Los tres niveles del horóscopo

28.6.10

Cáncer, la encarnación de la intuición


Por Martín Dieser



Pensar en el aporte que el signo de Cáncer hace a la humanidad, en el lugar que ocupa en nuestra conciencia, inmediatamente nos conduce a una palabra: construcción, muy afín por cierto al lema esotérico de este signo, que es:

“construyo una casa iluminada y moro en ella”

Conviene sin embargo no tomar superficialmente al término, y más bien reflexionar acerca de qué se entiende por construcción. Desde la perspectiva corriente, nos indica una actividad de “hacer”, sea física, emocional (“manejar” emociones) o mental (lo mismo con los pensamientos). Pero aquí la teoría esotérica nos recuerda que el plano mental, donde nosotros intentamos afianzarnos, es apenas el subplano gaseoso del plano físico cósmico, y por lo tanto no es un principio, como recurrentemente dice El Tibetano. Eso significa que la verdadera actividad y el impulso más puro no emana de nuestro plano mental (el gaseoso cósmico), sino de los subplanos etéricos cósmicos, de cual el búdico es el primero.

Y nos recuerda asimismo que el alma es una gran constructora, pero que a diferencia de la personalidad “construye sin tocar”; la actividad, la intención y el esfuerzo del yo es necesario, pero el alma inspira, no hace; ésta es una gran clave para la creación espiritual, y una palabra afín que suele ayudar a mantener a raya la personalidad es “naturalidad” en la acción que se quiere resulte espiritual.

Hablar entonces de construcción desde una perspectiva más profunda nos lleva directamente al plano búdico, al reino de la intuición y la razón pura, del cual el plano mental es un reflejo condicionado. Es allí donde se generan las causas que oportunamente movilizarán a constructores de los planos inferiores y, desde un punto de vista oculto, los esfuerzos realizados en estos niveles son parte de la Gran Ilusión, y si bien son válidos hasta tanto se comience a vivir en la intuición, oportunamente se develarán como insuficientes, oscuros y aprisionantes. Es interesante ver que Cáncer rige también la construcción en los tres planos inferiores, y la Luna es su regente; también suele hacerse referencia al mal empleo de las energías cancerianas, que terminan atrapando al yo en la oscuridad de su propio karma.

Al mismo tiempo, la evolución lleva a que esos niveles de conciencia se revelen como una prisión para el ser, que ahí toma conciencia de su situación e intenta acercarse más a lo que ahora percibe como la verdadera luz. Se aprecia aquí otro triángulo: Cáncer (prisión) – Leo (conciencia) – Capricornio (luz, salida) que tiene un rol definido en esta fase del progreso interno, esté o no visible en la carta natal.





Sentada la idea de que Cáncer puede también interpretarse desde el plano búdico, será bueno profundizar en la medida de lo posible. Poco se conoce en verdad de este nivel de conciencia: la literatura esotérica nos habla profusamente del movimiento en el plano mental, el estudio, la iluminación, la concentración, etc., todo tipo de miradas desde esta perspectiva. Al contrario, casi no se conocen las leyes del plano búdico, cómo se entra en contacto con él, cómo se lo domina, cómo se puede prestar servicio desde allí. Más aún: en la percepción de quienes lo han experimentado se habla de la intuición como algo amorfo y demasiado elevado como para distinguirlo de otra cosa, como si no tuviera un sentido en sí misma, y como si no estuviera sometida a una Ley superior, sino que fuese una especie de fin.

Como base teórica para comprender más prácticamente lo expuesto, es importante que consciente e inteligentemente nos conozcamos como la Mónada (Espíritu), como partes de la Vida Solar, en contacto con la materia de los seis mundos que constituyen los seis subplanos del plano físico cósmico (monádico, átmico, búdico, mental, astral y físico) a través de distintos vehículos. El contacto más fuerte es con los planos mental inferior o concreto, astral y físico, los cuales deben ser dominados por el uso de la voluntad, el amor y la luz, para revelar la realidad velada tras estos estados de conciencia. En la actualidad, la humanidad en su conjunto tiene por delante conocer y dominar el plano mental, y solamente en la medida en que las Eras pasen ocurrirá lo mismo con el búdico, al cual sólo es posible acceder a través de la mente iluminada, y que hoy, comparativamente hablando, es la meta de unos pocos.

Cáncer rige lo que El Tibetano denomina “las aguas” y no es casual que represente a este elemento. La conciencia masiva, que lógicamente tiene aplicación directa en ese estado indiferenciado que es la conciencia instintiva, también tiene una dimensión intuitiva. En efecto, si se invita al corazón a acompañar a la mente y luego se afina la atención, se apreciará que la percepción sintética no tiene un límite definido, como sucede con la mental, sino que resulta más bien difusa y omniabarcante, a la vez que profundamente clara. La energía que llega se vierte a través de Neptuno, que así demuestra por qué rige esotéricamente al signo.

A la vez, si aún la sensibilidad permite “dar una vuelta alrededor”, se notará que existe algún grado de abstracción o de dominio sobre ese plano, y ese estado posiblemente tenga que ver con la frase del Tibetano de “el Espíritu sobre las aguas”. Allí comienza la construcción subjetiva de Cáncer, desde el centro del corazón, paseando la conciencia a través del plano etérico cósmico, lo cual pone al ser en contacto con distintos tipos de energía, porque el plano etérico es siempre el plano de la energía, de los rayos enfocados a través de las estrellas, las constelaciones, los signos y sus planetas regentes, que según la afinidad con el rayo del propio ser se van a expresar a través de los distintos chakras, humanos y planetarios según la evolución.

Lo interesante es que en ese proceso de búsqueda el estado de la conciencia no es personal o individual, sino sutilmente grupal, porque es claro que se entra en contacto con energías que están más allá del yo, y para ello, aunque sea inconscientemente, es necesario conectarse con otros que no son el yo, pero que tienen una afinidad vibratoria que permite una invocación de energía como la que se alcanza. No por nada en Los Rayos y las Iniciaciones se habla del progreso grupal y se dan reglas muy profundas conectadas con el plano búdico.

Y siguiendo con la idea del contacto con energías elevadas, se puede ver que se trata de un estado creativo, de un Idealismo creativo, y ello explica por qué el 6º rayo de Devoción (expresada por Marte) e Idealismo se manifiesta a través de Neptuno. E incluso en un determinado momento cesa ese divino idealismo, y se “encuentran los límites de la creación”, que no es sino la Voluntad de los Seres que dan vida a las energías con las que se entró en contacto. Eso hace que conscientemente se obedezca Su intención, una Ley interna más elevada que las que conocemos, y ello “cierra” la creación y precipita la forma al plano mental, produciendo la encarnación.

Surge de lo anterior que la encarnación es un proceso grupal, nunca individual, porque siempre es el resultado de la Intención de una Vida Divina, a la que el ocultismo divide en estrellas, un sistema solar, un planeta, un reino de la naturaleza y demás, cada uno cualificado por un rayo determinado, que le da un “color” especial a la manifestación, y en términos concretos un matiz a la forma mental que se quiera expresar en el mundo. Dicho en otras palabras, el Plan (y sus analogías superiores) es el que produce la encarnación, y el resultado del contacto del alma con ese Plan es el que la precipita al mundo, junto a la oleada de energía que se ha liberado al planeta en ese momento.

De ahí que las interpretaciones individuales sobre el tema de las vidas pasadas tenga poca claridad, porque opera en los tres planos inferiores, el físico, el astral y el mental, y en gran medida se halla supedita a lo que ocurra a nivel grupal, donde sí algún día podrá encontrarse la verdadera clave y no sólo retazos de la verdad.

El período presidido por Cáncer es, por lo tanto, un momento propicio para aprovechar la conexión interna alcanzada gracias a Géminis, elevarse al reino de la intuición y ser parte silenciosa del verdadero proceso de creación, del cual lo acontecido en los planos físico, astral y mental no es sino un reflejo, así como el subplano etérico es el principio y los subplanos sólido, líquido y gaseoso se hallan bajo su regencia.

Es también un buen período para vivenciar la masividad especial del plano búdico, abrir el ser a nuevas energías, un plano que es grupal e indistinto en forma muy diferente a lo que ocurre en el plano astral, que no por nada es su analogía inferior y tiene aguas mucho más densas (y oscuras) que el primero. Y en todo caso se impone aquí tener en mente el triángulo Cáncer – Leo – Capricornio señalado, y hacer primar la conciencia y la luz, la humildad y la razón, antes que el espejismo.

Por último, destaquemos que la influencia de Cáncer y el servicio bastante desconocido que se realiza a través del plano búdico también tienen que ver con la construcción de una morada iluminada, aquella esplendente forma mental donde podrá habitar segura y evolutivamente la humanidad durante la Era de Acuario y durante otros ciclos tan misteriosos que por ahora sólo podemos imaginar.

21.6.10

Cáncer: Construir con Luz

Por Ricardo Georgini

 

De todos los signos del Zodíaco, Cáncer o el Cangrejo es el que está más asociado a lo material y lo concreto. Y nuestra experiencia en el mundo material siempre involucra la construcción y la utilización de formas. ¿Qué formas hemos construido y cómo las estamos empleando? ¿Qué formas queremos construir y cómo queremos utilizarlas? Cuestiones como estas, de un modo u otro, son traídas a nuestra atención en el mes de Cáncer, que este año va del 21 de junio al 22 de julio.

La primera forma que construimos para manifestarnos en este mundo es nuestro propio cuerpo. El mismo es construido a lo largo de la vida y reconstruido diariamente, a través de nuestros hábitos de alimentación, de respiración, de higiene, de sueño y de ejercicio físico. Y construido también de acuerdo a nuestros hábitos emocionales y mentales, que influencian la constitución del cuerpo más de lo que generalmente suponemos. Es importante atender a todos esos factores, pues el cuerpo es, necesariamente, nuestro primer y principal instrumento en el mundo; todas nuestras experiencias materiales se realizan a través de él.

La segunda forma que construimos es la casa. Es nuestro puerto seguro en medio del mundo, y nuestro lugar de refugio, recogimiento y restauración. Otra forma fundamental es la familia, sea la biológica o aquella que escogemos a lo largo de la vida. Ella es nuestro primer núcleo de relaciones humanas, de apoyo mutuo, acogimiento e incentivo.

Cuerpo, casa, familia – a partir de estas formas básicas, todas las demás son construidas: grupos, instituciones, Estados. Y así construimos colectivamente aquella gran forma que llamamos sociedad. Pero si, por un lado, la sociedad es un producto de los individuos y las familias, por el otro es en el seno de la sociedad donde ellos nacen y crecen, amparados por toda la estructura y las facilidades que la sociedad provee. Cuerpo, casa, familia y sociedad – tales las formas básicas que tornan posible, segura y fructífera toda la existencia humana en este mundo.

La influencia de Cáncer contribuye para que nos mantengamos siempre debidamente anclados al cuerpo y para que jamás nos apartemos del mundo, da la sociedad y de la vida humana común. Nos impulsa a no cambiar las experiencias concretas y mundanas, sino más bien utilizarlas apropiadamente, para que finalmente alcancemos un estado de conciencia capaz de incluir lo interno y lo externo, el espíritu y la materia, el ideal posible y la realidad actual. Así, el estímulo de Cáncer nos ayuda a no hacer de la espiritualidad una vía de escape sino un verdadero camino de realización integral.

Cáncer nos alienta a que manifestemos en la vida humana diaria todas nuestras visiones, ideas y sueños elevados. Y la herramienta más poderosa de que disponemos para construir en nuestras vidas aquello que queremos es la imaginación. Es en la imaginación donde comienzan todas las construcciones. Imaginar es construir con energía mental y emocional, y las formas así construidas subjetivamente siempre terminan concretizándose. A través de la imaginación, con enfoque y claridad, podemos reconstruir enteramente nuestras vidas y volverlas la expresión de todas nuestras aspiraciones superiores.

La vida en el mundo material puede ser una experiencia de limitación, oscuridad y aislamiento, pero también puede ser una experiencia de libertad, luminosidad y compartir. Las formas que vamos construyendo pueden terminar convirtiendo nuestra vida en una prisión que nos confine y separe de los demás. O podemos construir formas que, finalmente, conviertan nuestra vida en una estación de luz, en la que todo lo que tenemos sea libremente compartido con los demás. En el mes de Cáncer, somos llevados a reflexionar sobre esta cuestión: ¿Qué tipo de vida estamos construyendo?

19.6.10

Viviendo tiempos intensos



Por Joanna García

 
Viviendo tiempos intensos

Esa es una de las sensaciones más reales que una gran mayoría de la humanidad está experimentando. Intensidad en lo positivo y en lo friccional. Sentimiento de que todo cambia y el cambio si no se vive desde el centro, desorienta y crea temor.

¿Qué puede significar vivir desde el Centro?

Quiere decir vivir conscientes de que existe un Plan que se torna  cada vez más lúcido en nuestro interior.

Quiere decir aceptar las ideas que vienen desde lo alto y que crean un santuario interior  desde donde el Alma emite  su nota  y tranquiliza, activa y energetiza todas nuestras células.

En ese bendito santuario interior, nuestra personalidad es afinada y preparada para nuestro personal servicio  en estos tiempos marcados intensamente desde el Firmamento, los cuales nos hacen priorizar los esfuerzos de la mente superior, viviéndolos especialmente desde el corazón.

Géminis se aleja ya y este mes entre unos acontecimientos y otros, no se ha podido hablar de él.

Géminis es la dualidad y la Mente Superior, es el Amor a través de esa Mente y es el Signo que controla Esotéricamente el corazón de nuestro Sistema Solar y que junto con Mercurio como Regente Exotérico y Venus como Regente Esotérico, ha preparado cuanto menos a dos tercios de la Humanidad, para comprender y colaborar con los Mensajes que el Universo emitirá durante largo tiempo.

La Astrología existe desde el principio del Todo, pero partiendo desde hace  cinco mil años, ella ha observado la creación de grandes y aparentemente  indestructibles imperios, convertirse con suerte, en sitios meramente turísticos; religiones que creaban dioses convertirse en supersticiones y desaparecer. Demonios convertirse en santos y santos en demonios. La Astrología ha visto que la vida es como las de un mar imprevisible que vienen y van al igual que lo hacen los ciclos.




Observemos atentamente la potencia de tres elementos que ya están en nuestra vida.

URANO  el Dios del Cambio  situado en los primeros grados del Signo que contiene en potencia la energía de todos ellos,  ARIES  y junto a él JUPITER considerado “el gran benéfico, la Energía en la que Dios se apoya, el creador y motivador de avances ideológicos y de búsquedas interiores.

Por estar precisamente en el Signo mencionado, se ha hablado mucho de esta conjunción y aquí aparece la memoria de la Astrología, recordando el ciclo que insume Urano en dar la< vuelta al Sol que es de 84 años aproximadamente.

En 1784 se produjo exactamente esta misma situación. Urano conjuntó a Júpiter en el primer decanato de Aries y el mundo cambió al comenzar a dejar dejando de  ser España el país con una mayor potencia naval, entregando a Inglaterra ese poder. El imperio ibérico iba hacia su fin y surgía el imperio anglosajón. Un ciclo acaba y otro comienza. La humanidad de ese momento empieza a conocer lo que ahora llamamos un nuevo paradigma.

En 1845 se produce la misma situación. Esos intensos primeros grados de Aries provocan que el parlamento británico promulgue lo que se llamó la “Ley Aberdeen” que inició algo casi imposible de imaginar en aquella época  –la liberación de la esclavitud-  que impactó e hizo estallar los más profundos patrones de esa época cambiando relaciones sociales y económicas.

Bien podemos comentar con los ojos de hoy, que la energía imparable y libertadora de Urano, unido al respeto jupiteriano y a la innovación Ariana en ese ciclo en cuestión, han permitido, sin entrar en valoraciones políticas, que un Presidente negro esté en la Casa Blanca.

En Julio de 1927, otra nueva y exacta unión confiere la técnica unida al valor necesario para que Charles Lindbergh llevara a cabo la primera travesía en el Atlántico consiguiendo que universo se viera más pequeño al poder conectar unos con otros con facilidad.

La fuerza guerrera Ariana en Agosto de ese año cambió la historia de  China después de la revuelta del ejército chino y la formación del “Ejercito Rojo. Mussolini convirtió a Italia en un país fascista y Stalin al expulsar a León Trotsky se convierte en del PC y de la URSS. El planeta tiene que adaptarse a la convulsión de los cambios. Extensos son los cambios vividos desde esa pasada conjunción de fuerzas. Las comunicaciones en todos los sectores  y tantos y tantos adelantos, bien empleados a veces e intensamente dolorosos en otras ocasiones.

Este paseo por la historia nos demuestra que los ciclos son importantes y van transformando la vida y la consciencia de todos nosotros. Forzosamente los anteriores ciclos mencionados,  tienen que haber influido en ir hacia la comprensión del forzoso cambio de actitudes.

Saturno desde otro Signo Cardinal, Libra además de poner cierto límite a la expansión de los hechos que han de cambiar los derechos y las ideologías, nos hace patente el eterno conflicto del Yo y el Nosotros. El Yo de la opulencia y la vida fácil y el Nosotros, de la enfermedad y la total pobreza.

El otro Gran Dios del Cambio, Plutón, forma una cuadratura para asegurar que lo que como Almas hemos podido desarrollar a través de un mejor sentido y búsqueda de valores, así como todo el trabajo hecho con especial intensidad en este último ciclo  por la Jerarquía de Maestros, ofrezca los resultados esperados.

No podemos proyectar en ninguna persona, en ningún suceso, en nada ajeno a nosotros mismos, el no formar parte de la colaboración en estos Tiempos Intensos. Relaciones personales, actividades grupales, oración, sentido equilibrado de lo que es la devoción y en definitiva el Amor que es parte inseparable de nuestro Planeta por pertenecer nuestro Logos Solar al Segundo Rayo, a través de servicio, enseñanza, entrega, es lo que exigen esos grandes Dioses que desde el Firmamento tocarán con suavidad o en forma traumática cada una de nuestras vidas, dependiendo siempre, de lo que libremente aceptamos en la vida actual. Nada está ya separado. Nadie puede ser ya una Isla. La ola nos llevará hasta la orilla que este ciclo nos depara o nos engullirá en el caos que precederá una vez más en el Universo, al equilibrio.

Observemos desde la total confianza en el Plan divino, en qué Casa de nuestro tema está Aries indicando que la liberación, la inventiva, el proyecto nuevo, nos pide sus derechos, nos avisa de los potenciales de esa unión en nuestro propio plan de vida como Almas.

Desde la Casa opuesta estará Libra con todos esos “otros de nuestra vida” y Saturno desde allí espera ética, derechos auténticos, colaboración sin manipulaciones, pactos hechos desde el amor incondicional.
Capricornio, el gran Signo de los Iniciados con Plutón situado en él durante largos años, estará en tensa observación de los otros puntos mencionados,  para hacer caer todo cuanto no esté de acuerdo con las normas que tanto precisa la humanidad.

Más que nunca el desapego es el camino del medio para transitar y poder crecer, a través del diálogo de estos Dioses del Cambio.

Que desde ese santuario interior que nos lleva al sentimiento de paz en el corazón, solamente dirigiendo nuestra atención hacia él, podamos ser parte activa y positiva de los Tiempos Intensos.


Desde el corazón siempre,

Joanna

28.5.10

Géminis, el amor tras la dualidad


Por Martín Dieser



La visión esotérica del signo de Géminis se encuentra íntimamente ligada a la conciencia humana tal como nos resulta más familiar, es decir, la basada en la mente y con la infaltable presencia de la dualidad. En un sentido sutil, es gracias a las energías vertidas por este signo que se podrá experimentar ese divino conflicto, esa fragmentación interna que se suscita cuando se interacciona con algo que se cree ajeno al yo, pero que por ese mismo karma deberá irresolublemente integrarse en el corazón si es que quiere alcanzarse la plenitud.

La experimentación del no-yo es fundamental en la evolución de la mente humana, y Géminis preside ese proceso de interacción, de relacionamiento entre la forma y aquello que está más allá de la forma. Es el gran agente vinculador que pone en contacto ambas dimensiones, y allí reside uno de los motivos por el cual su energía es denominada la de los mensajeros; allí también podría encontrarse una especial vinculación del Maestro Tibetano con esta constelación (no el signo), e incluso tal vez en la dinámica de yo, no-yo y amor unificador, base esotérica del movimiento de triángulos impulsado por el mismo Maestro.

Para conocer un no-yo es necesario percibir algún tipo de realidad externa a la propia conciencia actual, y allí es donde operan las energías de Sagitario, que son complementarias de las geminianas ya que dirigen y enfocan la conciencia hacia una cualidad determinada, la cual se percibe como ajena al yo. Desde el momento en que se lanza la flecha comienza el viaje hacia la meta, y allí rige especialmente Géminis. Esto tiene un reflejo exotérico: en la astrología convencional ambos signos rigen los viajes, entendidos en tal caso como físicos.

Géminis es una energía muy importante para la humanidad, porque es eminentemente la energía del AMOR, de la paz resultante y la consecuente superación de los conflictos. A través de su accionar es que todo aquello que se capta como ajeno al yo es incorporado a la conciencia, incluido dentro del sentido interno, y en ese proceso reside la clave de la unificación de las cualidades que subyacen en todo lo manifestado.

La dualidad, en un sentido oculto, no es más que la ausencia de unidad consciente, y desde el momento en que nombramos a la conciencia estamos hablando del amor. La dualidad sólo cesa de agitarnos cuando abrimos nuestro corazón a la forma, cuando comprendemos que todo en el universo tiene un sentido y que estaremos incompletos hasta tanto no nos integremos conscientemente a él. Nuestra presencia se volverá más vívida a medida que podamos comprender, a través de la mente y el corazón, a cada aspecto de la vida con el que tengamos interacción como un sentido en sí mismo, como una parte de esa gran meditación que es el Plan divino, y que en tanto tal merece un profundo respeto en todas sus manifestaciones.




El misterio de Géminis está oculto en la compasión, y de allí que su rayo, el 2º de Amor Sabiduría, lo vincule a Piscis y Virgo, los dos signos por excelencia de esta cualidad. El estado de conciencia que agota la dualidad es uno que se encuentra más allá de los pares de opuestos, o tal vez podríamos decir por detrás, como la sublimación de la comprensión de todo lo existente en el círculo no se pasa de la conciencia personal, que crecientemente va abarcando esferas más amplias a medida que se avanza en el Sendero espiritual.

En ese sentido, el amor nos lleva a otro punto muy importante relacionado con este signo, y es el tema del karma: decir relación es decir tiempo, y, como sabemos, el tiempo es la matriz del karma, el conjunto de energías imperfectas que tienen que sintetizarse en la conciencia del ser para alcanzar la liberación en los planos físico, emocional y mental.

Desde el momento en que nos encontramos frente a una interacción, a una expresión de energía en el tiempo, a un no-yo, surge una profunda responsabilidad para con ese aspecto no integrado del yo, en cierta manera una relación kármica que está presente en la conciencia como algo diferenciado. Y aquí es donde suele olvidarse el aspecto central de Géminis que es el amor.

El amor es el gran liberador del karma, porque puede existir dualidad, pero cuando se comprenden el origen de ésta y su sentido profundo se alcanza la conciencia de síntesis, no más sea por un instante, y en la plenitud no hay espacio para tiempo alguno (y por ende karma, tal como nos afecta).

Sin embargo, a menudo la falta de compasión y respeto nos lleva a despreciar las cualidades que nos rodean: la mente se fragmenta buscando caminos lejanos, charlas más interesantes, personas más profundas, etc., distrayendo al Pensador y alejándolo del aquí y ahora, que es donde crecientemente encontrará respuestas a todos sus interrogantes. Implica la búsqueda del sentido de cada proceso, pero también el de cada situación, acto, palabra, emoción y pensamiento que nos rodea, con profunda comprensión de la importancia que tienen porque es lo que el karma nos ha deparado en el presente; tal es la dualidad de Géminis y la gran oportunidad que nos brinda.

Si por el contrario permanecemos con la mente y el corazón ciegos a los significados, la interacción no se profundizará, precisamente por nuestra falta de compasión, y sufriremos reiteradamente por nuestra superficialidad, que se convertirá así en una generadora de inarmonías.

Se puede entonces apreciar la importancia del amor en la vida espiritual, donde ocupa un lugar destacado el plano búdico, simbólicamente representado por el aire. Precisamente allí puede encontrarse un triángulo de energía entre Géminis, Acuario y Libra, produciendo respectivamente relación grupal, un punto de síntesis amorosa y la conciencia grupal resultante.

En conclusión, la energía de Géminis está presente en cada fragmento de nuestra conciencia y en cada triunfo de la comprensión por sobre la forma, y representa una influencia muy importante en la vida espiritual. El período cíclico en que nos hallamos bajo su regencia puede ser especialmente propicio para meditar y poner en práctica los profundos significados que contiene.

24.5.10

Géminis: Un Universo de Relaciones


Por Ricardo Georgini


Las ideas centrales del signo de Géminis son dos: dualidad y relación. Toda la existencia está compuesta de pares de opuestos, tales como el bien y el mal, atracción y repulsión, el yo y el no-yo. La influencia de Géminis nos estimula a percibir claramente las dualidades presentes en nuestra experiencia; mas, por otra parte, nos estimula también a unir las dos partes en una relación armoniosa. 

La primera dualidad es la de espíritu y materia. También podemos llamarla energía y sustancia, vida y forma, sujeto y objeto. Esta dualidad fundamental origina todas las demás. En el ser humano, la misma se expresa subjetivamente como alma y cuerpo, y objetivamente como el yo y el no yo. Después vienen otras más específicas de la experiencia humana, como amor y odio, placer y dolor, masculino y femenino, etc. 

Pero, más allá de toda dualidad, siempre está presente la unidad esencial de todos los seres. Las dos caras de la moneda son facetas de un mismo objeto. Esta unidad sólo puede ser experimentada subjetivamente, en los niveles más profundos de la conciencia. En  cambio, en el mundo concreto y externo reinan siempre la dualidad, los contrastes, la diversidad. 

Con todo, la unidad interna esencial puede y debe ser reflejada en el mundo de las apariencias. Esto es realizado a través de las relaciones. Las relaciones armoniosas reflejan externamente la unidad que existe en lo interno. Ese es el sentido más profundo del amor: la conciencia de la unidad esencial. El amor es la energía de nuestra esencia una, y cuando fluye a través de la red de relaciones reconcilia todas las aparentes separaciones. 

La experiencia humana está marcada por una ilusoria sensación de aislamiento, separación e independencia. Muchas veces, la vida nos enfrenta con las dualidades y diversidades, pero no llegamos a dar el paso delante de relacionar y unir. La energía de Géminis nos incita a dar ese paso, abandonando el desconocimiento, la indiferencia, los preconceptos, etc. 

Son muchas las relaciones a establecer y perfeccionar, tanto dentro como fuera de nosotros. Hay una relación entre el alma y la personalidad, o entre nuestra esencia espiritual y nuestra identidad personal material; entre la mente y el cuerpo; entre razón y sensibilidad o cabeza y corazón. Existen las relaciones con los distintos familiares, con los amigos, los compañeros de estudio y de trabajo. ¿Y cómo olvidar nuestra relación con el dinero, la política, el planeta, el sufrimiento mundial? 

Resulta primordial establecer relaciones, pues ellas son el campo para el cultivo de la expresión del sentido de unidad interna. Cuando encaramos las mismas a partir de un nivel emocional o mental raso, siempre se encuentra presente una separación entre uno y otro – el yo se siente incompleto, cadenciado, dependiente, apegado. Pero cuando las relaciones son tejidas a un nivel más profundo de conciencia, ahí sí experimentamos la unidad esencial, con un natural sentido de realización y libertad. 

El mes de Géminis, este año, comienza el 21 de mayo y se extiende hasta el 20 de junio. Durante este período, la intensa circulación de energías geminianas en el planeta nos inspira a estar atentos a nuestras múltiples relaciones, procurando perfeccionarlas y profundizarlas, para así expresar mejor la belleza, la armonía y la unidad de toda la vida.

26.4.10

Claves psicológicas sobre el Festival de Wesak


Por Martín Dieser


“Como arriba es abajo, como abajo es arriba” reza el axioma oculto, y el Festival de Tauro no es la excepción. Cuando hablamos de Wesak estamos refiriéndonos a un evento de fundamental importancia en la vida de la humanidad y en sobre todo del planeta, porque hacemos referencia al contacto entre tres reinos: Shamballa, el centro donde la Voluntad de Dios es conocida; la Jerarquía espiritual, el reino de las almas; y la raza humana. Si recordamos que la humanidad es la gran responsable de iluminarse para abrir las puertas de la energía espiritual a los reinos animal, vegetal y mineral, comprenderemos que se trata de un momento de unión con amplios efectos espirituales para la evolución interna planetaria.

Pero la vivencia no se acaba allí: Wesak no es un evento abstracto o meramente intelectual, ni sólo un relato interesante lleno de fórmulas complejas; es también una realidad de la conciencia, una fusión entre la mente y el corazón. Veamos algunas analogías que nos pueden iluminar al respecto, siempre considerándolas desde lo grupal y con énfasis en lo subjetivo.

Sabemos por la literatura religiosa y esotérica que, en Wesak, la Jerarquía de Maestros en pleno y Sus colaboradores llevan a cabo un gran acto de invocación de energía espiritual, culminando con la llegada del Buda y una bendición traída desde los planos superiores. La humanidad está representada por los discípulos, y cada persona que lleva una vida espiritual es llamada a ocupar su lugar. Se trata de un gran acto de invocación, a través del cual la Jerarquía facilita el contacto con la energía superior del Buda y produce una síntesis durante un breve instante, resultando en una iluminación cuyos efectos internos se extienden durante largo tiempo.

Existe una clave psicológica para interpretar lo anterior, esto es como el contacto entre la mente (humanidad), el alma (la Jerarquía) y la Mónada o fuego espiritual (el Buda), y su analogía no es sino un sencillo acto de meditación enfocado en el corazón al servicio de las metas del yo superior, con el valle y la montaña indicando los distintos estados del ser.

Tenemos así un elemento mental, la humanidad, que prepara la forma para la afluencia de la energía sutil traída por el Buda (representando a Shamballa). La actividad mental, meta de la actual quinta raza, se refleja por los diseños geométricos creados antes del contacto, los cuales constituyen un lenguaje simbólico profundamente cargado de significado.

La iluminación es ante todo un efecto mental, un estado de realización que surge de la unión entre la formalidad del intelecto y la intrepidez del corazón. En cierto sentido es buscada conscientemente, pero de poco sirven la lucha, el esfuerzo y el intelecto si no son acompañados por el amor de servir a la Vida Una, y allí vemos la necesidad de que la Jerarquía asista a la humanidad en ese contacto.

Asimismo, cada pequeño átomo de la mente preparada para el contacto con la luz está simbolizado por los discípulos e iniciados que participan del ritual. Como suele ocurrir, no toda la mente es utilizada en la meditación, y no toda la humanidad puede participar del Festival sino sólo quienes se encuentran preparados para ello.

El otro componente es naturalmente el corazón y, como decíamos antes, no es posible ascender más allá de un determinado estado de la conciencia si no se lo involucra en la reflexión. El amor, la horizontalidad, la fraternidad, el principio del compartir son las claves del proceso, porque expanden la mente y la conectan en toda su integridad, ampliando así la capacidad de servicio, y como gracia la iluminación. Analogía de ello es la presidencia por la Jerarquía del ritual de fusión realizado por los hombres, simbolizando al alma que guía a la personalidad hacia lo superior, y proveyendo a través del Cristo la palabra de poder que en el momento cúlmine de la invocación convoca al Buda.

Estamos entonces ante un gran acto de magia organizada planetaria, como gustaba de decir Vicente Beltrán Anglada, con una importancia fundamental para los siete reinos (o cuerpos individuales) porque involucra a la mente humana consciente, el gran medio de contacto entre lo superior y lo inferior en este período. La realización cíclica (una vez por año) nos sugiere que se trata de un acto de reflexión sintética, que reúne lo mejor de un pensamiento meditado y lo ofrenda amorosamente ante el Buda para que éste lo inunde de luz.

Como se ve, es la analogía a gran escala de la formación de un pensamiento, la meditación centrada en el corazón y la revelación de la luz.Se dice que el Buda es invocado gracias a la atracción magnética creada por el ritual, y eso nos habla de la imposibilidad de actuar si no existe previamente una conciencia grupal, la cual marcará la medida de la bendición. Nuevamente preparación, invocación, equilibrio y evocación, más la iluminación resultante.

Seamos parte entonces de esos ciclos espirituales de los que Wesak es hoy su máxima expresión, esos momentos en los que la humanidad como un todo es llamada a la reflexión y la vida interna. Que el silencio del contacto nos refresque en nuestra esencia, el fuego, y en la cercanía de la unión comprendamos el significado de la fraternidad y el destino común de todo lo viviente, claves de la Era de Acuario que estamos compartiendo.

23.4.10

Tauro, Deseo y Voluntad

Por Ricardo Georgini


TAURO

El tema principal del signo de Tauro podría ser descripto como el uso de la materia. Normalmente, un ser humano permanece en medio de la materia como víctima, siendo arrastrado de un lado al otro por variados deseos, y así enfrenta múltiples experiencias. A medida que aprende de ellas y alcanza la claridad, el ser humano comienza a conducirse con mayor libertad en su vida, movido por la voluntad consciente. En esta gradual evolución del deseo a la voluntad, Tauro contribuye con su energía iluminadora, y en el mes astrológico del Toro (este año desde el 20 de abril al 20 de mayo) tal energía se encuentra especialmente activa.

Habitualmente no distinguimos entre deseo y voluntad, y usamos estas dos palabras indiscriminadamente. No obstante, deseo y voluntad son bastante diferentes, y dicha diferencia es fundamental en el signo de Tauro.

El deseo es la fuerza que nos liga a la materia, surge por el contacto con las cosas externas y nos impele a ir en dirección a ellas, procurando experimentarlas. La principal fuerza motivadora en nuestras vidas personales es el deseo, consciente o inconsciente. Es lo que motiva todos nuestros pensamientos, opiniones, emociones, palabras y actos. Puede ser ambición por bienes materiales o posición social, puede ser deseo de ser amado o de ser feliz, puede ser ansia de paz, salvación, conocimiento, de hacer el bien, mas siempre es la misma fuerza, de uno u otro modo.

Es el deseo el que incentiva el desarrollo del ser humano. Al empeñarse en realizar sus deseos en el mundo, el individuo desenvuelve sus potencialidades y perfecciona sus capacidades. Asimismo, mejora gradualmente su mente, su naturaleza emocional y su cuerpo.

El deseo lleva al individuo a vivenciar una enorme variedad de experiencias en el mundo. Tales experiencias son el sustrato a partir del cual el ser produce conocimiento (no estamos tratando aquí del mero conocimiento teórico sino del vivencial). Gradualmente, como resultado de las experiencias y aprendizajes, el ser humano llega a conocer las cosas como realmente son y se conoce a sí mismo como esencialmente es. En este conocimiento de su propia esencia, entra en contacto con la voluntad.

La voluntad es la energía que nos permite expresar nuestra verdadera naturaleza en medio de la materia. El deseo procura obtener o experimentar algo, mientras que la voluntad trata de manifestar o expresar algo – manifestar una cualidad, un valor, una idea. Por lo tanto, el deseo tiene implícito un sentido de carencia, de necesidad, de incompletitud, en tanto que la voluntad trae junto un sentido de integridad, de plenitud y de desbordamiento. Esta es y siempre fue la verdadera naturaleza de nuestro ser, mas sólo llegamos a comprender esto cuando alcanzamos conocimiento e iluminación a través de la experiencia en el mundo material.

El conocimiento de nuestro verdadero ser revela también otras cualidades: amor, sabiduría, buena voluntad, alegría, etc. Y trae la comprensión de que todos somos uno y un Propósito mayor atraviesa las vidas de todos nosotros. De tal manera, un individuo se llama al servicio, impregnando la voluntad para conducir su vida de acuerdo con este Propósito mayor.

Año tras año, cíclicamente, en el mes de Tauro somos invitados a aprovechar nuestras experiencias para obtener mayor conocimiento y claridad, y avanzar así en dirección a la voluntad consciente.

22.4.10

Ciclos de evolución consciente



Ricardo Georgini




Ciclos de evolución consciente

La vida humana, como todas las otras, es parte integrante de una Vida mayor, y la integración en ella puede y debe ser consciente, voluntaria e inteligente. El ser humano capaz de aprehender la totalidad que él mismo integra puede comprender el papel que desempeña su pequeña vida en esta totalidad, y escoger colocarse al servicio de ese todo mayor. El propósito esencial de la Astrología es ayudar a hacer esto.

En la Astrología Esotérica, todas las formas tangibles son consideradas como expresiones concretas de energías más sutiles. Así, detrás del cuerpo físico de cada ser humano, existen aquellas energías emocionales, mentales y espirituales que hacen de él lo que es. Por su parte el campo energético individual no está aislado, sino que es parte integrante del campo energético unificado de la humanidad, así como el campo energético de ésta es parte del campo planetario.

Los campos energéticos de los planetas y las estrellas están interrelacionados, y tales relaciones se dan a través de flujos de energía. La Astrología es la ciencia de las relaciones entre estos grandes Seres o Vidas conscientes que llamamos planetas, estrellas y constelaciones. Esas relacines son tan reales y efectivas como cualquier relación entre dos seres humanos. Toda persona está continuamente irradiando energías y, así, emanando lo que ella es y lo que piensa y siente. De este modo la persona influencia su ambiente y a aquellos con quien entra en contacto. Lo mismo acontece con los grandes Seres que llamamos astros, quienes se influencian mutuamente y en consecuencia tambiéna los seres menores existentes dentro de ellos.

Las relaciones entre estas grandes Vidas son bastante estables, regulares y cíclicas; son marcadas por sus posiciones espaciales y alineamientos mutuos, dependiendo, por tanto, de sus órbitas. Lo que la Astrología estudia, por consiguiente, son las relaciones o alineamientos cíclicos entre la Tierra y los demás astros, además de las energías que, en consecuencia, circulan por nuestro planeta y afectan a la humanidad. De tal manera, la Astrología puede ser entendida como la ciencia de los ciclos o de los flujos y reflujos cíclicos de energía.

El principal ciclo que influencia a la humanidad se refiere al alineamiento entre la Tierra, el Sol y las constelaciones zodiacales (el Zodíaco es como un cinturón de doce constelaciones o agrupamientos de estrellas que circundan el Sistema Solar y están especialmente relacionados con él). Este ciclo tiene una duración de un año y se inicia en el equinoccio de primavera en el Hemisferio Norte cada 20 de marzo, cuando el Sol se alinea con la primera constelación o signo zodiacal: Aries. El Sol permanece alineado con cada signo durante cerca de un mes y, bajo ese período, la energía de dicho signo circula abundantemente por nuestro planeta.

Por lo tanto, cada mes astrológico (que no coincide con los meses del calendario gregoriano) es influenciado por un signo del Zodíaco, el cual le confiere al mismo su tónica energética e indica el tipo de experiencias que la humanidad tiende a tener, así como el tipo de aprendizaje fomentado y el tipo de acción creativa naturalmente promovido en aquel mes. En verdad, el alineamiento mensual entre la Tierra, el Sol y una de las constelaciones zodiacales nos muestra cuál es la cualidad específica que la gran Vida planetaria está procurando desenvolver, durante aquel período, a través de nosotros. La Astrología Esotérica nos ayuda a comprender eso y a ofrecer nuestra cooperación consciente a los propósitos de esta Vida mayor.

10.4.10

Siete pensamientos simiente sobre los rayos y un breve comentario


Por Martín Dieser


Una manera de comprender mejor los conceptos es a través de los ejemplos, y en ello el estudio de los rayos no es la excepción, naturalmente. Lo único que debería tenerse en cuenta es que el mero análisis de casos tal vez no nos resulte suficiente para un entendimiento pleno del tema; ahora, si primero reflexionamos sobre la finalidad del rayo en general y luego tratamos de ajustarlo a una necesidad específica, la situación será diferente. De lo general a lo particular, tal el método oculto.

El caso que analizaremos se aplica esencialmente a los rayos de la mente y la personalidad, con algún reflejo del alma. La idea no es que busquemos a qué rayo pertenecemos, sino que entendamos bien cómo funciona cada uno, y por medio de ello sí estaremos en camino de diferenciar las energías, y así poder decir con más fundamento por qué creemos que tal o cual rayo es parte del propósito de nuestra alma. Siempre es conveniente remarcar este acercamiento, porque a nuestro entender encierra la clave de la comprensión del misterio de los rayos: primero entrar en contacto con el alma, y después sí utilizar la mente aplicadamente para cuestiones personales o para otros análisis más amplios, según la intención.

Tal como hemos prometido ya, en el corto plazo les ofreceremos reflexiones particulares sobre cada rayo. Es probable que el esquema abarque el estudio de cada Vida de rayo a nivel egoico, personal, mental, astral y físico, para así brindar un recorrido completo de la energía desde los planos superiores a los inferiores, en unidad de sentido y propósito. Otra posibilidad es tratar los rayos “horizontalmente”, por ejemplo estudiar el plano mental y su función, la cual es llevada a cabo por cada uno de los rayos expresados allí. Eso se verá oportunamente.

7.4.10

Nuevo servicio: reflexiones sobre su carta natal


 

Le comunicamos a nuestros lectores que a partir de ahora Grupo Logos realizará un nuevo servicio, el de ofrecer reflexiones espirituales sobre las cartas natales de quienes así lo soliciten.

Sin descuidar todo lo que aún nos resta meditar y comprender, de aquí en más expandiremos nuestra esfera de acción y les brindaremos una aplicación dinámica de lo que hemos captado hasta ahora, en un intento de vincular nuestros conocimientos de astrología esotérica con las necesidades espirituales de aquellos con quienes estamos en contacto internamente a través del blog.

Quien esté interesado en recibir una interpretación debe contactarnos a logos.astrologiaesoterica@gmail.com, enviándonos su nombre, fecha, lugar y hora de nacimiento. Dado que parte de las reflexiones tienen que ver con las energías que fluyen a través del ser (los rayos), les pedimos que junto a los datos nos hagan una breve descripción de sí mismos, de aquello que ustedes crean más importante en su vida. De tal manera será más fácil el contacto subjetivo y podremos ofrecerles conclusiones más abarcativas.

Nuestra intención es trabajar en triángulos, y en ese sentido preferiríamos recibir cada vez propuestas de tres personas que estén trabajando juntas internamente.

Y dado que tenemos varios seguidores registrados desde hace tiempo, aquellos que se hayan anotado con anterioridad tendrán preferencia a la hora de registrar los pedidos (que, vale aclarar, serán confidenciales y gratuitos). Oportunamente pondremos a su disposición una lista con el orden que debamos seguir.

Muchas gracias y que la inspiración nos acompañe en el servicio,

Grupo Logos.

29.3.10

Los Siete Rayos en el individuo y la astrología

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Por Martín Dieser

  


7 Rayos

De acuerdo a la enseñanza esotérica, los siete rayos son la base de toda la manifestación. Solemos pensar esto en un sentido objetivo, pero lo realmente interesante es hacerlo desde una óptica interna. Veamos de qué manera podemos arrojar algo de luz al respecto.

Ante todo es importante tener en reflexión que los rayos son Vidas, y, en consecuencia, cuando los estudiamos no estamos frente a un conocimiento muerto sino frente a Propósitos en acción. Cada rayo tiene un sentido, un impulso que se desenvuelve e imprime su nota en cada aspecto de su manifestación; un rayo se expresa en cada nivel de conciencia o plano para cumplir un determinado fin: su fin de rayo, el cual se entrelazará inevitablemente con la finalidad de rayo de sus Vidas hermanas, bajo el impulso causal de una entidad aún superior que usa a todos como agentes.

27.3.10

Aries, el Carnero

 Por Ricardo Georgini


Aries, el Carnero, es el primer signo del Zodíaco y, como tal, está relacionado a inicios y al proceso de creación. Este año, del 20 de marzo al 19 de abril, el Sol estará alineado con Aries, y las energías de este signo circularán abundamentemente por nuestra Vida planetaria. Durante este período, tenemos la oportunidad de comprender mejor cómo la Vida crea, cómo descubrirnos co-creadores junto a Ella.

La energía de Aries promueve la voluntad de vivir y realizar. Es la fuente del impulso creativo y del ímpetu para la acción. Normalmente, expresamos esta energía como intensa actividad en el mundo, mas podemos expresarla también de un modo más refinado y sutil, como pensamiento vivo y creativo.

En Aries, es fundamental comprender el papel del pensamiento en el proceso de creación. Es el pensamiento – claro, comprensivo e imaginativo – el que fecunda la acción externa con fuerza creativa. La mera acción mecánica e irreflexiva no puede crear nada, y es apenas un cambio en la apariencia de las cosas. Por lo tanto, si queremos recrear nuestras vidas y recrear el mundo, tenemos que descubrir e impregnar a la mente de poder creativo.

Todo es creado a través del poder del pensamiento. El universo entero fue creado por el pensamiento del Creador. Y cada uno de nosotros, humanos, creadores de nuestras pequeñas vidas, crea sus propias condiciones, relaciones y circunstancias a través los pensamientos cotidianos. Cuando alcanzamos la comprensión de nuestros procesos mentales y la capacidad de dirigirlos conscientemente, podremos conducir nuestras propias vidas con sabiduría y libertad. Por eso es tan valiosa la práctica de la meditación, que entrena a la mente a enfocarse en aquello que elijamos.

Asimismo, el entrenamiento en meditación conduce, finalmente, a una profundidad de pensamiento que permite aprehender ideas eternas y universales, tales como: el amor, la libertad, la belleza, el coraje, etc. Ello nos lleva a una distinción fundamental como es la que existe entre ideas y palabras. Las palabras son apenas símbolos que representan ideas. Entender el sentido de una palabra no significa comprender la idea que ella representa. Las palabras sirven como pistas, para que la mente indague en busca de un significado más profundo, para llegar así a las ideas. Una idea, cuando es comprendida, siempre transforma la percepción del individuo, e incluso lo conduce inevitablemente a la transformación de toda su vida.

En verdad, las ideas son los pensamientos creados por la Mente Universal, el Creador. Cuando la mente humana consigue captar una idea, ella puede cooperar con la Mente Universal en su proceso creativo y contribuir a “traer” tal idea para su concreción. La principal idea que la Mente Universal está procurando materializar en la actualidad es la de fraternidad mundial. Esto significará, entre otras cosas, una distribución más equilibrada de los recursos del planeta, la convivencia pacífica entre los distintos pueblos y culturas, y la cooperación entre las naciones por el bienestar humano.

Un nuevo orden mundial está siendo creado. Cada año, durante el mes en que el Sol se alinea con Aries, tenemos una oportunidad especial de captar las nuevas ideas que nos permitirán crear este nuevo mundo.

21.3.10

Equinoccio de primavera - otoño


Por Joanna García


Ni un solo de los movimientos que suceden en el Universo deja de afectar al ser humano y a los distintos Reinos de la naturaleza.
Lógicamente, esos cuatro grandes Festivales que conforman Equinoccios y Solsticios, tienen una importancia remarcada en la humanidad y ellos, junto con las 24 fases de Lunas Nuevas y Llenas, intentan ayudar a que nuestros relojes de vida individuales se ajusten al máximo a ese Universo donde vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
En los Equinoccios, esa magnífica igualdad en la duración del día y de la noche, nos habla de algo tan importante como es el equilibrio. Nos indica que seguir las pautas de sus energías nos ayudan a ese siempre difícil equilibrio entre la personalidad y el alma.
Estar “sintiendo” durante tres días que ese movimiento especial de la naturaleza va a producirse, crea un espacio energético en nosotros lleno de posibilidades.
Los discípulos que están prácticamente ya en ese equilibrio, se preparan en realidad durante los noventa días anteriores a cada uno de estos eventos, modulando en su interior la música más armónica; están sintonizando con su nota vibracional con mayor profundidad.
No podemos por ejemplo dormir durante la mañana y comenzar nuestras actividades al atardecer. Actuar de esa forma lleva al desequilibrio, pudiendo presentarse estados de inercia, de depresión o desorientación.
Somos seres en los que viven las luces y las sombras y por ello, en los momentos en que la Luz universal se precipita hacia nosotros podemos encontrar con más facilidad nuestro propio equilibrio.
En el Equinoccio de Aries, el Sol corta aparentemente el Ecuador y va hacia arriba, hacia un estadio superior más sutil. El Ecuador es el punto medio. En ese paso nuestras energías trabajan con más facilidad hacia los centros superiores.
Hay como una línea vertical entre Aries y Libra y el trabajo continuo de la personalidad, superando momentos de desánimo, determina la actividad de los mencionados centros. Cualquier sentimiento de separatividad, de rencor o tantos otros que no son fáciles de detectar, alteran el Plexo Solar que está conectado con el Ajna y nos afectan durante estos días y se invierten entonces las energías sutiles del Equinoccio, se activan aún cuada sea ligeramente y se precipitan hacia la materia, hacia lo denso, bloqueando o retrasando el camino.
La luna está situada en Libra, en el Plexo Solar y puede alterar nuestro delicado mundo emocional. El Sol está situado en Aries, en la cabeza, llevando a partir de esta fecha que estamos celebrando, toda la intensa Luz hacia los puntos oscuros del interior.


La fuerza del Sol es ilimitada. De él emanan todos los planetas, esas Fuentes de Sabiduría con las que trabajamos cada día de nuestra vida. Podemos elevarnos a través de fluir con esas energías, a través de la forma que cada cual tenga de meditar en la Luz y en el Amor, en forma individual o cuando sea posible grupalmente, o bien podemos, ya que es nuestro libre albedrío, esperar a otros ciclos del Universo, aún cuando ello signifique perder oportunidades.
Marte con su potencial guerrero y Regente de Aries entró en el Signo de Leo el pasado Octubre y en Diciembre comenzó a estar retrógrado hasta mediados de este mes de Marzo, continuando en directo hasta finalizar su por este Signo.
Durante estos meses de retrogradación, estados negativos, iras o enfrentamientos, han estado como retenidos, por lo que será positivo observar nuestras reacciones o todavía mejor, observar las de nuestra familia o entorno, para desde esa serena expectación, evitar una respuesta de fricción. Venus está precisamente en Aries en estos días pudiendo alterar las emociones, ya que está siguiendo la energía del Signo.
Si somos capaces de esa observación serena, será señal de que en vez de seguir los impulsos de Marte, estamos trabajando con su Regente Esotérico, con Mercurio pudiendo sublimar la comunicación y la elevación de los pensamientos.
Urano el Regente de nuestra Era hará próximamente su entrada en este Signo, creando nuevas semillas, proyectos pioneros, sentimiento de búsqueda de libertades y de ideales y más adelante, Júpiter unirá toda su energía, mientras que Plutón durante un largo período de tiempo, irá sacando a la luz todo cuanto hasta ahora podía ser escondido, tanto en estructuras económicas, políticas o religiosas, dependiendo de la humanidad y de cada uno de nosotros en particular, que toda esta mezcla lleve hacia delante nuestra evolución.
Desde el corazón,
Joanna

26.2.10

Piscis y el oficio de salvar


Por Martín Dieser


Piscis

 "el signo del salvador"

Una palabra que define muy bien la cualidad expresada por Piscis es “salvación”. La misma se encuentra íntimamente vinculada a la frase esotérica que describe el camino ascendente del signo: “Retorno a la Casa del Padre, y retornando, salvo”. Vemos allí dos pensamientos entrelazados, como los dos peces que simbolizan la energía pisciana: por un lado el camino hacia lo superior, y por otro el apego a lo inferior, este último transmutándose oportunamente en magnetismo espiritual y atrayendo hacia la meta común a quienes se hallen kármicamente ligados al Salvador, sea éste un discípulo, un iniciado o la humanidad toda que se reorienta hacia la luz.

Piscis tiene un vínculo muy particular con el 1º rayo de Voluntad o Poder, también llamado el rayo de síntesis. En cierto sentido, la salvación puede ser entendida como un proceso de síntesis, siempre considerada en función de un interés omniabarcante, y de allí que el rayo superior expresado a través de Piscis sea el 2º de Amor-Sabiduría. En este caso el 2º rayo sería la totalidad y el 1º el medio a través del cual esa totalidad se transforma en una verdad consciente.

20.2.10

Carta natal de Jesús de Nazareth

A continuación les presentamos un artículo que nos ha hecho llegar David C.M. desde Barcelona, en el cual nos informa que ha podido levantar el horoscopo de Jesús de Nazareth, el cual pone a disposición de la comunidad espiritual.

Por lo demás, quien se halle interesado en conocer otra versión acerca de la vida y cualidades de este gran iniciado puede leer la transcripción de una conferencia dada por Parvathi Kumar al respecto; la misma se ofrece como link al finalizar el artículo de David.





Jesús, el Hombre

Por David Camón


Hola, soy un estudiante de Astrología y un ferviente admirador del pensamiento de Alice Bailey – el Tibetano.

Os escribo estas líneas para contaros que no hace mucho leyendo la última parte del libro de Urantia*, donde se relata de manera amorosa y coherente la vida de Jesús, descubrí una serie de fechas* sobre Su vida, entre ellas la del nacimiento. Enseguida me fui al ordenador y cual fue mi sorpresa al descubrir esta sensacional carta que os adjunto; ¡¡Si los Reyes Magos eran astrólogos sabían donde se dirigían!!.

Era increíble todos los planetas llamados antiguos estaban en su regencia menos Saturno, que está “agarrado” por Júpiter, los tres planetas llamados modernos jugaban un papel importantísimo.

La personalidad del León (Sol) desde lo mas alto iluminaba un magnifico triangulo de agua.

La intensa devoción o fe estaba escrita, (Ascendente Escorpión, Marte conjunción a Neptuno).

La importancia, peso, sensibilidad y tradicionalismo de la Madre, junto con la nutrición del equilibrio de la forma lunar como expresión de las cualidades del Alma, también era presente en la excepcional Luna en Cancer.

Urano en la Casa IV, las raíces, revolucionaba las antiguas tradiciones - escrituras con su cósmica inspiración; la conjunción de los dos más grandes en la cúspide de la V, Piscis como símbolo de la creatividad.

Venus en Libra desde la XI y sin contacto claro con la figura de aspectos, ejercía de “leif-motive”, el equilibrio y el respeto por las buenas maneras en lo social. La Parte de la Fortuna, conjunta a Espica la gran benéfica, en la cuspide de la XI.

Y por encima de todo en la casa X aparecía el símbolo de la Esfinge, la unión de la Virgen y el León, el Alma y la Materia, la energía divina en ascenso siendo el Sol la base, Plutón la voluntad y Mercurio (Budhi) la inspiración en CRISTO. El hijo de la mente intuitiva (Mercurio) como el hilo conductor, el gran hilo de “plata”  (Amor) que une Personalidad, Alma y Espíritu.


GEOMÉTRICA, BALANCEADA, DINÁMICA.

Como dice varias veces en Sus libros Djwhal Khul, hay que creer cada vez mas en al intuición; mi intuición me dice que es verdadera y ¿La vuestra?

JESÚS fue y es relación inofensiva, lo positivo de un bonito pasear, el andar del ruiseñor.


Un abrazo


Como síntesis, y astrológicamente hablando, Jesús utilizó y desplegó el carisma del León, el magnetismo triunfador del Escorpión, la sensibilidad del Cangrejo, la inteligente pureza de Virgo y el bello y templado equilibrio de la Balanza, para expresar, en Su entorno, (simbólicamente el Mundo), el magnánimo mensaje de Amor Universal que contiene y sostiene Su magnifico Piscis, el signo del Salvador.




Referencias historicas y astronomicas:

  • Para nosotros, astronomicamente hablando, la Estrella de Belén es la gran conjunción Jupiter-Saturno que se dio en Piscis en el año -6 Greg o -7 Jul. Esta conjunción la podemos observar claramente en el horóscopo y se repitió tres veces aquel año siendo el anuncio de la llegada de la era de Piscis asi como también la del nacimiento de su mayor Avatar, Jesus.
  • Jesús tuvo que nacer como mínimo un año o pocos años antes que el año -4, ya que segun nos dice el Evangelio y ciertas referencias históricas Jesus nació en los últimos años del mandato de Herodes y se sabe que históricamente Herodes murió ese año.
  • El Maestro tuvo que nacer con el sol en Cancer Leo o Virgo, porqué se sabe que por aquel entonces (y tambien actualmente) era en esa época del año cuando en Palestina, como nos dicen los Evangelios, los pastores estaban en la noche con sus ovejas al raso.

Datos del Nacimiento:

La fecha del nacimiento ha sido extraida del Libro de Urantiaun libro que se puede consultar gratuitamente por internet y que "materializado" o "revelado" en los años 20 en EEUU y publicado en los años 50. 

En concreto los datos que nos ocupan estan en el capitulo. el nacimiento de Jesus”, donde en uno de sus párrafos literalmente se dice: 

Durante toda esa noche María estaba inquieta, de manera que ninguno de los dos durmió mucho. Al alba los dolores de parto ya se habían evidenciado, y al mediodía del 21 de agosto del año 7 a. de J.C., con la ayuda tierna de otras viajeras, María dio a luz un niño varón. Jesús de Nazaret había nacido en el mundo, se le envolvió en ropas que María había traído por precaución, y se le puso en el pesebre cercano.” 122:8.1 (1351.5)


Diferentes enlaces:

Adjuntamos diferentes enlaces - reflexiones sobre esta excepcional Carta que posteriormente en el blog se han publicado de este horóscopo:

Reflexion sobre Su Personalidad


Reflexión sobre Su Alma

Reflexión Alma+Personalidad

18.2.10

Nuevos autores, nuevos artículos







Fundación Grupo Logos (objetivos)

Grupo Logos fue pensado como un espacio de reflexión grupal acerca de la Astrología Esotérica, la cual se encuentra actualmente en pleno en proceso de desenvolvimiento y tras su debido estudio algún día será de mucha utilidad para la humanidad. Tal fue una de las ideas subyacentes en la creación del Grupo.

Originariamente fuimos dos los impulsores: Julio, de la localidad de Cipolletti (Provincia de Neuquén, Argentina) y quien escribe, Martín Dieser, de Mar del Plata (Provincia de Buenos Aires, Argentina).

Julio proveyó el diseño del blog y además escribió cuatro artículos, tres de ellos sobre los significados de Acuario, Piscis y Tauro en relación a los Trabajos de Hércules, así como una introducción al estudio de este último signo. Es además coautor del trabajo "La Astrología de la Gran Invocación", también subido al blog.

Los demás posts presentes en el blog que no lleven nombre son fruto de mis reflexiones sobre el tema, naturalmente que muchas veces entrelazadas con las ideas de otros pensadores.

Por otra parte y respondiendo al encabezamiento de la entrada, la maduración del Grupo y la relación con otros investigadores han hecho que en lo sucesivo y a partir de febrero de 2010, se haya decidido subir al blog algunos artículos escritos por otros autores, cada uno con un estilo particular y por ende expresando una cualidad diferente sobre la materia que nos concierne. 

La idea inspiradora es la misma, la de la unidad de la humanidad con el Universo y el estudio de sus vinculaciones en lenguaje astrológico. Empero, tales acercamientos pueden realizarse de distintas maneras y con distintos espacios de revelación; en un sentido misterioso todos ellos son imprescindibles para lograr avances posteriores, y bajo esta premisa es que deben entenderse los trabajos que veremos en los meses siguientes. 

Esperamos que tales aportes enriquezcan nuestra conciencia y nos ayuden a manifestar con mayor amplitud las notas claves necesarias para la revelación de la nueva astrología, lo cual conducirá a la humanidad otro paso adelante en su evolución hacia la plena conciencia grupal.

Grupo Logos

logos.astrologiaesoterica@gmail.com

16.2.10

Vidas dentro de Vidas


Ricardo Georgini


Todo ser es parte integrante de un ser mayor, que a su vez es parte integrante de un ser aún mayor. Un ser humano es parte de la humanidad; la humanidad es parte del planeta Tierra; la Tierra, del Sistema Solar, y éste, del Cosmos. Éste es uno de los fundamentos de la Astrología – un concepto bastante simple, mas con implicaciones tan amplias y profundas que su comprensión puede llevarnos a penetrar en el propio misterio de la vida.

Lamentablemente, aquello que es conocido popularmente como Astrología se halla en gran medida desvirtuado y fuera de su propósito original. En el imaginario de las personas, la Astrología está asociada a previsiones deterministas sobre cuestiones relativamente efímeras. E incluso los astrólogos más serios, generalmente, mantienen un enfoque en los individuos y en sus historias individuales. En cambio, la Astrología debería invitar a la persona a abrirse a la totalidad de la cual él es una parte, y no mantenerlo interesado exclusivamente en sí mismo. En este artículo propongo un enfoque en el autoconocimiento y la autotransformación, en la expansión de conciencia, en el servicio altruista y en la integración de los individuos dentro de un todo mayor. Este abordaje también es llamado Astrología Esotérica, aunque conviene aclarar qué es Esoterismo.

El Esoterismo no tiene que ver con ningún tipo de superstición o incredulidad. Muy por el contrario.

El Esoterismo es una ciencia que estudia las energías sutiles que se encuentran “por detrás” o “en el interior” de todas las formas tangibles y visibles.

Tales energías sutiles e internas son la causa oculta de la existencia de las formas, y también su factor condicionante. La ciencia convencional ya nos ha revelado el hecho de que todo es energía, de un modo u otro. Este artículo es un haz de energía, el cuerpo humano es un haz de energías. La ciencia esotérica postula la existencia de energías muchísimo más sutiles que las reconocidas por la ciencia común – energías que pueden ser clasificadas como emocionales, mentales y espirituales. Así, las emociones que sentimos o los pensamientos que formulamos son la manera en la que experimentamos esas energías emocionales o mentales. Y el alma humana es un núcleo o centro de energía espiritual.

En la Astrología esotérica, los astros son considerados como cuerpos de energías – energías física, emocionales, mentales y espirituales. Así como sucede con el cuerpo humano, por detrás del cual se encuentran las energías emocionales, mentales y espirituales que hacen de aquel individuo un ser consciente, también por detrás del cuerpo tangible de nuestro planeta existen aquellas energías sutiles que lo caracterizan como una enorme Conciencia, Entidad o Vida. En el interior de esta enorme Vida Consciente, todos existimos, como células en el interior de un organismo. Mas no solemos darnos cuenta de ello, y permanecemos como hormigas andando sobre un elefante, incapaces de distinguirlo de una roca inanimada.

Por lo tanto planetas, estrellas y constelaciones son grandes Entidades o Vidas Conscientes. Estas Vidas interactúan y se influyen mutuamente, y de esa manera afectan a las vidas menores existentes dentro de ellas. La Astrología es la ciencia de las relaciones – relaciones de esas excelsas Vidas entre sí, y relaciones entre las pequeñas vidas humanas y esas Vidas mayores.

El tema fundamental de la Astrología es la integración consciente del ser humano en la totalidad de la cual forma parte, así como su participación inteligente como una pequeña vida en el interior de tales Vidas mayores.