Los tres niveles del horóscopo

25.7.10

Leo - Luna Llena

Por Joanna García


La importancia del Signo de Leo destaca especialmente en los tiempos que como humanidad, estamos sintiendo, respirando, viviendo.
El sentido de quiénes somos, de qué queremos ser como identidad interior es totalmente necesario para poder ofrecer una colaboración auténtica a ese gran Todo del que formamos parte.
Desde Aries con su ráfaga fuerte y vital que despertó ese  sentido de identidad hasta llegar al Signo de Cáncer, el trabajo ha sido fuerte para los millones de seres despiertos a las Almas y al anhelo de escuchar su voz cada vez con más fuerza, ya que desde el Yo primero al sentido de fusión y entrega de Cáncer, han sido innumerables las experiencias vividas y las identidades que como pieles no necesarias han quedado por el camino.
Si como ser individual la seguridad está cada vez más en nuestro camino, es inevitable sentirnos Grupo,  porque al igual que cuando un vaso se desborda y el líquido se vierte en el exterior, quienes ya no piensan más en si mismos, la Humanidad que conforma ese Grupo se torna el único camino que realmente nos hace sentir  la fuerza de la Luz el Amor y el Poder.
Se dice que “la sangre de los Maestros fluye a través del Signo de Leo”  y es Leo el Signo que simboliza el Corazón del Sol el cual revela la naturaleza del Alma y del Amor.
De cualquier forma que miremos a este Signo, su regencia es siempre el Sol y esto no puede por menos de causar impacto en el interior de nuestros corazones.
El Sol es el símbolo del Logos Solar, de Sanat Kumara, de la Fuente de Vida.
Una vez más, la grandeza de la Astrología lleva al respeto, al silencio profundo ante los Arquetipos divinos de energías del Firmamento.
La voluntad de autorrealización en Leo, iluminada por la fuerza del Sol lleva a la humanidad consciente a Acuario, guía el Propósito de nuestras pequeñas voluntades hacia la entrega espiritual y nos hace perceptivos a la forma de servicio que decidimos en un ciclo de vida determinado y al cual debemos entregar nuestras energías.
Escuchando desde el profundo silencio interior, el Alma susurra la naturaleza de ese servicio, el compromiso adquirido que vida tras vida se va llenando de más Luz.
Desde Aries, estamos en contacto con esa Luz cada vez mayor, viviendo unos meses de máxima importancia que van a determinar la cualidad y calidad de los meses posteriores.
La bendición del Sol en estos días, depura el cuerpo físico que desea alimentos ligeros y ayuda a que las emociones busquen equilibrio, facilitando que la mente filtre toda información, absorbiendo de inmediato todo lo que motiva hacia la paz interior.
La fuerza ígnea del Primer Rayo nos magnetiza y conduce hacia la voluntad que unida al Segundo Rayo da vida a la inteligencia amorosa y llena de sensibilidad.
Todo ello unido y actuando desde hace más de cien años bajo la influencia de Leo, va  consiguiendo que la humanidad esté cada vez más perceptiva al Plan sobre la Tierra.
Cada Luna Llena nos acerca más hacia la parte siempre importante que jugamos en ese bendito Plan y en esta ocasión y bajo la luz del Signo de Leo, unimos lo más bello de cada individualidad para el mejor logro del Grupo.
Que así sea y podamos unidos actuar avanzando en el Sendero.
Desde el corazón, siempre.
Joanna

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