sanadora sino es destructora y transformadora a la misma vez.

De hecho para la Astrología Védica (Jyotish) la casa 8 entendida en un sentido más personal y el signo de Escorpión entendido en un sentido más universal están regidos por Parjanya, “el dios de la lluvia”, una de las 12 representaciones de Vishnu. La lluvia como el aspecto purificador del agua que todo y traer tormenta e inundación en verdad es bendición y transformación.

La casa 8 (Plutón), es el lugar donde los demonios se ponen a favor de los ángeles.





La casa 9  “la libertad”

La razón principal, desde la antiquísima tradición astrológica, por la cual a la casa 9 se la considera tan benigna es porque pertenece a la triada principal de las 4 triadas que hay en el 12. La triada que arranca como el Propósito del Alma en la casa del Yo, la 1,  continua en la 5, como el Aspecto Creador consciente de este Yo, y culmina en la 9 como el Maestro: la capacidad de utilizar al Yo Creador con Intención Espiritual.  

La casa 9 exotéricamente es la prosperidad, la buena fortuna, la filosofía, el conocimiento espiritual…, en este sentido y esotéricamente hablando es la casa del correcto pensar, el pensar incluyente, espiritual, y como que “la energía sigue al pensamiento” de ahí la prosperidad como respuesta energética al buen pensar.

En este sentido en los significados de la casa 9 está inscrito el Dharma, la religión, la acción correcta, la virtud, la ley natural, la verdad, aquella actitud (pensamiento) que mejor nos conviene practicar para estar cerca de la Vida. Por lo dicho la podemos considerar pues la casa de la libertad o el libre albedrio, es lo que uno, (una vez superadas la “intensas” pruebas de casa 8/Escorpión), para su propio bien decide pensar/vivenciar.

En la Astrología Védica la casa 9 es la casa del Padre. Como es lógico la práctica del Dharma (respeto y comprensión) hacia los padres es de suma importancia para cualquier persona de buena voluntad, siendo, el de la Madre el reflejo de la felicidad en casa 4 y el del Padre el sentido de responsabilidad espiritual en casa 9.

Exotéricamente también es la casa de los grandes viajes, la peregrinaciones, esotéricamente estas actitudes simbolizan el pensamiento enfocado, dirigido, con la intención de iniciar un nuevo nivel de comprensión espiritual.

La casa nueve rige las caderas, aquella parte del cuerpo que permite activar, avanzar, al todo como una unidad dirigida.


Júpiter, el regente de la casa 9 

Zeus, el Padre, el Guru o el Maestro, “el gran benefactor” o  “el expansivo”, son nombres que hablan muy positivamente de Júpiter, que etimológicamente significa el padre (piter) de la luz (ju).

Él es el sacerdote, el sacrificador, el suplicante y el medio por el cual las plegarias de los mortales llegan a los Dioses”. D. S. III, 58

Según nos dice la Astrología Esotérica (de Alice Bailey) nuestro Sistema Solar pertenece al 2 Rayo de Amor Sabiduría. Un sistema solar que tiene su cuerpo de expresión en los 7 planetas sagrados, sus 7 chakras, cada uno de ellos regido por un rayo distinto, siendo Júpiter el portador del 2Rayo regente de todo el sistema, de ahí su grandeza tanto física como moral.

“Al Sol se lo solía llamar ‘el ojo de Júpiter’ “. D. S. V, 251.

Si nos fijamos en la posición de los 7 planetas sagrados, (Vulcano, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Neptuno, Urano), en relación al Sol, Júpiter ocupa el punto medio, el chakra Corazón, allí donde el aspecto Vida de una entidad o sistema hace acto de presencia.

Pensamos que con estas palabras queda muy claro el rol de Júpiter como regente de la casa 9, él con su expansiva generosidad permite la unión de los diferentes implicados como expresión de libertad o generosidad incluyente.





Una reflexión de la casa 8 y 9 en el horóscopo de Helena Blavatsky 
Para finalizar vamos hacer un breve análisis del horóscopo de Helena Blavatsky en relación a las dos casas que nos ocupan.



Fijémonos como en  la banda derecha de su horóscopo, la menos personal, están situados los tres planetas impersonales junto con el siempre benigno y expansivo Júpiter, esto nos habla muy claramente del gran poder universal que tuvieron sus realizaciones.

En casa 7/Capricornio se sitúa el regente del Ascendente, Cancer, el propósito del Alma a través de Neptuno. Helena puso en contacto su yo mas profundo/Angel Solar, relacionado con la casa 7/Capricornio, con el propósito de su Alma proveniente de casa1/Cáncer vía Neptuno.

Este fue durante Su vida “el chispazo”, la divina necesidad, la devoción o ideal neptuniano que la llevo a la casa 8, una casa plena de poder, donde Jupiter y Urano en conjunción con el nodo sur, (el nodo que nos habla del la herencia karmica proveniente de otras vidas), desvelaron en ella un tesoro inagotable de sabiduría oculta, intensa y transformadora, “doctrina secreta” y universal: Acuario, Jupiter y Urano. Una energía, que astrológicamente hablando, debido a su oposición directa con un dignificado Sol en Leo, es de una grandísima y poderosa cualidad.

Una energía que creció, como Dharma y su consiguiente libertad “salvadora” en Piscis casa 9, a traves de su Alma de 1Rayo de Voluntad y Poder, donde Plutón (1R) regente de Piscis domina toda la carta desde Aries (1Rayo).

Un Plutón enfrentado a Venus – Luna en Libra, un signo que se desvelo, en contraparte al exceso a menudo destructivo del 1R (Plutón - Aries), como actitudes más inteligentes y concretas. Una Voluntad Espiritual más efectiva (3 y 5R en Libra) que destructiva (1R en Aries).

Como nos dice el Maestro Tibetano:

Debido al poder que los rayos impares (1-3-5-7) tienen en este signo es posible “… la efectividad de Libra en el plano físico y el poder del sujeto evolucionado de Libra para proyectar la expresión física, el propósito espiritual interno, o la voluntad intencionada. H. P. Blavatsky fue un ejemplo de esto; era una persona que estaba facultada para hacerlo.” A.E. Capitulo Libra, 191

De esta afirmación (y también de su evidencia astrológica) que podemos asegurar que la dualidad angular Libra/Aries es la síntesis final expresiva u objetiva de este poderoso horóscopo. Un síntesis que a bien seguro nace en la dualidad Cancer/Capricornio, se nutre de conciencia en la dualidad Acuario-Piscis/Leo-Virgo  y es culminante en Aries/Libra a través de los significados de Piscis/casa 10.

Recordad que para la conciencia de un individuo Neptuno es regente de Cancer, pero para la Humanidad con Su ideal de manifestar el Amor o Cristo en la Tierra, Neptuno, el sensible y gran idealista, es el regente de Piscis.


David C.M.  logos.astrologiaesoterica@gmail.com

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