Los tres niveles del horóscopo

5.7.18

Urano a través de Tauro







Urano a través de Tauro


La entrada de Urano en Tauro nos habla de una relación difícil. La “mente cósmica”, aquel que desvela los secretos, entra en Tauro, el signo del deseo fijo, el signo donde las formas lunares encuentran su exaltación. Las formas densas y sensuales de la naturaleza deben reconocer la llegada de las novedosas ideas que siempre trae consigo Urano, y esto no es fácil.  

Es claro que el planeta espiritual y ocultista por excelencia no está cómodo en Tauro, Urano está en caída en el signo donde la luz se expresa a través de las formas lunares/terrenales exaltadas. 

Por otro lado la Luna cae en Escorpión y Urano se exalta en él porque es en el signo contrario a Tauro donde se trasciende el poder  de las formas, demostrando que es a través del desapego que la Libertad (Urano) puede realizar su labor; la libertad pide flexibilidad, y la mente “cósmica”, vinculada a las leyes ocultas, necesita del desapego de las viejas normas para imponer las nuevas que el mismo desvela.

Así pues, la pregunta que nos podemos hacer es: ¿cómo se va a desarrollar Urano, la mente divina, en el signo donde más se muestra el apego/deseo por las formas de la madre naturaleza?, ¿cómo se va a interpretar a Urano, “el revolucionario”, desde el signo donde el deseo tradicional por las formas es vivido como una necesidad natural?

Este tránsito es la relación del 7R (cualidad principal de Urano)  penetrando en el terreno del 4R (el reino de Tauro), siendo esto, desde un punto de vista exotérico/personal, una relación difícil,  donde el  poder del orden, la magia organizada la geometría, o la Voluntad divina en la Materia no está cómoda en el reino del 4R en Tauro, donde la fuerza de los deseos ancestrales con su correspondiente tensión y  esfuerzo (con vocación espiritual o no) es la premisa para lograr la ansiada armonía y belleza. Es claro que esta relación creará un conflicto y una destrucción en los deseos taurinos según los verá la nueva perspectiva uraniana como ya caducos. Pero para que esta destrucción sea vivida como una oportunidad, como una intervención divina en los tres mundos de expresión de la naturaleza personal, la conciencia o alma gestora deberá tener un cierto grado evolutivo, un nivel en donde la mente no esté condicionada por la emoción y así, desde el desapego, interprete o perciba con claridad el impacto de Urano.

En un sentido muy positivo podríamos decir que Urano en Tauro obligará a la mente a buscar soluciones intuitivas, soluciones incluyentes, soluciones donde la tendencias mas exotéricas del signo (relacionadas con un Venus astral) deberán reajustarse con las energías poderosamente mentales y novedosas que impone Urano. Si esto se  lleva a cabo, Vulcano, como el regente esotérico de Tauro, entrará en juego, como el poder de forjar (construir-modelar) en la naturaleza forma de expresión aquella intuición (nueva idea o  valor espiritual) percibida gracias a la intervención de Urano.

Vulcano es el forjador en la Materia, aquel que moldea en ella la Voluntad de Dios para Su expresión a través de ella, y esto lo hace a través de la fuerza de la aspiración, el deseo de mejorar que utiliza las fuerzas básicas del sacro para expresarse en forma creadora a través del chakra laringe.






Dos formas de entender la relación Tauro - Urano

Exotéricamente Tauro es el deseo inevitable, kármico, que lleva a la lucha “ciega” y su constante pensar condicionado o apegado para finalmente expresarlo en forma poderosa.
Para una conciencia exotérica Urano en Tauro puede activar los deseos en forma “extraña”, deseos perversos, alteración de la naturaleza y sus normas, separación abrupta y total entre materia y espíritu. Este tipo de conciencia está relacionada con la cruz mutable, la fuerza de la personalidad activada por las volubles, inconstantes y caprichosas tendencias del deseo. Aquí Urano, inconscientemente para la personalidad, es destructivo. Es la actividad desestructurada y alterada de la forma identificada con los deseos excesivamente centralizados (apegados) de la personalidad.

Esotéricamente la fuerza o deseo taurino es la bondad de la fuerza motivadora que relaciona la voluntad espiritual con la forma concreta, esta relación invoca la intuición que se refleja en la forma como inteligencia creadora, armonía, belleza práctica o natural.
Para una conciencia mas esotérica Urano en Tauro es claramente la potenciación de la inteligencia u orden espiritual aplicada a las leyes de la naturaleza. 
Esta actitud  esotérica tiene dos fases: 
La primera está relacionada con las conciencias evolucionadas o de buena voluntad, es la ascensión a la cruz fija a través de la transmutación del deseo taurino en aspiración. En esta fase la dualidad entra en juego y el Alma se descubre en  la interacción dual inteligente transformadora y constructiva. Es el camino del discípulo. Es la conciencia magnética del Corazón.
La segunda, que es para conciencias muy elevadas, es la ascensión a la cruz cardinal a través del servicio universal acuariano. La cualidad de esta cruz (amor incluyente) permite aplicar el aspecto voluntad del alma al cerebro o mundo físico vía la mente. Aquí definitivamente la forma-materia está unificada con “lo” espiritual, es el camino del iniciado, aquel que expresa Voluntad al Bien como Propósito de Dios. Es la captación por parte del Alma de la dinámica voluntad de la Monada expresada a través de la materia o personalidad purificada. Es la actividad (inherente en la vida) como expresión de la divinidad.




Desde Acuario - Tauro
Que la próxima gran conjunción de Jupiter Saturno en Acuario en el 2020 que inaugura un ciclo de 260 años de conjunciones en signos de Aire esté regida esotéricamente por el mismo Júpiter en Acuario y exotéricamente por Urano en Tauro, da a entender que en el inicio de este nuevo ciclo las cualidades de los dos signos van muy unidas. En este sentido pienso que para finalizar con el artciulo son muy adecuadas las siguientes palabras del Maestro Tibetano extraídas del Libro Astrología Esotérica/Capitulo de Tauro:

“Así como la Era Acuariana viene a la manifestación para nuestro planeta, trayendo en su estela la percepción universal de las nuevas expresiones de la síntesis del mundo, los intereses humanos y la religión mundial, así la humanidad, el discípulo mundial, comienza a ser influido por Tauro, lo cual traerá en esta época la reversión de la rueda de la vida para esos miembros de la familia humana que están preparados, y son hoy numerosos. Esto está sucediendo y sus resultados son inevitables e ineludibles. El interrogante principal es: ¿Producirá esta influencia taurina, acrecentada como lo está por las entrantes fuerzas de Shamballa, el enfoque de la luz que Tauro custodia, o fomentará simplemente los deseos, aumentará el egoísmo y llevará a la humanidad a las “ardientes cumbres del autointerés”, en vez de llevarla al monte de la visión y de la iniciación?”





David C.M. (logos.astrologiaesoterica@gmail.com)

11.6.18

La rueda revertida





La rueda revertida

En la astrología esotérica que nos propone el Maestro Tibetano a través de Alice Bailey hay varias ideas que, en relación al pensamiento clásico astrológico, podemos  considerar revolucionarias. Una de ellas es lo que Él llama “la rueda revertida”. Una idea que afirma que cuando la conciencia humana empieza a ser guiada, influenciada o reorientada por el Alma, el sentido de la rueda zodiacal con sus 12 signos, que hasta entonces, avanzaba en el sentido de las agujas del reloj, cambia de dirección para avanzar en contra de ellas.
Al sentido de las agujas del reloj, es decir de Aries a Tauro vía Piscis, Él lo llama “el ángulo de la forma, el orden natural, la retrogradación a través de los signos”, es el camino que demuestra el aspecto involutivo de la materia.
Al segundo sentido, de Aries a Piscis vía Tauro, lo llama “el ángulo del alma, el orden espiritual, el tránsito correcto a través de los signos”, es el camino que demuestra el aspecto evolutivo de la materia.
Ciertamente esta afirmación como mínimo es sorprendente y en verdad al mirar el progreso de nuestro Sol a través de los 12 signos podemos comprobar un progresar retrogrado, actualmente de Piscis a Acuario; pero a su vez, el Tibetano nos quiere dejar bien claro que esta aparente contradicción dual o doble alternativa es una situación que solo rige  la evolución del cuarto reino Humano y no la de los otros reinos.
En forma esotérica podríamos decir que es la condición de la conciencia humana la que crea su peculiar “forma de mirar” al Sol con sus 12 signos; “el observador modifica lo observado” y en el siguiente texto el Maestro nos deja entrever las causas de dicha situación: 
“He hablado de los métodos de prosecución alrededor del zodíaco: el método común de Aries a Tauro, vía Piscis, y el método esotérico de Aries a Piscis, vía Tauro. Se refieren a la evolución humana, la única que consideraremos en este tratado de Astrología. Pero en el ciclo involutivo mayor, que concierne al movimiento masivo del espíritu-materia y no al progreso individualizado del hombre, el movimiento es de Aries a Piscis, vía Tauro. En esta verdad se halla oculto el secreto del pecado original del hombre, porque tuvo lugar una orientación errónea en una etapa de la historia humana, y la familia humana fue en su totalidad contra la corriente zodiacal normal -por así decirlo- y únicamente en el sendero del discipulado se logra la correcta orientación y la humanidad penetra en el ritmo correcto del progreso”.
                                             Astrología Esotérica de A. Bailey Capitulo de Géminis.  

Es decir que desde el ángulo de la humanidad la dirección correcta de la rueda zodiacal ha sido corrompida a través de su ancestral actitud errática vinculada “al pecado original” y que solo gracias al Amor del Alma, con su respectivo “arrepentimiento” o el reconocimiento interno del error, será posible restablecer el camino y la injustamente “maltratada” materia podrá ser  transmutada o redimida.
Esta aparente dualidad (vinculada al pecado original y su posible arrepentimiento) bien podemos relacionarla con la parábola del Hijo Prodigo, siendo el “hijo que abandona el hogar del Padre” el orden materialista y la del “hijo que retorna” el orden espiritual, el retorno al origen o raíz divina.
Si analizamos brevemente los significados de los 12 signos desde el ángulo retrogrado podemos decir que “el hijo que se aleja del Padre” penetra en la rueda a través de Piscis, la fluidez de la sustancia material que a través de Acuario crea el deseo en la forma, que en Capricornio se materializa como ambición, que en Sagitario es la búsqueda del alimento, que en Escorpión se muestra como ilusión o engaño, el tocar fondo que obliga en Libra a tomar la decisión de excluir para que en Virgo reine solo la materia que en Leo es expresión del yo egoísta, el yo materialista que domina al otro y que en Cáncer es el aislamiento de este yo en relación a la masa, que en Géminis es la dualidad no relacionada, falta que en Tauro será lucha y desmayos por poseer lo que no es propio que en Aries será la muerte con el fin de buscar una nueva forma/deseo.
Es claro que en este camino el tirón que ejerce la materia tiene una clara vinculación con la actitud egoísta de la conciencia intencionada o manipuladora (por ello pecado) y su resultante apego  inestabilidad y falta de libertad.
Si por el otro lado analizamos los 12 signos desde el angulo “del hijo prodigo que retorna a la casa del Padre” podemos decir que su primer impulso en Aries se materializa como una mente (luz) clara y rectora que desde Tauro ilumina la correcta visión de las formas, el deseo taurino entendido como fuerza inteligente que en Géminis se descubre como la relación entre los “dos hermanos”, personalidad material  y el alma espiritual, dualidad que en Cáncer se manifiesta como una forma unificada que en Leo es percepción consciente de esta forma en relación con su entorno y que en Virgo, gracias al aspecto luminoso de la conciencia,  se refleja como el amor que reside en su interior, es entonces que en Libra,  con vocación de mostrar una unidad superior a la mostrada por primera vez en Cáncer, se elige transitar el camino que hay entre las dos grandes líneas de fuerza, el amor como el punto medio entre los “dos hermanos”, que en Escorpión es la tensión, lucha y experiencia que purifica y unifica las diferentes fuerzas, transmutación que en Sagitario es dirección espiritual, que en Capricornio es realización espiritual, que en Acuario es servicio universal y que finalmente en Piscis es la expresión en la formas externas de la vida de aquel amor que en Virgo residía en el interior, el Cristo que, bajo la luz del Sol, ando la Tierra para así morir en Aries y resucitar a la Vida.
Queda claro que en este camino hay un reconocimiento consciente de la dualidad, una actitud que trata de reorientar, redimir o perfeccionar a la forma/materia a través del Amor del Alma. Ella, el Alma, es el gran mediador, la Conciencia interna que relaciona comprende y unifica “lo de arriba con lo de abajo” . 





Es clara pues la posición de los dos caminos, ahora bien, la pregunta es, como y cuando una conciencia cambia su orientación y  decide “retornar al Padre”?
Podemos decir que la clave está en la correcta recepción y aplicación por parte de la conciencia de las energía i/o significados de Tauro y Libra.
Tauro marca vida tras vida la motivación con su lucha o empuje esencial. La fuerza del “toro” es el deseo relacionado con el instinto inferior o natural animal que tras muchas vidas, y desde la conciencia mas evolucionada, puede ser entendida y experimentada como una fuerza (deseo) elevadora: la aspiración (del Alma). Transmutar el deseo en aspiración es algo que pertenece a la conciencia y a su capacidad, quizás mejor dicho necesidad, de adquirir valores más acordes con su estado evolutivo. Valores más espirituales y refrescantes que transformaran el característico deseo taurino personal, testarudo y poderoso, en expresión del Alma, creadora  e incluyente. La adquisición de ideas espirituales hace que la conciencia hasta entonces identificada con las tendencias más básicas y egoístas cambie su polarización y se sienta atraída, por así decirlo, por tendencias más elevadas y altruistas.
Es gracias a la aspiración (por aquello que se siente como mejor) que los chakras más inferiores del cuerpo humano empiezan a ser atraídos por los más superiores; el ser humano se torna más subjetivo, reflexivo, se intro-proyecta en su-si-mismo y muy lentamente (durante muchas vidas) deja de proyectar sus ancestrales deseos en las formas externas de la vida.
Evidentemente, debido a la poderosa dualidad que manifiesta, este es un proceso “doloroso” con tendencia a frustrar los deseos personales en detrimento de la energía más novedosa y atrayente del Alma, y  es justo en este momento que aparece la cualidad de Libra, como la posibilidad de ponderar las contrafuerzas tensionadas. Libra en esta etapa de la evolución es el poder de la mente, la aplicación del sentido común, el inteligente equilibrio entre las diferentes tendencias kármicas, con sus distintos y contrapuestos deseos y temas clave (problemáticos) para cada vida. La balanza es la inteligencia que comprende la dificultad como una oportunidad, de ahí que en ella esté exaltado Saturno, el regente del 3Rayo de Inteligencia Practica. Ella es la cualidad que escoge el camino medio entre materia o espíritu, alma o personalidad, yo - no-yo, deseo básico – deseo sublimado, egoísmo o altruismo, virtud o pecado…, y es gracias a Libra que existe un lugar de descanso entre estas dualidades, un espacio en la mente, el silencio inteligente, la clara mirada (ojo único o no dual) que tanto necesita “el toro” siempre ciegamente enfrascado y a menudo frustrado y entristecido en su lucha ancestral.
Tauro, el portador del 4Rayo, crea el intenso conflicto que a través de Libra, la portadora del 3Rayo de Inteligencia práctica, se demuestra como poder creador de Armonía o Belleza.



Planetas implicados en la reorientación
Recuerden que los planetas expresan a través de sus cualidades o rayos secundarios el significado principal del Signo y su Rayo Regente.
Venus, como regente exotérico de Tauro, es la expresión del deseo enfocado en las formas lunares en este signo exaltadas. Venus, en el nivel de conciencia personal - material taurina se relaciona con la afectividad, el deseo – emoción anclado en el plexo solar y proyectado i/o arrastrado por las fuerzas instintivas del sacro. En este signo el deseo y su componente emotiva se mezcla con el instinto y sus naturales necesidades, una mezcla problemática por su fuerte componente karmico que podríamos sintetizar en la siguiente pregunta: ¿cuándo la necesidad instintiva es el fiel reflejo de un noble deseo o cuando la necesidad instintiva está manipulada por el deseo egoísta?, la respuesta no es fácil porque los matices son muchos, pero si cabe decir que todo aquello que se vive con excesiva preocupación (sin cierta espontaniedad) suele tener su raíz en el egoísmo.
Por otro lado Venus, como regente exotérico de Libra, es la mente no condicionada por la emoción, es la inteligencia que revela el significado  y resultado del deseo promovido por el toro. Surge entonces  el equilibrio, la luz mental concreta del 5 Rayo que permite transmutar la fuerza personal enfocada en el sacro en fuerza creadora del Alma enfocada en el chakra laringe. Recordemos que el verdadero asiento de Tauro/Venus es la garganta, el poder creador del Alma expresado como el sonido, la voz, el verbo.



La fragua de Vulcano

Cuando gracias a los significados de Libra la fuerza de Tauro es atemperada y puede empezar a ser dirigida por el Alma aparece Vulcano, el regente esotérico de Tauro, regido por el 1 Rayo de Voluntad y Poder. “El forjador en la cueva” es la persistente y constructora voluntad del Alma de modelar o expresar el Bien en y a través de la forma. En Tauro la belleza o armonía de la forma es el reflejo constructor del Alma y la ciega y conflictiva lucha por poseerla (a la forma) es el reflejo de la clásica testarudez de la personalidad taurina.
La aspiración del Alma y el deseo de la Personalidad en verdad son dos actitudes con las que la conciencia en evolución (hasta la tercera iniciación)* ha de convivir; convivencia que genera un profundo sentido de la dualidad conflictivo y doloroso pero también divinamente inspirador.
Este proceso psicológico trae consigo la reorientación de la “voluble” Cruz Mutable (la cruz de la Personalidad) y la ascensión a través de Tauro a la “luz” de la Cruz Fija (la cruz del Alma), el lugar donde, a través de la aplicación inteligente de las regencias esotéricas, definitivamente se purifica y transmuta la Cruz Mutable; pero esta forma de entender las cruces es otra de las ideas del Maestro que desarrollaremos en próximos artículos.
Acabemos pues, volviendo al concepto Rueda Revertida, con un texto muy sugerente del Mismo:
“Toda la cuestión, respecto a la rueda giratoria en su acción y efecto duales sobre la conciencia  debe permanecer como un problema abstruso y difícil, hasta el momento en que los astrólogos hayan desarrollado una conciencia cuatridimensional y conozcan el verdadero significado de la frase bíblica: “La rueda que gira sobre sí misma”. En realidad la rueda no gira hacia atrás o hacia adelante como las ruedas comunes, sino simultáneamente en ambas direcciones y también en ángulo recto. Le resulta imposible a la conciencia humana captar todavía este hecho”.
Alice Bailey – Astrología Esotérica. Capitulo de Géminis

Al leer el texto podemos decir que en verdad vivimos en una ilusión, una ilusión muy condicionada por nuestra forma dual de observar el mundo, por nuestra capacidad de descubrir el yo a través del no-yo; así como también por nuestra cada vez más creciente capacidad no dual de percibir al Ser en el Todo, que en Su Eterno Presente, siempre fue y siempre será.

Articulo inspirado por la Luna llena de Géminis;
Cástor debe su inmortalidad a Pólux.
Pólux se sacrifica por Cástor.
D. S. III, 129.


En un lugar de la Via Lactea esta nuestro Sol.

`* 3 iniciación es aquella actitud psicológica (básicamente incluyente y con vocación espiritual) que trasciende la dualidad gracias al control que ejerce el alma o conciencia sobre los 3 mundos (físico-astral-mental concreto) de expresión material-personal. 


David C.M. (logos.astrologiaesoterica@gmail.com)

22.3.18

Las casas 8 y 9




Significados y analogías de las casas 8 y 9
Para la astrología esotérica el poder más espiritual no está tanto en las fuerzas (hechos objetivos) reflejadas en las 12 casas sino en los significados (cualidades y dones peculiares) reflejados en los 12 signos. Aun así es muy importante considerar, sobre todo si contiene planetas, el poder exotérico de una casa y por analogía también su rol más esotérico.
En última instancia tras las “ilusorias” apariencias (físico-emotivo-mentales) de la personalidad siempre se amaga la energía rectora del Alma (Conciencia).





La casa 8.  “la muerte”

Como sabemos para la astrología tradicional la casa 8 es la casa de “la muerte”, el fin de la vida física u objetiva,  y subjetivamente hablando podemos entender a la muerte como el fin de la personalidad egoísta, aquellas actitudes obstructoras que no permiten la fluidez o inspiración espiritual que deben ser reveladas en casa 9.

Recordad que en la rueda zodiacal  los 12 signos o las 12 casas de un horóscopo tiene un significado continuo, como un caminar, y el significado de un signo o casa siempre conlleva la esencia para el desarrollo y la expresión del signo o casa siguiente.

Es por tanto la casa 8, esotéricamente hablando, el lugar donde “las fuerzas ocultas” crean el desapego, pero no aquel desapego (incorrecto) que, debido a traumas y tristezas de la juventud, elude el contacto físico/emotivo por la responsabilidad dolorosa, presión o  irritabilidad que le comporta el vínculo con los más allegados y su entorno; como tampoco es aquella errónea actitud mística que, debido al excesivo poder hipnotizador (espejismo) de la visión o  ideal espiritual anhelado, crea una separación entre el cuerpo físico y el emotivo/mental, generando con ello un cuerpo astral de sensibilidad desapegado e impasible de las demandas humanas y los asuntos naturales;  como tampoco es aquella egoísta actitud mental que, “fría” ambiciosa y separatista es capaz de inhibir, por considerarlo poco útil para sus fines, el importantísimo aspecto amoroso o empático propio de una vida sensible y comprensiva;  no son estos mal llamados desapegos a los que hace referencia la casa 8, sino que, la inercias ocultas y sagradas de esta casa llaman, desde lo más profundo del Alma, a aquel desapego producto de “la divina necesidad” de allanar el camino, de “barrer los obstáculos”.

La casa 8 es la necesidad de abandonar los “ruidos” personales, por auto centrados y absorbentes, como la premisa básica para alcanzar la sencillez, y su posterior síntesis y libertad dirigida reflejada en la casa 9.

Exotéricamente también se nos dice que la casa 8 es el lugar donde se manifiestan las herencias, “aquello” que alguien recibe tras la muerte de otro ser; esotéricamente hablando recibir algo que en principio no parece ser nuestro es descubrir en uno mismo, (a través del correcto desapego), aquella energía “oculta”, (que no parece ser nuestra), regeneradora y positiva que por herencia evolutiva se demuestra como propia.

En este casa están pues las leyes ocultas que, a través de las “misteriosas”, (por incontrolables y desconocidas), inercias de la vida y de la muerte se relacionan en el campo (cuerpo físico) de experiencia los tres aspectos de la personalidad, el poder mental, el emocional y el cuerpo vital (etérico), con la intención superior de sublimar la materia o personalidad para unificarla con el espíritu.

Exotéricamente, en relación al cuerpo físico, a esta casa le pertenecen los órganos de evacuación, el desprenderse de la sustancia innecesaria, es por tanto la casa del desapego, el desprenderse de todo lo que ata para así sentirse más ligero, purificado. Renovación que en casa 9 se expresará como alegría espiritual activa.







Plutón, el regente de la casa 8
Plutón también es conocido por ser “el dios del inframundo”, “el regente del hades”, “el secuestrador de la niña virgen”, “el perforador de corazones”, “el despiadado y sus caballos negros”, “el dios invisible”, “la riqueza de la oscuridad”, “las fuerzas ocultas”,  Plutón …, “los nombres de los planetas no son resultado de una selección arbitraria, sino que los planetas se denominan por sí mismos”. El Tibetano.

Plutón, por ser un planeta no sagrado, no se hace notar tanto en la conciencia o Alma como en la tres mundos de la personalidad: mental, emotivo, físico. Es la reflexión posterior a sus efectos la que permite comprender o aceptar a Plutón desde la conciencia.

Como nos dice el Maestro Tibetano a través de Alice Bailey:

Plutón rige la muerte o cesación de viejas ideas o emociones, y su influencia, por lo tanto, es principalmente cerebral (física), y en esto tenemos la clave de su tardío descubrimiento. La humanidad está en víspera de ser mental. Sus efectos se sienten primero en el cuerpo mental”.   T.M.B. Capítulo 10, 230  (recordad que el cerebro es el reflejo físico de la mente en el sistema nervioso)

“Plutón, rige la casa 8 de las principales separaciones y de la muerte. “La flecha de Dios perfora el corazón y tiene lugar la muerte”. A este respecto debe recordarse que la muerte es producida definitivamente por el alma. El alma lanza la flecha de la muerte. (La flecha que apunta hacia arriba es el símbolo astrológico de Plutón)”.  A.E. Los planetas sagrados y los no sagrados. 379

En la Doctrina Secreta de Hellena Blavatsky se nos dice:

“Plutón es una deidad con los atributos de la serpiente. Es sanador, dador de salud espiritual y física e iluminador”.   D. S. III, 41

Leyendo estos párrafos tan reveladores podemos bien deducir que  Plutón, y en gran medida muchos de los significados de casa 8 y Escorpión, amagan las fuerzas re-generadoras, la transformación, la purificación creadora de vida.

Él es la energía oculta que utiliza todas las fuerzas negativas o egoístas de la personalidad como el contra-poder (piedra angular) que permite expresar en el mundo objetivo la bondad subjetiva e innata del Alma. La expresión egoísta personal en contacto con el Alma es expresión purificada, y como es lógico pensar dicha energía no puede ser liberadora y sanadora sino es destructora y transformadora a la misma vez.

De hecho para la Astrología Védica (Jyotish) la casa 8 entendida en un sentido más personal y el signo de Escorpión entendido en un sentido más universal están regidos por Parjanya, “el dios de la lluvia”, una de las 12 representaciones de Vishnu. La lluvia como el aspecto purificador del agua que todo y traer tormenta e inundación en verdad es bendición y transformación.

La casa 8 (Plutón), es el lugar donde los demonios se ponen a favor de los ángeles.





La casa 9  “la libertad”

La razón principal, desde la antiquísima tradición astrológica, por la cual a la casa 9 se la considera tan benigna es porque pertenece a la triada principal de las 4 triadas que hay en el 12. La triada que arranca como el Propósito del Alma en la casa del Yo, la 1,  continua en la 5, como el Aspecto Creador consciente de este Yo, y culmina en la 9 como el Maestro: la capacidad de utilizar al Yo Creador con Intención Espiritual.  

La casa 9 exotéricamente es la prosperidad, la buena fortuna, la filosofía, el conocimiento espiritual…, en este sentido y esotéricamente hablando es la casa del correcto pensar, el pensar incluyente, espiritual, y como que “la energía sigue al pensamiento” de ahí la prosperidad como respuesta energética al buen pensar.

En este sentido en los significados de la casa 9 está inscrito el Dharma, la religión, la acción correcta, la virtud, la ley natural, la verdad, aquella actitud (pensamiento) que mejor nos conviene practicar para estar cerca de la Vida. Por lo dicho la podemos considerar pues la casa de la libertad o el libre albedrio, es lo que uno, (una vez superadas la “intensas” pruebas de casa 8/Escorpión), para su propio bien decide pensar/vivenciar.

En la Astrología Védica la casa 9 es la casa del Padre. Como es lógico la práctica del Dharma (respeto y comprensión) hacia los padres es de suma importancia para cualquier persona de buena voluntad, siendo, el de la Madre el reflejo de la felicidad en casa 4 y el del Padre el sentido de responsabilidad espiritual en casa 9.

Exotéricamente también es la casa de los grandes viajes, la peregrinaciones, esotéricamente estas actitudes simbolizan el pensamiento enfocado, dirigido, con la intención de iniciar un nuevo nivel de comprensión espiritual.

La casa nueve rige las caderas, aquella parte del cuerpo que permite activar, avanzar, al todo como una unidad dirigida.


Júpiter, el regente de la casa 9 

Zeus, el Padre, el Guru o el Maestro, “el gran benefactor” o  “el expansivo”, son nombres que hablan muy positivamente de Júpiter, que etimológicamente significa el padre (piter) de la luz (ju).

Él es el sacerdote, el sacrificador, el suplicante y el medio por el cual las plegarias de los mortales llegan a los Dioses”. D. S. III, 58

Según nos dice la Astrología Esotérica (de Alice Bailey) nuestro Sistema Solar pertenece al 2 Rayo de Amor Sabiduría. Un sistema solar que tiene su cuerpo de expresión en los 7 planetas sagrados, sus 7 chakras, cada uno de ellos regido por un rayo distinto, siendo Júpiter el portador del 2Rayo regente de todo el sistema, de ahí su grandeza tanto física como moral.

“Al Sol se lo solía llamar ‘el ojo de Júpiter’ “. D. S. V, 251.

Si nos fijamos en la posición de los 7 planetas sagrados, (Vulcano, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Neptuno, Urano), en relación al Sol, Júpiter ocupa el punto medio, el chakra Corazón, allí donde el aspecto Vida de una entidad o sistema hace acto de presencia.

Pensamos que con estas palabras queda muy claro el rol de Júpiter como regente de la casa 9, él con su expansiva generosidad permite la unión de los diferentes implicados como expresión de libertad o generosidad incluyente.





Una reflexión de la casa 8 y 9 en el horóscopo de Helena Blavatsky 
Para finalizar vamos hacer un breve análisis del horóscopo de Helena Blavatsky en relación a las dos casas que nos ocupan.



Fijémonos como en  la banda derecha de su horóscopo, la menos personal, están situados los tres planetas impersonales junto con el siempre benigno y expansivo Júpiter, esto nos habla muy claramente del gran poder universal que tuvieron sus realizaciones.

En casa 7/Capricornio se sitúa el regente del Ascendente, Cancer, el propósito del Alma a través de Neptuno. Helena puso en contacto su yo mas profundo/Angel Solar, relacionado con la casa 7/Capricornio, con el propósito de su Alma proveniente de casa1/Cáncer vía Neptuno.

Este fue durante Su vida “el chispazo”, la divina necesidad, la devoción o ideal neptuniano que la llevo a la casa 8, una casa plena de poder, donde Jupiter y Urano en conjunción con el nodo sur, (el nodo que nos habla del la herencia karmica proveniente de otras vidas), desvelaron en ella un tesoro inagotable de sabiduría oculta, intensa y transformadora, “doctrina secreta” y universal: Acuario, Jupiter y Urano. Una energía, que astrológicamente hablando, debido a su oposición directa con un dignificado Sol en Leo, es de una grandísima y poderosa cualidad.

Una energía que creció, como Dharma y su consiguiente libertad “salvadora” en Piscis casa 9, a traves de su Alma de 1Rayo de Voluntad y Poder, donde Plutón (1R) regente de Piscis domina toda la carta desde Aries (1Rayo).

Un Plutón enfrentado a Venus – Luna en Libra, un signo que se desvelo, en contraparte al exceso a menudo destructivo del 1R (Plutón - Aries), como actitudes más inteligentes y concretas. Una Voluntad Espiritual más efectiva (3 y 5R en Libra) que destructiva (1R en Aries).

Como nos dice el Maestro Tibetano:

Debido al poder que los rayos impares (1-3-5-7) tienen en este signo es posible “… la efectividad de Libra en el plano físico y el poder del sujeto evolucionado de Libra para proyectar la expresión física, el propósito espiritual interno, o la voluntad intencionada. H. P. Blavatsky fue un ejemplo de esto; era una persona que estaba facultada para hacerlo.” A.E. Capitulo Libra, 191

De esta afirmación (y también de su evidencia astrológica) que podemos asegurar que la dualidad angular Libra/Aries es la síntesis final expresiva u objetiva de este poderoso horóscopo. Un síntesis que a bien seguro nace en la dualidad Cancer/Capricornio, se nutre de conciencia en la dualidad Acuario-Piscis/Leo-Virgo  y es culminante en Aries/Libra a través de los significados de Piscis/casa 10.

Recordad que para la conciencia de un individuo Neptuno es regente de Cancer, pero para la Humanidad con Su ideal de manifestar el Amor o Cristo en la Tierra, Neptuno, el sensible y gran idealista, es el regente de Piscis.


David C.M.  logos.astrologiaesoterica@gmail.com

5.2.18

La Casa 7: “el complemento ideal”




Astrología esotérica versus exotérica

En este artículo vamos a continuar con el análisis comparativo de las casas del horóscopo, una analogía entre los significados más exotéricos frente a los más esotéricos, aunque bien es verdad que estos significados están muy mezclados. Causa y efecto a menudo se confunden pero hay que saber que todo reflejo externo u objetivo tiene su razón de ser en la conciencia interna más subjetiva, y en este sentido, todo aquello material que trae consigo una casa está relacionado con las causas más espirituales que se amagan tras sus efectos.

Es importante entender que la perspectiva esotérica no rechaza la exotérica sino que más bien la enriquece. Cada vez hay más conciencias para la cuales la perspectiva astrológica tradicional no es válida invocando con ello una visión más certera, más cercana  a su necesidad, su Alma, la hermana mayor de la Personalidad o aspecto exotérico.

Este artículo estará dedicado enteramente a la casa 7, ya que consideramos que esta casa debido al poder complementario que ejerce sobre la siempre importantísima casa 1 y su signo ascendente necesita de una mención más extensa y especial.








La Casa 7: “el complemento ideal”

Astrológicamente esta casa es muy importante por ser angular y aspectar o estar en relación directa por oposición con la casa uno, la primera, la casa del yo.

El yo en casa 1 se relaciona o “mira de frente” al otro  situado en casa 7, la casa más lejana del yo, aquel lugar desconocido y por ello tan deseado.

Para la astrología exotérica la casa 7 es la casa de las relaciones importantes y por tanto es la casa de los deseos compartidos como lo son el sentimiento, pasión, negocios, sexo, el esposo, la esposa o la gran alianza personal y social reflejada en el matrimonio.  

Fijémonos que las dos casas que nos hablan más claramente del deseo en un horóscopo están regidas por Venus. La casa 2, donde se expresa el deseo sentimiento más propio-posesivo del sujeto; y la casa 7, donde se expresa el deseo menos personal y por tanto más desconocido, más proyectado en el otro y su entorno. En este sentido la casa 7 es la casa del máximo deseo, “allí donde reposa la mirada”, el lugar (o la persona) que genera el mayor sentimiento, la persona más desconocida y sorprendente para el yo, la persona con la que compartir el sentimiento más cercano y personal de la casa 2.

Esotéricamente hablando el gran poder de manifestar de casa 1 o el “yo” encuentra su equilibrio, su compensación ideal, en la casa 7 o el “tu”, y  no olvidemos que “Dios vive en ti como Tu”. 

El “Tu”, espiritualmente hablando, es aquella “misteriosa” voz interna con la que el “yo” se sincera y comparte, aquella voz consejera y rectora, el llamado “ángel de la guarda”, la divina inteligencia del Ángel Solar que nos trae a la conciencia el equilibrio que necesita o invoca con su deseo mas sincero nuestro “Yo”. Por tanto en esta casa está la relación más  apreciada por la conciencia, el inteligente y valioso complemento que nos acerca al Ideal o Propósito del Alma.

Se habla mucho en las escuelas esotéricas de la función del Ángel Solar pero en realidad su tarea es clara y sencilla, Él es la inteligencia o luz mental que nos trae a la conciencia la plenitud del Alma, esta es Su sagrada aportación, y cuando ya en determinada vida uno ya es plenamente consciente del “divino morador interno”, el Ángel ha cumplido su misión y queda liberado.

La inteligencia creadora auto-consciente está en casa 5, donde está el cuerpo causal, una mezcla consciente del nivel evolutivo heredado con sus singularidades, tendencias y talentos propios. Pero el divino deseo inteligente, (hasta cierto punto inconsciente para la casa 1 y 5), portador de relación experiencia aprendizaje y mayor conocimiento, está en la casa 7 y el significado de su signo regente.

Tradicionalmente esta casa rige la parte más baja del plexo solar, allí donde el deseo se confunde con el instinto. Rige los riñones, glándulas adrenales, vejiga, órganos reproductores, en cierta medida también las venas, todas partes vinculadas a la fluidez de los líquidos corporales. La fluidez liquida, no estancada,  esotéricamente hablando es el símbolo del poder motivador de la emoción o del activo deseo inteligente; tanto sea inteligencia espiritual como mas material, la fluidez es la sustancia inteligente que nos vincula (nos mueve a) con nuestro entorno tanto interno como externo.

En verdad en esta casa bien fluye la emoción vinculadora, el inteligente deseo a través del cual la luz  del “si- mismo”, que emerge del signo de la casa 1, se descubre y afirma en relación a su entorno.

Es pues gracias a la natural inteligencia de la casa siete y su signo regente que el propósito del Alma escrito en el signo ascendente se manifiesta en toda su belleza.

Venus en una conciencia evolucionada es la mente condicionada por el Alma, y en una conciencia mundana es la mente condicionada por el deseo material, y como solemos decir, entre los dos extremos miles de matices karmico-evolutivos.

Independientemente del nivel de conciencia que condicione a la mente venusina, Venus como arquetipo es la expresión inteligente de la mente concreta, y está expresión, está muy activa en casa 7.  Él, desde su singular inteligencia, concreta o armoniza el propósito emergente de casa 1 con el aspecto más lejano e inconsciente, y por ello divino e idealizado, reflejado en casa 7.  La inteligencia venusina en el entorno de la casa 7 concreta el vínculo entre el yo y el tú.

Por tanto la casa 7 es la casa donde a través de Venus se experimenta y concreta la unión con “aquello deseado”, y la unión es belleza, equilibrio, la luz de la inteligencia. Y es por ello que en la línea horizontal casa 1 versus casa 7 se relacionan y unen la proyección y la reacción, la propuesta y su aceptación, el deseo y su experiencia, el ideal motivador y su realidad concreta, la idea y su respuesta inteligente, el propósito y su luminosa concreción, el espíritu y su belleza, lo conocido y lo desconocido, la acción y la recepción…, la casa 7 es la inteligente compensación de la directa, a menudo impetuosa, pero siempre genuina energía proveniente de casa 1.

Podemos decir pues que la casa 7, a través de la inteligencia de Venus, es el campo de experiencia, tanto material como espiritual, a través del cual se desarrolla y concreta la emergente luz del Alma proveniente de la casa 1.





Dualidades hermanas, relaciones creadoras

Desde los significados más esotéricos de los signos, (no tanto de las casas), surge el vínculo que demuestra que en nuestro Universo Dual los 12 en verdad son los 6.

Y es así como, el ímpetu creador e incisivo de Aries se ordena y manifiesta en y a través de la mente equilibrada de la “balanza”; tanto como es así que, el inteligente punto medio de Libra se enriquece con la poderosa manifestación de la inspirada iniciativa mental del “carnero”.  

Y es así como, la poderosa aspiración de Tauro se fundamenta en la verdad adquirida en el campo de experiencia transformador del “escorpión”; tanto como es así que, el intenso y apegado Escorpion se libera gracias al noble ímpetu del deseo sublimado del “toro”.

Y es así como, el espontáneo y disperso poder comunicador de Géminis se canaliza gracias a la intuición del “arquero”; tanto como es así que, el objetivo fuertemente idealizado de Sagitario se flexibiliza y expande con la comprensión dual de los “hermanos gemelos”.

Y es así como, la pureza sensible de Cáncer se estructura a través del  caminar espiritual de la “cabra”; tanto como es así que, la voluntad de materializar de Capricornio se comparte y dignifica a través de la  precaución instintiva e intuitiva del “cangrejo”.

Y es así como, el poder rector auto-consciente del león se torna humano y comprensivo a través del sentido universal de Acuario; tanto como es que, la impersonalidad del “aguador” encuentra su raíz social y servicial en la consciente y brillante expresión del si-mismo de Leo.

Y es así como, la necesidad de ser y servir desde el amor de Virgo, encuentra su complemento ideal en la intuitiva sensibilidad de Piscis; tanto como es así que, la fluidez psíquica del “pez” se canaliza a través de la inteligencia protectora  y constructora de la “virgen madre”.

Tras estos “juegos” duales, con sus significados y opuestos, bien podemos realizar un ejercicio de reflexión interna que pondere los significados de nuestra casa/signo 7 con los de la casa/signo 1, sabiendo que el Propósito del Alma está en el signo ascendente y Su Divino Complemento en el signo opuesto.







Escrito finalizado en la Luna llena de Acuario del 2018



“yo soy agua de vida vertida para los hombres sedientos”

Nunca nos hemos preguntado ¿Cómo puede ser que un signo de Aire sea portador de Agua?,  esotericamente hablando en la sutil libertad del Aire se sitúa la intuición o clara comprensión, y en el aspecto purificador del Agua el contacto o emoción amorosa, y es ahí donde está el tan característico sentido del servicio del “aguador”, ya que él intuye la necesidad y la sirve en su justa medida (jarrón) desde el amor.. 

Acuario es el Amor que permite intuir la necesidad vital (2R) que a través de la Luz de la Inteligencia o justa medida (5R) se Materializa u ordena como Servicio (7R).

David C.M. (logos.astrologiaesoterica@gmail.com)