Los tres niveles del horóscopo

26.4.10

Claves psicológicas sobre el Festival de Wesak


Por Martín Dieser


“Como arriba es abajo, como abajo es arriba” reza el axioma oculto, y el Festival de Tauro no es la excepción. Cuando hablamos de Wesak estamos refiriéndonos a un evento de fundamental importancia en la vida de la humanidad y en sobre todo del planeta, porque hacemos referencia al contacto entre tres reinos: Shamballa, el centro donde la Voluntad de Dios es conocida; la Jerarquía espiritual, el reino de las almas; y la raza humana. Si recordamos que la humanidad es la gran responsable de iluminarse para abrir las puertas de la energía espiritual a los reinos animal, vegetal y mineral, comprenderemos que se trata de un momento de unión con amplios efectos espirituales para la evolución interna planetaria.

Pero la vivencia no se acaba allí: Wesak no es un evento abstracto o meramente intelectual, ni sólo un relato interesante lleno de fórmulas complejas; es también una realidad de la conciencia, una fusión entre la mente y el corazón. Veamos algunas analogías que nos pueden iluminar al respecto, siempre considerándolas desde lo grupal y con énfasis en lo subjetivo.

Sabemos por la literatura religiosa y esotérica que, en Wesak, la Jerarquía de Maestros en pleno y Sus colaboradores llevan a cabo un gran acto de invocación de energía espiritual, culminando con la llegada del Buda y una bendición traída desde los planos superiores. La humanidad está representada por los discípulos, y cada persona que lleva una vida espiritual es llamada a ocupar su lugar. Se trata de un gran acto de invocación, a través del cual la Jerarquía facilita el contacto con la energía superior del Buda y produce una síntesis durante un breve instante, resultando en una iluminación cuyos efectos internos se extienden durante largo tiempo.

Existe una clave psicológica para interpretar lo anterior, esto es como el contacto entre la mente (humanidad), el alma (la Jerarquía) y la Mónada o fuego espiritual (el Buda), y su analogía no es sino un sencillo acto de meditación enfocado en el corazón al servicio de las metas del yo superior, con el valle y la montaña indicando los distintos estados del ser.

Tenemos así un elemento mental, la humanidad, que prepara la forma para la afluencia de la energía sutil traída por el Buda (representando a Shamballa). La actividad mental, meta de la actual quinta raza, se refleja por los diseños geométricos creados antes del contacto, los cuales constituyen un lenguaje simbólico profundamente cargado de significado.

La iluminación es ante todo un efecto mental, un estado de realización que surge de la unión entre la formalidad del intelecto y la intrepidez del corazón. En cierto sentido es buscada conscientemente, pero de poco sirven la lucha, el esfuerzo y el intelecto si no son acompañados por el amor de servir a la Vida Una, y allí vemos la necesidad de que la Jerarquía asista a la humanidad en ese contacto.

Asimismo, cada pequeño átomo de la mente preparada para el contacto con la luz está simbolizado por los discípulos e iniciados que participan del ritual. Como suele ocurrir, no toda la mente es utilizada en la meditación, y no toda la humanidad puede participar del Festival sino sólo quienes se encuentran preparados para ello.

El otro componente es naturalmente el corazón y, como decíamos antes, no es posible ascender más allá de un determinado estado de la conciencia si no se lo involucra en la reflexión. El amor, la horizontalidad, la fraternidad, el principio del compartir son las claves del proceso, porque expanden la mente y la conectan en toda su integridad, ampliando así la capacidad de servicio, y como gracia la iluminación. Analogía de ello es la presidencia por la Jerarquía del ritual de fusión realizado por los hombres, simbolizando al alma que guía a la personalidad hacia lo superior, y proveyendo a través del Cristo la palabra de poder que en el momento cúlmine de la invocación convoca al Buda.

Estamos entonces ante un gran acto de magia organizada planetaria, como gustaba de decir Vicente Beltrán Anglada, con una importancia fundamental para los siete reinos (o cuerpos individuales) porque involucra a la mente humana consciente, el gran medio de contacto entre lo superior y lo inferior en este período. La realización cíclica (una vez por año) nos sugiere que se trata de un acto de reflexión sintética, que reúne lo mejor de un pensamiento meditado y lo ofrenda amorosamente ante el Buda para que éste lo inunde de luz.

Como se ve, es la analogía a gran escala de la formación de un pensamiento, la meditación centrada en el corazón y la revelación de la luz.Se dice que el Buda es invocado gracias a la atracción magnética creada por el ritual, y eso nos habla de la imposibilidad de actuar si no existe previamente una conciencia grupal, la cual marcará la medida de la bendición. Nuevamente preparación, invocación, equilibrio y evocación, más la iluminación resultante.

Seamos parte entonces de esos ciclos espirituales de los que Wesak es hoy su máxima expresión, esos momentos en los que la humanidad como un todo es llamada a la reflexión y la vida interna. Que el silencio del contacto nos refresque en nuestra esencia, el fuego, y en la cercanía de la unión comprendamos el significado de la fraternidad y el destino común de todo lo viviente, claves de la Era de Acuario que estamos compartiendo.

23.4.10

Tauro, Deseo y Voluntad

Por Ricardo Georgini


TAURO

El tema principal del signo de Tauro podría ser descripto como el uso de la materia. Normalmente, un ser humano permanece en medio de la materia como víctima, siendo arrastrado de un lado al otro por variados deseos, y así enfrenta múltiples experiencias. A medida que aprende de ellas y alcanza la claridad, el ser humano comienza a conducirse con mayor libertad en su vida, movido por la voluntad consciente. En esta gradual evolución del deseo a la voluntad, Tauro contribuye con su energía iluminadora, y en el mes astrológico del Toro (este año desde el 20 de abril al 20 de mayo) tal energía se encuentra especialmente activa.

Habitualmente no distinguimos entre deseo y voluntad, y usamos estas dos palabras indiscriminadamente. No obstante, deseo y voluntad son bastante diferentes, y dicha diferencia es fundamental en el signo de Tauro.

El deseo es la fuerza que nos liga a la materia, surge por el contacto con las cosas externas y nos impele a ir en dirección a ellas, procurando experimentarlas. La principal fuerza motivadora en nuestras vidas personales es el deseo, consciente o inconsciente. Es lo que motiva todos nuestros pensamientos, opiniones, emociones, palabras y actos. Puede ser ambición por bienes materiales o posición social, puede ser deseo de ser amado o de ser feliz, puede ser ansia de paz, salvación, conocimiento, de hacer el bien, mas siempre es la misma fuerza, de uno u otro modo.

Es el deseo el que incentiva el desarrollo del ser humano. Al empeñarse en realizar sus deseos en el mundo, el individuo desenvuelve sus potencialidades y perfecciona sus capacidades. Asimismo, mejora gradualmente su mente, su naturaleza emocional y su cuerpo.

El deseo lleva al individuo a vivenciar una enorme variedad de experiencias en el mundo. Tales experiencias son el sustrato a partir del cual el ser produce conocimiento (no estamos tratando aquí del mero conocimiento teórico sino del vivencial). Gradualmente, como resultado de las experiencias y aprendizajes, el ser humano llega a conocer las cosas como realmente son y se conoce a sí mismo como esencialmente es. En este conocimiento de su propia esencia, entra en contacto con la voluntad.

La voluntad es la energía que nos permite expresar nuestra verdadera naturaleza en medio de la materia. El deseo procura obtener o experimentar algo, mientras que la voluntad trata de manifestar o expresar algo – manifestar una cualidad, un valor, una idea. Por lo tanto, el deseo tiene implícito un sentido de carencia, de necesidad, de incompletitud, en tanto que la voluntad trae junto un sentido de integridad, de plenitud y de desbordamiento. Esta es y siempre fue la verdadera naturaleza de nuestro ser, mas sólo llegamos a comprender esto cuando alcanzamos conocimiento e iluminación a través de la experiencia en el mundo material.

El conocimiento de nuestro verdadero ser revela también otras cualidades: amor, sabiduría, buena voluntad, alegría, etc. Y trae la comprensión de que todos somos uno y un Propósito mayor atraviesa las vidas de todos nosotros. De tal manera, un individuo se llama al servicio, impregnando la voluntad para conducir su vida de acuerdo con este Propósito mayor.

Año tras año, cíclicamente, en el mes de Tauro somos invitados a aprovechar nuestras experiencias para obtener mayor conocimiento y claridad, y avanzar así en dirección a la voluntad consciente.

22.4.10

Ciclos de evolución consciente



Ricardo Georgini




Ciclos de evolución consciente

La vida humana, como todas las otras, es parte integrante de una Vida mayor, y la integración en ella puede y debe ser consciente, voluntaria e inteligente. El ser humano capaz de aprehender la totalidad que él mismo integra puede comprender el papel que desempeña su pequeña vida en esta totalidad, y escoger colocarse al servicio de ese todo mayor. El propósito esencial de la Astrología es ayudar a hacer esto.

En la Astrología Esotérica, todas las formas tangibles son consideradas como expresiones concretas de energías más sutiles. Así, detrás del cuerpo físico de cada ser humano, existen aquellas energías emocionales, mentales y espirituales que hacen de él lo que es. Por su parte el campo energético individual no está aislado, sino que es parte integrante del campo energético unificado de la humanidad, así como el campo energético de ésta es parte del campo planetario.

Los campos energéticos de los planetas y las estrellas están interrelacionados, y tales relaciones se dan a través de flujos de energía. La Astrología es la ciencia de las relaciones entre estos grandes Seres o Vidas conscientes que llamamos planetas, estrellas y constelaciones. Esas relacines son tan reales y efectivas como cualquier relación entre dos seres humanos. Toda persona está continuamente irradiando energías y, así, emanando lo que ella es y lo que piensa y siente. De este modo la persona influencia su ambiente y a aquellos con quien entra en contacto. Lo mismo acontece con los grandes Seres que llamamos astros, quienes se influencian mutuamente y en consecuencia tambiéna los seres menores existentes dentro de ellos.

Las relaciones entre estas grandes Vidas son bastante estables, regulares y cíclicas; son marcadas por sus posiciones espaciales y alineamientos mutuos, dependiendo, por tanto, de sus órbitas. Lo que la Astrología estudia, por consiguiente, son las relaciones o alineamientos cíclicos entre la Tierra y los demás astros, además de las energías que, en consecuencia, circulan por nuestro planeta y afectan a la humanidad. De tal manera, la Astrología puede ser entendida como la ciencia de los ciclos o de los flujos y reflujos cíclicos de energía.

El principal ciclo que influencia a la humanidad se refiere al alineamiento entre la Tierra, el Sol y las constelaciones zodiacales (el Zodíaco es como un cinturón de doce constelaciones o agrupamientos de estrellas que circundan el Sistema Solar y están especialmente relacionados con él). Este ciclo tiene una duración de un año y se inicia en el equinoccio de primavera en el Hemisferio Norte cada 20 de marzo, cuando el Sol se alinea con la primera constelación o signo zodiacal: Aries. El Sol permanece alineado con cada signo durante cerca de un mes y, bajo ese período, la energía de dicho signo circula abundantemente por nuestro planeta.

Por lo tanto, cada mes astrológico (que no coincide con los meses del calendario gregoriano) es influenciado por un signo del Zodíaco, el cual le confiere al mismo su tónica energética e indica el tipo de experiencias que la humanidad tiende a tener, así como el tipo de aprendizaje fomentado y el tipo de acción creativa naturalmente promovido en aquel mes. En verdad, el alineamiento mensual entre la Tierra, el Sol y una de las constelaciones zodiacales nos muestra cuál es la cualidad específica que la gran Vida planetaria está procurando desenvolver, durante aquel período, a través de nosotros. La Astrología Esotérica nos ayuda a comprender eso y a ofrecer nuestra cooperación consciente a los propósitos de esta Vida mayor.

10.4.10

Siete pensamientos simiente sobre los rayos y un breve comentario


Por Martín Dieser


Una manera de comprender mejor los conceptos es a través de los ejemplos, y en ello el estudio de los rayos no es la excepción, naturalmente. Lo único que debería tenerse en cuenta es que el mero análisis de casos tal vez no nos resulte suficiente para un entendimiento pleno del tema; ahora, si primero reflexionamos sobre la finalidad del rayo en general y luego tratamos de ajustarlo a una necesidad específica, la situación será diferente. De lo general a lo particular, tal el método oculto.

El caso que analizaremos se aplica esencialmente a los rayos de la mente y la personalidad, con algún reflejo del alma. La idea no es que busquemos a qué rayo pertenecemos, sino que entendamos bien cómo funciona cada uno, y por medio de ello sí estaremos en camino de diferenciar las energías, y así poder decir con más fundamento por qué creemos que tal o cual rayo es parte del propósito de nuestra alma. Siempre es conveniente remarcar este acercamiento, porque a nuestro entender encierra la clave de la comprensión del misterio de los rayos: primero entrar en contacto con el alma, y después sí utilizar la mente aplicadamente para cuestiones personales o para otros análisis más amplios, según la intención.

Tal como hemos prometido ya, en el corto plazo les ofreceremos reflexiones particulares sobre cada rayo. Es probable que el esquema abarque el estudio de cada Vida de rayo a nivel egoico, personal, mental, astral y físico, para así brindar un recorrido completo de la energía desde los planos superiores a los inferiores, en unidad de sentido y propósito. Otra posibilidad es tratar los rayos “horizontalmente”, por ejemplo estudiar el plano mental y su función, la cual es llevada a cabo por cada uno de los rayos expresados allí. Eso se verá oportunamente.

7.4.10

Nuevo servicio: reflexiones sobre su carta natal


 

Le comunicamos a nuestros lectores que a partir de ahora Grupo Logos realizará un nuevo servicio, el de ofrecer reflexiones espirituales sobre las cartas natales de quienes así lo soliciten.

Sin descuidar todo lo que aún nos resta meditar y comprender, de aquí en más expandiremos nuestra esfera de acción y les brindaremos una aplicación dinámica de lo que hemos captado hasta ahora, en un intento de vincular nuestros conocimientos de astrología esotérica con las necesidades espirituales de aquellos con quienes estamos en contacto internamente a través del blog.

Quien esté interesado en recibir una interpretación debe contactarnos a logos.astrologiaesoterica@gmail.com, enviándonos su nombre, fecha, lugar y hora de nacimiento. Dado que parte de las reflexiones tienen que ver con las energías que fluyen a través del ser (los rayos), les pedimos que junto a los datos nos hagan una breve descripción de sí mismos, de aquello que ustedes crean más importante en su vida. De tal manera será más fácil el contacto subjetivo y podremos ofrecerles conclusiones más abarcativas.

Nuestra intención es trabajar en triángulos, y en ese sentido preferiríamos recibir cada vez propuestas de tres personas que estén trabajando juntas internamente.

Y dado que tenemos varios seguidores registrados desde hace tiempo, aquellos que se hayan anotado con anterioridad tendrán preferencia a la hora de registrar los pedidos (que, vale aclarar, serán confidenciales y gratuitos). Oportunamente pondremos a su disposición una lista con el orden que debamos seguir.

Muchas gracias y que la inspiración nos acompañe en el servicio,

Grupo Logos.

29.3.10

Los Siete Rayos en el individuo y la astrología

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Por Martín Dieser

  


7 Rayos

De acuerdo a la enseñanza esotérica, los siete rayos son la base de toda la manifestación. Solemos pensar esto en un sentido objetivo, pero lo realmente interesante es hacerlo desde una óptica interna. Veamos de qué manera podemos arrojar algo de luz al respecto.

Ante todo es importante tener en reflexión que los rayos son Vidas, y, en consecuencia, cuando los estudiamos no estamos frente a un conocimiento muerto sino frente a Propósitos en acción. Cada rayo tiene un sentido, un impulso que se desenvuelve e imprime su nota en cada aspecto de su manifestación; un rayo se expresa en cada nivel de conciencia o plano para cumplir un determinado fin: su fin de rayo, el cual se entrelazará inevitablemente con la finalidad de rayo de sus Vidas hermanas, bajo el impulso causal de una entidad aún superior que usa a todos como agentes.

27.3.10

Aries, el Carnero

 Por Ricardo Georgini


Aries, el Carnero, es el primer signo del Zodíaco y, como tal, está relacionado a inicios y al proceso de creación. Este año, del 20 de marzo al 19 de abril, el Sol estará alineado con Aries, y las energías de este signo circularán abundamentemente por nuestra Vida planetaria. Durante este período, tenemos la oportunidad de comprender mejor cómo la Vida crea, cómo descubrirnos co-creadores junto a Ella.

La energía de Aries promueve la voluntad de vivir y realizar. Es la fuente del impulso creativo y del ímpetu para la acción. Normalmente, expresamos esta energía como intensa actividad en el mundo, mas podemos expresarla también de un modo más refinado y sutil, como pensamiento vivo y creativo.

En Aries, es fundamental comprender el papel del pensamiento en el proceso de creación. Es el pensamiento – claro, comprensivo e imaginativo – el que fecunda la acción externa con fuerza creativa. La mera acción mecánica e irreflexiva no puede crear nada, y es apenas un cambio en la apariencia de las cosas. Por lo tanto, si queremos recrear nuestras vidas y recrear el mundo, tenemos que descubrir e impregnar a la mente de poder creativo.

Todo es creado a través del poder del pensamiento. El universo entero fue creado por el pensamiento del Creador. Y cada uno de nosotros, humanos, creadores de nuestras pequeñas vidas, crea sus propias condiciones, relaciones y circunstancias a través los pensamientos cotidianos. Cuando alcanzamos la comprensión de nuestros procesos mentales y la capacidad de dirigirlos conscientemente, podremos conducir nuestras propias vidas con sabiduría y libertad. Por eso es tan valiosa la práctica de la meditación, que entrena a la mente a enfocarse en aquello que elijamos.

Asimismo, el entrenamiento en meditación conduce, finalmente, a una profundidad de pensamiento que permite aprehender ideas eternas y universales, tales como: el amor, la libertad, la belleza, el coraje, etc. Ello nos lleva a una distinción fundamental como es la que existe entre ideas y palabras. Las palabras son apenas símbolos que representan ideas. Entender el sentido de una palabra no significa comprender la idea que ella representa. Las palabras sirven como pistas, para que la mente indague en busca de un significado más profundo, para llegar así a las ideas. Una idea, cuando es comprendida, siempre transforma la percepción del individuo, e incluso lo conduce inevitablemente a la transformación de toda su vida.

En verdad, las ideas son los pensamientos creados por la Mente Universal, el Creador. Cuando la mente humana consigue captar una idea, ella puede cooperar con la Mente Universal en su proceso creativo y contribuir a “traer” tal idea para su concreción. La principal idea que la Mente Universal está procurando materializar en la actualidad es la de fraternidad mundial. Esto significará, entre otras cosas, una distribución más equilibrada de los recursos del planeta, la convivencia pacífica entre los distintos pueblos y culturas, y la cooperación entre las naciones por el bienestar humano.

Un nuevo orden mundial está siendo creado. Cada año, durante el mes en que el Sol se alinea con Aries, tenemos una oportunidad especial de captar las nuevas ideas que nos permitirán crear este nuevo mundo.

21.3.10

Equinoccio de primavera - otoño


Por Joanna García


Ni un solo de los movimientos que suceden en el Universo deja de afectar al ser humano y a los distintos Reinos de la naturaleza.
Lógicamente, esos cuatro grandes Festivales que conforman Equinoccios y Solsticios, tienen una importancia remarcada en la humanidad y ellos, junto con las 24 fases de Lunas Nuevas y Llenas, intentan ayudar a que nuestros relojes de vida individuales se ajusten al máximo a ese Universo donde vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
En los Equinoccios, esa magnífica igualdad en la duración del día y de la noche, nos habla de algo tan importante como es el equilibrio. Nos indica que seguir las pautas de sus energías nos ayudan a ese siempre difícil equilibrio entre la personalidad y el alma.
Estar “sintiendo” durante tres días que ese movimiento especial de la naturaleza va a producirse, crea un espacio energético en nosotros lleno de posibilidades.
Los discípulos que están prácticamente ya en ese equilibrio, se preparan en realidad durante los noventa días anteriores a cada uno de estos eventos, modulando en su interior la música más armónica; están sintonizando con su nota vibracional con mayor profundidad.
No podemos por ejemplo dormir durante la mañana y comenzar nuestras actividades al atardecer. Actuar de esa forma lleva al desequilibrio, pudiendo presentarse estados de inercia, de depresión o desorientación.
Somos seres en los que viven las luces y las sombras y por ello, en los momentos en que la Luz universal se precipita hacia nosotros podemos encontrar con más facilidad nuestro propio equilibrio.
En el Equinoccio de Aries, el Sol corta aparentemente el Ecuador y va hacia arriba, hacia un estadio superior más sutil. El Ecuador es el punto medio. En ese paso nuestras energías trabajan con más facilidad hacia los centros superiores.
Hay como una línea vertical entre Aries y Libra y el trabajo continuo de la personalidad, superando momentos de desánimo, determina la actividad de los mencionados centros. Cualquier sentimiento de separatividad, de rencor o tantos otros que no son fáciles de detectar, alteran el Plexo Solar que está conectado con el Ajna y nos afectan durante estos días y se invierten entonces las energías sutiles del Equinoccio, se activan aún cuada sea ligeramente y se precipitan hacia la materia, hacia lo denso, bloqueando o retrasando el camino.
La luna está situada en Libra, en el Plexo Solar y puede alterar nuestro delicado mundo emocional. El Sol está situado en Aries, en la cabeza, llevando a partir de esta fecha que estamos celebrando, toda la intensa Luz hacia los puntos oscuros del interior.


La fuerza del Sol es ilimitada. De él emanan todos los planetas, esas Fuentes de Sabiduría con las que trabajamos cada día de nuestra vida. Podemos elevarnos a través de fluir con esas energías, a través de la forma que cada cual tenga de meditar en la Luz y en el Amor, en forma individual o cuando sea posible grupalmente, o bien podemos, ya que es nuestro libre albedrío, esperar a otros ciclos del Universo, aún cuando ello signifique perder oportunidades.
Marte con su potencial guerrero y Regente de Aries entró en el Signo de Leo el pasado Octubre y en Diciembre comenzó a estar retrógrado hasta mediados de este mes de Marzo, continuando en directo hasta finalizar su por este Signo.
Durante estos meses de retrogradación, estados negativos, iras o enfrentamientos, han estado como retenidos, por lo que será positivo observar nuestras reacciones o todavía mejor, observar las de nuestra familia o entorno, para desde esa serena expectación, evitar una respuesta de fricción. Venus está precisamente en Aries en estos días pudiendo alterar las emociones, ya que está siguiendo la energía del Signo.
Si somos capaces de esa observación serena, será señal de que en vez de seguir los impulsos de Marte, estamos trabajando con su Regente Esotérico, con Mercurio pudiendo sublimar la comunicación y la elevación de los pensamientos.
Urano el Regente de nuestra Era hará próximamente su entrada en este Signo, creando nuevas semillas, proyectos pioneros, sentimiento de búsqueda de libertades y de ideales y más adelante, Júpiter unirá toda su energía, mientras que Plutón durante un largo período de tiempo, irá sacando a la luz todo cuanto hasta ahora podía ser escondido, tanto en estructuras económicas, políticas o religiosas, dependiendo de la humanidad y de cada uno de nosotros en particular, que toda esta mezcla lleve hacia delante nuestra evolución.
Desde el corazón,
Joanna

26.2.10

Piscis y el oficio de salvar


Por Martín Dieser


Piscis

 "el signo del salvador"

Una palabra que define muy bien la cualidad expresada por Piscis es “salvación”. La misma se encuentra íntimamente vinculada a la frase esotérica que describe el camino ascendente del signo: “Retorno a la Casa del Padre, y retornando, salvo”. Vemos allí dos pensamientos entrelazados, como los dos peces que simbolizan la energía pisciana: por un lado el camino hacia lo superior, y por otro el apego a lo inferior, este último transmutándose oportunamente en magnetismo espiritual y atrayendo hacia la meta común a quienes se hallen kármicamente ligados al Salvador, sea éste un discípulo, un iniciado o la humanidad toda que se reorienta hacia la luz.

Piscis tiene un vínculo muy particular con el 1º rayo de Voluntad o Poder, también llamado el rayo de síntesis. En cierto sentido, la salvación puede ser entendida como un proceso de síntesis, siempre considerada en función de un interés omniabarcante, y de allí que el rayo superior expresado a través de Piscis sea el 2º de Amor-Sabiduría. En este caso el 2º rayo sería la totalidad y el 1º el medio a través del cual esa totalidad se transforma en una verdad consciente.

20.2.10

Carta natal de Jesús de Nazareth

A continuación les presentamos un artículo que nos ha hecho llegar David C.M. desde Barcelona, en el cual nos informa que ha podido levantar el horoscopo de Jesús de Nazareth, el cual pone a disposición de la comunidad espiritual.

Por lo demás, quien se halle interesado en conocer otra versión acerca de la vida y cualidades de este gran iniciado puede leer la transcripción de una conferencia dada por Parvathi Kumar al respecto; la misma se ofrece como link al finalizar el artículo de David.





Jesús, el Hombre

Por David Camón


Hola, soy un estudiante de Astrología y un ferviente admirador del pensamiento de Alice Bailey – el Tibetano.

Os escribo estas líneas para contaros que no hace mucho leyendo la última parte del libro de Urantia*, donde se relata de manera amorosa y coherente la vida de Jesús, descubrí una serie de fechas* sobre Su vida, entre ellas la del nacimiento. Enseguida me fui al ordenador y cual fue mi sorpresa al descubrir esta sensacional carta que os adjunto; ¡¡Si los Reyes Magos eran astrólogos sabían donde se dirigían!!.

Era increíble todos los planetas llamados antiguos estaban en su regencia menos Saturno, que está “agarrado” por Júpiter, los tres planetas llamados modernos jugaban un papel importantísimo.

La personalidad del León (Sol) desde lo mas alto iluminaba un magnifico triangulo de agua.

La intensa devoción o fe estaba escrita, (Ascendente Escorpión, Marte conjunción a Neptuno).

La importancia, peso, sensibilidad y tradicionalismo de la Madre, junto con la nutrición del equilibrio de la forma lunar como expresión de las cualidades del Alma, también era presente en la excepcional Luna en Cancer.

Urano en la Casa IV, las raíces, revolucionaba las antiguas tradiciones - escrituras con su cósmica inspiración; la conjunción de los dos más grandes en la cúspide de la V, Piscis como símbolo de la creatividad.

Venus en Libra desde la XI y sin contacto claro con la figura de aspectos, ejercía de “leif-motive”, el equilibrio y el respeto por las buenas maneras en lo social. La Parte de la Fortuna, conjunta a Espica la gran benéfica, en la cuspide de la XI.

Y por encima de todo en la casa X aparecía el símbolo de la Esfinge, la unión de la Virgen y el León, el Alma y la Materia, la energía divina en ascenso siendo el Sol la base, Plutón la voluntad y Mercurio (Budhi) la inspiración en CRISTO. El hijo de la mente intuitiva (Mercurio) como el hilo conductor, el gran hilo de “plata”  (Amor) que une Personalidad, Alma y Espíritu.


GEOMÉTRICA, BALANCEADA, DINÁMICA.

Como dice varias veces en Sus libros Djwhal Khul, hay que creer cada vez mas en al intuición; mi intuición me dice que es verdadera y ¿La vuestra?

JESÚS fue y es relación inofensiva, lo positivo de un bonito pasear, el andar del ruiseñor.


Un abrazo


Como síntesis, y astrológicamente hablando, Jesús utilizó y desplegó el carisma del León, el magnetismo triunfador del Escorpión, la sensibilidad del Cangrejo, la inteligente pureza de Virgo y el bello y templado equilibrio de la Balanza, para expresar, en Su entorno, (simbólicamente el Mundo), el magnánimo mensaje de Amor Universal que contiene y sostiene Su magnifico Piscis, el signo del Salvador.




Referencias historicas y astronomicas:

  • Para nosotros, astronomicamente hablando, la Estrella de Belén es la gran conjunción Jupiter-Saturno que se dio en Piscis en el año -6 Greg o -7 Jul. Esta conjunción la podemos observar claramente en el horóscopo y se repitió tres veces aquel año siendo el anuncio de la llegada de la era de Piscis asi como también la del nacimiento de su mayor Avatar, Jesus.
  • Jesús tuvo que nacer como mínimo un año o pocos años antes que el año -4, ya que segun nos dice el Evangelio y ciertas referencias históricas Jesus nació en los últimos años del mandato de Herodes y se sabe que históricamente Herodes murió ese año.
  • El Maestro tuvo que nacer con el sol en Cancer Leo o Virgo, porqué se sabe que por aquel entonces (y tambien actualmente) era en esa época del año cuando en Palestina, como nos dicen los Evangelios, los pastores estaban en la noche con sus ovejas al raso.

Datos del Nacimiento:

La fecha del nacimiento ha sido extraida del Libro de Urantiaun libro que se puede consultar gratuitamente por internet y que "materializado" o "revelado" en los años 20 en EEUU y publicado en los años 50. 

En concreto los datos que nos ocupan estan en el capitulo. el nacimiento de Jesus”, donde en uno de sus párrafos literalmente se dice: 

Durante toda esa noche María estaba inquieta, de manera que ninguno de los dos durmió mucho. Al alba los dolores de parto ya se habían evidenciado, y al mediodía del 21 de agosto del año 7 a. de J.C., con la ayuda tierna de otras viajeras, María dio a luz un niño varón. Jesús de Nazaret había nacido en el mundo, se le envolvió en ropas que María había traído por precaución, y se le puso en el pesebre cercano.” 122:8.1 (1351.5)


Diferentes enlaces:

Adjuntamos diferentes enlaces - reflexiones sobre esta excepcional Carta que posteriormente en el blog se han publicado de este horóscopo:

Reflexion sobre Su Personalidad


Reflexión sobre Su Alma

Reflexión Alma+Personalidad

18.2.10

Nuevos autores, nuevos artículos







Fundación Grupo Logos (objetivos)

Grupo Logos fue pensado como un espacio de reflexión grupal acerca de la Astrología Esotérica, la cual se encuentra actualmente en pleno en proceso de desenvolvimiento y tras su debido estudio algún día será de mucha utilidad para la humanidad. Tal fue una de las ideas subyacentes en la creación del Grupo.

Originariamente fuimos dos los impulsores: Julio, de la localidad de Cipolletti (Provincia de Neuquén, Argentina) y quien escribe, Martín Dieser, de Mar del Plata (Provincia de Buenos Aires, Argentina).

Julio proveyó el diseño del blog y además escribió cuatro artículos, tres de ellos sobre los significados de Acuario, Piscis y Tauro en relación a los Trabajos de Hércules, así como una introducción al estudio de este último signo. Es además coautor del trabajo "La Astrología de la Gran Invocación", también subido al blog.

Los demás posts presentes en el blog que no lleven nombre son fruto de mis reflexiones sobre el tema, naturalmente que muchas veces entrelazadas con las ideas de otros pensadores.

Por otra parte y respondiendo al encabezamiento de la entrada, la maduración del Grupo y la relación con otros investigadores han hecho que en lo sucesivo y a partir de febrero de 2010, se haya decidido subir al blog algunos artículos escritos por otros autores, cada uno con un estilo particular y por ende expresando una cualidad diferente sobre la materia que nos concierne. 

La idea inspiradora es la misma, la de la unidad de la humanidad con el Universo y el estudio de sus vinculaciones en lenguaje astrológico. Empero, tales acercamientos pueden realizarse de distintas maneras y con distintos espacios de revelación; en un sentido misterioso todos ellos son imprescindibles para lograr avances posteriores, y bajo esta premisa es que deben entenderse los trabajos que veremos en los meses siguientes. 

Esperamos que tales aportes enriquezcan nuestra conciencia y nos ayuden a manifestar con mayor amplitud las notas claves necesarias para la revelación de la nueva astrología, lo cual conducirá a la humanidad otro paso adelante en su evolución hacia la plena conciencia grupal.

Grupo Logos

logos.astrologiaesoterica@gmail.com

16.2.10

Vidas dentro de Vidas


Ricardo Georgini


Todo ser es parte integrante de un ser mayor, que a su vez es parte integrante de un ser aún mayor. Un ser humano es parte de la humanidad; la humanidad es parte del planeta Tierra; la Tierra, del Sistema Solar, y éste, del Cosmos. Éste es uno de los fundamentos de la Astrología – un concepto bastante simple, mas con implicaciones tan amplias y profundas que su comprensión puede llevarnos a penetrar en el propio misterio de la vida.

Lamentablemente, aquello que es conocido popularmente como Astrología se halla en gran medida desvirtuado y fuera de su propósito original. En el imaginario de las personas, la Astrología está asociada a previsiones deterministas sobre cuestiones relativamente efímeras. E incluso los astrólogos más serios, generalmente, mantienen un enfoque en los individuos y en sus historias individuales. En cambio, la Astrología debería invitar a la persona a abrirse a la totalidad de la cual él es una parte, y no mantenerlo interesado exclusivamente en sí mismo. En este artículo propongo un enfoque en el autoconocimiento y la autotransformación, en la expansión de conciencia, en el servicio altruista y en la integración de los individuos dentro de un todo mayor. Este abordaje también es llamado Astrología Esotérica, aunque conviene aclarar qué es Esoterismo.

El Esoterismo no tiene que ver con ningún tipo de superstición o incredulidad. Muy por el contrario.

El Esoterismo es una ciencia que estudia las energías sutiles que se encuentran “por detrás” o “en el interior” de todas las formas tangibles y visibles.

Tales energías sutiles e internas son la causa oculta de la existencia de las formas, y también su factor condicionante. La ciencia convencional ya nos ha revelado el hecho de que todo es energía, de un modo u otro. Este artículo es un haz de energía, el cuerpo humano es un haz de energías. La ciencia esotérica postula la existencia de energías muchísimo más sutiles que las reconocidas por la ciencia común – energías que pueden ser clasificadas como emocionales, mentales y espirituales. Así, las emociones que sentimos o los pensamientos que formulamos son la manera en la que experimentamos esas energías emocionales o mentales. Y el alma humana es un núcleo o centro de energía espiritual.

En la Astrología esotérica, los astros son considerados como cuerpos de energías – energías física, emocionales, mentales y espirituales. Así como sucede con el cuerpo humano, por detrás del cual se encuentran las energías emocionales, mentales y espirituales que hacen de aquel individuo un ser consciente, también por detrás del cuerpo tangible de nuestro planeta existen aquellas energías sutiles que lo caracterizan como una enorme Conciencia, Entidad o Vida. En el interior de esta enorme Vida Consciente, todos existimos, como células en el interior de un organismo. Mas no solemos darnos cuenta de ello, y permanecemos como hormigas andando sobre un elefante, incapaces de distinguirlo de una roca inanimada.

Por lo tanto planetas, estrellas y constelaciones son grandes Entidades o Vidas Conscientes. Estas Vidas interactúan y se influyen mutuamente, y de esa manera afectan a las vidas menores existentes dentro de ellas. La Astrología es la ciencia de las relaciones – relaciones de esas excelsas Vidas entre sí, y relaciones entre las pequeñas vidas humanas y esas Vidas mayores.

El tema fundamental de la Astrología es la integración consciente del ser humano en la totalidad de la cual forma parte, así como su participación inteligente como una pequeña vida en el interior de tales Vidas mayores.   

28.1.10

Acuario, la conciencia grupal y la reaparición del Instructor del Mundo


El período regido por el signo de Acuario tiene una connotancia grupal, porque gracias al funcionamiento combinado de sus rayos y regentes abrimos nuestro corazón a quienes nos rodean y ampliamos la esfera de la conciencia individual, transformándola en percepción humanitaria.

Se afirma que el signo distribuye energía de Quinto Rayo, y la misma es fusionada con las fuerzas de la Luna, Júpiter y Urano, regentes jerárquico, esotérico y exotérico respectivamente. Todos estos planetas confluyen en un mismo fin, que es el complementar la conciencia individual desarrollada en su signo opuesto, Leo, y descubrir espacios de interrelación con los demás en la medida en que el amor se desenvuelva y el Propósito surja dentro de nosotros.

Dado nuestro nivel de evolución como humanidad, puede decirse que esos nuevos espacios son abiertos a través de la acción del regente esotérico, Júpiter, planeta de 2º rayo. En otras palabras, la conciencia grupal es la expresión del corazón, la exteriorización en los tres mundos de algo de lo que antes sólo éramos conscientes internamente. Es un estado primero de afecto, luego de atención y más adelante de sintética comprensión. Todos de a poco van quedando bajo el umbral de la conciencia, a un punto tal que en cierto estadio es difícil recordar lo “cerrado” del egoísmo. Esto rige sobre todo para pequeñas cosas, y se va ampliando a todos los ámbitos del vivir diario a medida que prosigue el servicio y afluye energía liberadora desde los planos superiores.

Eso nos lleva al tema de la fuente de la conciencia grupal: la frase que explica la dinámica del signo a nivel material es “que rija el deseo en la forma”. Empero, a nivel espiritual el alma dice “soy el agua de la vida y fluyo para los hombres sedientos”. El Quinto Rayo, mental por naturaleza, nos sugiere en Acuario que el verdadero amor es el del alma y que ésta se encuentra anclada en el plano mental, el quinto.


Sugiere además que el punto de encuentro por excelencia de la conciencia grupal está en el plano mental, en donde deben fundirse mente y corazón y ambos tornar las puertas del plano búdico. Como diría Vicente Beltrán Anglada, “amar con la mente y pensar con el corazón”. Eso nos da una pauta acerca de la fusión entre la forma y la conciencia y la creciente expresión del alma junto al ser humano conscientemente activo, que extrae su inspiración y libera todo su poder de la comprensión de que el corazón suyo y el de sus hermanos son uno.

Ese proceso de exteriorización en la conciencia diurna también se da masivamente e implica una gran oportunidad, ya que el físico es el último plano y a partir de allí es posible la síntesis con lo superior en un todo más radiante. De allí que en la literatura esotérica se hable también de que en esta Era de Acuario será posible la invocación del Avatar de Síntesis, que viene a proveer la necesidad de la humanidad y encerrar en un círculo más comprensivo la evolución en todos los reinos del planeta. Esta energía de síntesis sólo puede ser invocada con el corazón, porque es el sello que pone fin a la comprensión del Plan, y todo contacto con la Jerarquía está regido naturalmente por el amor, el principio relacionador entre la materia y el espíritu.

En esa línea, el vínculo en Acuario entre Urano (7º rayo) y Júpiter (2º) nos habla asimismo del proceso de Exteriorización de la Jerarquía. Si tenemos en cuenta que Acuario siempre tenderá a incluir a la conciencia individual en un grupo, vemos cómo en un nivel básico esa energía es expresada como correctas relaciones humanas (7º rayo, el de las relaciones), y dado que dicho signo regirá macrocósmicamente durante los próximos 2000 años, se adivina una especial oportunidad de desarrollo para el planeta, a través del tendido de hilos de luz que a medida que vayan llegando a zonas lejanas de la vivencia humana invocarán aún más inclusividad y síntesis. Esto representa una gran oportunidad de acelerar el desarrollo evolutivo y de participar más conscientemente en él. La Luna, velando a Urano, nos habla del Propósito oculto subyacente en el amor encarnado por la Jerarquía.

Si aplicamos la analogía, vemos que así como cada ser humano individual está kármicamente ligado a un alma que lo inspira, así la humanidad en su conjunto es guiada por un amoroso Instructor, que cíclicamente nos acerca nueva enseñanza sobre el proceso evolutivo que tenemos por delante y nos acompaña en su desenvolvimiento. Esto es especialmente aplicable en la Era de Acuario, porque en este ciclo la energía del alma llega al plano físico.

Según el Tibetano la entrada en la Era de Acuario se verá acompañada por el retorno al plano físico de ese Instructor: Cristo, el Imán Mahdi, el Mesías, Maitreya, Krishna o como lo llamen las distintas religiones. Es ineludible destacar que recientemente la organización Share International ha hecho un anuncio sobre Su retorno. Esto merece mucha reflexión y respeto, y por lo menos nos habla de indicios claros (astrales, mentales o intuitivos) acerca de la continuidad del proceso de exteriorización de la Jerarquía, o sea el nacimiento del Cristo interno en el corazón. Que ese día llegue para la humanidad lo antes posible es anhelo y compromiso de todas las personas espirituales; Acuario nos facilitará el dar un paso más en esa dirección.

15.1.10

Nuestra relación con los astros





La astrología y las energías
                                       
Las siguientes reflexiones valen tanto para el astrólogo como para la persona espiritual que de alguna manera guarda en su conciencia un espacio para la relación con las energías provenientes de los planetas, los signos y las estrellas. Las dos formas clásicas de contacto son la profundización del conocimiento sobre el signo solar, que paulatinamente debe ceder lugar al Ascendente, y las meditaciones de plenilunio o incluso de luna nueva, según el Tibetano base de la futura religión mundial.

Lo que nos interesa destacar son extensiones de dos famosos axiomas ocultos: “la energía sigue al pensamiento”, y “así como un hombre piensa en su corazón, así es él”. En ambos casos tenemos la síntesis de la actitud que debería presidir nuestra interacción con los astros.

Sabemos por la teoría esotérica que todo en el universo es energía, y esa energía es clasificada en siete, los siete rayos de energía espiritual. Esos rayos son manifestados mediante estrellas, signos y planetas, entre ellos los de nuestro sistema solar, y su energía hace de nosotros lo que somos y seremos; en ese proceso de desenvolvimiento llevamos a cabo un “plan” de vida de forma más o menos consciente, y a medida que avanza la evolución se descubre que es posible ser un reflejo individual consciente de las cualidades y la potencia del Macrocosmos, lo cual acelera nuestro progreso al tiempo que complementa la intención del Maestro al cual asistimos como grupo ashrámico, siendo la actividad de este Maestro una extensión formulada en el tiempo de la Voluntad Divina.

7.1.10

La importancia de los plenilunios




La importancia de los plenilunios

Seremos muy puntuales en el desarrollo de esta idea. El aspecto central a destacar y mantener presente en la mente es que el plenilunio representa una definida oportunidad de colaborar con la afluencia de energías espirituales al planeta y por ello mismo de colaborar con el aspecto del Plan que kármicamente nos corresponda.

Como afirmábamos en el artículo sobre Libra, así como la humanidad crea en los planos inferiores recibe su inspiración y guía desde los planos superiores, y en la tensión creada entre ambos acelera su propia evolución espiritual.

Esa evolución se rige por ciclos, por procesos de invocación y evocación que en su sucesión y bajo la Ley de Economía evitan un sobreestímulo de energía tanto a la materia como al espíritu.

En ese marco un plenilunio es el punto máximo en lo que hace a la afluencia de energías espirituales. Astrológicamente se lo representa como la oposición entre la Luna y el Sol, dos polos de la conciencia, y esa oposición ilustra el punto de máxima tensión experimentado por la forma y la conciencia bajo la influencia de un signo determinado.

Dado que la tensión implica oportunidad, se hace claro que el punto más propicio para realizar un esfuerzo en pos de la evolución es durante el período del plenilunio, que según el Tibetano constaría de dos días de preparación, uno de contacto y dos de recepción.

Pasemos ahora a lo individual: ese período de tensión es precisamente eso, una vivencia de esfuerzo y desafío, sobre todo en la relación alma-personalidad (cuerpos mental, astral y físico). Y suele ocurrir que el progreso razonable experimentado durante el mes se vea jaqueado por el sobreestímulo, y entonces se llegue al plenilunio con una postura “light”, desentendida de la necesidad y la oportunidad de mantenerse firme en la luz.

Tengamos en cuenta que se trata de un ciclo de mayor conciencia, y que eso pondrá de manifiesto los problemas de la personalidad así como acrecentará tal vez la conciencia de la actividad de los señores lunares, es decir los vehículos inferiores. Se trata en sí de una afluencia de luz, pero de no ser capaces de permanecer espiritualmente alineados nuestro servicio a la humanidad a prestarse en ese plenilunio se verá frustrado, e individualmente se cerrará otra puerta para nuestra evolución espiritual.

En conclusión, cada plenilunio es para un discípulo con formación esotérica como una prueba de su compromiso con el Plan y con la vida superior que se ha comprometido a vivir; es importante orientarse correctamente y realizar un esfuerzo para elevar la vibración durante aquellos días. En el momento actual cada esfuerzo es necesario a fin de edificar un nuevo orden mundial cada vez más armónico con la visión obtenida a partir de la posguerra.

3.1.10

Bases para interpretar esotéricamente una carta natal: Ascendente y nivel de desarrollo espiritual



El marco y la orientación del astrólogo

La astrología esotérica NO niega los postulados de la astrología convencional,sino que más bien los amplía o si se quiere los nutre con mayor significado. A nivel psicológico, podría decirse que la astrología común opera con alta eficiencia en la interpretación de lo que ocurre con un sujeto en sus niveles físico, emocional y mental, es decir hasta alcanzar la integración de la personalidad.

Empero la experiencia nos demuestra que la evolución continúa, y que cada vez son más las personas a las que no les resultan suficientes o cargadas de contenido las respuestas que proporciona la astrología común, y es allí donde surge la astrología esotérica.


En ese sentido, lo esotérico tiene que ver con la conciencia, así como lo exotérico con la forma y lo divino con la Vida, si bien en este último caso hablamos de un nivel iniciático por lo general ajeno a una consulta astrológica

La astrología esotérica entonces posee un método y una base teórica apropiados para proporcionar las respuestas a nivel del alma, y en esto debe complementar lo que pueda decir la astrología común, que suele ahondar en significados espirituales, pero muchas veces sin la amplitud y el toque de “presencia” de un enfoque esotérico.

31.12.09

Escorpio


Las energías y fuerzas distribuidas por Escorpio son, de acuerdo al Tibetano, una de las más importantes para la humanidad actualmente, ya que llevan al ser espiritual directamente al campo de batalla, cara a cara frente al desafío que kármicamente le corresponda. Es el signo bajo el cual se lucha y se triunfa, en caso de que prevalezca el alma.

El rol de Escorpio se ve bastante aclarado si examinamos los regentes. Exotérico y esotérico es Marte, y jerárquico Mercurio. Marte es un planeta de 6º rayo no sagrado, por lo que su efecto se hace sentir más en la materia que en la conciencia. En este caso Marte saca a la luz las imperfecciones mediante el estímulo de la naturaleza inferior; se suele decir que la marcada presencia de Escorpio en una carta natal implica que el sujeto conocerá efectivamente la experiencia del pecado, de ceder a las tentaciones y en suma de identificarse con los males del mundo para luego renacer de sus cenizas y elevarse a mayores cumbres espirituales. 

Ese sobreestímulo de lo inferior es la simiente de la lucha; recordemos que la influencia de Escorpio se hace presente para poner a prueba un punto de tensión adquirido ya en Libra; en el caso de un discípulo el contacto con el alma hace que no se pierda del todo el rumbo, no importa cuán profunda sea la caída y allí comienza la lucha, el esfuerzo por purificar la naturaleza inferior y comprender el por qué del conflicto entre lo inferior y lo superior.

Marte en su influencia exotérica atrae con intensidad todo tipo de pasiones y de una manera misteriosa la hace morir, por un desborde o saturación. Por su parte la regencia esotérica presupone un al menos tenue despertar crístico en el ser y por ende un ínfimo contacto con el alma; a partir de esa leve conciencia espiritual es que se vivencia la dualidad y se lleva a cabo conscientemente la prueba de controlar la naturaleza inferior y sujetarla a lo que realmente se quiere en la vida, que no es otra cosa que vivir plenamente bajo el canon del alma.

El 6º rayo de Devoción e Idealismo distribuido por Marte en un determinado estadio sigue siendo apropiado para luchar pero no para triunfar, ya que el elemento deseo que prepondera en esa fuerza debe ceder lugar a las vibraciones del 4º plano, el plano búdico. Se podría pensar entonces que cuando se termina la dominación del deseo y la aspiración (que siempre implica dualidad), allí comienza a regir Mercurio, planeta de 4º rayo, y por su intermedio se consigue la captación sintética que detiene en el tiempo los conflictos y los encierra en un círculo luminoso de armonía, para decirlo simbólicamente; se trataría del empleo de la conciencia búdica, cuya consecuencia es la luz, para comprender las situaciones y a través de esa comprensión comprender que bajo la vibración de la Vida no existe conflicto sino unión.




Escorpio guarda otra lección interesante, siempre girando en torno de la lucha. Es la relacionada con el trabajo de Hércules, el discípulo, en el que vence a la hidra de Lerna (la naturaleza inferior), a la que siempre le crecían las cabezas cada vez que él se las cortaba. Fue necesario no que solamente luchara, sino que la sacara a la luz del día y le cortara las cabezas con fuego, que simboliza la luz y la mente y en casos superiores otros tipos de fuego y estados de conciencia. 

Lo concreto es que Hércules, como comúnmente se suele hacer, comenzó por encarar el problema a través de la confrontación directa y podríamos decir horizontal, y fracasó por ello. Fue necesario que elevara su vibración y dejara afluir la luz del alma para alcanzar la victoria. Esto, que es fácil de recordar pero no tanto de practicar cuando se presenta un problema o se debe dominar la naturaleza inferior, tiene el detalle de que Hércules empleó su fuerza para levantar en vilo a la hidra y llevarla hacia la luz. Rara vez los desafíos que nos presenta la energía de Escorpio, desafíos cuya resolución nos llevará a la iniciación, están por debajo de nuestras posibilidades, más bien se trata de una lucha cara a cara, en la que según el nivel espiritual se podrá tener en claro la meta y el resultado de la guerra, pero no en claro el resultado de la lucha. Es necesaria mucha voluntad y no sólo deseo para salir adelante, para inclinar la balanza del lado del alma.

Precisamente la humanidad en general ha aprendido esto y es por ello se ha producido un cambio de regente en Escorpio. A nivel exotérico, el masivo, funciona Plutón (descubierto en 1930) y ya no tanto Marte, lo cual indica que la humanidad ha sido capaz de ser sensible como para invocar la voluntad espiritual a fin de resolver sus desafíos. Por primera vez un planeta de 1º rayo de Voluntad o Poder vierte sus energías a nivel exotérico, y esto tiene una correlación en las palabras del Tibetano, cuando habla de que durante la primera mitad del siglo XX el centro de Shamballa por primera vez en la historia planetaria realizó un contacto directo y permanente con la humanidad, sin intermediación de la Jerarquía, y eso inclinó definitivamente el resultado de la lucha a favor de las fuerzas aliadas, que durante las dos guerras mundiales habrían representado a las fuerzas de la Luz. 

Es por eso muy interesante la experiencia de Escorpio, algo más para quienes lo tienen como Ascendente, Sol o Luna pero útil para todos; es la oportunidad de luchar y demostrar cuán sincero es el compromiso espiritual que se tiene en la vida, y cuánto se está dispuesto a hacer con tal de lograr la prevalecencia del alma o el espíritu. Esa lucha pequeña e insignificante tiene una relación directa con la humanidad, que se nutre de las acciones individuales y grupales, y allí reside nuestra responsabilidad espiritual.

En caso de triunfar, lógicamente que surgen nuevas formas de lucha que culminan en la 4º iniciación, pero queda en la memoria del alma la noción de la omnipotencia del espíritu, la más o menos vaga convicción de que la firme sujeción a los valores superiores acaba dominando a los inferiores, y esa conciencia produce una irradiación muy particular, que podríamos llamar la revelación de la verdad, sea a la escala que sea, porque Escorpio distribuye principalmente energía de 4º Rayo de Armonía a través del Conflicto, y ese es el rayo de la revelación de la luz dentro de la materia, que se vuelve irradiante. Es asimismo el destino de la humanidad, regida por ese rayo y que por eso atravesó un ciclo tan especial e importante durante el siglo pasado.






En resumen, el período regido por Escorpio es un período de convivencia más cercana con las vibraciones inferiores, que posiblemente salgan a la luz, pero es paralelamente nuestra oportunidad para permanecer firmes y aprovechar la elevación que debimos afianzar bajo Libra. Ningún esfuerzo es mucho para seguir adelante y triunfar bajo Escorpio, porque a pesar de la oscuridad de la batalla los frutos siempre son dulces; para dar testimonio de ello tenemos a los iniciados y los Maestros, que en su desarrollo espiritual han pasado por todas esas pruebas y perdido y ganado, cumpliendo su compromiso kármico con la humanidad.

Escorpio está ahí para recordarnos el destino del hombre es la revelación de la divinidad, y también para poner a prueba nuestra sinceridad como discípulos espirituales.

30.12.09

Libra


Cuando intentamos comprender el funcionamiento del signo de la Balanza, es útil tener en mente el concepto de equilibrio, que es a su vez causa de la tensión a adquirir en Libra, y se alcanza trabajosamente a través de la experiencia de la dualidad.

De acuerdo a nuestras reflexiones Libra, tanto cuando está especialmente activo como Luna, Sol o Ascendente individual como cuando hace sentir su presencia a niveles planetarios genera o facilita la llegada a un punto de comprensión en el desarrollo espiritual, y ese “detenimiento en tiempo” crea automáticamente un punto de tensión. Dicho estado es sumamente importante para la continuidad en el Sendero, porque cada punto de tensión significa una futura exteriorización de fuerza o energía espirituales, y en un sentido misterioso la adecuada construcción de dicho punto de equilibrio condicionará la calidad y más que nada la permanencia del servicio a prestar en el futuro.

Desde el punto de vista de la materia la actividad de Libra es vista como una pausa, como un detenerse a reflexionar y acaso a recargar vitalidad antes de afrontar nuevos retos. En cambio desde un punto de vista espiritual Libra implica dinamismo puro, ya que es ese momento de absorción con silencio en el que se recoge o aprehende la Voluntad Divina y se la manifiesta firmemente como Ley. Esa Ley interior deberá respetarse durante el siguiente estadio de la conciencia, Escorpio, cuando se prueba cuán fiel se permanece a esa realidad interna.

En la literatura esotérica se menciona a Libra como el signo activo en la época del pecado original y la infracción a la Ley divina, y esto nos permite asimismo ahondar en su significado. En la Biblia ese momento está marcado por el episodio en que Adán y Eva se reconocen como seres individuales y así distinguen el bien del mal, que no es sino la puesta en práctica de la separatividad, el principio de la evolución autoconsciente.

También existe una mirada relacionada a Libra en el relato de la época de Lemuria, durante la cual surgió a la existencia la mente humana. Nuevamente encontramos al signo como el facilitador de la dualidad, lo cual genera conflicto y paralelamente un impulso más o menos intenso de reunión de los opuestos, y es por ello que el Tibetano afirma que esotéricamente Libra rige el sexo. Veremos mejor esto a continuación.

Libra, que distribuye el Tercer Rayo de Inteligencia Activa, tiene tres regentes distintos que colaboran a su manera en esa construcción del equilibrio: el exotérico es Venus, el esotérico Urano y el jerárquico Saturno. A través de Venus es posible al afianzamiento en el plano mental, que es cuando se puede encontrar ese punto central de equilibrio que oportunamente abarca los pares de opuestos. Aquí vemos también por qué el sexo es la expresión física de Libra: Venus es la mente, y según el Tibetano la causa del deseo es la incipiente actividad e interacción de la mente con el plano físico denso; cuando la dualidad percibida intenta resolverse (más allá de lo natural), a través de la materia, toda la cuestión del sexo se ve grandemente estimulada, como se dice que sucedió en Lemuria y sigue sucediendo en la actualidad al emplear la mente-deseo para energetizar en centro sacro.

Por su parte Urano establece el ritmo deseado, anhelado o intrínsecamente aplicado en todos los planos, y de esa manera perpetúa el equilibrio. Y por último la presencia de Saturno nos sugiere que la disciplina, la restricción y el dolor presiden al signo de Libra, no desde una perspectiva emocional sino a nivel cósmico, ya que Saturno (o Cronos) es la expresión del tiempo, y en la existencia misma del tiempo ya encontramos la simiente de la separatividad, dada la diferencia entre lo Absoluto y lo Relativo, y el “dolor” de la limitación a un “círculo no se pasa” en la Vida debido a la elección de un Propósito determinado.

21.12.09

Capricornio


Capricornio es el signo de la transfiguración, que constituye la meta máxima para la humanidad en la Era actual; por su intermedio nos llega ese tipo de energía que culmina nuestros esfuerzos en pos de la concreción de nuestros propósitos, sean de la índole que sean; es ese momento de “iluminación” en que se comprende el para qué de una forma cualquiera, y esto implica inmediatamente el cierre de un ciclo y por ende la abstracción de la vida de la forma.

Capricornio es uno de los signos de la muerte, exotéricamente entendida, ya que representa un proceso de abstracción de la vida hacia su fuente original y ello provoca el ocaso de la forma. En ese sentido es interesante anotar que en la simbología actual basada en el Zodíaco del hemisferio norte (que nos condiciona por su aceptación) este signo rige el invierno, que es precisamente cuando la vida aparentemente se halla más alejada de nosotros.

Es asimismo un signo de muerte porque por intermedio de sus energías se llega al fin de todas las cosas, se les da concreción en su punto más acabado y por ende se cumple con su propósito, sobreviniendo la muerte; es por ello que no nos sorprende que el signo sea agente del Séptimo Rayo (en niveles superiores Tercero y por último Primero). Recordemos su lema exotérico: “que rija la ambición y la puerta siga abierta de par en par”; es la nota del esfuerzo en pos de objetivos egoístas que conducen a un final común y masivo.

Ello nos da base para mencionar los regentes: exotérico y esotérico es Saturno, el planeta de los anillos o “círculo no se pasa” de la conciencia, que colabora con la Vida fijando a lo inferior los límites en la Ley de la Evolución impartida por lo Superior. Este planeta es el que exige disciplina, esfuerzo y actividad en la materia; es el planeta por el que conocemos nuestros límites y bajo el cual cumplimos la Ley del Karma. Cuando trabaja a nivel externo fortalece o endurece la personalidad, pero oportunamente la agota, o si se quiere la asfixia dentro de sus propios límites demasiado estrechos para la conciencia liberada.

Aquí comienza su labor como regente esotérico, ya que durante eones la personalidad permanece ciega ante el fenómeno de la muerte, de sí misma y también de sus metas egoístas, que se suceden unas a otras sin ofrecer frutos esencialmente sustanciosos. A esto puede llegarse de dos maneras distintas.

En primer lugar, gracias a la interrelación con otros signos (especialmente con Leo, muy vinculado a Capricornio) se manifiesta una mayor conciencia espiritual, con lo que los antiguos límites se revelan como demasiado estrechos y se invoca al Ser Superior para que provea de un nuevo sentido a la vida. Se pasa allí a la influencia de Sagitario, que es el signo que sigue en el progreso lento de la evolución.

Empero, si la persona se ajusta a las demandas de su ser interior y Saturno opera en su nivel esotérico no rige la Gran Ilusión y el progreso es hacia el servicio de Acuario, por lo que la conciencia aprovecha las energías del signo para conseguir una poderosa abstracción, que está simbolizada por el Tercer Rayo como segunda energía y por Saturno, también del Tercer Rayo de Inteligencia Activa. Esa energía recogida dinámicamente gracias a la comprensión iluminada es entonces vertida con inteligencia y con un delicado conocimiento del tiempo (o karma) a fin de ayudar a nuestros semejantes.

El último regente, el más poderoso, es Venus, que al estar en la cúspide del signo se halla íntimamente vinculado a la naturaleza de Capricornio, la Luz. Venus es asimismo el símbolo de los Ángeles Solares, que sacrificaron su elevada evolución espiritual a fin de encarnar en la Tierra y responder al llamado egoico de la humanidad. Esto se relaciona con el lema esotérico del signo: “estoy perdido en la luz suprema, sin embargo, a ella le doy la espalda”. Es la expresión de un particular estado de conciencia, la cumbre de la comprensión, cuando tras dejar atrás los límites de Saturno lo único que permanece es la luz de la identificación y es precisamente esa luz la que impele al ser a tornar su vista espiritual “hacia el reino del dolor” (regido por Saturno), de manera de actuar como colaborador consciente de la Voluntad de Dios, ya que como marcábamos el Primer Rayo rige al signo en su aspecto más elevado.

Se trata de un elevado estado de realización espiritual, en el cual se vislumbra la respuesta al misterio del bien y el mal y el llamado “pecado original”. Si asociamos el estado de identificación con el espacio y el pensamiento con el tiempo, es posible comprender por qué se suele afirmar que un iniciado se encuentra más allá del bien y del mal; una interpretación nos lleva a suponer que desde las alturas de su vivencia ha alcanzado a abarcar o aprehender ambos fenómenos como una unidad, ya que no existe separatividad en la conciencia de un iniciado. Y por su parte, al haberse podido elevar por encima de la vibración de su cuerpo mental llega a experimentar la liberación del karma, que se halla sutilmente ligado a la mente separativa. Simbólicamente hablando, podemos decir que Saturno (agente de la Ley del Karma) ya no lo rige, y en cambio inicia su ciclo de influencia la fraternidad dimanante de Venus.

No podemos cerrar estas reflexiones sin una mención especial a la experiencia de la cumbre, tan típica de Capricornio. Se trata de un período particularmente auspicioso para meditar acerca de la relación existente entre la luz, la iniciación y la muerte, para reflexionar a la luz de la conciencia cuál es la montaña que estamos escalando en la vida y con cuánto sincero esfuerzo lo estamos haciendo. En ese sentido es que cabría considerar todo momento de elevación, como el fin de un ciclo y el recogimiento en la luz superior, para retornar con la llama divina cargada de planes, comprensión y voluntad, tras esa brevísima muerte.

Es asimismo la reencarnación con una perspectiva más amplia, desde la cual todos los problemas de la vida mundana parecen más sencillos. Sencillez es una característica de la creciente influencia de Capricornio y por ende de la iniciación, ya que la alta vibración nos eleva y nos impide perdernos en la maraña de disputas cotidianas. Una lectura de ello la tenemos en el ascenso de Moisés al Monte Sinaí, quien recibió los Mandamientos y cuando se dispuso a aplicarlos a su pueblo halló a éste absorbido por la materia y adorándola como el becerro de oro.

Puede ser entonces un momento oportuno para realizar un balance, tal como exotéricamente suele hacerse, y realizar un esfuerzo que eleve nuestra vibración y nos haga llegar a la cúspide de nuestra conciencia, a fin de refrescar nuestros orígenes y nuestra misión en la vida, y poder así “encarnar” nuevamente con renovada inspiración en ofrenda a la humanidad y al mundo, sencillamente lo que en cada Navidad (esotéricamente en Getsemaní) nos recuerda el Cristo con su ejemplo.