Los tres niveles del horóscopo

8.10.11

Libra: moderación y equilibrio




Ricardo Georgini

Moderación y Equilibrio

El trabajo de Hércules relacionado al signo de Libra es la captura del jabalí de Erimanto. Libra es un signo de moderación y energía equilibradora, y este trabajo representa la búsqueda y conquista de esta notable cualidad: equilibrio. Es una cualidad que podría parecer simple o banal; en verdad, es muy difícil de ser alcanzada y requiere elevada sabiduría.

En el Monte Erimanto, un jabalí gigantesco devastaba toda la región. Hércules recibió la tarea de capturar al feroz animal. En el camino a la montaña, el héroe encontró a su amigo Folo, un centauro (mitad hombre, mitad caballo). Hércules olvidó su tarea, y los dos se quedaron conversando y bebiendo. En medio de eso, se inició una lucha con otros centauros, y Hércules acabó matando accidentalmente a su amigo.

Con la tragedia, el héroe recordó su tarea y retornó a ella. Persiguió al jabalí montaña arriba, de modo que huyese siempre hacia lo más alto. Em la cúspide, el jabalí no tenía mucho espacio para esquivar, com lo que Hércules colocó una trampa y luego capturó al animal. Hércules condujo al jabalí montaña abajo asegurando sus patas traseras y empujándolo como una carretilla. En el camino, todos se alegraban y reían ante tal inusitada escena.

En el mito, Hércules representa al alma o Yo Superior. El jabalí salvaje representa nuestra naturaleza inferior: nuestros apetitos, instintos, hábitos, preferencias, deseos. El trabajo consiste en equilibrar estas dos partes de nuestro ser, superior e inferior, y traerlas a un estado de cooperación, cada una desempeñando su debida función. Hércules conduciendo al jabalí representa tal equilibrio y cooperación dentro del propio individuo, de modo que el alma se exprese perfectamente a través del cuerpo.

Esta conquista tiene lugar en lo alto de la montaña. Con su forma triangular, la montaña es un símbolo de la conciencia espiritual. Subir una montaña significa elevar la conciencia. Así, para alcanzar equilibrio y cooperación internos, es preciso buscar una perspectiva superior, más amplia y sabia, que pueda comprender el correcto rol de cada cosa – dentro y fuera de nosotros. Con tal visión exhaustiva, podemos juntar correctamente todas las piezas del rompecabezas de la vida, y componer un todo armonioso.

Los lados opuestos de la montaña están cada vez más próximo uno del otro a medida que subimos. En la cumbre, ya no existen lados, sino sólo un punto de síntesis. Para elevarnos, debemos estar dispuestos a soltar los extremos. Es la moderación la que posibilita la elevación. En el trato con nosotros mismos, con la situaciones de la vida y con otras personas, las actitudes raciales y extremistas producen distanciamiento y separación. Nos apartamos de las personas y la realidad de la vida, y dentro de nosotros mismos las cosas también están desconectadas. La moderación es una apertura para el otro, lo diferente, lo nuevo. Hace posible la expansión y la elevación de la conciencia.

Pero eso tampoco significa ser condescendiente con los otros o nosotros mismos. En el mito, el encuentro de Hércules con Folo representa la búsqueda del placer independientemente del deber. Cuando Hércules quiso agradar al amigo y a sí mismo, el resultado fue el dolor. Tenemos que estar atentos, ya que siempre existe la tentación de hacer aquello que es más fácil y placentero, en vez de aquello que es justo y correcto. Por otro lado, con el cumplimiento del deber, el mito termina en risas y alegría. Cuando hollamos el camino de la moderación, atentos al deber, buscando equilibrio y cooperación, el resultado es una genuina alegría, que se irradia.

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

11.9.11

Virgo: comprensión amorosa

Ricardo Georgini


La Comprensión Amorosa

El trabajo de Hércules ligado al signo de Virgo es la toma del cinturón de Hipólita. Virgo es el signo de la recepción, el cuidado y la nutrición, y este trabajo representa la delicada tarea de acoger, al mismo tiempo en que buscamos orientar correctamente todo lo que existe dentro y fuera de nosotros.

Hipólita era la reina de las amazonas, uma comunidad de mujeres guerreras que vivían aisladas de los hombres. Ella recibió de Venus un cinturón, y la tarea de Hércules era obtenerlo. Luego de llegar al reino de las amazonas, el héroe se trabó em lucha com Hipólita. Le arrancó el cinturón, matándola. Sólo entonces percibió que ella no deseaba luchar y le hubiera entregado libremente lo que buscaba.

Desolado ante su error, Hércules regresaba a casa por una pendiente marítima, cuando oyó los gritos de la doncella Hesíone. Um monstruo marino acababa de tragársela. Olvidándose de sí mismo y de su dolor, Hércules se lanzó al mar y nadó hasta el monstruo. Entró por la boca de la criatura y descendió hasta su estómago, tomó a Hesíone con su brazo izquierdo y con la mano derecha usó la espada para abrir la barriga del monstruo y salir de allí. Así, Hércules se redimió de su error anterior. Y sólo así el trabajo fue completado.

Parte de la belleza del mito está en el hecho de que Hércules a veces cometía errores, como nosotros, y tenía que volver atrás y reenderezarse. Venus es la Señora del Amor y la Unidad, y el cinturón del mito es un símbolo de unión. La unión es algo que sucede entre dos, y el verdadero trabajo de Hércules era unirse con Hipólita. Sin embargo no lo comprendió, y buscó obtener la unión, paradójicamente, sin tener en cuenta aquella com quien debería unirse.

Las amazonas representan el lado material de la vida, cuando está disociado del espiritual. Hércules representa al Yo Superior o nuestra esencia espiritual. La meta para los seres humanos es la perfecta sintonía entre la vida material y la vida espiritual. En el camino espiritual, el cuerpo, los hábitos, la familia, el trabajo, el dinero y todo lo demás no deben ser descuidados, anulados o eliminados. Deben ser acogidos y comprendidos a partir de una perspectiva más profunda y amplia. Deben por ende ser amorosamente ajustados para que reflejen los principios y valores espirituales.
   
Toda la espiritualidad tiene que ver con la unión. La palabra “religión” viene de “religar” (lo humano com lo divino). El término oriental “yoga” significa integración o unión. La unión sucede por dentro (entre lo material y lo espiritual en nosotros) y por fuera (entre el yo y los otros, el yo y la colectividad).

Unirse con el outro es también un gran desafío. Tener a otro en cuenta es um gran desafío. Parece simples, pero muchas veces, no comprendemos que el otro es otro, no es como uno. Tiene su propia historia, sus motivaciones, su manera de pensar y de hacer las cosas...tiene su propia misión y contribución. La paz, la justicia y la fraternidad –entre personas y entre pueblos– no pueden ser impuestas unilateralmente; tienen que ser construidas conjuntamente, com la contribución propia de cada uno.

La manera em que Hércules salvó a Hesíone representa el proceso por el cual el espíritu acoge, eleva, redime e ilumina a la materia. Representa también la disposición de ir en dirección al otro, percibirlo, mantenerse a su lado y cooperar con él. En su errónea relación com Hipólita, Hércules buscaba obtener y tomar, pero en su correcta relación com Hesíone, buscó comprender, servir y dar.

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

29.8.11

Intuición (II)


La Intuición ( II ) y sus correspondencias planetarias.


La intuición es un proceso muy estrechamente relacionado con la palabra Amor o la capacidad de Unir.

En ultima instancia, este universo todo, es una expresión del Amor de Dios, pero si lo analizamos desde una vertiente mas próxima y para definir el Amor utilizamos las palabras generosidad, expansión, comprensión, sensibilidad, sentimiento y imaginación, los planetas aquí mas relacionados son: Neptuno Jupiter y Venus.

Neptuno es el gran rector del psiquismo, tanto inferior como superior, de ahí que en muchos Amores llamados flechazos, reales o no, Neptuno esté presente, y de ahí también que en su vertiente mas espiritual esté muy presente también en las cartas de grandes creadores y místicos.

Observar la “impresionante” fuerza de Neptuno y la Luna en las dos cartas de las niñas que vieron a la Virgen, tanto en Fatima como en Lourdes. En ellas se ve claramente la capacidad de Neptuno para espiritualizar la materia-Luna (Maria) a través del Amor generado en el sentimiento devocional (plexo solar). 

25.8.11

Virgo





LUNA NUEVA EN VIRGO

De nuevo los movimientos en el firmamento nos indican la forma correcta de actuar para que nuestro avanzar en el sendero pueda tener mejores resultados.

Cuando la Luna desaparece, se crea un estado de consciencia pura, de silencio, de tendencia a la no actividad tanto física como especialmente mental. La naturaleza se recoge y repliega sus energías, para comenzar con un nuevo ciclo que inspirará con nuevos proyectos nuestro ser. En ese momento de nueva lunación, es interesante comprender qué luz y color, qué mensaje y energía fluyen hacia nosotros a través del Signo en el cual esa luminaria comienza su camino. Si no lo observamos, las propias energías que no desaparecen ni se desperdician nunca, obrarán por nosotros en forma que posiblemente no sea la más adecuada. 

Si en ese momento de Luna nueva nuestro proyecto contiene espejismo o ilusión, en el bendito momento de la Luna Llena, cuando las energías más vibrantes nos inundan, será la desilusión o la dificultad lo que sentiremos y esto tan solo de nosotros depende. 

Formamos parte indisoluble del Sistema Solar y somos afectados por él. Podemos absorber la paz de la “no luna” y comenzar con nuevas fuerzas, al igual que cuando hemos dormido bien durante la noche y nos encontramos con nuevas fuerzas. Nos ayudará sin duda a conseguir ese estado, una actitud de serenidad mental y espiritual.

Los Signos y los Planetas son sencillamente “vidas encarnadas”, por ello la necesidad de alinearnos al máximo con su mensaje.

A Virgo se le llama “el vientre del tiempo” en el cual se plantan las semillas de los más grandes valores. Posiblemente sea uno de los signos más desconocido en su profunda espiritualidad ya que en el momento adecuado nos conecta con el principio Crístico.

En Virgo encontramos las potentes energías de


Primer Rayo. Voluntad de iniciar.

Segundo Rayo. Voluntad de unificar.

Tercer Rayo. Voluntad de armonizar. 

Sexto Rayo. Voluntad de Causar

Cuarto Rayo. Voluntad de armonizar a través del Conflicto.


El campo energético de Virgo tanto impulsa a un Sistema Solar, a un planeta o a un ser humano, hacia la evolución, hacia la perfección de todo aquello que sentimos como auténtico. Ese impulso, es el principio Crístico.  Virgo alimenta el plan de cada alma.



El Signo de Virgo es probablemente uno de los menos conocidos en su profundo nivel, ya que es más aparente su introversión, el excesivo análisis que puede llegar a veces hasta la obsesión, la casi inevitable opinión que como etiqueta difícil de cambiar hace de la persona que acaba de conocer, o de las opiniones nuevas que percibe. Esa es una forma realmente limitada de considerar la intensa importancia de la energía que fluye a través de Virgo.

Es el signo más significativo del zodiaco por su energía de protección, de nutrición de la materia, de la forma física, para poder en el momento apropiado, revelar la realidad espiritual oculta en esas formas.

Aquí, la materia de la tierra de Virgo protege el germen de la vida crística; esa materia ampara y nutre el alma oculta que espera siempre para emitir sus destellos.

En su concepto de Madre cósmica, la vemos como madre de Krishna, Budda y Cristo.

En Virgo podemos intentar comprender a Eva que sosteniendo la esfera celeste en sus manos y desde el plano mental, nos introduce en el deseo de obtener conocimientos.

Desde el plano emocional, Isis obliga a enfrentar los espejismos nacidos de esos conocimientos, viviendo devociones y misticismos que al ir lentamente apartando los velos que cubren esa verdad, nos llena de profundas aspiraciones.

María a través del plano material nos lleva al nacimiento a través de actos de auténtico servicio, uniendo matera y espíritu.

Eva, Isis y María nos llevan a “darnos a luz a nosotros mismos”.

Virgo expresa también las grandes artes, ya sea la música, la pintura, las ideologías o los movimientos importantes que crean cualquier cambio en el campo humano. Todos estos campos son alimentados por Virgo.

Al igual que la humanidad tiene un Plan, cada una de nuestras almas guarda en su interior el mismo propósito y, en Virgo se reactiva nuestro propio Plan. Por eso se dice que Virgo sirve por igual al espíritu y a la materia.

El espíritu se apropia de la materia, porque sin la materia el Alma no puede actuar y la materia lucha por hacer salir, brillar, facilitar la salida de la Luz que hay en su interior. 

La materia asciende y el espíritu desciende.

Este próximo domingo cuando celebremos la Luna Nueva ¿cuál será la semilla afín a nuestro propósito de Alma que plantemos en la importante energía de Virgo?

Desde el corazón.

Joanna





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20.8.11

La Intuición



La intuición o el Amor como nexo de unión


Para la estructura de los 7 planos, (7: físico-eterico, 6: astral-emocional, 5: mental inferior-superior, 4: Búdico-razón pura, 3: Espiritual – inteligencia, 2: Monádico – amor, 1: Ádico – voluntad); la intuición reside en el plano 4 o Búdico, justo el intermedio entres los trés planos superiores y los tres inferiores.

Si hacemos una analogia con los rayos cósmicos afines pares (linea de amor), podriamos decir que el 4 rayo une a través de la Armonia y la Creatividad, el Amor Sabidura del 2 rayo con el Sentimiento Sensibilidad del 6 rayo.

Relacionando estos conceptos a los 7 “nudos” del hombre, seria decir que el chakra corazón une a través del amor magnetico o principio Crístico, el centro ajna o agente de la expresión del Alma con el plexo solar o cuerpo de deseos y sentimientos. 

10.8.11

Leo: el pequeño yo y el Yo Superior

Ricardo Georgini



El pequeño yo y el Yo Superior

El trabajo de Hércules relacionado al signo de Leo es la muerte del León de Nemea. Quinto signo del Zodíaco, Leo estimula en los seres humanos la autoconciencia y la autorregencia. Este trabajo representa el descubrimiento de un yo más profundo y el ejercicio de conducirse en la vida a partir de este centro.

Un monstruo terrible, un león enorme y de piel impenetrable por cualquier arma, asolaba la región de Nemea. Sus habitantes estaban atemorizados y no podían vivir y desarrollarse normalmente. Hércules recibió la tarea de eliminar a la fiera. Cuando encontró al león, le disparó flechas, que rebotaban en su piel y caían al suelo. El león se fue aproximando al héroe, rugiendo de modo amedrentador, pero Hércules gritó con igual fuerza, con lo que la fiera se dio a la fuga.

Hércules persiguió al león hasta su guarida, que era una caverna con dos aberturas. El héroe entró por una y atravesó la caverna oscura hasta salir por la abertura del otro lado, sin encontrar a la fiera. El león había salido por la segunda abertura y vuelto a entrar por la primera. Entonces Hércules reunió algunas ramas y bloqueó una entrada, entró por la otra y también la bloqueó. Así, en la oscuridad de la caverna, se enfrentó solo y desarmado al monstruo. Agarró al león por el pescuezo, apretándolo hasta que muriese ahogado. Después usó la garra del propio león para cortar y quitarle la piel, con la que pasó a vestirse.

El león es llamado el rey de la selva y representa el regente interior de cada ser humano: nuestro yo. El yo es como el Sol; es la fuente de luz y conciencia y el centro de nuestra vida psicológica. Una de las principales tareas evolutivas de todo ser humano es desarrollar la autoconciencia, y eso es lo que todos estamos haciendo, lo percibiamos o no, a través de todo lo que buscamos y realizamos en el mundo. 

Cuando hay autoconciencia, el yo puede actuar como el regente interno, armonizando pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y acciones, y produciendo una vida de suceso.

Los que aspiran a hollar el sendero espiritual deben estar bien encaminados en el desarrollo de la autoconciencia. No existe la espiritualidad genuina sin autoconciencia. Sin embargo, el largo y arduo trabajo de desarrollar la autoconciencia y fortalecer el yo se hace a través del autocentramiento y el autointerés, y muchas veces lleva a un egoísmo exacerbado, ambición desmedida, orgullo exagerado y vanidad excesiva. Es esa condición la que el león monstruoso del mito representa.

Por detrás del yo que conocemos, existe lo que podríamos llamar un yo más profundo: el Yo Superior, nuestra esencia espiritual. El pequeño yo está caracterizado por un sentido de aislamiento y separación, mas el Yo Superior sabe que es uno con todos y con todo. En el mito, Hércules representa ese Yo Superior, buscando eliminar los excesos del pequeño yo.

El león era invulnerable a cualquier arma, lo que significa que ningún artificio mental, teoría, creencia o técnica podrá solucionar la exacerbación del yo. Las dos entradas de la caverna representan los pensamientos y los sentimientos, y mientras estemos involucrados con ellos, el pequeño yo seguirá engañándonos y jugando con nosotros.

La solución encontrada por Hércules fue la de sofocar al león, impidiéndole respirar el aire que le daba vida. El aire que vivifica al pequeño yo es nuestro interés en nosotros mismos. Así, sofocar el león significa dejar de dar tanta importancia y prestar tanta atención al pequeño yo, con sus defectos y cualidades. La exacerbación del yo es causada por el autointerés y no podrá ser corregida por la preocupación por el autoperfeccionamiento. La solución es el auto-olvido.
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

25.7.11

Acuario - Nuevos tiempos







 Nuevos Tiempos (la entrante era de Acuario)


Hace ya mucho tiempo que se está hablando y reflexionando sobre la llegada de la Nueva Era de Acuario, hay todo tipo de “especulaciones” y de premoniciones que dan ha entender que estamos en pleno proceso de tan ansiada llegada.

Por otro lado astrólogicamente es un proceso lento, como corresponde a la entrada de una nueva era de 2300 años; pero hay que remarcar que actualmente hay un cambio importante de signo de los llamados 3 planetas interpersonales, los cuales afectan al Alma de la gente sensible y a los pasos evolutivos que la raza humana debe enfrentar.


De forma muy sintetizada podriamos decir que las 3 influencias son las siguientes:
  • Plutón en Capriconrnio: Transformación y drenaje de todo tipo de proceso Kármico. Purificación para afrontar nuevas situaciones. Lo inservible o cristalizado debe “morir” para dar paso a la novedad.

  • Urano en Aries es un paso que nos habla de esta novedad. Urano es el regente jerárquico de Aries, el signo de la ideeas, del primer impulso que nos hace avanzar, siendo pues la entrada de Urano en este signo el simbolo del principio de un nuevo ciclo o de la llegada de nuevas y poderosas actitudes de Vida.

  • Neptuno en Piscis: Esta “hermosa” influencia da a entender que la humanidad deberá pasar por nuevos procesos en los cuales se adquirirá una nueva sensibilidad. Para decirlo de forma escueta habremos de aprender a diferenciar entre sensiblería y auténtica sensibilidad psíquica. La emoción es una fuerza inestimable para el hombre, siempre y cuando esté relacionada con una necesidad real y no un deseo egoista.

Estas nuevas propuestas energeticas, si la humanidad es capaz de comprenderlas adecuadamente, serán la base firme que, llevarán al Hombre-Mujer al cambio gradual de la cuarta dimensión (astral) a la quinta (mental).

Este cambio es un proceso natural que la raza humana debe dar, ya que es obligación evolutiva aprender a “sentir” y servir con las grandes posibilidades del quinto principio mental (raza aria), e ir dejando en un segundo lugar las fuerzas mas emocionales-astrales del cuarto.

Las preguntas que nos podemos hacer al respecto, en relación a lo que se dice que va a suceder o que està sucediendo en la actualidad, son muchas:

¿Para cuando es la llegada de la Jerarquia y el Cristo a la Tierra?, ¿realmente estamos preparados para ello?, ¿que rol deben jugar los paises?, ¿como la humanidad puede utilizar el dinero de forma mas adecuada?, ¿hasta que punto son reales todas las noticias que hablan de grandes catastrofes venidas desde el mar como simbolo de purificación?, ¿que grado de influencia tiene la actitud del hombre sobre los acontecimientos que están ocurriendo o dicen que ocurrirán?, 

En fin, como veis los interrogantes pueden ser muchos, pero hay que entender que cuando los procesos involucran a todo el planeta tierra, el Ser individual es incapaz de abarcar su comprensión y por tanto la mejor actitud que podemos adoptar es saber morar en todo momento en el silencio del corazón, lugar que nos ofrece siempre el primer paso o intuición a dar para poder pensar con claridad, y así estar en armonia con nuestro entorno y con nuestro interior.

Ya para acabar y siguiendo la tónica de los ultimos articulos, os mostramos un claro comentario hecho por el Maestro Tibetano alrededor del año 1940, y que pensamos tiene una gran vigencia en la actualidad:

El llamado para salvar al mundo ha sido emitido y actualmente se están reuniendo discípulos en todo el mundo. No es una reunión en el plano físico, sino un profundo acontecimiento subjetivo. Cada uno de los Maestros emite el llamado y muchos discípulos probacionistas, aunque estén en los puntos más lejanos, en la periferia de la influencia del Maestro, responden ansiosamente; sus móviles por lo general son confusos y su respuesta con frecuencia está energetizada por el deseo de progreso y engrandecimiento personales. En este momento particular complican grandemente el llamado a servir, pero sus distorsiones traen el cumplimiento de la profecía de El Nuevo Testamento de que (al final de la era) habrá mucha deformación de la verdad, referente a la difusión de la conciencia crística y al retorno del Cristo o "Segundo Advenimiento".



Como dice el Cristo sobre Su venida en Mateo capitulos 24-25:

Estad atentos, pues no sabeis ni el dia ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”





14.7.11

Saturno, la Oportunidad,






Saturno,  la Oportunidad

Siguiendo la linea de procurar dar una definición clara sobre los puntos clave de una carta astral, en está ocasión ofrecemos la que consideramos una de las definiciones mas comprensibles dada por el Maestro Tibetano a Alice Bailey sobre la función de Saturno.

Hay que tener en cuenta que para que un ser humano interprete la dificultad como una oportunidad, antes este ser, debe iniciar el Camino de retorno al Padre. Este Camino empieza cuando el hombre comienza a estar hastiado del afan de acometer acciones en busca de “algo”, y poco a poco y con esfuerzo aprende la capacidad de transmutar la intensidad de una acción en una virtud, que muestra el color del Alma y su capacidad de servicio.
No es tanto acometer una acción por un impulso “ciego”, sino mas bien por la sensibilidad (conciencia) que obtenemos al comprender y aceptar al otro.

10.7.11

Cancer: conciéncia intuitiva

  Ricardo A. Georgini


Cancer
 
"conciéncia intuitiva"

El trabajo de Hércules ligado al signo de Cancer es la captura de la cierva de Cerineia. Cancer está relacionado con nuestras raices en la vida, como el cuerpo, la casa y la família. Este trabajo representa el proceso de hechar raices en lo alto, en el mundo espiritual, para eventualmente dar frutos en lo bajo, el mundo material. El arbol invertido con las raices en los cielos y los frutos en la tierra, es un simbolo del modo de vida espiritual, y este arbol comienza a germinar por el cultivo de la conciéncia intuitiva.

En el Monte Cerineu, vivía una cierva con los cuernos de oro y los cascos de plata. Diana, una diosa cazadora, afirmava que la cierva era suya. Ella cuidaba al animal hasta entonces, y ella le era util. Pero la hermosa cierva también pertenecía al dios-sol Apolo, y Hércules debía llevarla para el templo de dios. Hércules pasó un año entero de un lugar al otro persiguiendo a la cierva, pues ella era muy esquiva, y Diana aún intervenía sutilmente cada vez que él estaba próximo a capturarla. Finalmente, cuando la cierva cansada por la interminable fuga, descansava en los margenes de un lago tranquilo, Hércules se aproximó suavemente y lanzó una flecha que hirió su talón. Así el consiguió capturarla, la colocó sobre sus hombros, junto a su corazón, y la condujo al templo.

La cierva es un animal de constitución delicada; con los cascos de plata y los cuernos de oro del mito, ella representa la conciéncia. La cierva era muy esquiva, y es muy dificil de entender o explicar lo que exactamente es la conciéncia. Pero tal vez baste con decir que la conciéncia es la gran dádiva (don) del ser humano y es aquello que hace de el lo que el es. Ella te permite conocer, aprender, discernir, reflexionar, comprender, escoger. Y es un tremendo desafío hacer todo eso verdaderamente, conscientemente, y no de manera mecánica y superficial.

Diana y Apolo representan dos facetas de la conciéncia. Ellos son hermanos gemelos. Diana era associada a la luna, y la diosa cazadora representa la conciéncia intelectual, siempre en busca de algo. Apolo era el dios-sol, y representa la conciéncia intuitiva, que produce claridad o iluminación. Portanto, llevar la cierva para el templo de Apolo significa cultivar la conciéncia intuitiva, o sea, crear condiciones y oportunidades para que la intución comience a despertar.

Es importante no confundir la intuición con el presentimiento o prevision. La intuición es simplemente la capacidad de la conciéncia de reconocer una verdad. El intelecto apenas analiza si un pensamiento es coherente o no; la intución es la que puede indicar si este pensamiento expresa o no una verdad. Es por el reconocimiento intuitivo, por ejemplo, que una persona aprende los principios éticos y valores universales. Naturalmente, intelecto y intuición deben ir de la mano. La intuición revela las ideas superiores, y es trabajo del intelecto interpretarlas y explicarlas correctamente.

Y ¿como podemos cultivar la conciéncia intuitiva? El mito sugiere: Es preciso mucha perseverancia, pues el proceso es lento (el trabajo llevo un año entero); tenemos que estar atentos a las “artimañas y retrueques” del intelecto (Diana interfería a Hércules); debe haber estabilidad emocional ( un lago tranquilo); y debemos ayudar al proceso usando la flecha del pensamiento claro y certero.

A medida que la conciéncia intuitiva se desarrolla, podemos aprender a reconocer lo que es aprendizaje espiritual genuino y lo que no lo es; podemos aprender a apoyarnos en principios y valores espirituales; podemos descubrir el mundo de las ideas universales como nuestro verdadero faro y puerto seguro; podemos descubrir a la humanidad toda como nuestra familia espiritual, y encontrar en cada ser humano a un auténtico hermano.

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

5.6.11

Géminis: la sabiduría del servicio

Ricardo Georgini


Geminis
"la dualidad como unidad en relación"

El trabajo de Hércules relacionado al signo de Géminis es la obtención de las manzanas de oro de las Hespérides. Es un trabajo muy largo, lleno de un rico simbolismo, representando el desafío de traer las elevadas ideas y aspiraciones para la vida práctica, así manifestando así sabiduría.

En el mito, las Hespérides eran tres ninfas que habitaban un jardín secreto, donde crecía un árbol que daba frutos de oro. Hércules recibió la tarea de conseguir tales frutos, pero nadie sabía dónde quedaba el jardín. El héroe inició su búsqueda yendo para el norte, en busca de la ayuda del sabio Nereo. Se encontró muchas veces a Nereo sin reconocerlo, así como tampoco reconoció las pistas que el sabio sutilmente le proporcionó. Luego, Hércules se dirigió al sur y se enfrentó con la serpiente Anteo, invencible cuando estaba en contacto con la tierra. El héroe tuvo que levantarla en vilo y estrangularla en lo alto para alcanzar la victoria y poder proseguir. Entonces fue para el oeste y conoció a Busiris, que afirmaba ser el único portador de la verdad. Hércules le creyó y se convirtió en su seguidor, olvidándose de su búsqueda y perdiendo mucho tiempo. Finalmente recordó y comprendió las palabras de Nereo: “la verdad está dentro de tí”. Así se liberó y retomó la búsqueda de las manzanas de oro.

En seguida, Hércules encontró a Prometeo encadenado a una roca, con buitres comiéndole el hígado. Y de nuevo se olvidó de su búsqueda, pero esta vez para ayudar a alguien que necesitaba socorro. Ahuyentó a los buitres, liberó a Prometeo y cuidó de sus heridas. Y he aquí que Prometeo le indicó la dirección en que debía buscar el jardín. Para el este, por lo tanto, se dirigió Hércules, pero cuando finalmente halló el árbol, vio a Atlas allí próximo, sosteniendo el peso del mundo sobre sus hombros. Y una vez más, Hércules se olvidó de su objeto de deseo y fue a auxiliar a Atlas en su tremenda tarea. Transfirió el peso de los hombros de Atlas a los suyos. Liberado, Atlas y también las Hespérides trajeron las manzanas de oro para Hércules, y así el trabajo fue realizado.

El oro representa el alma, así como la plata representa la personalidad. Un fruto de plata simbolizaría el conocimeinto mental; las manzanas de oro del mito simbolizan la sabiduría espiritual. El fruto es la última cosa producida por el árbol, como resultado de todas las etapas anteriores de su ciclo vital. La sabiduría, semejantemente, debe ser producida por el propio individuo, aprendiendo con sus experiencias en la vida. Sin embargo, el árbol no puede producir el fruto para sí mismo, sino para el mundo. La sabiduría también: existe para ser compartida.

En su búsqueda de la sabiduría, Hércules comienza por el norte, símbolo de su interioridad o subjetividad. El sabio Nereo representa el alma de cada individuo, que le proporciona muchas directrices sutilmente, muchas veces sin que éste las reconozca como tales. En el sur (el mundo externo y concreto), Hércules se enfrenta con la serpiente de los poderes psíquicos y dones espirituales de todo tipo, que atrapan cuando se enfatiza en la apariencia (la tierra o el suelo), en vez de en el significado. En el oeste (el contacto con los otros), Hércules se permitió creer que sólo por formar parte de cierto grupo y seguir cierta autoridad (Busiris) estaría más próximo a la sabiduría.

Pero la única y verdadera autoridad es la sabia voz de la propia conciencia dentro de cada individuo.

Gradualmente, a través de intento y errores, el individuo comprende que nadie puede darle la sabiduría, sino que ella va a florecer en su interior a medida que él procure aliviar el sufrimiento de la humanidad (Prometeo) y cooperar con el trabajo de los Instructores de la humanidad (Atlas). Cuando estamos empeñados en servir, la sabiduría viene como una consecuencia natural.

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

27.5.11

Urano





URANO EN TRANSITO EN NUESTRAS VIDAS

Posiblemente “estar bien y sentirnos vivos” podría ser más de lo que esperamos si Urano, de acuerdo a nuestro destino y libre albedrío, forma aspectos importantes con Planetas natales.

Su destellante vibración y su libertadora fuerza se nota en nuestras vidas, aún si no ese el caso. Simplemente al cambiar en su propio tránsito en el firmamento por Signo lo notaremos con más o menos intensidad, según sea la importancia de la Casa en el Tema natal. Más aún si en esa Casa está situado cualquiera de nuestros Planetas.

8.5.11

Tauro: reorientar los deseos

 Ricardo Georgini

 

Tauro

El trabajo de Hércules asociado al signo de Tauro es la captura del toro de Creta. El signo de Tauro habla del modo en que tratamos con la materia. Todo uso de la materia está motivado por el deseo, sea un deseo egoísta e ignorante o uno altruista e iluminado. Este trabajo de Hércules representa la reorientación de los deseos, de modo que dejen de estar dirigidos exclusivamente para el beneficio individual y pasen a estar dirigidos para un bien mayor, colectivo.

Neptuno (el Señor de los Mares) había regalado al rey de la isla de Creta un toro sagrado. Sin embargo, el rey pretendía sacrificar al animal. La tarea de Hércules era rescatar al toro y llevarlo de la isla al continente, donde estaría a salvo. Para encontrar al animal en aquella isla, Hércules se guió por una luz que brillaba en la frente del toro. Cuando finalmente consigue llegar hasta él, el héroe lo montó como si fuese un caballo y así lo cabalgó, atravesando el mar, hasta el continente.

El toro, con su constitución robusta, representa nuestro cuerpo. Y tal como el toro, el cuerpo es sagrado. Toda materia es, en sí misma, sagrada. Lo que no es sagrado, muchas veces, es el uso que hacemos de la materia y del cuerpo. El problema es que el toro está en la isla, un símbolo de aislamiento y exclusivismo. Este es todo el mal y el verdadero y único pecado: la separatividad. Semejantemente, todo bien y toda virtud pueden ser resumidos como amor, unión y fraternidad. El continente representa eso, la integración de la parte en el todo, la colectividad.

Así, el único problema con respecto a los bienes materiales, el dinero y el cuerpo, con sus apetitos, es que hemos utilizado todo eso para satisfacción de nuestros deseos egoístas. La solución no vendrá maldiciendo a la materia, maltratando al cuerpo o intentando suprimir todo deseo. El toro no debería ser sacrificado, sino rescatado para el continente. Todas las formas materiales y las capacidades del cuerpo deben ser colocadas al servicio de la colectividad. Esto será realizado cuando los deseos sean reorientados para el bien de todos. “Aquello que deseas de bien para tí, procura desearlo igualmente para todos”.

Pero, ¿cómo conseguiremos canalizar de esa manera las fuerzas del deseo? Hércules empieza guiándose por la luz en la frente del toro. Esta luz simboliza un centro de energía localizado entre nuestro entrecejo, llamado chakra frontal. Está relacionado con el corteza frontal, la región del cerebro que es responsable de nuestra capacidad de auto-observarnos, de direccionar nuestra atención adonde queremos y de realizar elecciones conscientes. El primer paso, por lo tanto, es encender esas capacidades, tan propias del ser humano, y procurar observar con alguna imparcialidad las emociones y deseos que se mueven dentro de nosotros. Así nos montamos sobre el toro, y podremos cabalgarlo.

Cuando nos identificamos excesivamente con una emoción o deseo, nos tornamos su víctima, y somos arrastrados a hacer esto o aquello de acuerdo con tales impulsos internos, que nos controlan. Pero cuando nos observamos con desapego e imparcialidad, podemos permanecer internamente libres para escoger qué hacer con nuestras emociones y deseos. Entonces se vuelve posible canalizarlos de manera más sabia y constructiva, para el mayor bien de todos.

El signo de Tauro nos confiere esa cualidad de percepción esclarecida, iluminada, que puede ser aprendida con la experiencia. Gradualmente, a través de las experiencias en medio de la materia, podemos comprendernos mejor a nosotros mismos, y descubrir que todo beneficio individual es ilusorio y temporario, y sólo el bien colectivo es real y permanente.

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

12.4.11

Aries - Luna Llena

Por Joanna García
La profunda atención del discípulo puede captar desde hace tiempo, la intensidad de las energías que están convirtiendo a nuestro planeta en un escenario vívido de cambios de paradigmas y de estructuras que se derrumban al no poder resistir las embestidas de todo cuanto de liberador y nuevo, fluye a través del espacio.
La fuerza de esta Luna llena de Aries, la Luna del Cristo, será posiblemente una lunación muy especial para nosotros que como humanidad ya hemos desarrollo un amplio potencial mental e intelectual y que desea unir a todo ello, el mensaje de Amor vertido a través de Piscis por Él.
Si Aries, ese Hijo amado por Dios es el lugar del nacimiento de las ideas divinas, los movimientos planetarios están energetizando ese espacio para un despertar con diferentes niveles de conciencia pero que están haciendo vibrar todos ellos a la humanidad.
Cada ciclo completo de Urano ha perfilado de forma incontenible un nuevo reto y el que comenzamos a vivir ahora será más regenerador y constatable que nunca, debido a ese despertar de tantos millones de seres que ya no están en el rebaño, porque han conocido el principio divino del discernimiento. 
En cada uno de los grandes ciclos de Urano desde su descubrimiento en el signo de Aries, Júpiter ha caminado durante el primer año siempre junto a él. Libertad y tradición, rebeldía y respeto, todo ello se une para marcar un principio, una profunda respiración que desde el aparente caos y dolor implanta las semillas de los nuevos derechos que la sociedad en ese momento exige.
Aries intenso, creador, espiritual, Fuego eléctrico y primigenio que prepara la tierra ardiente y en la que ha entrado su regente exotérico Marte, provocando la pugna en el discípulo para no caer en inercia alguna y la guerra en la masa que como unidad planta cara a la opresión para poder encontrar su sentido de individualidad primero para sentirse como un Todo mucho después. 
Marte forma una cuadratura precisamente con Plutón, compañeros ambos de vivencias de una misma energía, la que conduce al rebaño al encuentro regenerador del propio karma; ellos en si son los Señores del Karma siendo ese Planeta de la transmutación quien a su entrada en Capricornio comenzó a poner a la luz potente del mundo, todo cuanto era falso en estamentos políticos, religiosos y  sociales.
Mercurio el Regente Esotérico de Aries, está también uniendo fuerzas a este nuevo nacimiento, debiendo observar que su movimiento en retroceso hasta el 24 de Abril puede retardar o crear confusiones en pactos o proyectos formados en este tiempo de aceleración.
Vivimos pues momentos históricos que debemos observar desde “el Plan de Dios sobre la Tierra”, ya que de otra forma tan solo veríamos devastación y desolación, debiéndonos  centrar en el sentido de las palabras del Mantram de la Unificación  “el amor que subyace en los sucesos de la vida”.
Cristo mencionó que los discípulos debían encontrarse en una casa en la cual verían a un hombre con un cántaro en el hombro.
Él hablaba no para quienes en aquel momento podían escuchar, sino para los que siglos después, trabajando la bendita esencia que nos regaló, estuviésemos despiertos a las Aguas de Vida de Acuario.
Cristo es Acuario. Él, entre todos, dijo Yo volveré. 
Él, Instructor de la Humanidad y que en esos días dramáticos hace aproximadamente dos mil años, comprendió y aceptó Su misión y compromiso con el Planeta.
Resurrección, alegría, amor a la vida en todas sus vertientes; inclusión, aceptación, servicio, entrega, anhelo y aspiración hacia la vida auténtica…todo ello es la Luna Llena, la Pascua de Resurrección en su auténtico sentido.
Millones de almas nos reuniremos a Su llamado en la Luna Llena de Aries, compartiendo Su compromiso basado en las Fuerzas de la Restauración implantadas en los éteres del Planeta en aquella Luna Llena de 1945, tal como nos dice Saraydarian, “bajo la dirección de los Maestros de Sabiduría y la supervisión del Cristo. ¿Realmente somos conscientes de la importancia que cada uno de nosotros tenemos en ese compromiso? 
En cada uno de nosotros está el gran regalo de la Luz, el Amor y especialmente el Poder. 
Ahora, en estos momentos, en esta época, ya no podemos pensar que no estamos involucrados en la administración de esas mágicas bases de La Gran Invocación.
En esta Luna Llena nuestra proximidad a Él, al Cristo, a Maitreya es más fuerte que en cualquier otro momento del año. Todo ello  y mucho más, hace de ésta, una lunación especial. 
La primera de las tres lunaciones más importantes del año.
A Cristo se le llamó también el Señor de Acuario en momentos en los que aparentemente poco podía expresar ese Signo que hoy representa a nuestra Era. 
Urano abre avenidas insondables pero liberadoras, Júpiter lo impregna de su búsqueda y respeto al sentido de la religiosidad y de las tradiciones; Marte le entrega su inmenso sentido de devoción, de ser el mártir necesario, del guerrero que acepta sus cicatrices y Mercurio nos intenta llevar al discernimiento total.
Todo tiene su jerarquía y su lugar en el mundo y en Aries, el Dios de nuestro Dios, Sanat Kumara, recibe la energía de Su propio Dios, Sirio abriendo avenidas de luz para que la Tierra, nuestro amado hogar, pueda florecer a los nuevos retos de la misma forma que explota en un sonido de alegría y ofrenda, las flores, los árboles, la vida en si, en estos momentos.
Que todo ese intenso movimiento que en el Planeta está naciendo, nos haga ser en cada instante ese Grupo de Servidores del Mundo que ansía nuestra alma.
Desde el corazón, siempre,
Joanna

8.4.11

Aries: concentración e inofensividad

 Ricardo Georgini



ARIES 
"Surjo y desde la mente rijo"

El trabajo de Hércules que está ligado al signo de Aries es la captura de las yeguas devoradoras de humanos. Aries es el signo de los inicios y los procesos creativos, y este trabajo representa los primeros pasos en el camino espiritual y la necesidad de comenzar por la creación de una nueva mentalidad – más enfocada, comprensiva e inofensiva.

El belicoso rey Diómedes era hijo de Marte (el Señor de la Guerra y regente del signo de Aries) y en su reino criaba yeguas extremadamente salvajes y violentas, que devoraban a los seres humanos. Asolaban toda la comarca y provocaban mucho miedo en la población. Hércules recibió del rey Euristeo la tarea de capturar esas yeguas y llevarlas hasta él. En el reino de Diomedes, Hércules encontró las yeguas sueltas y dispersas por todas partes. Entonces comenzó a movilizarlas, de modo que gradualmente se concentrasen en cierta región. Cuando todas estaban reunidas, el héroe las cercó y ató juntas, y así pudo conducirlas hasta el rey Euristeo para ser domesticadas.

Los caballos simbolizan el pensamiento, que es capaz de transportarnos muy lejos. Los caballos femeninos, o yeguas, representan la fertilidad de la mente, incesantemente creando imágenes, diálogos internos y explicaciones para todo. Las yeguas del mito, salvajes y devoradoras de humanos, son la mente indisciplinada, continuamente generando pensamientos críticos que hieren a las personas. El mito describe la situación habitual de cada uno de nosotros: nuestros pensamientos críticos provocan destrucción a nuestro alrededor y perjudican a aquellos que nos circundan.

Sin embargo, una de las primeras lecciones a ser aprendidas por el aspirante espiritual es la de la inofensividad. Sus pensamientos, palabras y vida deben dejar de ser ofensivos y destructivos, de acuerdo con preconceptos y predilecciones personales, y tornarse creativos y constructivos, de acuerdo con el Plan Divino. A diferencia de lo que tal vez pudiese parecer, la inofensividad (o no violencia) no es una condición pasiva o inocua, sino una actitud dinámica y efectiva. Es una autodisciplina que positivamente se abstiene de criticar y herir. Es un compromiso creativo para ayudar, apoyar y curar – a otros y a nosotros mismos.

El mito no sólo representa cuál es el problema a ser solucionado, sino que también indica cómo hacerlo: concentración. La causa de la dificultad está en el hecho de que las yeguas son salvajes y están sueltas, o sea, la mente no ha sido disciplinada y los pensamientos vagan dispersos. Funcionando así, la mente apenas llega a la superficie de las cosas, y esto es lo que torna posible su postura crítica. Es apenas en la superficie que las cosas parecen más conflictivas y caóticas. Lo mismo que ya nos parece pensamiento profundo, por ser más elaborado, es todavía apenas superficial. En la verdadera profundidad, reinan siempre la belleza, la armonía y la unidad. A través de la meditación, ejercitando el pensamiento concentrado, podemos  acceder a eso.

Es interesante observar que Hércules no intenta paralizar a las yeguas, sino que las reúne y cerca. Por lo tanto, no intenta acallar la mente, sino concentrarla profundamente en algún asunto. La mente está siempre pensando, y eso, por ahora, no podemos cambiarlo – y no lo necesitamos. Pero podemos escoger qué pensar y cómo hacerlo. Esto es meditación: pensamiento consciente.

El inicio en el Sendero espiritual requiere las cualidades conferidas por Aries: mucha energiá y esfuerzo. Estas cualidades deben ser empleadas para desarrollar la concentración, para que podamos verdaderamente comprender – o sea, acceder al sentido mayor por detrás de las apariencias. Así, podremos traer a nuestras vidas cada vez más inofensividad y creatividad espirituales.

Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

22.3.11

Equinoccio de Primavera 2011

Por Joanna García
Ni un solo  movimiento que suceda en el Universo deja de afectar al ser humano y a los distintos Reinos de la naturaleza.
Lógicamente, esos cuatro grandes Festivales que conforman Equinoccios y Solsticios, tienen una importancia remarcada en la humanidad y ellos, junto con las 24 fases de Lunas Nuevas y Llenas, intentan ayudar a que nuestros relojes de vida individuales se ajusten al máximo a ese Universo donde vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
En los Equinoccios, esa magnífica igualdad en la duración del día y de la noche, nos habla de algo tan importante como es el equilibrio. Nos indica que seguir las pautas de sus energías nos ayudan a esa difícil armonía entre la personalidad y el alma.
Estar “sintiendo” durante tres días que ese movimiento especial de la naturaleza va a producirse, crea un espacio energético en nosotros lleno de posibilidades.
Los discípulos que están prácticamente ya en ese equilibrio, se preparan en realidad durante los noventa días anteriores a cada uno de estos eventos, modulando en su interior la música más armónica; están sintonizando con su nota vibracional con mayor profundidad.
Somos seres en los que viven las luces y las sombras y por ello, en los momentos en que la Luz universal se precipita hacia nosotros podemos encontrar con más facilidad nuestro propio equilibrio.
En el Equinoccio de Aries, el Sol corta aparentemente el Ecuador y va hacia arriba, hacia un estadio superior más sutil. El Ecuador es el punto medio. En ese paso nuestras energías trabajan con más facilidad hacia los centros superiores.
Hay como una línea vertical entre Aries y Libra y el trabajo continuo de la personalidad, superando momentos de desánimo, determina la actividad de los mencionados centros. Cualquier sentimiento de separatividad, de rencor o tantos otros que no son  fáciles de detectar, alteran el Plexo Solar que está conectado con el Ajna y nos afectan durante estos días y se invierten entonces las energías sutiles del Equinoccio, se activan aún cuando sea ligeramente y se precipitan.
La fuerza del Sol es ilimitada. De él emanan todos los planetas, esas Fuentes de Sabiduría con las que trabajamos cada día de nuestra vida. Podemos elevarnos a través de fluir con esas energías, a través de la forma que cada cual tenga de meditar en la Luz y en el Amor, en forma individual o cuando sea posible grupalmente.
Si somos capaces de esa observación serena, será señal de que en vez de seguir los impulsos de Marte, estamos trabajando con su Regente Esotérico, con Mercurio pudiendo sublimar la comunicación y la elevación de los pensamientos lo cual hemos de sentir como verdadera vocación obligada ante los acontecimientos que se suceden a nuestro alrededor.
Urano el Regente de nuestra Era, irrumpiendo en este Signo está  creando un aparente caos con ondas de intensa sensibilización, de profundo sentido de nuestra total conexión y respecto hacia el Cosmos,  que hacer nacer en el ser humano el anhelo  y sentimiento de búsqueda de libertades y de ideales. 
El día 3 de Abril entrará en el Signo de Aries su Regente Marte, portador de conflictos y enfrentamientos militares en conjunción con Urano y situado también Mercurio en Retroceso forma todo ello un  stellium de energías que están colaborando a ese cambio necesario de un paradigma social que ya no se mantenía.
De momento Júpiter camina a su lado hasta el mes de Junio y durante un año  ha estado como suavizando y protegiendo los profundos cambios que se realizan en el planeta. En Junio entrará en el Signo de Tauro, mientras que Plutón durante un largo período de tiempo, irá sacando a la luz todo cuanto hasta ahora podía ser escondido, tanto en estructuras económicas, políticas o religiosas, dependiendo de la humanidad y de cada uno de nosotros en particular, que toda esta mezcla lleve hacia delante nuestra evolución.
Desde el corazón,
Joanna

18.3.11

Piscis, Salvación y Liberación

Por Martín Dieser


PISCIS

En pleno acercamiento al plenilunio de Piscis, puede ser inspirador reflexionar acerca de las cualidades de este signo y del proceso de Salvación que representa, sin entrar tanto en lo técnico sino aprovechando su influjo para esclarecer temas vinculados a la energía pisciana. 

Tal vez lo primero para decir deba ser que estamos ante un signo dual, donde son posibles dos tipos de vivencia, aquella vinculada a la conciencia y aquella relacionada con la Vida. En ambos casos surge la idea de sacrificio, de un estado del ser que se pierde en la oscuridad para ocultamente “rescatar” a otro y demostrar a través del Amor la unidad de todo lo manifestado. 

Esto implica un gran sacrificio del alma, porque durante eones la conciencia apenas ilumina a la personalidad y debe permanecer en suspensión hasta que le llega la invocación por parte de la personalidad en crisis.

15.3.11

Piscis - Luna Llena

Por Joanna García


Los dos Peces

Piscis simboliza tiempos de finales de  objetivos conseguidos y de  infinitas pruebas vividas a través de ciclos y ciclos.

Simboliza al Salvador y nos simboliza a todos como salvadores,  primero de nosotros mismos y, posteriormente de quienes a los que la Vida Una pone en nuestro entorno.

Piscis representa Aguas profundas, ricas y a la vez plenas de   capciosos peligros que pueden convertirse en espejismos. Perteneciendo a la Cruz Mutable, puede ser altamente impresionable a todo cuanto recibe. Empático, compasivo, a veces intensamente vulnerable, llegando cuando el tema no está equilibrado a estados de temor que pueden rozar la depresión. No obstante, la Fuerza de su Regente Esotérico Plutón, rompe lo caduco, lucha incansablemente contra todo lo que puede bloquear la bendita Vuelta al Hogar del Hijo Pródigo (la Chispa Divina) a la Casa del Padre.

7.3.11

Hércules



Ricardo A. Georgini  

 

El camino de Hércules

El mito de los Trabajos de Hércules es una representación simbólica del trabajo humano en busca del autoconocimiento, autotransformación y autotranscendencia. Cada uno de los doce trabajos describe una etapa del desenvolvimiento progresivo del ser humano a lo largo del camino espiritual. Los desafios, las pruevas y luchas enfrentados por Hércules son los mismos que nos confrontan en n uestras vidas diarias, y las soluciones encontradas por él, pueden servir también para nosotros.

Cada trabajo de Hercules está relacionado con un signo del Zodiaco, y aquí tenemos la oportundidad de abordar la astrología de modo diferente a lo habitual. Podemos entender los signos como doce arquetipos, doce cualidades centrales, doce tipos básicos de energía. Todos nosotros estamos en contacto con todas estas doce energías, en mayor o menor medida. Por esto, decir que una persona es ariana o acuariana es una grande simplificación. Todos podemos y debemos aprender a expresar conscientemente todos los doce tipos de energía o cualidades centrales.

En cada trabajo de Hércules, estan representados los desafios y las oportunidades propios del signo que corresponde a aquel trabajo. En cada trabajo, Hércules tendrá una tarea a cumplir, y para hecer esto, tendrá que disciplinar su propia naturaleza, aprender ciertas lecciones y perfeccionar el modo como el expresa las cualidades del aquel signo correspondiente.

El mito cuenta que Hércules era hijo del dios Jupiter y de la mortal Alcmena. Por tanto, su naturaleza era dual: una parte de el era divina, pero la otra parte era humana y mortal. Así, Hércules representa cada uno de nosotros, como la dualidad básica que nos caracteriza: de un lado, possibilidades espirituales, de otro, limitaciones materiales.

Hércules fue educado por los mejores instructores de la época, era versado en todas las ciencias i artes y desarrolló todas sus habilidades. Él aprovechó y aprendió lo que el mundo y la vida le querian ofrecer y enseñar, así que, él estaba apto para trillar genuinamente el camino espiritual. Para trancender lo humano, es preciso antes ser plenamente humano. Se cuenta, que antes, él mató a sus instructores, que es una forma simbólica de decir, que él pasó a apoyarse a si mismo, quedando libre de cualquier autoridad externa.

Después, Hércules se casó y tuvo trés hijos. Esto significa, que dentro de si mismo, él alcanzo la unión con su esencia espiritual o alma. Él pasó a expresar las tres cualidades principales del alma: voluntad o propósito, amor-sabiduría y luz o inteligencía. Mas luego Hércules fue preso por la locura y mató a su esposa e hijos. Aquí está representada una tendencia común entre los principiantes del camino espiritual, que sacrifican indevidamente a todo y a todos para su propio progreso espiritual.

Cuando Hércules se dio cuenta de su error, fue a cosultar el oráculo, que le aconsejó realizar doce trabajos espirituales que el rei Euristeu le mostraría. En este proceso, Hércules enmendaría sus errores, purificaría y redimiría su naturaleza humana, y exaltaría su naturaleza divina y espiriritual.

Antes pero, del inicio de los trabajos, los dioses vinieron a ofrecer a Hércules ciertos presentes. 

Minerva, le ofreció un manto, símbolo de la vocación espiritual, Vulcano dio le un pectoral de oro, símbolo de la fuerza vital que protege. Neptuno, le alcanzo una pareja de caballos, símbolo de la sensibilidad y la imaginación. Mercurio, le presento una espada, símbolo de la mente, con su capcidad de separar lo real de lo irreal. Apolo le dio un arco y una flecha, símbolo de la intención espiritual y la percepción intuitiva. Estos son los requisitos para trillar el camino espiritual.

En los proximos meses, la columna “Astrología del Alma” abordará cada uno de los trabajos.
                                                                                                                      
                                                                                                                         
Ricardo A. Georgini
ricardogeorgini@yahoo.com.br

4.3.11

Piscis - Luna Nueva

Por Joanna García


Si en estas horas previas al día de hoy, hemos conseguido estar durante un tiempo en un espacio de silencio interior, de quietud en nuestros pensamientos y emociones, de poder fluir en ese anhelo difícil de expresar que indica la búsqueda interior, nos habremos sintonizado con la energía intensamente especial de Piscis.

Un gran Maestro dice que Piscis es el principio y es el final representado por los dos peces en posición contraria, y que si el ser humano influenciado astrológicamente por ese signo, ya sea en su identidad solar o en el  Ascendente, lo desea, tiene el bendito poder de influencia benéficamente a los demás, incluso con su mirada.